Otoniel Contreras
Me aposenté en tus ojos
para velar
tu olvido
En el recuerdo
de tu terrible ausencia
me desvelo ante tus ojos
Encontrarnos
para simular
no vernos
sentir de reojo
tu mirada en el cuello
Extravía los afanes
por caminos agrestes
de hipnóticas sombras
Soy peregrino de tus ojos
a la vera del camino
recojo
migajas
de tus pasos
De tus ojos
soy lisonjero
prisionero
de tu corazón
pasos que se disipan
en los abismos
El embrujo
de tu mirar
conjura
mi existencia
En las cenizas
de tu adiós
parpadea
tiempo
Las bahías
de tu ojos
me circundan
como dibujos
tatuados
en mi memoria
Sacrificaré
las pupilas
para ver
en el atardecer
las golondrinas
anidar las nubes
Perderse
en tu mirada
sucumbir
en el deseo
Anochece
y no hay amores
a la vista
paso a la estancia
del desvarío
Ojos insensatos
me despojan
de toda luz
Exiliado
en mi memoria
vive tu mirar
conduciéndome
en la noche
por el intrincado
camino de soledades
