literatura venezolana

de hoy y de siempre

Éditos e inéditos (2016) de Celsa Acosta Seco

Nov 11, 2025

DOMINIOS
En el fragor de los días
sólo unas costras resisten su dominio:
El tiempo

pareciera que el pasado se hace instante
como si dibujase los mismos obstáculos
y nos señalara con sus verbos
en colores sin luz
monótonos y crueles.

como si las horas fueran cortadas como filetes
de lado de nosotros
corre lo negro
en tromba de temores

nos volvemos carniceros
al filo de las piedras
todo se vuelve girones
abrigamos el desencanto, la nostalgia
nada acaba
todo parece circulo de un punto que no llega

este tiempo estorba en los ojos
como una arena pesada movida en las orillas

***

ALGO ZUMBA
Algo zumba detrás de la puerta
Desde ahora
Se instala la vigilia del silencio y la ceguera
Desde ahora las alas de mi lengua
Despliegan su plumaje vencido

en las paredes corre la espesura de las voces
de quienes llaman los filamentos del olvido
de quienes tensan en la noche una luz de hielo

hasta aquí daré cuenta de mi empecinamiento

voy ha dejar pasar sus ropajes de heno
no volveré alrededor de lo que queda
ellos serán testimonio de otra letra
de otro trecho hecho y lecho

pasaré a recoger mi voz
que quiere darse la vuelta
detrás de papeles usados
donde los borrones
son hilos cursivos del existir.

Algo zumba detrás de la puerta
una vida muerde las hojas del día.

***

ENRAMADA
Si ahora todo termina aquí
en este papel perforado de esperas

Voy a tomar aguja con hilo
para coser el revés que no se tienta

para zurcir el blanco abismo
que punza los costados

quiero venir al final del tiempo
vestida con el alimento que tome de ti

con los pies untados de luna roja
a ver si el tiempo me deja

cerrar las salidas
que invento en esta fuga.

***

PAISAJE DE LA HOJA
El viento se apiada de la hoja en la calle
no quiere arrastrar
la única huella de los cuerpos

la hoja se oculta de los pasos
que ahogan los soles
de una ciudad cruzada por la amargura

ella es lo que queda de la mansión sin reino
la que otorgaba prestamos
y estiraba su mano en las fuentes benefactoras

la hoja se vuelve y permanece
lejana, equidistante
de la ciudad abatida por el desdén y la infamia
de los que viven el trasmundo
y van al mercado

a quemar el festín de sus bolsillos
ya la ciudad no espera
la tibia brisa de los mares
ni el aroma del pan de los días

la hoja seca
sigue su rumbo ciego
hacia un paisaje lejano
donde el viento no llega.

Sobre la autora

Publicados en: https://analectaliteraria.blogspot.com. Foto: Geczain Tovar

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