La vi caminar hacia unos alfabetos
cercados de gramíneas.
Justo allí mis hermanos sollozaban.
A distancia
el movimiento de sus labios
comenzaba a llover
sobre unos meses tristes
***
El sueño de la abuela
era un charco en el patio de la casa
donde iban
a pescar los muchachos
Antes de la lluvia
la anciana hablaba de flores oscuras
y de pájaros ahogados
en la gran boca del espejo
***
Los que se dicen muertos
cubren toda la casa
con la vibración
de las cigarras.
Se acuerdan de nosotros
según el árbol
que los celebra
en la opaca mañana.
Ellos han vuelto
de puerta en puerta
como un resplandor viejo,
como una llovizna
de vestiduras olvidadas.
Ellos interrumpen la ceremonia
del viento en el caujaro,
instalan sus animales
en la lengua de los ebrios,
en los oscuros ramajes.
Los que se dicen muertos
tocan furtivamente
la cuerda con un pájaro:
esa que se extiende en el patio
donde madre y hermanas
hablan a las sábanas
***
ARA SER LEÍDO
Para ser leído
ella me acerca a lo que palpa,
a los cuartos donde su desaparición
alcanza mis papeles.
En lo indecible está su lámpara,
su persignación.
En un instante árido
el brisote anima las carencias verbales.Pero dentro
—en la hilera de vocales—
se escucha el riego de sus matas,
se percibe la nube
que ensombrece todo el patio
Sin texto
ella escribe en lo incorpóreo,
en otros parajes.
No la recupero,
no la nombro: soy su grafía a las once.
***
MUDANZA
La lluvia es así,
pasa con prolongadas ventoleras
a la hora de dormir.
Trina abandona su neuralgia
consumido el café
porque en lugar del cuerpo
cansado de no estar
sobreviene el capotillo
que la incita a mudarse
donde el ruido del agua
se apresure discreto desde el sueño
hasta el final de este poema
que no existe.
***
UNAS PALABRAS
A mi hermano Toño
Unas palabras
cayeron
en la mesa
de los santos
bajaron
se llevaron la lámpara
registraron baúles
Unas palabras
dejaron
la admonición
pero
se llevaron las sábanas
trastearon por el cuarto
usaron el agua consagrada
Unas palabras
se metieron
por las rendijas
pusieron
a cantar
los grillos
husmearon
los huesos
del abuelo
Unas palabras
se fueron
volvieron
borraron los espejos
le pegaron candela al lunes
Unas palabras…
Tanta conversación
dejó vacía la casa
***
LLUVIA
La lluvia crece en la memoria
vuela hacia las cuatro.
Algunos peces
caen
al ojo próximo
del día
y tú la sombra dulce
desposeída niebla
de los aposentos
olor antiguo de baúles
que aún esparce
el polvo de los años
la palabra en fin
que suelta
las arañas
tú hablas
te nombras
y te enternecen
viejas
escrituras
***
PÁJARO
a Vicente Gerbasi
El pájaro escarba en la memoria.
Yo escribo su línea de silbatos remotos,
su molicie de mediodía desgastado,
su año uno.
Me trae toda la combustión de las flores de estillo
la sedante nube olvidada
sobre los tejados polvorientos.
Ahora se desprende de su almácigo,
busca las grietas de los muros,
elige su araña dorada.
El pájaro ha vuelto
a los bosques dormidos
de los muertos.
