Desde «Toda la mañana ha hablado el viento» de Enriqueta Arvelo Larriva
Raúl García Palma
Toda la mañana ha hablado el viento
Toda la mañana ha hablado el viento
una lengua extraordinaria.
He ido hoy en el viento.
Estremecí los árboles.
Hice pliegues en el río.
Alboroté la arena.
Entré por las más finas rendijas.
Y soné largamente en los alambres.
Antes —¿recuerdas?—
pasaba pálida por la orilla del viento. Y aplaudías.
Enriqueta Arvelo Larriva
Introducción
En este artículo se interpretará un poema de Enriqueta Arvelo Larriva, quien nació en Barinitas, estado. Barinas el 22 de marzo de 1886. Sus padres don Alfredo Arvelo y doña Mercedes Larriva, de ella se ha señalado su equilibrado verso que se coloca en el tono de la vanguardia, que ha sido caracterizado como intimista y en una relación constante con la naturaleza, su trabajo poético contempla las siguientes obras: Voz aislada (1939), El cristal nervioso (1941), Poemas de una pena (1942), El canto del recuento (1949), Mandato del canto (1957), Poemas perseverantes (1960).
En esta oportunidad a través de su poema Toda la mañana ha hablado el viento, perteneciente a su libro: Voz aislada, se reflexiona sobre su obra, que se produce en un espacio histórico donde Vicente Gerbasi ya había escrito Vigilia del Náufrago (1937), este escritor perteneciente al Grupo Viernes, cuya característica principal es el manejo de imágenes surrealistas alejadas por completo de referencias sobre el mundo. Trabajo donde una voz poética. está construida partiendo de la ensoñación, es decir desde los sueños, con la sensibilidad y plenitud del inconsciente, creando un tono intempestivo de la vida y que del cual, Enriqueta Arvelo Larriva marca distancia con la edificación de un Yo poético, apegado a una referencialidad del territorio, donde no abandona la creación de imágenes oníricas, pero, acompañadas de preguntas existenciales. Voz aislada, el primer poemario producido en 9 años de trabajo, señala la transición entre movimientos literarios y grupos literarios, de los cuales ella mantuvo una línea equidistante que origino la mirada sobre un espacio parecido al pie de monte barines, que seduce por cobrar una vida, un portento, una fuerza que en algunos de sus poemas son signos de equilibrio y de laboriosidad para expandirse en la incertidumbre de lo real (Terán Pérez, 2025, p. 28).
En Voz Aislada hay poemas que expresan la movilidad de una voz poética que quiere descodificar el alma del mundo y al mismo tiempo, a pesar de ser su primer poemario, ya muchos de sus poemas describen líneas temáticas de su obra, como es el caso de Toda la mañana ha hablado el viento, donde se buscará describir parte de esta poética en los niveles, ontológico, gnoseológico y teleológico, siguiendo lineamientos provenientes de la filosofía, de la crítica literaria y de la historia de la literatura.
1-El mundo poético de Enriqueta Arvelo Larriva
En el poema Toda la mañana ha hablado el viento, se maneja la ontología como el discurso del ser, pero no del ser de la realidad, como lo trabajaron los griegos, sino del ser del poema. También a diferencia de la poesía de Juan Ramón Jiménez, quien es contemporáneo de ella, en su trabajo poético, se busca que la palabra sea descriptiva, de allí que ontologiza la palabra, en la poesía juanramoniana, la palabra pretende ser la cosa nombrada (Gutiérrez Pozo, 2023).
Otra versión de lo ontológico, según Sophia De Mello Andersen (Textos Maestros, 2023), se encuentra es su concepto de la poesía como plenitud del vivir: …”Porque la poesía es mi explicación con el universo, mi convivencia con las cosas, mi participación en lo real, mi encuentro con las voces y las imágenes.”…
La poesía para esta autora portuguesa, representa un todo, es un universo en donde piensa, respira y permanece en las cosas. No existe separación pues su cotidianidad la comparte con sus imágenes y sus voces internas, aquí surge una pregunta según lo que dice de Melo ¿la poesía permite la existencia de varios mundos a la vez?
Desde esta pregunta se inicia la reflexión del poema de Enriqueta Arvelo Larriva. Se puede responder desde el nivel ontológico, en los dos primeros versos del poema donde hay dos elementos importantes, primero: el tiempo:
Toda la mañana ha hablado el viento
Allí observamos cómo, a través de un momento del día, se establece una gran imagen: una persona desde el inicio de la aurora, observando al viento, allí se presentan sensaciones, brisa fresca, descanso, también se puede entrever que hay un estado de meditación, pero una meditación entendida como la consecuencia de un ejercicio en donde la mente, intenta detenerse y ser solo observadora, es decir, está hablando de un yo poético construido sobre el verbo VER , es un Yo veo ,es un Yo contemplo nada más. Volviendo a Sophia De Melo, hay una pregunta que podemos hacer con ella ¿La poesía es tensión permanente, o propone algún tipo de equilibrio entre quien ve y el mundo? Escuchemos a la autora:
…”Es de la obstinación sin treguas que la poesía exige que nace el «obstinado rigor» del poema. El verso es denso, tenso como un arco, exactamente dicho, porque los días fueron densos, tenso como arcos, exactamente vividos”… (Sophia De Mello Andersen en Textos Maestros,, 2023). En la poesía de Enriqueta Arvelo Larriva, observamos que a pesar de la influencia de sus parientes poetas, reconocidos, uno en el Modernismo (Alfredo Arvelo Larriva) y otro en el Nativismo (Alberto Arvelo Torrealba), encuentra su yo poético, ya que supo alejarse de esa influencia y mantuvo su “obstinado rigor”, conformado por: la desautomatización del lenguaje donde exalta la meditación para disminuir al Ego y una naturaleza que frente al ego es parte del otro, como se observa en el segundo verso:… “una lengua extraordinaria”…
Esta lengua, está conformada por códigos y alianzas con otro no humano que es parte de la ensoñación y termina de explicar cuál es la ontología a la que invita el poema en esta primera parte. Es un mundo que, si el lector lo acepta, lo llevará a saber y a descubrir para qué sirve la Poesía, aspecto que se debatirá en el siguiente punto.
2- Utilidad del discurso poético en el poema: Toda la mañana ha hablado el viento
La poesía también es indagación sobre la realidad, en esta búsqueda hay un por qué de los mundos que se construyen. En el mundo poético se produce un conocimiento o un saber, allí existe un sujeto que conoce y un objeto que se deja conocer. Por supuesto si hablamos de arte, hay un juego tenso e intenso de intercambio de roles. En ese intercambio persiste un nivel gnoseológico que busca responder cómo y para qué sirve ese mundo. Según García-Zahoul, si la:
… Gnoseología permite incorporar el conocimiento de otras personas a la investigación, de otros tiempos, de otros pueblos y sus historias, pero no de manera mecánica. No se trata de transferir conocimiento, sino de producirlo con el aporte de la reflexión, ayudado por otros pensamientos (2023).
En el poema Toda la mañana ha hablado el viento, se produce conocimiento o saber en una realidad donde el yo poético, quiere transmitir el ensueño como verdad, no es un mundo interior, es un mundo que se parece a la realidad y la meditación para hacerla casi real, obliga a focalizar un momento donde es aire y cuerpo de palabras con aire al mismo tiempo.
La meditación y una naturaleza llena de voces con claroscuros para descubrir nuevas sensaciones, van a remitir a un uso de la poesía como vehículo de encantamiento.
La segunda parte del poema, es la descripción de las alianzas del yo poético con un elemento preponderante que se presenta en la naturaleza: el viento, él es un vehículo para transitar y experimentar cambios que solo se pueden vivir en el discurso poético.
Para lograr el alcance de la dimensión que puede tener el elemento viento como volumen y masa que toma cualquier tipo de forma, se requieren imágenes que no alejen de lo cotidiano. Se debe recordar, que la meditación establecida en este poema es más cercana al budismo zen o al yoga, que obliga al meditador a estar en tiempo presente, con lo cual no dispersa su pensamiento. De esta manera, la relación entre el elemento viento como prolongación del yo, expone un uso que todos conocen, pero antes anuncia y profundiza más la dimensión ontológica y presenta a la sensación de la naturaleza, siente el mundo. Así el estremecimiento es el primer trabajo que el Yo poético realiza y también es un primer principio donde se rige este mundo.
He ido hoy en el viento.
Estremecí los árboles.
Hice pliegues en el río.
Con ese otro, que sirve para darle el sentido al poema, que en la poesía de Enriqueta Arvelo Larriva muestra un modelo distinto de meditación, no es ensimismamiento, no es la naturaleza o el llano interior lo que busca, sino al otro para que dé sentido a los cambios, a los tropos del lenguaje y a las transformaciones de los significados que son juego del lenguaje. Es introducirse por pequeños recovecos, crear nuevas formas, relieves y hacer sonar los objetos que toca. El lector debe prepararse para saber qué valores regala el poema, por medio de las actividades a ser formuladas:
Alboroté la arena.
Entré por las más finas rendijas.
Y soné largamente en los alambres
Se anuncia la actividad que solo se puede hacer en la poesía: el lenguaje del juego y el juego del lenguaje. Lo lúdico es una estrategia propia del surrealismo con árboles estremecidos y figuras en el agua, se produce una desautomatizacion del lenguaje, que logra detener a los lectores porque transporta a la niñez, cuando responde a dos preguntas: ¿Si jugamos con el viento hacemos poesía? y esta ¿a qué otros usos convoca la poesía? Para algunos poetas, la poesía engrandece la sensibilidad humana, ella garantiza jugar no por o para nosotros, sino para los otros. El juego debe sonar a comunicación y comunión al mismo tiempo, si es un juego de vida.
Para Gustavo Pereira:
La poesía no es solo estética. Desde sus orígenes se convirtió en servicio público forma de percepción sensible y de conocimiento que se entrega a otros porque solo en los otros encuentra su verdadero sentido. Un modo en suma, de actuar, paralelo a los que buscan el perfeccionamiento de la condición humana sin proponérselo. (Texto Maestro, 2023).
El poema en Toda la mañana ha hablado el viento, es un juego de vida, por eso busca la comunión y la alianza con un mundo donde quien medita en el presente, está en un movimiento que descubre la sensibilidad como suma del ser humano, porque cada poema de Enriqueta Arvelo Larriva, es un artefacto verbal que tiene un destinatario y que se expondrá a continuación.
3 Nivel Teleológico de Toda la mañana ha hablado el viento
En la historia de la filosofía, han surgido posturas sobre la Teleología. En Kant es sumamente importante mostrar valores como uno de los elementos que caracteriza la filosofía, sus planteamientos como juicios sobre el mundo, sirven de guía para ser más humanos. En cambio, hay otras situaciones donde es imposible un nivel teleológico, por ejemplo en Schopenhauer, quien muestra que en la filosofía no hay lugar para principios o valores que nos sitúen de manera más plena como seres humanos (Pessis García, 2023).
En este trabajo se concibe el concepto de lo Teleológico, como principios y valores que en el mundo poético no discute su construcción, sino que es un legado externo para quien lo lea. Se muestra un texto positivo, con la intencionalidad de quedarse desde lo estético y lo ético en la literatura.
El poema Toda la mañana ha hablado el viento, está más cercano a Kant que al planteamiento trágico de Schopenhauer. En los últimos dos versos del poema, se consigue un nivel teleológico positivo, hay un obsequio de manera inesperada para el lector, el cual consiste en un principio que responde a ese estar en el presente de la meditación y al para qué de andar en el mundo mezclado en la naturaleza, es una sorpresa cargada de múltiples símbolos y significados.
El Arte no tiene la preocupación de dejar un mensaje, su mecánica de vida es disparar la sensibilidad humana en el momento que le corresponda, es decir, para cada lector hay un poema determinado que lo hará percibir su ontología: responderá a la pregunta ¿que soy como mundo? a su Gnoseología: ¿para qué sirve mi mundo?; y a su nivel Teleológico: ¿Qué valores tiene este mundo?
Uno de los horizontes hacia donde apunta Toda la mañana ha hablado el viento, es originar aquel instante donde se consigue detener el ritmo de vida de sus lectores, les sirve para el autoconocimiento de cómo se está en el automatismo del lenguaje. Pero ¿La poesía puede hacer sonar al lenguaje de otra manera? El poema interpretado de Enriqueta Arvelo Larriva, nos ha sumergido en otra manera de sensibilidad con el lenguaje. Esta ruptura con el automatismo del lenguaje, no era usual en el momento en que salieron sus primeros libros, como lo indican Juan Liscano, Ida Gramko y Vicente Gerbasi (Crespo, 2011), quienes no comprendieron cómo esta creación equilibrada y propia de la artesanía con la palabra, había surgido en el interior del país. Creó un estilo de meditación hacia el universo convocándolo con una voz poética que se sumaba al cosmos. La voz poética presentada en el poema, se corresponde con los siguientes principios:
La imagen poética no significa una cosa que ya tiene nombre, inventa el nombre de una cosa que no conocemos. La expresión poética nace de esta asociación libre o principio de heterogeneidad que une lo cercano a lo distante, lo idéntico a lo diferente, lo causado a la causa imposible, la magia (Calzadilla Arreaza, 2022, p.p 32-33).
En este poema, el principio de heterogeneidad se cumple entre el movimiento de un sujeto convertido en viento, con la habilidad de comportarse como tal, desde su transparencia y mínimo peso. Se cumple en el encuentro entre la lógica del cuerpo humano y la magia en lo real, donde la brisa es un rasgo más de la libertad, que presenta la dosificación de la naturaleza. La enunciación surgida del primer verso describe la actividad del viento, la descripción permite una lectura sin dificultad para comprender el sentido del texto. En el tercer verso hay una desautomatización del lenguaje, cuando el yo poético se introduce en ese hacer de la naturaleza. Se detiene la lectura, pero en retroceso a la imagen anterior, que hizo posible un sujeto-viento que puede participar bajo apariencia en un monólogo basado en “… una lengua extraordinaria”.
Es una lengua diferente, para hablar al mundo y que este devuelva el diálogo, con su dosificación de la libertad, para hacer partícipe a los lectores del principio de heterogeneidad que une lo cercano a lo distante–
El yo poético pareciera que no tiene compañía al principio, sin embargo, en su cierre aparece un narratorio que es aquella presencia a la cual se alude pero que no habla (Girbal González, 2020). Si hay voz enunciativa, hay un yo y hay un tú, esa segunda persona había lanzado un reto, en la meditación que se había ido construyendo. El reto no había sido superado, y en este final, el narratorio silencioso, sigue callado, pero ahora en sus manos o psique, tiene un regalo, que es el poema.
El lector de este poema se queda sonando por largo rato en los alambres y hace piruetas sin percatarse en la arena. El lector es tal vez el narratorio en los poemas de Enriqueta. Ella construye el yo poético para develar este diálogo con lo real y con lo otro, es una construcción de un rostro enmascarado, también la narración de cómo es quitar la máscara de un rostro ¿Podría ser un reto enmascarado? Escuchemos el final del poema, a ver qué responde:
Antes —¿recuerdas?—
pasaba pálida por la orilla del viento. Y aplaudías.
Se descubre la conversación existencial en el poema, luego del segundo espacio de silencio que es tan inquietante como el primero, porque ambos llevan al lector a recorrer el camino entre la ensoñación y la realidad. La respuesta al reto enmascarado, es que hay alguien que junto a la voz poética participa del juego y de las transformaciones del poema.
El concepto narratorio que surge a finales del siglo XX, se utiliza en la narrativa para señalar a los sujetos que en silencio tienen un significado que es muy importante para la trama.
El enmascarado en este poema, se presentó como un reto superado porque aplaudía cuando el poema no estaba acabado. Con este poema, se terminó el aplauso para el sujeto que no creía en la aventura de la palabra y a su vez, dejo la máscara. La comunicación en este cierre del poema, es una señal tierna, que pese a la adversidad del sujeto que escucha, por apostar a lo intrascendente, se vuelve luminoso. Esta forma de construcción produjo un trabajo sobre la condensación con la palabra, basado en los silencios y en los giros del sentido, estos conformaron un estilo que, en este poema, se hace presente: condensación y silencios, estas estrategias se reflejan en el resto de su obra.
Conclusión
Se realizó siguiendo lineamientos filosóficos, de crítica literaria y de historia de la literatura, la reflexión al poema con el título: Toda la mañana ha hablado el viento de Enriqueta Arvelo Larriva. En este se constató tres niveles de interpretación: Ontológico, Gnoseológico y Teleológico. En el primero, se percibe un mundo que si el lector lo acepta, lo llevara a saber y a descubrir para qué sirve la Poesía,
En el nivel Gnoseológico, se presenta el juego como actividad propia de la poesía, por eso busca la comunión y la alianza con un mundo donde quien medita en el presente, está en un movimiento revelador de la sensibilidad como suma del ser humano, aspecto que da cuenta sobre cada poema de Enriqueta Arvelo Larriva, como un artefacto verbal.
En el nivel Teleológico, se produjo un trabajo sobre la condensación con la palabra basado en los silencios y en los giros del sentido, que en este poema se hace presente y se refleja en el resto de su obra.
Referencias Bibliográficas
Calzadilla Arreaza, J. A (2022) Crear con la palabra. Módulos para talleres de escritura y lectura. Caracas: El perro y la rana. Tercera edición.
Crespo, L. A (2011) Del rever de Enriqueta Arvelo Larriva. Barinitas, martes, 22 de marzo de 2011. WEB: https://servicio.bc.uc.edu.ve/multidisciplinarias/zona-torrida/num43/art14.pdf
Escuela Nacional de Poesía Juan Calzadilla (2023) Textos Maestros. S/f- Módulo de Talleres Poéticos.
Gutiérrez Pozo, G (2023) La poesía de Juan Ramón Jiménez como ontología simbólica. En: Revista Filosofía UIS. Nro: 22. Vol. 1. WEB: https://revistas.uis.edu.co/index.php/revistafilosofiauis/article/view/13118/12763
García-Zahoul, J. E y otros (2023) Importancia de la Gnoseología y la Epistemología en el proceso de Investigación. En: Delectus, Nro. 2. Vol. 6. WEB: https://revista.inicc-peru.edu.pe/index.php/delectus/article/view/213/247
Girbal González, E (2020) Palabra, silencio y creación en Va verdad de Antonio Méndez Rubio. En: Revista de Estudios Hispánicos. Nro. 2 Vol. VIII. Web:
Pessis García, B (2023) El irracionalismo es un pesimismo. El vaciamiento de la finalidad en Schopenhauer. En: Claridades. Revista de filosofía 15/1- WEB: ttps://ebuah.uah.es/dspace/bitstream/handle/10017/44967/palabra_girbal_PASAVENTO-2020_V8_N2.pdf?sequence=1&isAllowed=y
Terán Pérez, R (2025) Enriqueta Arvelo Larriva: Las voces y un mismo paisaje. Secretaría de Cultura del estado Carabobo. Fundación Editorial Pocaterra/Colección de ensayos Eugenio Montejo. Valencia, Venezuela.
