literatura venezolana

de hoy y de siempre

Niu-York, Niu-York

Ago 22, 2025

Luis Chesney

Personajes

Pedro: Viejo. Sesentón. Presentador.

Jonny: Cuarentón. Mago.

Sara: Treintona. Pelo teñido catire. Striptisera.

Carlos: Veinticinco años. Cómico. Showman.

Época: Venezuela de los años ochenta. Caracas

ESCENA PRIMERA

LA OBRA SE DESARROLLA EN UN DEPÓSITO DE MATERIALES Y COSAS VARIAS, POBRE, DESCUIDADO, UN POCO SUCIO Y NO MUY BIEN ILUMINADO. ESTÁ UBICADO EN LA CARACAS MARGINAL. HAY ALGUNAS SILLAS, UNA MESA. POR UNA VENTANA LATERAL PENETRA LUZ BRILLANTE EN EL DÍA YEN LA NOCHE SE DIVISAN LAS LUCES DE LOS CERROS DE CARACAS, TITILANTES, AMARILLAS. ES EL ATARDECER. SOBRE LA PARED CUELGAN VIEJOS CALENDARIOS, UNA RELEVANTE ESTAMPA DEL LIBERTADOR SIMÓN BOLÍVAR, UN RELOJ DE PARED DESCOMPUESTO, UN PANEL CON NOTAS PEGADAS A ÉL.

LLEGA PEDRO. CON SUS LLAVES ABRE LOS CANDADOS QUE ASEGURAN LA PUERTA Y ENTRE AL DEPÓSITO CON UN MALETÍN PEQUEÑO. DE INMEDIATO Y CASI EN FORMA MECÁNICA AGARRA UNA ESCOBA Y COMIENZA A LIMPIAR Y A ORDENAR EL CUARTO. ENCUENTRA UN ANAFE, UNA OLLA PEQUEÑA Y UNA VIEJA LATA DE CAFÉ. CUIDADOSAMENTE CONECTA EL ANAFE Y SE DIRIGE CON LA OLLA A UNA HABITACIÓN INTERIOR EN BUSCA DE AGUA. EN ESE MOMENTO HACE SU ENTRADA JONNY, QUIEN LLAMA A LA PUERTA Y COMO NADIE RESPONDE LA ABRE Y ENTRA. LUCE UN SOMBRERO DE PITA BLANCO Y EN SUS MANOS LLEVA UN BOLSO DEPORTIVO.

Jonny : ¡Epa.. .Aló! Aló! ¿Hay alguien aquí?

Pedro : (En 0ff) Ya voy… ¿Eres tú, Jonny…?

Jonny : El mismito, Viejo querido. Todavía recuerdas mi voz altisonante…

Pedro : ¡Qué va! Te reconocí por tu olor.

Jonny : ¿…Olor… ¿Qué olor, viejo coño’e tu madre?

Pedro : Tu acostumbrado mal-olor, carajito. Apostaría que hoy tampoco te bañaste… (Entra con la olla con agua y unos vasos de plástico. Se miran y se ríen).

Jonny : ¿Cómo que no?

Pedro : Yo se que en El Perotal todavía no tienen agua ¿o no?

Jonny : ¿Bueno, viejo de mierda, y por eso tienes que andármelo escupiendo?

Pedro : (Pausa. Lo mira, sonríe y lo abraza). Te quiero, gran carajo … ¡Qué bueno que viniste … y temprano!

Jonny : ¡Ah, no! Eso sí, yo siempre a la hora.

Pedro : Así son los verdaderos artistas.

Jonny : ¿Te acuerdas, viejo de mierda, que en el club estábamos una hora antes ensayando, preparándonos, haciendo cambios de última hora (INTENTA BAILAR CON PEDRO), uno, dos. Uno, dos, media vuelta, eso es, carajo.

Pedro : ¡Coño! Me vas a botar el agua que traigo para hacemos un café, suelta ya!

Jonny : Está bien. Está bien. Prepara tu vaina de café.

Pedro : Coño, Jonny, perdóname. Esta es la segunda vez que te jodo en dos minutos.

Jonny : Está bien, viejo. Yo te conozco… Pero un día me vas a pillar revirado y te vas a caer en una sarta de coñazos… y ahí no te escapas.

Pedro : Coño, Jonny, ¿me vas a golpear a mí? Un viejo que ya está cegato … que no hace nada… (Pausa larga) y pelando desde hace tres años para colmo… (Va a dejar la olla. Se da media vuelta. Transición). ¿Sabes tú lo que es estar tres años sin trabajar, sin hacer nada, carajo? ¡.. .Coño…!

(Pausa).

Jonny : ¡Viejo! … ¡Viejo, coño’e tu madre! Ahora me vas a venir con esa llorona. ¿Qué tú me quieres impresionara mí… ah? (Amenazante) Mira, huevón, anda a hablarle así al Presidente de la República… Anda a contarle esa historia de viejo ciego al Ministerio del Trabajo… Anda a quejarte al Sindicato… Pero a mí, a mí, no me vas a venir con esa María Magdalena.

Sara : (Entrando triunfal, como si apareciera en un espectáculo musical de gran vuelo. Sigue la música tratando de bailar y cantar) Señoras y Señores. Respetable público… (tarareando la melodía New-York, New-York). Tan-ta-ra-ra-ra-ra, ra-ra-ra, tanta-ra-ra-ra-, ra-ra-ra… Yo tengo que triunfar allí yo tengo que ser una estrella. Niu-York, Niu-York… (Lanza un estridente grito de alegría y luego ríe).

Pedro :¡Ahora llegó la Liza Minnelli en persona! (Furioso). Apaga esa mierda que me aturde los sesos (va corriendo y detiene la música).

Sara : (Pausa breve) Vaya, papaíto … ¿Qué les pasa a ustedes, ah? … ¿Acaso no somos hermanos?
Jonny : Sara… ¡Tanto tiempo…!

Pedro : (Reaccionando) ¡Carajita linda! Cada día estás más bella… (Se le acerca, la abraza y luego abraza a Jonny). Te quiero, Sara. Los quiero… Coño, perdonen. Coño, que vaina. ¿Hace cuánto tiempo que no los veía?

Sara : Bueno, viejo, pero no te aproveches para agarrarme una nalga. (Risas de todos). ¿Estamos todos listos?. Listos para comenzar de nuevo? (Se separan).

Jonny : Calma, mi gente. Calma. Ordenemos este despelote.

Pedro : No nos pongamos nerviosos que todo va a salir a las mil maravillas. Y vamos a ganar ese contratico.

Jonny : Tiene que salir, si no

Sara :¿Pero Jonny, acaso no tuvimos éxito? ¿No éramos todo un éxito? Bueno, ahora todo va a cambiar otra vez. Todo será como antes, ¿no? ¡Chévere…!

Pedro : Admiro tu optimismo.

Jonny : Claro, viejo…

Pedro : (Interrumpiendo) Sin insultar, por favor… … Basta con “viejo”…

Jonny : (Recomenzando) Claro, “viejo… querido”, Sara tiene razón. La vida es así siempre. No te des mala vida, chico. No importa que hallamos estado separados, cada por su lado, ahora se da de nuevo la oportunidad de armar nuestra rosca… Claro, viejito… otra vez.

Pedro : Está bien. Entiendo (Pausa). ¿Entonces? (Silencio embarazoso)

Sara : ¿Han sabido de Carlos?

Jonny : Yo le dejé mensaje en la farmacia. Seguro que viene.

Pedro : Estamos perdiendo la disciplina. Antes esto no era así. Se pierde la disciplina, luego la mística y al final, se pierde todo… Antes era bien.

Sara : Antes. Antes. Olvídate de ese antes. Eso ya pasó. Lo que cuenta es el ahora, el ahora y lo que viene.

Pedro : Mejor voy a preparar café. (Se marcha hacia el fondo de la habitación a preparar café).

Jonny : ¿Entonces, Sara?

Sara : Ahí…. Como siempre. Igualito. ¿Y tú?

Jonny : Ahí. Igual que tú.

Sara : En este bendito país no pasa nada.

Jonny : No hay vida para nosotros.

Sara : Seguro que Carlitos está enredado con alguna novia.

Jonny : Seguro. Ese no termina nunca de conocer mujeres. Yo me recuerdo que cuando tú y él se empataron.

Sara : ¡Ah, no mijito. Si te vas a poner a recordar mis amores yo es que me largo de aquí. No, señor.

Jonny : No te pongas así, chica… Es que es inevitable que me recuerde del Club. No ves como se pone el viejo… ¿Sigue cantando?

Sara : Bajo la ducha, siempre (saca un cigarrillo). Mira, desde que me metí con esto (muestra el cigarrillo) no tengo voz ni para llamar un taxi.

Jonny : Pero yo supe que estabas trabajando “muy bien” por allá por La Guaira… … en la zona del puerto… … con turistas.

Sara : Dime Jonny ¿quién te contó esa vaina, ah?

Jonny : …Por’ay… Tú sabes… Contactos que uno tiene. Espías… … Tú sabes que siempre me interesaron tus cosas.

Sara : ¿Cuáles, por ejemplo?

Jonny : Todo, chica. Todo.

Sara : No me hagas reír, por favor, que se me sueltan las ligas de las medias.

Jonny : En serio, Santa. En serio… … ¿No me crees?

Sara : Bueno, sí… Sí, panita, estuve un tiempo trabajando con turistas, nada especial. Es un trabajo, ¿no? Bueno, ¿y qué?

Jonny : (Reacciona indignado). ¿Tú? Tú, metida con extranjeros, con musiús… …Tú… … ¿qué tu te crees… que porque esos traen la plata, tienen el derecho sobre nuestras mujeres también? Coño, este país está condenado… … y tú, vendiéndote a los musiús. No faltaba más.

Sara : (Riendo). ¿Y qué querías que hiciera, ah? Si ellos son hombres igual que tú.

Jonny : Son musiús.

Sara : Y no son celosos. Pagan y ya está. A lo mejor ni son machistas.

Jonny : Pagan y ya está: así es la cosa, ahora. ¡Cómo te falta un macho, mi amor!

Sara : ¿Cómo tú?

Jonny : ¿Y por qué no? ¿Qué tienen ellos que no tengo yo?

Sara : (Sonriendo maliciosa a la vez que hace con sus manos el gesto del signo del dinero). Vida, mi amor. Tú no tienes vida…

Pedro : (Interrumpiendo). Déjense de celos. Aquí está el café. Ayúdame, Jonny con esta mesa. (Acomodan una mesa). Sara, esta silla que está limpia es para ti. Jonny tiene que limpiar la suya.

Jonny : Está bien. Yo la limpio. (Se sientan).

Sara : (Probando el café). Viejo, en honor a la verdad, este café está bien maluco.

Pedro : Yo no sé. Esa lata estaba ahí quizás desde cuando. (Carlos entra violentamente con su pequeña bolsa deportiva).

Carlos : Disculpen. El carrito no pasaba nunca. (Todos ríen) ¿Y ustedes qué hacen? ¿De qué se ríen?

Sara : Estamos en el aperitivo. Tenemos café “especial”. (Ríen).

Carlos : Epa, mi viejo, me extraña. Dejen esa vaina (Saca de su bolso un paquete con cuatro latas de cerveza). Yo me acordé de ustedes y les traje estas cervecitas. Toma, Santa, ésta es para ti (la besa) ¿Cómo estás, mi amor? Te he echado de menos ¿sabes? … Las últimas navidades me las calé solito.

Sara : No era mi culpa, querido.

Carlos : No, claro. No. Ese es mí rollo. Mi propio rollo. Esta cervecita es para ti, Jonny. ¿Qué tal, pana, cómo está la magia, Jonny…(Anunciando) “Jonny, el Mago”. Eso. ¡Hola, viejo-puto, esta cerveza es para ti! (Susurrando). Todavía te acuerdas cuando mirabas a esta chama desnuda mientras se vestía… (Ríen todos).

Pedro : Dame esa lata, grosero. Parece que ya habla comenzado la celebración, Carlitos.

Carlos : Exactamente, viejo’e mierda. Empecé a celebrar desde el mismo día en que hicimos nuestro último show…¿recuerdas, Sara?… … allá en el “Empair Club” de Caracas (Bebe).

Sara : Siéntate, Carlitos. Descansa un poco.

Carlos : No, si yo estoy listo. Siempre listo. Cuando ustedes me digan.

Pedro : Calma, calma, muchacho.

Jonny : Bien, ya estamos todos reunidos.

Sara : Primero, brindemos por este encuentro… Brindemos porque estamos juntos otra vez.

Carlos : Exactamente. (Beben su cerveza, Carlos termina su lata y se encamina hacia su bolso de donde saca otra lata que destapa estruendosamente).

Pedro : Bueno, Carlitos, pongámonos serios ahora. Recuerden que todavía somos profesionales de las tablas.

Carlos : Profesionales del coño… Mira, viejo, ¿cuánto hace que no te montas en un escenario de verdad, ah?

Pedro : Carlitos, Carlitos…

Carlos : (Se dirige a Sara) ¿Y tú, mi amor?

Sara : Ahora me tocó a mi.

Carlos: No, Sarita, si esto no es broma. Esta es una vaina muy seria. ¿Cuándo fue que tú actuaste por última vez?

Sara: ¡Chico! ¿Y eso a qué viene? Yo se mis vainas

Carlos : ¿Cuándo, ricura…? (Hacia Pedro) ¿.. .Cuándo, viejo querido,…ah?

Jonny : (Interviniendo) O’key, Carlitos. La vaina ha estado jodida. Pero eso no es lo importante. Lo que importa es mirar hacia adelante, al futuro…

Carlos : Jonny, tú no te metas en esto. Este es un rollo entre cl viejo, esta estrella y yo… .¿ah?… ¿Cuándo… Cuándo…? (Irónico) Mirar hacia delante… … (Ríe)…al futuro. Y tú, Jonny, el Mago de Urs, ¿qué no te he visto en Chacaíto como buhonero, vendiendo sombreros de pita del Ecuador a 200 bolívares? ¿No te recuerdas, viejo? (Declamativo) ¡Actuando en el escenario del mundo! (Ríe) ¡Qué vaina más arrecha! (Transición) Entiéndanlo de una vez: en esta vaina sobramos. Estamos de más… … (Se derrumba. Pausa larga acompañada de silencio).

Pedro : Te entiendo, carajo. Cálmate, ya.

Sara : Carlitos, ven acá (Se le acerca). Si nos hemos reunido es porque otra vez el equipo va p’alante ¿oíste? Otra vez juntos…

Carlos : ¿Te recuerdas, Santa…?

Sara : ¿De qué?

Carlos : … Tú y yo… ¿Recuerdas?

Sara : (Embarazosa). Sí, Carlitos. Tú y yo… (se quiebra) No puedo, Carlitos. No puedo. ¡Coño! ¡Entiende, Carlos, lo que pasó, pasó! Ya no tiene sentido recordar.

Carlos : (Suavemente) Yo nunca te he podido olvidar, Sarita. Tus manos. Tus caricias… … ¿Sabes? No he tenido a nadie desde entonces… … ¿entiendes, Sarita?

Sara : ¡Basta ya, Carlos! ¡Olvídate…!

Carlos : ¿Pero no me entiendes, Sarita…? …? Ni una mujer… mi amor…

Sara : (Desesperada) ¿Y eso qué prueba, ah? ¿Qué? Acaso no está lleno de mujeres esta ciudad… … Qué no te recuerdas que “eso” no funcionó… … ¿no te recuerdas…?

Carlos : (Muy suave). Yo todavía te amo… Mi amor… (Pausa). ¿Recuerdas el poema que yo te leía, que de tanto repetirlo terminé por aprendérmelo?:

Lo que pasa
mi amor
es que tus ojos
no me dejan ver.
Lo que pasa
mi amor.

Sara : (Interrumpe) ¡Carlitos…! ¡Coño…!

Carlos : …Otra vez juntos, dijiste. ¿Crees que ahora…? …?

Pedro : ¿Y cómo es esta vaina? ¿Vinimos a ensayar un melodrama o nuestro show?. Qué significa esta vaina, chico? ¿Qué significa todo esto, Sara, Carlos…? ¡Coño, ese rollo de ustedes me lo resuelven fuera del escenario! Aquí hemos venido a trabajar. Trabajar, ¿oyeron?

Jonny : ¿Qué sabes tú de sentimientos?… Apestas, viejo. Y luego vienes a hablar de trabajar. Trabajar. Trabajar. Trabajar. Trabajar… Tú… tú, viejo, que nunca le has trabajado un medio a nadie, que vivías de las propinas de los clientes borrachos que dejaban en el Club, que gracias a nosotros conociste algo distinto a cuidar carros y a espantar perros

Pedro : Bueno, entonces, lo dejamos de ese tamaño. Lo dejaremos hasta aquí. Muy bien. Volveré a lo mío portero. Y ustedes a lo suyo… ¡Vagabundos! (Va a tomar sus cosas). Si alguna vez me necesitan ya saben donde encontrarme, por’ ay en Las Mercedes en cualquier parte… Recuérdenlo … (Sale. Pausa y silencio).

Sara : No debiste ofenderlo así. Gracias a él nosotros adelantamos el número

Jonny : Lo hice por defenderlos a ustedes.

Carlos : (Incorporándose agresivo). Muy mal hecho, Jonny. Ese viejo vale oro. Aquí no hay que defender a nadie. A nadie. Cada uno se rasca con sus propias uñas. Como lo hemos hecho hasta ahora, ¿o no?

Jonny : ¿Pero quién entiende esto?

Sara : Carlos tiene razón… La única forma en que podemos hacer algo es estando juntos todos, Jonny. Todos los del grupo. Anda a buscar al viejo y pídele disculpas… Eso es lo que tienes que hacer ahora. (Jonny entrecortado camina un instante sin rumbo para luego salir hacia la puerta. En ese mismo instante entra Pedro que no se había ido…).

Pedro : No es necesario, carajos. Aquí no hay que presentarle disculpas a nadie: O somos o no somos. ¿Acaso ustedes creían que yo los iba a dejar solos aquí para que se comieran unos a otros…? ¡Se equivocaron!

Jonny : (Abrazando al viejo)… Viejo… viejo coño’e tu madre…

Carlos : ¡Buena… .. viejo-marico! ¡Esa sí que estuvo bien buena!

Sara : (Estalla en alegría). Entonces, ahora sí que vamos a ensayar…

Pedro : Sí, señor. Levanten a ese borracho y animen unas sillas que ahora sí que va a comenzar la función. Carlos, tú me dijiste que estabas preparando una canción nueva… …

Carlos : (Incorporándose)… … Un poema, viejo sordo…

Pedro : ¿Y no lo puedes cantar, acaso?

Carlos : No creo. Es mejor hacer lo que se bien.

Pedro : Animador…

Carlos : También estuve leyendo lo que me prestaste, pero no tengo ganas de cambiar.

Pedro : O’key. Allá tú.

Carlos : No te preocupes por mí. No hay rollo. Todo está bien.

Pedro : ¿Y tú, Sara? ¿Todo bien…? A ver, échate un paseíto por aquí para verte…Vamos. Hazlo… (Sara se levanta y camina imitando a una modelo, al llegar a un extremo se levanta las faldas y muestra sus piernas con gracia. Mientras ella realiza este paseo todos empiezan a tararear la melodía de New-York, New-York: tan-ta-ra-ra-ra-ra-ra-ra-ra tan-tara-ra…) ….Estás igualita. No pasa el tiempo en ti, muchacha.

Sara : ¿Te parece bien, viejo? (Se da media vuelta mostrando su espalda, mueve sus caderas y luego camina de vuelta hacia su silla. Carlos parece transportado).

Pedro : … Las tetas…

Sara : ¿Qué tienen mis tetas…?

Pedro : Te han crecido mucho.

Sara : ¿Y eso qué?

Pedro : Que eso no está bien…. No es estético.

Sara : Pero gustan, viejo. Gustan. Yo lo se…

Pedro : Digo que no son estéticas. En otra situación habría que operarias. Pasen por ahora. ¿Y tú, Jonny?

Jonny : Todo bajo control, viejo. (Carlos interrumpe, se levanta y camina hacia un rincón, busca entre las cajas algo, encontrando un cuatro el cual comienza a afinar).

Pedro : Entonces, vamos a comenzar. (Se levanta y camina hacia el centro del escenario para anunciar el show). Señoras y Señores: buenas noches. Bienvenidos esta noche a nuestro gran espectáculo… … ¡Qué mierda estás haciendo con eso, Carlitos! No ves que molesta el espectáculo

Carlos : (Riendo). Viejo, este es un instrumento musical.

Pedro : ¿Así?

Carlos : Es un cuatro. Un cuatro venezolano.

Pedro : Entonces, ahora vamos a tener un concierto de cuatro.

Carlos : Podría ser. ¿Quieres apostar que yo podría hacer un número con este cuatro?

Jonny : Por favor. No empecemos de nuevo.

Sara : Carlitos, cálmate… … Tranquilo, chamo.

Carlos : (Se levanta y va hacia el centro) Miren este cuatro. Mírenlo todos, ¿o’key?…. ¿Lindo, no? Este es un cuatro venezolano (comienza a tocar un golpe margariteño). Es un cuatro oriental…… Mírenlo…

Pedro : Oriental, como tú ¿no?

Carlos : Sí, coño. Y yo me se una canción que podría cantar (Sigue tocando. Nadie dice nada. Poco a poco el cuatro se va silenciando hasta llegar a un silencio abismante. Pausa larga)… Parece que no sirve… (Pausa. Se sienta en un costado y deja el cuatro).

Pedro : Entonces, seguiremos nuestro trabajo, señores. Creo que lo que más necesitamos es sentirnos tranquilos, confiados, relajados. Necesitamos relajarnos. Tenemos que hacer ejercicios de relajación. Un buen actor necesita tener el cuerpo y el espíritu en paz. Pero tiene que estar en actividad. Lo nuestro es el movimiento, lo físico, la expresión, como los grandes actores… como Lorenz Olivier, como Marlon Brando…

Jonny : Nosotros no somos grandes actores.

Sara : ¡Cállate, Jonny! El viejo tiene razón, estamos oxidados de tanto tiempo sin movemos. Sigue, viejo.

Carlos : Y tampoco seremos grandes actores porque tenemos un sindicato del coño, pero es un sindicato…. (Pausa). No dependemos de ningún empresario, ni tenemos teatro ni nada. Nosotros fijamos nuestras propias reglas del juego. Por eso estamos como estamos también.

Pedro : O’key. Carlos tiene razón. Dependemos de nosotros mismos.

Carlos : No es eso lo que yo digo… … Pero, sigamos, viejo.

Pedro : Gracias. Somos buenos y nos defendemos…

Carlos : Somos la “crema”…

Jonny : Por qué no comenzamos de una vez?

Sara : Sí, viejo, yo me estoy cansando.

Pedro : O’key. No nos excitemos. Todo va bien. Entonces comencemos con los ejercicios. Primero los de la relajación. De pie. Relajarse. Relajarse. (Todos obedecen). Tú también

Carlos. Trata de pararte y comenzar a soltarte desde la cabeza… … (Todos comienzan a hacer los ejercicios de relajación). Vayan repitiendo cada uno para sí: vamos a triunfar, vamos a triunfar… (Todos murmuran frases similares de a poco, lentamente, hasta que finalizan el ejercicio moviéndose más libremente y más sonrientes).

Sara : Me siento magnífica. Soy otra. Seguro que vamos a triunfar.

Jonny : ¿No es cierto…? Todo está bien, viejo.

Carlos : ¡Coño, sí. Vamos a darle plomo!

Pedro : Ahora veamos un par de ejercicios físicos para sentimos livianos. Tú, Sarita, necesitas estirar tus piernas. (Sara pasa al centro y comienza a hacer pasos de preparación en ballet). Magnífico. ¿Te sientes bien, chama?

Sara : ¡Chévere, viejo!

Pedro : Tú, Jonny, necesitas movimiento del cuerpo y de los brazos.

Jonny : Sí, si. (Comienza a hacer flexiones y a mover sus brazos).

Carlos : (Interrumpiendo) ¡Yo lo que necesito es un buen baile! Ven, Sara. Vamos a bailar, mi amor. (Agarra a Sara y hacen una coreografía de pasos juntos, Carlos la toma por la cintura y dan una media vuelta final muy armoniosa. Todos aplauden. Luego Carlos intenta levantarla en brazos pero tropieza y cae. Todos corren a auxiliarlos).

Pedro : ¡No! Así no. ¡Nunca hagan eso!

Jonny : ¿Estás bien, Carlitos?

Carlos : ¡Machete!

Pedro : (A Carlos) ¿Te sabes bien tu libreto, carajo?

Carlos : (Siempre sentado en el suelo). Por supuesto, silo he repetido tres años, todos los días, día tras día…

Jonny : ¿Tres años?

Carlos : Cada día frente al espejo… Yo mismo me aplaudía. (Pausa).

Pedro : (Aconsejándolo). Bueno, Carlitos, recuerda siempre que tú tienes que hacer reír y no que se rían de ti, ¿oíste? Tú tienes que sacarle a esos desgraciados la risa de donde sea que la tengan, de donde la tengan escondida… ¿O’key?

Carlos : ¡Un par de detalles y ya está…!

Pedro : No, Carajo. No es tan fácil. No es sólo un par de detalles… … Tienes que entregarles lo que hay detrás de esos detalles, lo que no se puede decir, todo eso que tú quisieras decirles pero no puedes. Tienes que tener una posición… una actitud verdadera.

Carlos : (Parándose)…. Una actitud…

Pedro : Tú eres el único que en escena ve la realidad, eso a lo que ellos temen, aquello de lo que ellos se avergüenzan… Carlitos, entiende, tú eres el único que tendrá la verdad. Tú eres el que les va a entregar lo que ellos quieren, lo que andan buscando… pero se lo darás como tú quieres dárselo. Los tienes en tu bolsillo, ¿me entiendes? Aunque eres un cómico. Aunque los haces reír… los tienes en tu puño. Aquí. Aquí. Aquí…

Carlos : (Pensativo). Necesito una actitud y reír. ¡Reír, pana! ¡Una actitud, coño…!

Pedro : …Tú tienes que liberar sus deseos… Carlitos, tú les vas a cambiar “su” actitud. Si no, nos alejaremos de lo nuestro, de nuestros objetivos y caeremos en sus manos… Entonces estaremos “entreteniéndolos”…Y nosotros somos mejor que eso. Y si no lo somos… ¡coño, tenemos que serlo! ¿Oyeron bien?

Sara : Yo quisiera ser famosa. Ser una estrella… Tener millones.

Pedro : Pero antes tienes que ser verdadera.

Sara : ¿Y qué hay de malo en querer ser famosa, millonaria?

Pedro : Nada, si primero eres verdadera (Pausa). Porque después ya nunca lo serás…

Sara : ¡Coño, viejo del carajo! ¡Ya te está metiendo conmigo otra vez!

Pedro : No, mí amor, no hablo de ti. Hablo de mí, de Jonny, de Carlos, de Sara… de todos, de todos.

Carlos : En todo caso, ese no es tu problema, viejo.

Pedro : O’key. Veamos entonces tu libreto.

Carlos : ¿Qué…?

Pedro : Veamos lo tuyo. Dinos tu libreto. Demuestra que es algo verdadero

Carlos : Al coño, viejo, ese es mi problema..

Jonny : Vamos, Carlitos, lee tu guión.

Sara : Eso, Carlitos. Demuestra que tú también triunfarás…

Carlos : ¿…Yo? (Pausa. Luego muy suave) O’key. Escuchen:
Lo que pasa
mi amor
es que tus ojos
no me dejan ver lo que pasa,
mi amor…
(Silencio)
¿No querían escuchar algo verdadero…? (Ríe) Vamos ahora a reírnos (Ríe)… ¿Se quedaron petrificados…?

Pedro : Podemos decir algo o no decir nada. Pero tenemos que tomar una decisión (Suena estridente una sirena de la policía que se acerca. Ellos se miran sorprendidos, luego corren hacia la ventana a mirar mientras la sirena se va aproximando hasta detenerse frente a ellos, continúa sonando por unos instantes y luego se calla).

Sara : ¿Qué significa esta vaina…? ¿Por qué me miran así? Yo no tengo nada que ver…

Jonny : (Mirando por la ventana). ¡Ahí se bajaron! Algo buscan… … ¡Coño, están mirando para acá…

Pedro : ¿Qué es lo que pasa?

Sara : ¡Cállense y quédense tranquilos! Todavía no ha pasado nada.

Jonny : ¡Ahí vienen…! (Pausa) ¡Coño… van pasando… pasaron de largo… No vienen para acá. Siguieron. Siguieron… (Pausa. Nuevamente se miran unos a otros sonriendo levemente. Sara abraza a Carlos y Jonny se abraza con Pedro. Todos estallan en risas)… ¡No era aquí… ! (Risas).

Pedro : Sigamos

Sara : Aguántate, viejo. Déjame fumar un cigarrillo.

Carlos : ¡Viejo del carrizo! ¡Se me espantó la rasca con el susto! Déjame pensaren mi acto. Ahora sí que estoy preparado (Comienza a hacer ejercicios). Un buen actor necesita paz y tranquilidad…Vamos a triunfar. Vamos a triunfar. Tenemos que triunfar. Tenemos que triunfar. Tengo que triunfar. Tengo que triunfar. Yo voy a triunfar…

Pedro : ¡Eso es, carajo!

Sara : Todos juntos otra vez. Como antes. Como siempre (Comienzan los ejercicios. Todos con mucho entusiasmo).

Jonny : ¡Qué emoción, vale! ¡Ahora sí! Esta es nuestra oportunidad.

Pedro : ¡Dale, carajo! ¡Duro! ¡Duro! ¡Duro…(Oscuro lento).

Sobre el autor

Deja una respuesta