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Dos cuentos de Humberto Mata

¿Todavía te acuerdas de nosotros? La mañana estaba despejada. El hombre, entrado en años, navegaba sobre aguas inmóviles, simplemente navegaba y entonces lo vio. En una parte poco visitada del…

La casa Lázara

Rosauro Rosa Acosta Era la última casa de aquella calle tortuosa y silente que arrancaba desde la Salina y seguía culebreando la falda del cerro calvo y áspero, donde el…

Cuentos breves de Ednodio Quintero

El gallo pinto Mi tío tenía un gallo pinto que se alimentaba de alacranes vivos, Un domingo de Ramos el gallo amaneció cantando y aleteando, eufórico, alborozado, como si celebrara…

Dos cuentos de color (Manuel Díaz Rodríguez)

Cuento blanco La abuela estaba muy pálida y triste. Una fiebre sorda minaba su vida y hacía brillar extrañamente sus ojos bajo los cabellos albos. Reclinada en el cómodo sillón…

La mujer de espaldas

José Balza Tras el indiscriminado entusiasmo dejado en su estilo por el modo de Tom Wolfe, el joven periodista (en verdad: con más de treinta años; dos divorcios) quería que sus reportajes…

La gloria de Mamporal

Andrés Eloy Blanco Venga usted»; venga a que le toque un poco de mi vida tensa de Mamporal. A mí no me diga usted que la vida de los pueblos…

Dos cuentos de Alfredo Armas Alfonzo

Santo de cabecera I —¿Entonces usted cree, Pacheco, que me salga? Los dedos largos, de uñas romas, del platero, extendían sobre la palma de la mano pedacitos de oro. Se…

Microrrelatos de Gabriel Jiménez Emán

Última carta de Ambrose Bierce A Víctor Valera Mora Esta es la última carta que te escribo. No porque quiera, sino porque materialmente no puedo hacerte otra. La tinta está…

Palmarote en Apure

Daniel Mendoza Vamos, señor lector: ah, perdone usted (¡buena la iba diciendo!). Vamos, ciudadano lector. Quiero probar si es usted despabilado de inte­lecto. Estoy de buen humor. Decir así un…

El llanero solitario tiene la cabeza pelada como un cepillo de dientes

Francisco Massiani Lo que pasa es que las cosas nuevas hacen daño. Cuando llegué a este colegio me puse enfermo. Tenía que ir al baño siete veces por minuto. Tenía…

Dos cuentos de Juan Carlos Chirinos

Ichbiliah Para Juan Carlos Méndez Guédez, fino andaluz y jirajara Y para Marisela Barroso, por las noches de regresión   El doctor W. H. Stokes, del Instituto Mount Hope para…

La otra costa

Rubi Guerra Yo me vine de Manicuare huyendo de un hombre. Ya no era una muchacha; tenía mis años. Puedo decir que comencé tarde en la vida. Claro que no…

Dos cuentos de Oscar Marcano

A los que nunca terminaron nada Eran las 11:00 am y ya estaba clavándome puñales en el bar de Tony cuando la vi entrar. Llevaba un vestido rojo y zapatos…

Fotonovela

Rafael Victorino Muñoz Primera toma (con subtítulos en español) Paso la fotografía. Veo la que sigue. Ese día estuvimos en el Gran Danés. Yo pedí estación Alemana y ella estación…

Dos cuentos de Jesús Puerta

Sobaco e tigre Todos huyen cuando Goyo atiende el teléfono, arruga la nariz como si le hubiera golpeado el ventarrón de una hedentina insoportable, abre los ojos desmesuradamente, contesta con…

Las ovejas y las rosas del padre Serafín

Manuel Díaz Rodríguez -¡Ya lo traen! ¡Ya lo traen! -¿Por dónde? -Por el cementerio. Dicen que lo alcanzaron en el cementerio. La multitud, fatigada, nerviosa de tanto esperar, se arremolinó…

Dos cuentos de Salvador Garmendia

El aire transparente del domingo Dedicado a Guillermo Meneses, a quien corresponde la paternidad de este relato. El taxista vio la anciana parada bajo un árbol al borde de la…

El inquieto anacobero

Salvador Garmendia —No, yo hace muchos años, muchos que no veo a Daniel —dijo el gordo y se espantó una mosca que le andaba por el entrecejo. —Ni siquiera sabía…

Dos cuentos de Rufino Blanco Fombona

El catire A partir del caserío de la Urbana, Orinoco arriba, hasta el caserío de Atures, toda la vasta región que se extiende desde la margen derecha del gran río…

Dos cuentos de Julio Rosales

El can de la medianoche —¡Ayayayaaai…! Un grito de espanto desgarró el negro silencio. —¿Ha oído, mamá? —preguntó la joven en la oscuridad del aposento. De la otra parte, sobre…