literatura venezolana

de hoy y de siempre

Poemas de Benjamín Martínez Hernández

Ene 20, 2026

Prendido está
el farol

el último de esta calle comercial

el resplandor en el vidrio
trasero
de la Chevrolet

una joven pareja
cierra los ojos

el beso
también encandila.

***

El presente traga
una niebla
cargada
de rocío

abajo quedaron
la peste
y sus venganzas

arriba
tras los faroles
de todos los santos
la diáspora
venga el destino
de los muertos

una curva
y otra
lluvia el desamparo

***

Hay una ciudad
oculta
entre las gotas
del cristal

su transparencia
invoca
mi delirio

hay unas ruinas
debajo de la cal

hay un mundo
al costado
izquierdo
de las íes

contemplo
la insistencia

el recurso
del amparo

el vuelo
del ruiseñor

hay un silencio
póstumo
alzando islas

hay credos
atravesando cielos
un lunes de agosto

hay miedos flotando
dejando fuego.

***

Un sol ciego
desnuda el ascenso
esta mañana

disipa
gotas de rocío

la tierra
fresca
expande latido.

***

En el sendero
de las mil montañas
un templo
espera

es lejana
la ausencia

toca los labios

el cielo
crece

debajo
de los ojos.

***

Escuché sombras
sombras embestidas por truenos

salíamos temprano del sueño
insolente lluvia
envolvía orfanato

ausentes mandamientos
dejaron estampada herida

todo era extraño
todo era duende
carreta
pólvora

llegaron disparos
en todas direcciones

posible fue la huida

entre palabras
encontré epitafios
círculos de viejas despedidas
volvían con ellos

los remotos
ya no eran ausentes
ya no eran polvo

sigue creciendo niebla
veo hablar cenizas
manchan la hoja
escribo el dictado.

***

Herida constancia
mesa el laberinto

la calle
muestra sus garras

el sueño
se escapa
por la única ventana
de la torre

el mar
queda intacto.

***

El sol
revienta
los huesos

cal quemada
sobre la tierra

ha borrado
los bordes

frente a ellos
sudorosos cuerpos
santiguan.

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