literatura venezolana

de hoy y de siempre

Sobre la piel del mar y otros poemas

Gabriel Jiménez Emán

Sobre la piel del mar

Sobre la piel del mar

la luz azul

del amanecer

recoge los restos

de la noche

y los envía

a la alcoba

donde los amantes

se han llenado

cada uno en el cuerpo

del otro

y caminan sigilosamente

en la penumbra

de la habitación

en busca

de agua

y de silencios acurrucados en rincones

afueras las palmas comienzan

su diálogo con el viento

mientras voy en busca del dulce pezón

de donde salgo limpio

a buscar los horizontes

a pescar delicias marinas

para mi boca

para mi labio inquieto de sueños

llevo tatuadas en la espalda

caricias de la amada

la brisa entra al espíritu

como ráfaga milagrosa

que detiene el tiempo

en la palma de mi mano

 

Playa Santa

Una hoja de palma

roza el cielo

de soslayo acaricia un buque

con el recuerdo de tus ojos

irisa el mar

entre los escombros de este corazón

un albastros bebe cielo

y los ojos del pez solicitan asombro

de los vecinos

para urdir

las tramas de recuerdos mojados

tus manos de lluvia

atenúan la soledad

en esta isla con nombre de domingo

que abre el pasado

y arde en el mar de los sentimientos guardados como joyas

en la gaveta infiel

de la memoria.

 

Me obsesiona una imagen

A Gustavo Pereira

Me obsesiona una imagen que es muchas

Es la imagen de un patio llovido

Y de unas flores tímidas.

La imagen de un niño mirando las nubes

mientras un gato duerme sobre las hojas secas.

Es una vieja imagen que me sigue

cuando abro los ojos:

veo la cara húmeda del tiempo

y sueño, dentro de la hamaca,

con los inviernos rotos.

 

Mientras tanto

mi cuerpo cumple su destino de cuerpo

por estos arrabales, va por antiguas callejas

reconociendo fachadas en su paseo nocturno.

Entra el cine, al bar. Y bebe su ron solitario.

Tantas veces vine, tantas veces fui

buscando esa Nada, sin saberlo.

 

Mi alma

Mi alma lee a veces poemas para calmar su sed

ingenuamente cree

que puede ir más allá.

Mi alma disfruta de placeres efímeros

para recordarlos después

como cosas inmensas.

A menudo se enamora de una mujer

y yo se lo permito

también a veces dona un clavel a un anciano

en el parque

y se aleja sola a caminar entre los árboles.

Mi alma está habitada de pequeños pensamientos ilusos

y de faroles que se encienden calladamente

al fondo de sí misma.

Mi alma solicita un permiso para dormir junto a mí

se despierta antes que yo a preparar el día

abriéndose paso entre las cosas reales.

Yo le sonrío y la llevo conmigo

le agradezco en secreto

todo lo que hace para salvarme

me lleva a la cama me arrulla y le habla a mis sueños

pero mis sueños no hacen caso de ella

mis sueños siempre le huyen a mi alma

y ella triste se refugia en mi cuerpo

mientras yo le digo alma mía ten paz que algún día

estaremos tú y yo nada más

pasaremos de largo entre las cosas reales

y después tranquilamente

saldremos a dar un paseo entre las nubes.

 

Nostalgia

Heme aquí en medio de la nostalgia
con el pecho penetrado de un profundo temblor morado
me sumerjo en un aire de recuerdos
que habían quedado flotando en los sótanos de mi memoria
como flores pisadas por musas que lloran
por cualquier cosa
por estar ahí solamente
por haber nacido de un sueño liviano
de casas amarillas que tiemblan
de donde salen niños y niñas con globos de colores
bailarinas ejecutan danzas aéreas frente al mar
caballos negros y blancos quedan suspensos
en medio de patios de galería
la nostalgia me atraviesa la siento en mis dedos
en mis músculos la llevo apretada dentro de los bolsillos del pantalón
y me sube por las piernas como un sobrenervio
y hasta cuando meto la llave en la cerradura
la nostalgia se ha colocado en la punta de la llave
y la puerta se abre y me deja entrar hacia viejos pasillos con pianolas
y voy hacia mis gatos originarios
se acurruca dentro de mis orejas como una música
a la manera de una canción de cuna
y otras veces toma la forma de un valse triste
o de una mazurca que habla de bellas traiciones
amo esta nostalgia y no quiero ya
salir de ella por nada de este mundo
quiero comer nostalgia morderla devorarla
o beberla como un jugo de naranja
o como una espumosa cerveza helada en plena madrugada
hacerla trizas con mis uñas
o besarla como a una niña que acaba de morir
atravesar con ella el tiempo
y gatear a su lado por los corredores de mi casa abuela
he permanecido acostado con ella todo el día
dando leche a mi corazón
saciando la sed de mi cabello recostando mis sienes
en su almohadón de suaves plumas sin poder hacer nada
desvalido de mí hacia mis zambullidas en piscinas y pozos
hacia mis burdeles juveniles hacia mis cines de pueblo donde la lluvia sonaba en los techos de zinc
hacia mis budares de barro hacia mis arepas aromosas
hacia las manos de cilantro de mi madre
hacia las bendiciones de suero picante de mi abuela
y el olor a tabaco recién torcido de mi abuelo
y el bandolín tristón de mi padre
aquí mismo voy  y apenas
he terminado de almorzar con sus más delgadas hilachas
y ahora me dispongo a bajar por la escalera de las horas
hacia los ríos azules donde remojaba mi pelo
en mis correrías y juegos
intentando atrapar fantasmas
ah mi río ah mi amado pájaro ah mi perfume de azahar
tengo una inmensa nostalgia de vosotros
como si fuesen presencias eternas
y ahora hablo y lloro  y sudo nostalgia
siento sus gotas saliendo de mis ojos
y no me importaría si me ahogo
o quedo sepultado bajo el lecho del río de los viejos anhelos
pues estoy fundado en la tierra nostálgica
aunque luego salga y camine por la ciudad
por sus calles relucientes pero la nostalgia va conmigo
me sigue a todas partes como una perra fiel
o como otra piel que llevo encima o se enrolla en mi cuello
como una bufanda de carne
va sentada conmigo en el metro o pasea en bicicleta
con una niña en el parque
porque la nostalgia es ahora una niña y yo un recién nacido que suda y grita
y quiere volver a dar el primer grito
para  repetir la vida que he tenido junto a mi padre mi madre
hermanos hermanas y perros y  gatos  lagartijas y avispas
alacranes y todas las hormigas cariñosas de la infancia
Qué hermosa eres nostalgia novia mía
te amo con mis codos y te he venido celebrando
desde el profundo vaso de mis congojas
desde mis carcajadas ardientes
y desde los antiguos boleros desgarrados
que canto cuando deseo deslastrarme de la miseria
oh nostalgia cuajada en mí
como una gelatina o un trozo de torta trémulo  en un cumpleaños infantil
con los caramelos que chupo en las fiestas de mis nietos
estoy feliz de estar triste y es tu culpa nostalgia
hazme trizas vuélveme papilla hazme un guiñapo de amor
que se arrastra por las tabernas en la noche de un sábado
empújame de una vez por todas al balcón de la melancolía
y lánzame varios pisos abajo
para que pueda estrellarme contra el pavimento de lo cotidiano
ya no importa nada nostalgia
ya no importa porque a través de tu halo
estoy cumplido en esta noche de encierro
donde todas mis heridas se han cicatrizado
y todas mis culpas lavado
gracias a ti nostalgia
has ganado ahora la partida
me has bamboleado en tus brazos como a un dulce bebé
tu regazo ha sido para mí como un dios invisible en las venas
me has hecho toser de una buena vez
me has hecho escupir la semilla que tenía atravesada en la garganta
ahora puedo cantar y ver más claro el porvenir
gracias a ti
nostalgia

Sobre el autor

*Crédito de la fotografía: Geczaín Tovar Andueza

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