literatura venezolana

de hoy y de siempre

Pájaro que va contra la brisa

Por: Vielsi Arias

Una estrella sucumbe a la etapa final de su vida en un estallido, el astro queda moribundo porque su combustible en el núcleo se  ha agotado y ante la  gravedad la estrella se apaga.

Esta explosión es lo que conocemos como supernova. Pero ¿qué astro se extinguió en Alezones Lau, cuando se refiere al  mundo como un lugar que habrá que rehacer en su lienzo de grumos blancos donde todo termina en el vacío que inicia?…

Vuelo

Un pájaro no sabe contar gotas

recuerda cuando mucho si una lo golpea

en este espasmo de café que llevo por pecho

Así nos  dice: “un pájaro no sabe contar gotas”, “esa ave sabe a dónde ir aunque no tenga un sitio donde llegar”. Alezones Lau nos convoca en su libro a mirar dentro de sí lo que aparentemente es irrebatible. Parece que se da por sentado que lo humano es en sí mismo compasivo, pero no así ante las “zanjas dolorosas” de todos los que comparten la soledad del camino.

El poemario, integrado por 65 textos, forma parte de su acercamiento a un país que sucumbe como un astro ante la crisis y su imposibilidad para escapar de la escasez que ahoga los bolsillos, pero también nos deja mirar la disputa que nos plantea una humanidad que se ahoga en su propio abismo.

Ave del Paraíso

Sé a dónde ir

aunque no tenga sitio para estar

debo parar de correr

deslizarme

por el tallo de una flor

luego de que me invadan las presencias

la naturaleza demostrará su ímpetu

seré el grano de maíz germinando

haciendo cortes exactos dentro de una roca

 

pondré quetzales a custodiar pirámides

volaré como un pez mágico

llevando en los ojos millares de soles

El libro abarca dos momentos: Cielo Abierto y Botalón de Sueños, la sincronía de los textos nos va llevando ante lo inevitable, pues un pájaro no puede ir contra la brisa.

a esperanza se apaga como una galaxia sin corriente, donde los pájaros enjaulados no podrán abrir su pecho,  hay niños que no deben nacer y así será mejor, novios que no deben verse, piedras que jamás serán alzadas, ríos secos y jardines llenos de moscas, cucarachas que ahogan las casas como cantos, gallinas que quedaran estériles y semillas que no podrán mirar la tierra.

Sin embargo, deja abierta la posibilidad de hacer frente a la lluvia, soñar el amor “dejarlo entrar” por una puerta que intenta barrer las huellas y deja las tejas movidas en su sitio.

Luz

Dentro de sí el sol conoce la luz

es tanta la incandescencia

sumido en su propio influjo

que no percibe el cambio de sus rayos

afectando la vida

atado a otras estrellas

está allí en ti y en mí amor

podemos beber de las riberas alumbradas

hacer de nosotros un tesoro que llevar.

Frente a la pobreza todos somos iguales, tenemos la misma mirada de los perros que comen papelón para no desmayarse, cuidamos el lugar que ya está destinado para nosotros, el poquito de oxigeno que nos toca y cuestionamos a Dios pidiéndole eficiencia a su promesa.

*Fuente de texto e imagen: https://www.ciudadvalencia.com.ve

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