literatura venezolana

de hoy y de siempre

Poemas de Reynaldo Pérez Só

Ago 2, 2022

los que soñamos
sentimos el sueño más hermoso

nos morimos temprano
porque no somos sueños
ni pájaros
y el aire nos pesa

sin embargo con todo
volvemos cada noche

para morirnos de otro sueño.

***

esta es una silla
sólo una silla
en ella
se sentó mi padre
todos
ahora
está sola
sin nadie
una silla

***

hay lugares
que se prolongan
donde nuestros cuerpos
pesados se inclinan
y
una gran caída
nos estremece.

***

el hombre no se parece a la lluvia
el hombre camina
piensa
y se multiplica
la lluvia
vive arriba
y baja y se retorna

nosotros hablamos y morimos

la lluvia es otra cosa.

***

vase el cuerpo
la casa
se va también
el amigo

ya

abandona aprisa el día
sin que entienda
la gravedad del cuerpo

no queda sino la puerta
que no se mueve

cuando el día
ahora se ha cerrado.

***

he dejado que la muerte
me socave
no he hecho nada

no puedo recobrarme
y acepto mirar
el sol cada mañana

y a cambio he podido
poner la mesa y
sentarme a comer.

***

mi casa está como un
muerto
sola

nadie sino yo sobre una silla

el viento sopla sobre
el patio

la casa no responde
ni yo
sobre la silla.

***

me despojo del domingo
y me cubro de espanto
hablando solo
junto a estas casas

hoy como este día

cúbreme árbol
cúbreme

***

De no estar tengo un aire
semejante
al espejo donde no me miro

suena la puerta y no estoy
les respondo callado
que no estoy en los campos
ni el sueño me deja

***

mi mejor mano con sus ojos
sobre mi boca
sintiendo a dios redondo a una cuarta
de los dedos

suyos sintiendo
mirarse en el movimiento

***

la cueva es un misterio del corazón
lava el corazón y lo cubre
con la mano hasta sentirlo
una y otra vez en su pulso
porque su asombro es tocar
paredes por donde de nuevo
su mano quisiera devolverle
algo que no sabe sino tocar

***

él
no tiene un espejo
no tiene un espejo
se responde
él
cuando
su mano
se apoya
en su otra
mano

tibia
una
fría
la otra

***

no se aturde
no espera
no se deja llevar

no se inclina a sí mismo
solitario
está ahí
quieto

***

gracias a dios que no existe
sino en este momento
que lo necesito

subiendo un ascensor
me atrapa en su caja
y la luz artificial
desciende mientras sube

a un piso desconocido
entre infierno
y tierra
donde dios nos supone
hermosos y desgraciados

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