Murió el tiempo
Dos cirios morados de luz vaporosa
testigos del vendaval de llanto,
reían en la sala mortuoria de la estancia.
¡Silenciosos, elegantes, recios!
Carcomían el espíritu del tiempo yacente
oloroso a violetas disecadas,
con ramas cansadas
ávidas de soltarse de un tallo
agonizante y seco…
Eran flores golpeadas
por la brisa fría del jardín ajeno,
transitorias en las veredas cuadriculadas,
todas en orden regular,
como ejércitos formados
en una hilera de cristales vacíos,
de noches turbias,
de anhelos frustrados,
de figuras sin sombras,
de ayeres sin mañanas…
Era la risa crujiente de una luz opaca
derramaba sobre la bandeja de horas,
las gotas tibias de los instantes felices.
Se consumieron los cirios delgados
saqué dos cerillos de un bolsillo roído
y volví a encender la perpetuidad
de una luz que vive en mi tiempo…
Vías interminables
La sombra creció cuando la tarde
se cansó de esperar tus huellas,
solo la brisa envuelta
en la penumbra tenue
quiso disipar la tristeza.
¡Era tarde!…
El tren silbaba su ultimo llamado,
corrí a la estación lluviosa,
los durmientes observaron mi palidez,
las rosas se habían deshojado,
los tallos herían mis manos yertas.
Las horas se vistieron de ancianas,
envejecieron mis latidos.
¡Solo la esperanza de verte!…
Me hace volver a la vieja estación.
el tren congeló sus rutinas,
el silbato suena en mi memoria gris.
Hoy quisiera
Hoy quisiera tararear tu canción,
recoger las caracolas huérfanas,
llevar granitos a los nidos solitarios,
contar las gotas de rocío,
llamar la lluvia por teléfono,
consolar la sequía de mis sembradíos,
sofocar la sed de los suburbios,
dar aire a los niños con opresión,
aliviar a la madre mortificada,
tomar la mano del indigente solitario,
erradicar el odio entretejido en los hermanos,
llevar mi sol donde vive la nieve,
subir la cima del amor inútil,
tener el amo…que no existe.
Flor azul
La última hora amarilla
comenta la floración,
comienza la danza del azul cielo,
voy al jardín de las aves pequeñas
allí te encuentro,
vestida de esperanzas y de sueños,
mis manos se juntan al ver tu majestad.
Pido un deseo de ilusión cifrada
cuando palpo la paz de los aires libres,
de las montañas silenciosas del pretérito,
de los ríos que desfilan
presurosos a rozar el mar,
de los jilgueros que cimentan nidos
con ramas crujientes,
de niños aferrados al balancín de la risa,
de parques que albergan
corazones flechados
en arboles mustios,,,,
Esa paz…vendrá con la flor azul
que dejaste caer en el camino incoloro
de este sueño que no tiene fin…
Distancia
La distancia creció
como la sombra repentina
de la tarde dócil,
el jilguero apagó su canto
en la ventana gris del tiempo azul,
el aroma de los nísperos maduros
se abrazó a la brisa escurridiza
en mutación eterna.
Se oyen pasos lentos,
late la campana oxidada,
vetusta de olores ígneos.
Creo respirar en un sueño sin horas,
el reloj me arrebata la esencia amarilla
del corredor sosegado,
la distancia traza cuerdas gruesas
hace equipajes incongruentes
busca caminos galanteados
de siemprevivas tibias…
Imposibles
Quiero soltar mis cabellos cansados
para que el aire sublime
traiga tu presencia.
¿Cómo olvidar tu andar ligero
cuando el árbol encendido
brillaba fantasías?
¿Cómo olvidar el tiempo
plasmado en las horas bulliciosas?
¿Cómo trasladar la bruma
hasta las sonrisas ajenas.
¿Cómo disfrazar los minutos
de silencio cargados de ruido?
¿Cómo disimular con alegría
mi piel abandonada en los espacios
tibios de la soledad?
¿Cómo recoger los juguetes de
la memoria del ayer?
¿Cómo cantar los cumple
sin tu voz desafinada?
Sin sueño…
¡Es tarde!…, el sueño parece caminar
por el lírico empeño de los versos,
la lluvia tiembla en el alero rojo
con acústica gris,
custodia perpetua de mi corazón acelerado.
Atosigo tu silencio, abatido de locuras,
atraviesas el linde con el rayo
moribundo de mis evocaciones.
Tejo blondas en las noches sin horas,
solo el insomnio semeja el pendón del ensueño.
La transparencia de la madrugada
dibuja tules envueltos en palabras
Me acostumbré a esperar
el canto madrugador sin ti…
Ahora veo la luz remota
de las neblinas silenciosas.
es solo el tiempo de mudeces,
de soledades…
Madrugada
Tiembla mi corazón cesante
mi espíritu se desdobla
en las sombras de tu ausencia.
Germina el amor excelso,
de los luceros anochecidos,
vuelven a centellear los caminos andados,
busco en la nada la fuente ficticia
de la claridad de tu voz diluida.
No oigo tus palabras, ni tus excusas,
mi espíritu no asiste a la explanada
del crepúsculo moribundo.
La rosa soltó los pétalos
en tu madrugada….
Mentiras
Mentiras de palmas incurables
pintadas de bermejas blondas roídas.
He visto morir las ciénagas
que cubren tus mediodías.
Busco en los esteros los versos grises
de la penumbra olorosa a jazmín seco.
¿Buscaré de nuevo tus mentiras pálidas?
¿O seguiré soñando con el consuelo
de las tardes imperfectas?
¿O con las nubes rosadas de tiempo nublado?
-No respondas
Me conformo con la mueca silente
de las sonrisas perdidas.

Hermosos Poemas!! . Gracias Mariela Lugo por regalarnos sus letras de oro que son improta para mi alma . Gracias Poeta.