De las músicas populares del siglo XX, el Jazz es quizá la que ha tenido y sigue teniendo una influencia más decisiva. Desde que los primeros músicos negros de Nueva Orleáns la hicieron nacer en las modalidades del Góspel, el Blue y el Spiritual, ésta no ha cesado de enriquecerse con los nuevos aportes de la música latinoamericana: el bossa nova, la salsa, el tango, el bolero, el son y otras expresiones donde se fusionan el Pop, Rock, el Bebop, el Cool, Swing o Free Jazz. Sin embargo, los músicos de Jazz vivieron en su mayoría entre la extrema pobreza, la droga y la segregación racial, lo cual los convierte en especies de héroes culturales, en iconos de la autenticidad artística y humana, como bien lo atestiguan los diferentes vocalistas e intérpretes instrumentales a lo largo de las últimas décadas. Recreando la vida de Buddy Bolden, quien fuera quizá el primer músico y trompetista del Jazz, –pero que no pudo dejar grabación de ninguna de sus piezas– Gabriel Jiménez Emán ha querido rendir un tributo a esta música que ha marcado de manera indeleble la sensibilidad de nuestro tiempo, dando como resultado uno de los relatos más estremecedores de la literatura contemporánea (nota de la contraportada).
Haciendo clic en el enlace, puedes descargar sin costo Hombre mirando al sur (Tributo al jazz) de Gabriel Jiménez Emán (Ediciones Imaginaria, 2014; cortesía del autor).
