La herida por donde entra la luz
se abre con la profundidad de una daga.
Cuando sujeto el papel se dilata el nervio
navego en la cicatriz
memoria desdibujada.
punto ciego:
el vacío primordial
junto a la huella
***
Las paredes aúllan
cuando los zócalos arden
el frío las ensordece
como el arco de un cello
a punto de quebrar.
Oscuridad y soplo
el rostro inflamado
detrás de la confesión
arde la herida.
La ceguera sabe que el dolor
punza el miedo
al abrir los ojos
la agonía inventa
otro color
pueril
liviano.
Si construyo las rejas de mi cuerpo
Olas iracundas asaltan
mi tronco hasta sepultarlo
junto al aire que vomita
mi huella.
Hay días en los que las luces del pesebre
se queman
el agua por los grifos rebosa
fría, muy fría
los pájaros aún no son el atisbo.
***
Letanías
I
Ojos:
Hablen a la aurora
Que abraza el desvelo suicida.
Giman en defensa
De un lenguaje que escupe
Nuestros ojos sellados
Con el barniz de la incertidumbre
Y la costra del discurso
Balbucea en nuestros labios
Y descose nuestras encías
Ojos:
Hablen a la aurora
Que abraza el desvelo suicida.
II
“En el que se lanza y no tiene cabeza
Más que para las paredes”
Henry Michaux
Y con toda la avalancha sonora, táctil
La mostrosidad en el camino, el combate con criaturas vertiginosas
Con noches sin sueño, con días que pesan más que la vida
Con buses de retardo,
Con llegadas a destiempo.
Ir y venir sin lugar de encuentro
Ir y venir con un bastón dando y recibiendo golpes
Ir y venir sin regreso
Ir y venir sin opciones
Ir y venir con los párpados del muerto
Ir sin venir.
La tarde de desgarro y desilusión
De búsquedas sin hallazgos
De realidad a bofetadas.
De Huidas permanentes
III
Hay que salvar al sujeto imbécil,
Que sufre al arrancarse la sístole y la diástole
Para que los perros en la calle caguen sobre él
Deja que el mendigo lo escupa
Enciéndelo y
Espera a
Que las cenizas se atraganten con él.
***
“Espacio, me has vencido
Ya sufro tu distancia”
César Dávila Andrade
Inventé
Una mirada flotante
Unas grietas rojas
Inventé
Unas cejas calvas
Golpeadas por la ligada vereda
Clavadas sobre la comarca perdida.
Inventé fosas
Que taladran a los escombros
Un pasillo para poder respirar
Sin tener que beber los gases de los carros.
Me alejé
De los cuerpos fraternos.
No supe nada de ti
Y no me importas,
Te preferí
Por un transporte de cocina,
Un altar sin luces
Desvelos persistentes.
Y mi trofeo
Fue tu olvido
Clavado en los escombros.
***
Arena perdida
A diez días que el oráculo
rompa la cara y los ojos
Y que las cejas se las trague el camión de la basura.
Diez días
Para que los versos del mudo se escuchen
Y la poesía
Atropelle por la avenida sin barranco
Es tarde para que el sonido se calle
Caigan las cenizas
Y se mutile el cuerpo.
La vida es una mentira
Y es tarde para admitirlo.
