Ennio Tucci
Aquí me tiré tres y sigo respirando
Crucé no sé cuántas calles hoy
varios autos me pitaron lo recuerdo
Económicamente he perdido dos amigos
ambos me duelen
espiritualmente mucho más
Viajo en bicicleta
largas gandolas me pisan los talones
he sido muy esquivo
sólo una moto me alcanzó
en igualdad de condiciones
Aquí me tiré tres y sigo respirando
La calle perdió su sentido con tanta campaña
las paredes no callan
me escondo en las esquinas solas
traté de asustar a un amigo
que acuchillaron veredas más abajo
quisiera seguir pateando balones en la cancha
Aquí me tiré tres y sigo respirando
***
Palabra de auto chocado
Se espichan cauchos gratis
Si espero que la libreta aguante al poema
que resulta de la mezcla de Sabines con el Chino
espero que la letra salga terrible
y los zancudos zumben en la mesa
Yo sobre la mesa de las impresoras
porque las cervezas están baratas
y el celular descansa y tambalea
al lado de la libretita de poemas
Desangro la libreta y el bolígrafo calienta en mi mano
a las tres de la mañana con sentido
Esto apenas es la punta del iceberg, dijo un amigo
pero conozco el resto
así que la libretita seguirá temblando en el poema irreverente
porque me llama beligerante cada vez que puede
y yo sólo quiero purificarme en la labor del trabajo
en la vida diaria y el transitar de mis calles
porque esta libreta sigue temblando
bajo la tinta de cualquier cosa
porque su sangre es poesía
aunque las páginas se ausenten
o queden curtidas de trasnocho
***
Autos chocados
La poesía se agarra bien del tubo
para sobrevivir al bamboleo del autobús
llegó a la parada vestida de excesos
con la incertidumbre habitual
Besó el caucho una vez más
digo que la poesía besó el caucho
y su cabeza se espichó contra el asfalto
con su traje de aceite de motor
y su sarna
Ven poesía con tu cabeza espichada
como el caucho de la amistad por los traidores
ven como una parida en cuarentena de hojas blancas
ven que la sarna se te quita con aceite quemado
tu pelaje nunca será el mismo
pero podrás vivir otro embarazo
***
De ventanas abiertas
Se trata de que esta letra
destile algo más que tiempo
que haga sangrar grandes coágulos
o produzca náuseas
Se trata de que esta letra
destile vísceras y carne
y goteen los ojos espichados sobre ella
porque esta letra también asesina
con vísceras tensas y dolor de espalda
con sonido de rocola y sardinas en lata
con palabras retorcidas dentro de este cuerpo
que salgan a comer los gusanos
a causarles vómito y acidez
dolor de cabeza y de hígado
a mentar, cantar y rezar por una lluvia de yunques
por cabezas aplastadas
y canto de sirenas camino al hospital
canto de ventanas abiertas
de ojos espichados y caminos torcidos
porque también es torcida esta letra
y no hay cuestión sin un Ay
o un dolor innombrable
allá donde comienza el cuerpo a ser aire
porque entonces no hay palabra
ni letras ni náuseas
y podríamos vivir sin escribir poemas
***
Poema iónico en torno a Cardenal
Toca un átomo mío a uno tuyo
Pero nunca reventamos nuestros átomos
Somos polos opuestos en armonía universal
Tocó mi átomo al tuyo
Mientras estallan miles de átomos por segundo en el universo
Pero lo que importa es que mi átomo tocó al tuyo
Y tus átomos se encendieron
Giraron más rápido
Y se erizó tu piel
***
En las nubes se vive mejor
Usted y yo sobre el piso de la cocina
brújulas descompuestas somos
y nos magnetizamos y nos horizontalizamos
y nos descomponemos el uno por el otro
porque nuestra carga es grande y no alcanza
pero te amo profundamente flaca
y me quiero quedar contigo siempre aquí
limándote el fierro
porque si estás fría me lleno de gases
Entonces voy al bar siempre mal acompañado
y tengo ansias de llenar mi vacío de ron
me tomo diez cervezas y sigo
voy al baño
y duermo para seguir al día siguiente pensándote
porque este vacío nunca desaparece
siempre me acompaña
y llegas tú con tu rostro de luna y te amo
en serio estoy enamorado de ti
pero tú eres muy difícil
y sientes celos de mi sombra
y ya la despaché ¿ves?
me vine sin mi sombra y sigo vacío como nadie
ahora la luz me ignora
yo sin sombra
me dicen que la vieron siendo sombra de otro
malacostumbré a mi sombra
porque mi sombra no puede ponerse otros zapatos
ni amar a otra mujer
¡eso sí que no!
que me parta un rayo si es así
hoy no quiero que me trague la tierra
