literatura venezolana

de hoy y de siempre

Poemas de Jerónimo Alayón

Abr 21, 2026

Insomnio

Me aturde el color amarillo de la palabra insomnio

Un niño vela el advenimiento de la muerte de su padre ~ ya no hay manijas ni daguerrotipo ~ la orfandad cabe toda en un caleidoscopio

Una cicatriz sobre el espejo me bifurca ~ un yo es amarillo ~ el otro es transparente ~ el primero pronuncia palabras que podrían tener velas y partir de este mundo sin remordimiento ~ el segundo pronuncia silencios que avergüenzan a la muerte

Me vengo desde mi oblicuidad hasta él ~ y él aún me mira

El insomnio es la mirada de lo que ya no somos

***

Lucidez

La poesía es un ojo sin párpado ~ lucidez que arruina la cordura

Mi voz reniega del eco ~ me miro ~ ¿soy eso? ~ hoja en el borde del camino ~ boleto caído en una esquina del andén

Tú me has visto precipitarme desde el campanario ~ me has recogido del suelo donde habitaba desde entonces ~ y has comprendido la señal que porto sobre mi carácter ~ tatuaje del infortunio

Cuando los pájaros de la tarde pregunten por mí ~ diles que hui al fondo del espejo

La última lucidez es la persistencia de no estar más en uno mismo

***

Risco y pedernal

Un hombre camina por una vereda
       al filo de un acantilado

Allí la soledad
       es el viento
              incorruptible
que silba una melodía
                            inédita

Allí el amor
       es la flor
              de Stendhal

El hombre mira

A su izquierda
       yace el tiempo de los funestos

       A su derecha
              el valle de la incertidumbre

              Arriba
                     la paz de Hölderlin

El hombre resbala
y
en
su caída
       el viento
                       hace
                              sonar
                          los tambores
                               de Mussorgsky

Ha pasado el tiempo

       y ahora el hombre
yace en paz
tras su escritorio
       en la universidad

Extraña el acantilado
                            el viento indómito
                     los tambores
              de la gran puerta
       la flor en el risco
la soledad insobornable

El hombre ahora
escucha una voz

¡Paz de la belleza!
¡Paz divina!
Quien calmó una vez en ti
su vida furiosa y su espíritu lleno de dudas
¿cómo podrá encontrar remedio en otra parte?
Somos como el fuego que duerme en la rama seca
o en el pedernal

El hombre
              asciende el acantilado

       o eso cree

           porque ahora él es
                                    el risco

                           y

                 el

       pedernal

***

El pasillo

Camino por un pasillo

Sé que he visto muchas veces
este corredor
estas balas
esta sangre

Es un pasillo de Caracas
de Bruselas
de Madrid

Un hombre avanza hacia mí

Cruzamos miradas

La muerte siempre tiene espejos
en las pupilas
(lo sabía Pavese)

Al otro lado del mundo
los asesinos celebran el verbo

La palabra es por fin putiferio de los falaces

Mientras tanto
avanzo por el pasillo
atravieso Medellín
París
Kuwait
Jerusalén
Nairobi
Pittsburg
en todo caso
el pasadizo siempre es

Caracas

Un hombre avanza hacia mí
presagio de adverbios rotos

He muerto tantas veces
que no tengo sombra

Quizás compraba especias
en el mercado de Mogadiscio
y hablaba con requiebros a una mujer

Las semillas de huru saltaron por el aire
su nombre y el mío
quedaron esparcidos en la prensa

Quizás viajaba en tren a Madrid
y leía a Saramago

Las hojas se mancharon de otra historia

Hay tanta narrativa en la sangre salpicada

El hombre que avanza hacia mí
no es un hombre
en sus ojos hay pureza de iniquidad

Me cruza y tropieza

Alguien ha gritado
y mientras caigo
otros caen conmigo
en Caracas
en Yola
en Berlín

Ya no tengo fuerzas
lo reconozco

Estoy cansado de la lotería
con olor a pólvora
de las campanas enamorando féretros
de yacer en el corredor
(como un calendario del año próximo)
esperando a que el pasillo sea el verso

El hombre se marcha

Alguien grita que se lleva mi reloj
mientras yazgo sobre el titular
de mañana
pero mienten
todos
no se ha llevado mi reloj

se ha llevado mi tiempo

***

Otro lugar

Vivo en otro lugar ~ invierno sin la sombra del mar

Aquí todo pende de un silencio dentro del silencio ~ aquí es la vastedad y el nunca del ocaso ~ el agostadero y la posteridad de la ceguera

El mundo es apenas una semilla hincada en un reloj sin manecillas

En este lugar ~ mi nombre es un viento bisiesto ~ nadie podrá seguirme hasta su lindero sin diluirse ~ desde este otro lugar ~ miro con el envés de mis ojos ~ y mi voz cae dentro del espejo ~ tan lejos de todo

¿Entiendes la amarga despedida del humo?

Publicados en el blog personal del autor: https://jeronimo-alayon.com.ve/

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