literatura venezolana

de hoy y de siempre

Poemas de Magaly Salazar Sanabria

Mar 15, 2026

Hombre con sed
Difícil es caminar bajo el sol
sin intuir las horas de la salvación.
De tanto andar nos acercamos al pozo
“do tiene su manida”
el agua.
Alguien nos pidió de beber.
Era un Hombre con sed
pero sin cubo para la hondura del agua
y nosotros, gente cibernética y con prisas;
algo diferimos entre la compasión y el amor
El hombre era el Poeta mayor
y nos dio agua de vida
y escribimos,
nos apacentamos,
observando el mundo
desde la aspiración de la gaviota.
Y la cima se hizo amiga de la mar.

***

En la laguna de la Restinga (Para la Tierra, en su día)

Los buceadores comparten un pescado
entre los mangles.
Ningún competidor del alcatraz se asoma,
ni siquiera la Nasa con sus telescopios.
En el asombro, sus ojos prefiguran el pez entre las aguas.
Entonces, el paisaje es un “guanaguanare picoteando”,
y una gaviota que comparte la humedad y verdura
con ostras apegadas y cangrejos.

Las garzas y los cormoranes florecen en las ramas,
y los flamencos en el verdor del agua;
sus patas son metáforas de la extensión
que chapotean los alardes del sol.

Tijeretas y gaviotas exhiben sus plumajes
a la gente que trae los ardores
La Restinga funge de apeadero del cielo:
alardea de gonzalitos en busca de parejas,
de cotúas empollando en sus nidos,
sin descuidar los lebranches de abajo.

Atravesando el Canal del Abrazo,
aparece un pespés convidado a la fiesta
con su atuendo amarillo del araguaney
y negro por el azabache;
celebraban el Día de la Tierra.

La cotorra margariteña, desde el Rincón del Beso
Se arrima trajeada de etiqueta
con pancarta en la mano: “Amar es volar”
y todos los emplumados corearon:
“Amar es volar”, “Amar es volar”,
porque los pájaros son una metáfora de la expansión,
una necesidad de libertad.

***

El pozo de los poetas y la cigarra

La cigarra escapó de vacaciones
En vuelos de indecisa geometría
Mientras la lluvia revisaba
mensajes de internet

Entretanto,
todos se arrimaron al pozo
y al lado de las hierbas
con follajes en postergación,
alguna lagartija
que paseaba entre los yermos
y el vidrio de una canción de grillo,
convocaron al cielo
y el “Agua Viva”, que alguna vez anunció la Escritura,
apareció.

Así llegó mucha gente a mojar lo estéril.
hombres a sazonar la tierra,
y los novios se abrazaron
y los hambrientos probaron bocados
y lo manchado se lavó.

Mientras el sereno abonó de luces
las voces del poeta
que llenaron los vacíos
y sus ecos saltaron los muros de la soledad
y todos celebraron.

***

De un árbol

La savia trepa mientras dormimos
y al despertar la verdad llega
con su presencia de candela
desafiando la montaña llovida.

El fuego se aprieta donde la divinidad lo anuncia
donde la generosidad del verde
cede el sitio

Le pido incandescencias
antes que se ofusquen las semillas
antes que mayo vuele
y el rubor quede en suspenso
hasta el año que viene-

Desde una metáfora del aire
aparecen canarios
para poblar el tiempo.
Los pájaros hacen del estarse piando un arrebato
y la bulla no sabe
si es la pasión del árbol
o el estarse piando de la gloria.

Los trinos se entrañan
y las palabra suenan
y en esa plática
entre el silencio
y el eco aleteante
surge el canto.

Así tomo prestadas energías
del flamboyán
para reponer mi corazón
para que traspase, trasiegue, trasplante ,
mi nombre.

***

Resplandores

Amor

Entre la voz del trueno y la del grillo,
la del amor es medianía
que permanece desde el cielo a la tierra

Leyendo la mano

Son caminos rectos hasta mi corazón
las líneas de tus manos

De luces

Si tú no ves el amor
¿de qué te sirve la luz?

Deseo

Observo las abejas libando sobre las ixoras
¡Cuánto de mi extensión asumen tus ardorosos labios!

Del sueño

Durmiendo quise olvidarte
Pero mientras más dormía
Tu presencia se adueñaba del sueño

***

Araguaney

El sol se esconde
a solas
celado en el secreto
como flor presumida.
Sigiloso
el sentido se muda
a cadencia
y abre los espacios
de silencios que jamás se colman.
La revelación viene de amarillos
que anuncian
a fuerza de claridad y ternura
la libertad del sitio.
Hay música y distancias
generadas por nidos, verdores y vientos
y la extensión del tronco a las raíces,
del tronco a los cogollos.
El cuerpo libera el aliento que asciende
por la rugosidad del tallo
entre gomas, zumos y resinas.
Silente brota la centella de luz
que no abrasa pero se apasiona
no quema pero seduce.
Por ti la mirada abarca la belleza
de “aquello” más allá del fulgor
y mi corazón se la bebe como un cáliz
de astros bienaventurados.
Entretanto, la noche abre en nosotros
las estrellas.
Arriba de las tejas,
el cielo.
En la gloria,
la demasía del araguaney

***

De una ciudad sagrada

No fui para que me contaran esas cosas
quería estar
haciéndole el centro a la dura memoria,
por eso pensé jugarle cartas
y me preguntaba

Sin voluntad había crecido el misterio
recostado a las piedras venidas de algún sitio.
Estuve con ellas para no enmudecer,
eran señas,
muecas de mujeres de senos apretados.
¿Entre qué nieblas se inmoló a la víctima?
¿Quién suspendió el tiempo en la casa del sol?

Ninguna tumba les aprobó su muerte
Ningún río los vio pasar

Sobre la autora

Publicados en el blog persona de la autora: https://magalysalazarsanabria.wordpress.com

Deja una respuesta