El trazo ensaya sobre un papel el esbozo de la memoria o del olvido. La mano delinea con una raya gruesa o delicada, vigorosa o timorata, y crea la forma, la abre y/o la cierra, da inicio a un lugar, lo contiene y/o lo desborda. Así la escritura de Pelambre, de Annabel Petit Alvarado, que al igual que el dibujo, solo necesita de un soporte de papel y un lápiz para desplegarse. La voz articula una palabra, dibuja una frase en letra fina de caligrafía Palmer, se hace un delgadísimo hilo de voz para nombrar aquello último y silente, por sagrado, por remoto, por doloroso. Es el trazo del dibujo, es la letra del poema, logos e intuición que retozan/ y nadie entra en conflicto/ por las pequeñas fieras (Eleonora Requena, nota de contraportada).
Haciendo clic en el enlace puedes descargar sin costo Pelambre de Annabel Petit Alvarado (cortesía de El taller blanco).
