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Dos cuentos de Pascual Estrada

Del diario de la batalla de las hordas desnudas La risa retumbaba. No: el eco de las risas dibujaba ráfagas de dientes juveniles a los cuatro puntos cardinales, las ráfagas…

Desencuentros (selección)

Roberto Martínez Bachrich Ese espacio de sombra Cerró el portón y comenzó a caminar. La señora no la dejaba fumar dentro de la casa: -Me recuerda al olor de mi…

Dos cuentos de Enrique Izaguirre

Lázaro Andújar, el que olvidó su nombre I Si sentía su existencia, ya muy poco (o casi nada) lo ataba al mundo, caso de entender bien lo que apenas pudo…

Minicuentos de Otrova Gomas

Cremerco Finalven, 67 años. Desempleado, epiléptico, viejo solitario y víctima de dos enfermedades completamente desconocidas por la ciencia médica. Se suicida el 10 de marzo conteniendo la respiración. Fueron inútiles…

La angustia siempre tiene un nombre

Pablo Rojas Guardia Cuando desataba la corbata frente al espejo trajo el aire de la noche un silbido musical. El transeúnte noctámbulo insinuaba las fúnebres disonancias del segundo Preludio de…

Dos cuentos de Jesús Enrique Lossada

La muerte de Fontegró Lo que sabemos es bien poco; lo que ignoramos es inmenso. Laplace La muerte de Ramón Fontegró tal vez demostrara que la realidad supera a la…

El mugroso

Horacio Cárdenas Becerra I Las calles son largas y flacas de aire. Las piedras me muerden con sus dientes puntiagudos la carne peregrina. Yo camino por las calles porque ellas…

Dos cuentos de Jesús Miguel Soto

Perdidos en Frog I Frog es una pequeña aldea ubicada al sur de la sierra 23. El contraste entre sus suelos ardientes y sus ventiscas heladas es quizá uno de…

Tres cuentos infantiles

Arnaldo Jiménez EL SOMBRERO QUE ATRAPA SUEÑOS En otros circos podrás ver a magos que sacan palomas de sombreros cuyos fondos no pueden ser vistos; esos sombreros se llamaban chisteras.…

Dos cuentos de Aquiles Nazoa

La niña, el pozo, el gato, el cojín volador y las siete piedritas… Era una creencia antigua entre los niños de aquel pueblo que si alcanzaban a recoger siete piedritas…

Prueba de Sonido

José Manuel López D’ Jesús El ensayo estaba pautado para las 3 de la tarde. Aldo comía mientras observaba las partituras. De pronto, se fue la luz. Aldo maldijo. No…

Había una vez un niño y tres cabritos

Efraín Subero I Lo encontré más allá de los suburbios. Trepado sobre el cerro donde el pueblo ya ha perdido su nombre. Había dejado atrás los últimos jardines humillados por…

Cuentos de Olga Cortez Barbera

En busca de los dientes de oro —¡Mira, tengo otro diente sacao! —exclamó mi hermano, mientras abría la bocota. Parecía un caimán… Más bien, un sapo… Un sapo desdentado, pero…

Los archivos prohibidos de la Fundación Trinidad (selección)

Gerardo Steinfeld «El Escalofriante Metraje #302» Advertencia, este texto fue censurado por la Fundación Trinidad debido a la crudeza del material transcrito al hallazgo de un metraje audiovisual encriptado en…

Cuentos breves de Víctor Mosqueda

Rompecabezas con piezas mecánicas giratorias Ni parado sobre una silla, ni subido a una mesa o guindando de una de las lámparas del techo, lograría besarte la barbilla como alguna vez…

Ejercicios narrativos (selección)

José Balza MAHOME II A Vince De Benedittis Agregó al cabo de una pausa: —El Secreto, por lo demás, no vale lo que valen los caminos que me condujeron a…

Enfermedades mentales

Arnaldo Jiménez EL HOMBRE CAMPANA: acusa un sonido de campana que generalmente suele aparecer a los veinte años, la persona espera a que las golondrinas lo acompañen, lo escuchen y…

Dos cuentos de Manuel Trujillo

La muerte en el puesto o los errores de una guerra de guerrillas La muerte de Juan el Sordo fue verdaderamente estúpida. Cuando cruzó el Puesto y de la casilla…

Ideogramas (selección)

Juan Carlos Méndez Guédez Montaña … llegó un momento en que me movía con mucha más agilidad y desparpajo en aquella especie de ceguera luminosa, que afuera, a la cruda…

Cuentos breves de Eduardo Liendo

VANIDAD Todo comenzó por aquel tedioso aprendizaje del alfabeto. Quizás, entonces, el mal era curable. Estaba en la epidermis. Más tarde vino la irresponsable lectura de suplementos, aquellas interminables aventuras…