literatura venezolana

de hoy y de siempre

La quietud (selección)

Jul 23, 2025

Yolanda Pantin

NO DISFRUTO CON EL BAILE

Qué escogencia la mía tan difícil

Si un perro es la barcina de mi casa
la misada que decía, gata
cuando todo era claro a mi entender qué terca
vivir en el pasado

En aquellos que he amado
están atrás mis padres
recordándome que no, que no son ellos

Y yo vuelvo y los abrazo a mis soñados
fantasmas: son mis dueños
Si veo llover es la lluvia de Turmero
No puedo evitarlo está en el aire
todo el pueblo

No es un goce ir a una fiesta
no disfruto con el baile
Es muy triste ya lo sé es una pena
el cuarto los recuerdos

Cuando afuera está la luz para cegarnos
yo no veo yo no siento
otra cosa que no sea lo sentido
en otro tiempo

pero es duro morir, cerrar las puertas

***

DER KLEINE VAMPIR

Aunque sin hambre debo comerme todo
llenar mi estómago de frutas y de pasto
mi sed toda beber las jarras de agua
que me fueran ofrecidas
los refrescos
Debo saciar mi pensamiento
de muchas maneras engordarlo
darle lumbre al fuego que me alumbra
pollo
las mesas de la casa dispuestas
para el niño que llega sin hambre
Mis fauces tribales quieren carne
mis dientes de leche amoladarse
porque viene el silencio si no
a torturarme

***

YO SOY OTRA

He aceptado la invitación a viajar.
En el auto,
el paisaje pasa demasiado rápido.
Raspa al oído
la música sorda que el interior repele.
Atravesamos el país sin detenernos,
apenas para orinar o para beber un trago de agua
en las gasolineras.
El verano castiga gris y estático,
como el cielo.
Conversaciones banales distraen el asedio
de las horas muertas.
Levantamos las tiendas
a la orilla de un río ancho y cenegoso.
Las aves chillan al alzar el vuelo.
Me acerco al río
como Narciso al estanque.
Las aguas turbias no reflejan mi rostro.
Yo he soñado con esto.

(la herida ha sanado sobre la carne muerta)

***

PAISAJE

Estaba solo el día

El guardián de la planta desalinizadora
nos señaló el camino

Desde el cementerio veíamos
su camisa estridente

y el vago gesto de sus manos

Estas mujeres

El agua y el aire
habían desdibujado las inscripciones

sobre las viejas lápidas

Recuerdo de sus padres y de sus hermanos

Hay más muertos que vivos sobre la tierra
dijiste

cuando el chillido del ave rasgó el cielo
del poblado desierto

***

NOUVELLE

A veces parecía indiferencia
Ese andar por la casa, distante.

Nosotros conocíamos el habla
Y el lenguaje también de las miradas: calla.

Hasta que una voz nos llamaba:
“Vengan la cena está servida”.

Entonces nuestra madre nos saludaba
Como si nos reconociera

Y en la mesa ya sentados sonreía
Para que no pensáramos que la habíamos perdido.

***

UNA ESPECIE DE VACÍO

La imagen se avenía
con pasmosa realidad

Pensé: es la montaña
que nunca había mirado

como esa tarde
cuando el perfil me sorprendió

su inmanencia

Ahora no me importa
porque me he vaciado

Sin embargo hecho en falta
la intensidad de mis efectos

Siento un vacío
una especie de vacío

aún en la luz

iridiscencia

-malvas naranjas-

de la inaprehensible realidad

Sobre la autora

Estos poemas forman parte de la antología Enemiga mía (selección poética 1981-1998)

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