María Báez
Vi los ojos fragmentados
sin huella de hombre alguno
cenizas de un antepasado
sucio
con hambre
seres innombrables
gigantes depredadores
Hoy vi tus ojos
no entendí la extraña forma
de lanzar las piedras.
***
Aquí estamos
unos solos con un sólo cigarro
unos solos con un sólo café
solos con soledades concurridas
y otros tantos con soledades desérticas
sólo los que hablan
los que piensan
los que leen el periódico
los que buscan los sucesos
y el horóscopo
Aquí estamos
compartiendo una espuma de la misma máquina
mezclando
dando vueltas a la vida en diferentes tonalidades de marrón
y seguimos solos
en una calle habitada por el ruido
que no se mezcla
ni se ven los ojos
Sólo quedamos unos pocos
fundiéndonos entre humo y azúcar
***
La guitarra
fue la mujer
que desafió a Medusa
Los caprichos de la Diosa
la transformaron en madera
las cuerdas vocales miraron al sol
y su boca quedó abierta
El mortal juró
tocarla
para siempre
***
Quiero un cuerpo
Más que uñas y dientes
Quiero un cuerpo
Que no sea envase
Ni envasado al vacio
Quiero un cuerpo
No de barro
Ni etéreo
Quiero un cuerpo
Que no tenga un gran cerebro
Ni una sola neurona
Quiero un cuerpo
Que tenga alas
Y pies
***
Puedes esconder las palabras
Ocultarte tras el árbol con medio melón en la cabeza
Pintarle una raya más a tu franela
Te vas piantao
Te vas piantao
a la montaña más alta
a llorar las ausencias
a descifrar una y otra vez dónde quedó el camino
¿Desde cuándo no le cantas a la luna?
Tus ojos siguen enamorados del brillo perpetuo
Y tú, sin saberlo…
***
Y si nos toca
callarnos
hacer silencio
escuchar-nos
ver-nos
y si nos toca
sentir-nos
revisar-nos
reflexionar-nos
deconstruir-nos
des-teorizar-nos
y si nos toca
ser Parte
de una célula
ser una célula
reproducir-nos
ser Humanos
racionales
biológicos
funcionales
sentí-pensantes
corazonales
hojas
raíz
servidores
como los árboles
hacer fotosíntesis
trasmutar
mutar
cambiar
ser Elemento
y si nos tocas
tomar las manos
otras manos
otros huesos
otra piel
y si nos toca
rescatar los colores
de la demencia
del discurso
del poder
de las divisiones
y si nos toca
darnos cuenta
que simplemente
Somos y
Estamos
***
A Vicente Táriba
Escucho la voz de tu hermano
Profunda y grave al hablar del libro
Veo la mano de tu hermano
despedirse esa tarde
Escucho la voz de tu hermano
Invitándome para hablar dos días después
Esperé dos días y tu hermano no llegó
Se llevó mis recuerdos…
Yo me llevé su voz, su mano y el libro
