{"id":9982,"date":"2023-12-13T13:45:27","date_gmt":"2023-12-13T13:45:27","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=9982"},"modified":"2023-12-26T21:37:24","modified_gmt":"2023-12-26T21:37:24","slug":"pasiones-capitulo-i","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/pasiones-capitulo-i\/","title":{"rendered":"Pasiones (cap\u00edtulo I)"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Jos\u00e9 Gil Fortoul<\/h4>\n\n\n\n<p><em>The imagination of a boy is healthy, and the mature imagination of a man is healthy; buy there is a space of life between, in wich the soul is in a ferment; the character undecided, the way of life uncertain, the ambilion thicksighted<\/em>&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">Jokn Keats, <em>Prefacio de Endymion<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>ALMAS INQUIETAS<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230; Muy j\u00f3venes, muy amigos, unidos por la rec\u00edproca atracci\u00f3n de sus inteligencias, por m\u00e1s que se dedicaran a carreras y ocupaciones distintas: los unos, cursantes de derecho o de medicina en la Universidad Central; los otros, empleados de comercio, hab\u00edan establecido una especie de c\u00edrculo nocturno en la Plaza Bol\u00edvar, donde comentaban los sucesos del d\u00eda, formaban proyectos literarios, hablaban del Gobierno y discut\u00edan los problemas pol\u00edticos de la actualidad, antes de marcharse cada cual al teatro, al club del \u00c1vila, a la sociedad de \u00abAmigos de la Ciencia\u00bb, a un baile, a hacer visitas, o a dormir.<\/p>\n\n\n\n<p>Casi todas las noches, al dar las ocho el reloj de la Catedral, uno de ellos se sentaba en el sitio de costumbre \u2014 la Avenida occidental de la Plaza \u2014 a esperar a los otros habituados. Estos acud\u00edan en n\u00famero notable las noches del domingo y el jueves, noches en que la Plaza estaba animad\u00edsima con motivo de la retreta.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed nac\u00edan las revistas de reacci\u00f3n literaria y los diarios de oposici\u00f3n pol\u00edtica, que habitualmente no duraban m\u00e1s de uno o dos meses, por falta de lectores las primeras o voluntad de la polic\u00eda los segundos; lo mismo que las sociedades cient\u00edficas, que mor\u00edan con igual rapidez, porque sus miembros no pagaban las cuotas mensuales o porque cambiaban muy a menudo de prop\u00f3sitos. Pero si los peri\u00f3dicos y sociedades ten\u00edan vida ef\u00edmera, el circulo de la Plaza Bol\u00edvar duraba siempre, como que bastaban dos concurrentes para entablar una discusi\u00f3n y pasar el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>El jueves 24 de febrero de 18&#8230; hab\u00edan comido juntos tres de los m\u00e1s asiduos, y al salir del restaurant de Par\u00eds se encaminaron instintivamente a la Plaza, pidieron tres sillas a uno de los chiquillos encargados de alquilarlas y se sentaron a o\u00edr la retreta y a hablar de literatura. <\/p>\n\n\n\n<p>Enrique Aracil, Ernesto Arnould y Guillermo Lodi eran amigos \u00edntimos, no obstante la diversidad de sus temperamentos y la divergencia, que llegaba a veces hasta la oposici\u00f3n, de la filosof\u00eda pr\u00e1ctica con que cada cual consideraba la vida y se juzgaba a s\u00ed propio. Quiz\u00e1 la circunstancia misma de estar el ideal del uno muy lejos de los ideales de los otros dos, contribu\u00eda a acercarlos y a mantener entre ellos un cari\u00f1o fraternal. Sus discusiones no llegaban nunca al apasionamiento, sino que se circunscrib\u00edan al tiroteo cort\u00e9s y espiritual de las conversaciones de sal\u00f3n. No pudiendo ser rivales, no aspirando al mismo fin por los mismos medios, sus vidas segu\u00edan lineas paralelas, y con el tiempo sus relaciones se hac\u00edan cada vez m\u00e1s cordiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Aracil era estudiante de derecho y de medicina, circunstancia que le val\u00eda a menudo bromas pesadas de parte de algunos de sus condisc\u00edpulos: pero \u00e9l explicaba sus dobles tareas diciendo que su prop\u00f3sito no era dedicarse preferentemente a ninguna especialidad cient\u00edfica, sino adquirir la mayor suma posible de conocimientos para que sirviesen de base filos\u00f3fica a sus producciones literarias. En sus estudios procuraba emplear siempre el m\u00e9todo cartesiano, sin respetar ning\u00fan postulado ni enrolarse en ninguna escuela, y en sus escritos revelaba una forma de ingenio singularmente compleja en que se combinaban por partes desiguales el dilettantismo sensacional de Stendhal y el pante\u00edsmo l\u00edrico de G\u00f6ethe, la nerviosidad enfermiza de los Goncourt y la desolada tristeza de Huysmans, con la preocupaci\u00f3n, mal disimulada a veces, de expresar pensamientos sarcasticos o crueles en un lenguaje complicadamente art\u00edstico. <\/p>\n\n\n\n<p>En poco tiempo, sus ensayos, publicados al principio por los ef\u00edmeros semanarios de estudiantes, y despu\u00e9s por un gran diario complaciente, le hab\u00edan dado autoridad y renombre. Los j\u00f3venes empezaban a aplaudir su triunfo y los escritores de fama empezaban a protestar; pero los aplausos de los primeros no eran todav\u00eda un\u00e1nimes, porque muchos no encontraban sus escritos suficientemente agresivos, y sobre todo, cre\u00edan que el autor tem\u00eda o desde\u00f1aba las cuestiones de actualidad pol\u00edtica; y las protestas de los escritores de fama no llegaban hasta el ataque directo, con la esperanza quiz\u00e1 de atraer a sus escuelas al joven pensador. <\/p>\n\n\n\n<p>Cosa extra\u00f1a: donde la reputaci\u00f3n de Aracil se hab\u00eda hecho m\u00e1s extensa era entre las lectoras, cuyo n\u00famero aumentaba cada d\u00eda, aunque la generalidad fingiese en p\u00fablico no conocer los atrevimientos de lenguaje ni las teor\u00edas inmorales con que, al decir de algunos pap\u00e1s y maridos viejos, aqu\u00e9l procuraba llamar la atenci\u00f3n, y aunque, en realidad, fuesen muy pocas las que comprend\u00edan y apreciaban los prop\u00f3sitos del pensador y los refinamientos del artista. Su popularidad entre las mujeres ven\u00eda probablemente de que \u00e9l no se parec\u00eda a ninguno de los escritores en boga, y esto despertaba la curiosidad de las almas inquietas o volubles. Aracil cre\u00eda mas bien que sus producciones, especialmente sus poes\u00edas, eran del todo antip\u00e1ticas al mundo femenino, porque rar\u00edsima vez las aplaud\u00edan con entusiasmo cuando, obedeciendo a la inveterada costumbre caraque\u00f1a, se ve\u00eda obligado a hablar o declamar a los postres de una comida. Los otros poetas obten\u00edan siempre triunfos m\u00e1s ruidosos&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Arnould era un clubman a la inglesa, con ribetes de hombre de mundo parisiense. Hijo de un banquero muy rico,hab\u00eda viajado mucho por Inglaterra y Francia, y se dejaba dominar con frecuencia por la man\u00eda de no hablar m\u00e1s que de <em>turf, five o&#8217;clocks <\/em>de grandes mundanas, intrigas de teatro y aventuras con horizontales, por mas que tales cosas fuesen casi desconocidas en Caracas. Muy inteligente, sin embargo, a pesar de su man\u00eda, y perfecto caballero as\u00ed en el hablar como en el vestir, Arnould triunfaba en los salones.<\/p>\n\n\n\n<p>Lodi, estudiante de medicina, era un coraz\u00f3n tranquilo y un esp\u00edritu sereno, \u00e1vido de sensaciones voluptuosas, pero experto en paralizarlas o renovarlas en el instante mismo en que empezaban a adquirir violencias pasionales, Cre\u00eda sinceramente que vivir es cosa muy dulce cuando se es joven, rico e ilustrado, y practicaba su sensualismo amable recitando a diario los versos de Lucrecio:<\/p>\n\n\n\n<p><em>Suave, mari magno turbantibus equora ventis<\/em>,<\/p>\n\n\n\n<p><em>E terra magnum alterius spectare laborem<\/em>&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Con motivo de un art\u00edculo publicado la noche anterior, en el cual se hablaba con elogios de Aracil, sus amigos le preguntaron cuando aparec\u00eda su nuevo libro:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Tengo seis meses para pensarlo y escribirlo \u2014 contest\u00f3 Aracil \u2014. Quiz\u00e1 una novela cuya acci\u00f3n se desarrolle durante la guerra federal; o bien una cr\u00edtica sobre la novela rusa, que tanta boga empieza a adquirir en Francia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Diablo! \u2014 exclam\u00f3 Arnould. \u2014\u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n encuentras t\u00fa entre dos asuntos tan lejanos el uno del otro? Pensar al mismo tiempo en el general Falc\u00f3n y en el conde Tolstoi, es m\u00e1s original que pensar, como Renan, en los profetas de Israel y en los socialistas europeos, en la misma pagina.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Eh, querido! \u2014 replic\u00f3 sonriendo Aracil. \u2014 T\u00fa abusas de la cr\u00edtica. Ciertamente que yo no encuentro relaci\u00f3n alguna entre nuestros campesinos y los rusos; pero he podido pensar a un tiempo en dos  proyectos distintos, en dos asuntos m\u00e1s apartados el uno del otro que lo est\u00e1n Venezuela y Rusia. No estoy satisfecho de mi primer libraco, y busco otro rumbo, \u00bfCual? No lo s\u00e9 todav\u00eda, y por eso busco. Lo original es que el editor, el buen viejo Serrano, si esta contento. Ha vendido quinientos ejemplares en poco m\u00e1s de seis meses. Eso constituye aqu\u00ed un \u00e9xito&#8230; Pero el triunfo del editor no es siempre un triunfo para el autor. A menudo un libro insignificante apasiona al p\u00fablico, y el libro donde palpita y vive un alma pasa desapercibido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u2014 Eso viene \u2014 observ\u00f3 Lodi \u2014 de que lo mejor de nuestra alma es rara vez comprendido por la muchedumbre an\u00f3nima. El arte no es democr\u00e1tico.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Cierto, quiz\u00e1s \u2014 continu\u00f3 Aracil \u2014 y ello constituir\u00eda un tormento insoportable, si la vida literaria no tuviese par\u00e9ntesis deliciosos: los periodos de la gestaci\u00f3n, el tiempo que se vive acariciando la concepci\u00f3n, fij\u00e1ndola en el papel bajo formas art\u00edsticas. Antes y despu\u00e9s de la fiebre creadora, el artista vive en per\u00edodos anormales, en estados casi patol\u00f3gicos. Su estado normal es una especie de sonambulismo. Hay d\u00edas en que el cerebro esta vac\u00edo, los nervios tranquilos, el alma indiferente; y de pronto, el hecho m\u00e1s insignificante, la circunstancia m\u00e1s imprevista, rompe aquel inestable equilibrio y nos arroja en el mundo de los sue\u00f1os, de las ideas, de los proyectos confusos. Cierto perfil de mujer contemplada un s\u00f3lo instante en un sal\u00f3n, en la calle, en un paseo; cierta inflexi\u00f3n de voz en la conversaci\u00f3n con un amigo; la an\u00e9cdota insulsa le\u00edda en un diario&#8230; todo lo que produce en el esp\u00edritu una vibraci\u00f3n cualquiera, puede determinar el sonambulismo y la concepci\u00f3n de una obra; y desde este instante no s\u00e9 vive como los dem\u00e1s hombres; otro mundo se abre ante los ojos, el mundo en que se mueven los personajes, se desarrollan los sentimientos, se chocan las pasiones que deseamos analizar; y para la inteligencia se empieza la lucha, paciente unas veces, col\u00e9rica otras, con las dificultades de la forma. El par\u00e9ntesis dura hasta el momento en que se entrega al editor la virginidad de la obra, para que el p\u00fablico, la multitud inconsciente, la viole con sus criticas, la hiele con su indiferencia, o la deforme con su entusiasmo&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Aracil tir\u00f3, con un movimiento brusco, la colilla del cigarrillo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Los hombres de letras \u2014 observ\u00f3 Arnould \u2014 y en general los artistas, se creen organismos aparte, sometidos a leyes especiales, porque viven acariciando ef\u00edmeros ensue\u00f1os. Pero, querido, a todo el mundo le sucede lo mismo. \u00bfQu\u00e9 es la vida? El viaje en busca de un placer desconocido, de un bienestar que no se tiene, de un ideal. Los hombres de letras ven el ideal en el triunfo de sus pensamientos o en el \u00e9xito de sus libros; el obrero lo ve en el aumento de su salario; el labrador, en la abundancia de su cosecha; el hombre pol\u00edtico, en la imposici\u00f3n de sus sistemas; el hombre de mundo, en la satisfacci\u00f3n de su vanidad. La distinci\u00f3n entre estados normales y estados anormales es absurda. Para el artista, el estado normal es aquel en que la fiebre creadora consume su organismo: y sin embargo, los m\u00e9dicos le demostraran que invierte los t\u00e9rminos, <em>mens sana<\/em>, etc. Si yo fuese fil\u00f3sofo, procurar\u00eda probar que todos los estados son normales, puesto que todos son consecuencias inevitables de las condiciones de nuestra vida&#8230; En todo caso, para m\u00ed, personalmente, el estado anormal ser\u00eda aqu\u00e9l en que no me divierto o no sufro.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1C\u00f3mo! \u2014 le dijo Lodi \u2014 \u00bfT\u00fa vas a confundir ahora lo blanco con lo negro? Cuando uno se divierte, no sufre; cuando uno sufre; el alma est\u00e1 enferma. No es preciso ser filosofo para comprobarlo. Un <em>argumento ad hominem<\/em>. \u00bfTu amor por la bailarina de c\u00e9lebre memoria, era un estado normal?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Claro! \u2014 contest\u00f3 Arnould \u2014 mientras me hizo sufrir atrozmente con su despego, con su frialdad, yo corr\u00eda entonces a todo escape en pos de un ideal&#8230; no lo extra\u00f1es: hay ideales altos e ideales bajos&#8230; Mi ideal era hacerla m\u00eda, Mi sufrimiento llegaba ya al l\u00edmite de tensi\u00f3n, cuando ella cay\u00f3 en mis brazos. Y entonces empec\u00e9 a fastidiarme, a sentirme enfermo, porque la ilusi\u00f3n se hab\u00eda desvanecido en la realidad. En amor, el sufrimiento es tambi\u00e9n una voluptuosidad; y cuando la posesi\u00f3n agota el deseo, empieza un par\u00e9ntesis, como dice Enrique, de disgustos y nostalgia. Para ser feliz, relativamente, es preciso buscar en seguida otra fiebre. De modo que, cuando se trata de sentimientos, el estado normal es el estado enfermo, puesto que \u00fanicamente en \u00e9l es que se goza.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Eso sera verdad para los desequilibrados \u2014 replic\u00f3 Lodi. \u2014 T\u00fa, hombre de mundo, y Aracil hombre de letras, pertenec\u00e9is a la misma categor\u00eda de neur\u00f3patas, o degenerados&#8230; El calificativo no tiene nada de hiriente&#8230; Busc\u00e1is el equilibrio de la vida donde no puede existir; t\u00fa, en el placer desconocido, en los apasionamientos imprevistos; Aracil, en la exaltaci\u00f3n violenta de su sensibilidad, en la realizaci\u00f3n art\u00edstica de sus concepciones. Ambos os dais demasiada prisa, y el que vive de prisa, vive poco.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Qu\u00e9 importa! \u2014 intervino Aracil.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfQu\u00e9 importa que la vida no sea larga, si es intensa? Lo importante es sentir, pensar y producir mucho, aunque se vivan pocos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Lo importante \u2014 agreg\u00f3 Arnould \u2014 es gozar o sufrir mucho en poco tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Ah! \u2014 exclamo Lodi \u2014 \u00a1esa es la teor\u00eda, en dos apotegmas, del pobre Juli\u00e1n M\u00e9rida! \u00c9l empez\u00f3 por pensar y producir mucho, como quiere Enrique, y termin\u00f3 por gozar&#8230; o sufrir mucho, como quieres t\u00fa. \u00a1El desenlace no fue nada feliz!<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Precisamente observ\u00f3 Aracil \u2014 por no haber querido o podido mantener su actividad en una sola direcci\u00f3n, M\u00e9rida perdi\u00f3 el equilibrio y cay\u00f3&#8230; sobre los adoquines, rompi\u00e9ndose el cr\u00e1neo. El hombre de ideas debe abstraerse en sus pensamientos y gastar todas sus fuerzas en profundizarlos, explicarlos y ordenarlos. La vida real no es m\u00e1s que materia de estudio, fuente de sensaciones, almac\u00e9n de hechos para la vida del esp\u00edritu. Sin duda alguna debe uno apasionarse, amar, odiar, gozar, sufrir; pero s\u00f3lo hasta un l\u00edmite m\u00e1s o menos lejano seg\u00fan las circunstancias, l\u00edmite fijado por el instante en que la experiencia psicol\u00f3gica es clara y completa. Ir m\u00e1s all\u00e1 de ese l\u00edmite es perder el dominio sobre s\u00ed propio, cosa esencial para el que quiere elevarse del hecho a la idea, de la sensaci\u00f3n al sentimiento, del caso concreto a la ley.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Pero esa es la misma teor\u00eda de Lodi! \u2014 interrumpi\u00f3 Arnould.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 No \u2014 replic\u00f3 Lodi \u2014 Enrique, como su maestro Stendhal, hace experiencias en s\u00ed mismo, y esas experiencias est\u00e1n pre\u00f1adas de peligros mortales. Mi teor\u00eda consiste en tomar de la vida lo mejor que ella tiene: en pensar y sentir sin exaltar demasiado el cerebro ni templar como cuerdas de viol\u00edn los nervios; para encaminarnos as\u00ed, lentamente, hacia los templa serena del sabio. <\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfPor m\u00e1s que a tales alturas no se llegue nunca?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Bah! \u2014 continu\u00f3 Lodi \u2014 los hombres nos parecemos todos a un monje que no creyese en la vida futura, y que se sometiese sin embargo a las practicas m\u00e1s piadosas, no con la esperanza de ser recompensado en el cielo, sino con el prop\u00f3sito de enga\u00f1arse a si mismo con una apariencia de beatitud indefinida, con la ilusi\u00f3n de una felicidad serena y tranquila. En los monasterios podr\u00eda lograrse eso; pero, desgraciadamente, aqu\u00ed no existen ya, y aunque existiesen, los monasterios no son confortables. Ser\u00eda preciso un monasterio <em>ad hoc<\/em>; o ser bastante rico para repetir la experiencia del <em>Des Esseintes <\/em>de Huysmans&#8230; Por otra parte, aislarse en medio de la muchedumbre, lo cual constituir\u00eda uno de mis ideales, es cosa muy dif\u00edcil, si no imposible; y&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Raimundo Delsol, otro habituado del c\u00edrculo de la Plaza Bol\u00edvar, interrumpi\u00f3 el coloquio filos\u00f3fico, Delsol era cursante de derecho, y revolucionario por temperamento, por estudios y por gustos. Dieciocho a\u00f1os: alto, grueso, tez bronceada, grandes ojos de miradas inquietas y escrutadoras, voz de bar\u00edtono, andar resuelto. Su aspecto revelaba la fuerza f\u00edsica; su lenguaje, la audacia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Y bien \u2014 le dijo Aracil, d\u00e1ndole la mano \u2014 \u00bfQu\u00e9 dices t\u00fa ahora? Tus teor\u00edas sobre la oposici\u00f3n no dan mejor resultado que las m\u00edas. Los redactores de La Esperanza est\u00e1n en la c\u00e1rcel.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfPor el articulo de P\u00e9rez sobre las brutalidades del Gobernador? \u2014 pregunt\u00f3 Arnould.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfPor la s\u00e1tira de Orozco sobre la circular a los Presidentes de los Estados? \u2014 pregunt\u00f3 Lodi.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Por eso&#8230; por todo&#8230; o por nada \u2014 respondi\u00f3 Delsol, sent\u00e1ndose y oprimiendo nerviosamente con ambas manos su bast\u00f3n de palo de oro \u2014 \u00bfEs preciso acaso un motivo para ir a la c\u00e1rcel, cuando se escribe con otro objeto que el de quemar incienso a los pies del \u00eddolo, del grande \u00eddolo, del \u00fanico \u00eddolo? Y lo que da m\u00e1s rabia es ver c\u00f3mo hay todav\u00eda quienes crean que pueda vivirse bajo tal despotismo, bajo un Gobierno que no escucha sino a los que lo alaban, y con un pueblo que no tiene ya calor en la sangre ni electricidad en los nervios. Un cataclismo seria necesario para hacer saltar arriba tanto pillo y aplastar abajo tanta bestia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Calma chico, menos fuego \u2014 le dijo Aracil. \u2014 Dir\u00edase que es la primera vez que nuestro paternal Gobernador env\u00eda a la c\u00e1rcel a un periodista.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1El Gobernador! \u2014 continu\u00f3 Delsol \u2014 Si todos sabemos que no es \u00e9l; que es un pobre diablo incapaz de hacer nada por su cuenta; que es un instrumento ciego, un perro fiel, el brazo, nada m\u00e1s que el brazo del general Estrellas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Lo raro es que te hayas escapado t\u00fa \u2014 observ\u00f3 Arnould.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Probablemente porque no sali\u00f3 nada m\u00edo en el \u00faltimo n\u00famero. No escrib\u00ed nada porque estaba enfermo. Pero otro peri\u00f3dico suceder\u00e1 a La Esperanza. Dir\u00e9 cuatro verdades de a pu\u00f1o. Me prender\u00e1n y volver\u00e9 a empezar cuando me suelten.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Diriase que a ti te gusta estar en la rotunda \u2014 dijo Lodi \u2014 o que tienes instinto de reincidente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 En todo caso \u2014 continu\u00f3 Delsol \u2014 yo veo delante un rumbo fijo, y lo sigo, sin que me importe un bledo la iron\u00eda de los dilettanti como t\u00fa, La opini\u00f3n p\u00fablica est\u00e1 conmigo : eso me basta y me sobra.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 La opini\u00f3n p\u00fablica \u2014 dijo Lodi \u2014 o m\u00e1s bien, el juicio de la muchedumbre anda a menudo divorciado con la justicia. En ninguna parte deb\u00eda ser Estrellas m\u00e1s popular que en Caracas. Caracas se lo debe todo a su tirano. El 70, Caracas deb\u00eda ser una ciudad horrible, con sus viejos conventos, sus calles intransitables, sus teatros al aire libre, sus plazas sin \u00e1rboles. Sin la actividad creadora de Estrellas, no estar\u00edamos aqu\u00ed solaz\u00e1ndonos en este oasis de verdura. Si yo fuese caraque\u00f1o, probablemente ser\u00eda estrellista. D\u00e9spota y todo, Estrellas tiene inclinaciones al progreso.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Progreso a palos! \u2014 exclam\u00f3 Delsol \u2014 Un teatro de arquitectura semibarbara y un capitolio que ya empieza a bambolear no son moneda suficiente para pagarnos la libertad perdida y la dignidad pisoteada. Caracas siente, m\u00e1s que ninguna otra regi\u00f3n de la Rep\u00fablica, el despotismo de Estrellas, y ya ver\u00e1n ustedes como Caracas tendr\u00e1 la gloria de acabar con \u00e9l y con sus im\u00e1genes. Cuando Estrellas caiga herido por una bala an\u00f3nima, o se fugue con sus millones para embarcarse en la Guaira, en Caracas alboreara la nueva era. Las estatuas que pretenden perpetuar su dominaci\u00f3n, vendr\u00e1n abajo, y las placas de los puentes, y los retratos, y hasta el San Pablo de Santa Teresa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Mejor ser\u00eda \u2014 interpuso Arnould ri\u00e9ndose \u2014 echar tambi\u00e9n abajo a Santa Teresa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 No se perder\u00eda gran cosa. Los mismos cat\u00f3licos ver\u00edan con buenos ojos desaparecer el templo donde un ambicioso desequilibrado tuvo la fantas\u00eda de sustituir su cara a la del ap\u00f3stol de las gentes, La cosa no es para re\u00edda. Esos detalles, que parecen rid\u00edculos, son pruebas elocuentisimas del cinismo fenomenal de Estrellas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bf Pero t\u00fa crees francamente que al desaparecer Estrellas se abrir\u00e1 el reino de los cielos?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 El reino de la libertad \u2014 respondi\u00f3 Delsol \u2014 que si no equivale al de los cielos, es si la realizaci\u00f3n de las aspiraciones de un gran pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Vas demasiado aprisa \u2014replic\u00f3 Lodi \u2014 \u00bfQui\u00e9n te asegura que de los restos de la tiran\u00eda de Estrellas no surgir\u00e1 una infinidad de tiranuelos? La dominaci\u00f3n absoluta de un hombre es, hasta cierto punto, un bien relativo, cuando todas las probabilidades hacen temer, o la anarqu\u00eda, o un nuevo despotismo. El mal no esta en las instituciones, ni en la conducta de los gobernantes, sino en la sociedad misma. Una poblaci\u00f3n de dos millones de almas diseminada en un territorio de un mill\u00f3n de kil\u00f3metros cuadrados, tiene que resignarse a vivir, o bajo el pie de un tirano, o en plena anarqu\u00eda. Y entre ambos males es preferible el de la tiran\u00eda, con tal que el tirano no sea ni demasiado cruel ni demasiado ignorante, Estrellas no es ni lo uno ni lo otro, y es casi seguro que al fin habr\u00e1 una reacci\u00f3n, reacci\u00f3n moral se entiende, en su favor, cuando hayamos desaparecido sus contempor\u00e1neos. Los que vengan despu\u00e9s de nosotros no ver\u00e1n sino lo bueno, y olvidaran lo malo. El hijo de un padre a quien dieron de latigazos sufre ya menos que su padre.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Eso ser\u00eda \u2014grit\u00f3 Delsol \u2014si cincuenta a\u00f1os hubiesen bastado ya para destruir los recuerdos de la Independencia y borrar la historia de los primeros a\u00f1os de la Rep\u00fablica. Todav\u00eda quedan, afortunadamente, descendientes de los hombres honrados y de los buenos patriotas. Aqu\u00ed existe a\u00fan la aristocracia de la virtud, del hero\u00edsmo y de la probidad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 No saques la oreja \u2014 interrumpi\u00f3 Arnould. \u2014 Esa \u00faltima frase huele a oligarqu\u00eda y a godismo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Eso de oligarcas y de godos \u2014 replic\u00f3 Delsol \u2014 es otra farsa que a Estrellas le conviene perpetuar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Entend\u00e1monos \u2014 continu\u00f3 Lodi.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 La oligarquia existi\u00f3, y el godismo tambi\u00e9n. Lo que hay es que, cuando Estrellas triunf\u00f3, los descendientes de aquella casta social y pol\u00edtica ya no ten\u00edan br\u00edos para la lucha. \u00bfHab\u00edan degenerado? \u00a1Si y no, mi buen amigo ! \u2014 como dir\u00eda el catedr\u00e1tico de anatom\u00eda. No olvidemos un hecho. Las familias llamadas conservadoras, que gozaron del privilegio de la riqueza y del influjo pol\u00edtico, ya se acaban. O se transforman. En ellas se inyecta sangre nueva o extra\u00f1a. Los advenedizos y los aventureros triunfan. La hija de los hidalgos de la Independencia se une sin asco al aventurero enriquecido, La sangre de los h\u00e9roes se mezcla con la del advenedizo que a fuerza de intrigas sube a ministro. Aqu\u00ed, como en muchas otras partes, es posible que lleguen a predominar dos fuerzas: el dinero y la bellaquer\u00eda. De manera que, desde este punto de vista, puede sostenerse que ha habido degeneraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Veamos el otro punto de vista \u2014 dijo Delsol con impaciencia,<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 All\u00e1 voy. A pesar de las guerras civiles, a pesar del estancamiento de la poblaci\u00f3n y a pesar de todas las barbaridades de todos los gobiernos, el nivel intelectual es hoy mucho m\u00e1s alto que hace treinta a\u00f1os. El haber abierto escuelas hasta en los m\u00e1s apartados caser\u00edos, es ya un hecho que impide maldecir por completo la dominaci\u00f3n de ahora.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Buena cosa ! \u2014intervino Arnould.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Eso es precisamente lo que m\u00e1s cr\u00edtica merece. Deliberada o involuntariamente, Estrellas va a convertirnos a todos en literatos, bachilleres y doctores: literatos ramplones, bachilleres con solo un barniz de letras, y doctores sin clientela. Los beneficios de la instrucci\u00f3n universal son aqu\u00ed m\u00e1s que problem\u00e1ticos. Cuando necesitamos agricultores, criadores y comerciantes, resulta que todos vamos a ser abogados y m\u00e9dicos. En vez de hombres pr\u00e1cticos, emprendedores y audaces, tendremos so\u00f1adores y neur\u00f3patas. Al fin esta tierra va da ser una tierra de Hamlets.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1Tierra de Hamlets, en plural! Expl\u00edcate, hombre, expl\u00edcate.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Perdona la pedanter\u00eda \u2014 continu\u00f3 Arnould. \u2014 Lo de tierra de Hamlets se me vino a la lengua porque esta ma\u00f1ana le\u00ed en un comentario sobre Hamlet algo que podr\u00eda aplic\u00e1rsenos a muchos hijos de estas benditas rep\u00fablicas americanas. Los hombres del tipo de Hamlet, dice, poco m\u00e1s \u00f3 menos, el cr\u00edtico, viven analizando sus propias emociones y motivos. No pueden hacer nada, porque ven siempre dos maneras de hacerlo; ni pueden determinarse a obrar en un sentido, porque est\u00e1n siempre, como si dij\u00e9semos, en una encrucijada, de donde distinguen perfectamente las desventajas de cada uno de los caminos que all\u00ed se cruzan. La imaginaci\u00f3n toma tal predominio que, pensar una cosa resulta mejor que hacerla, etc. Esta cita&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Esa cita \u2014 interrumpi\u00f3 Delsol \u2014 viene de perlas. Todos nos quedamos en la encrucijada. Y ese es el mal. Si todos nos uni\u00e9semos para la acci\u00f3n, en vez de exponer teor\u00edas y defender cada cual la suya, el Gobierno nos respetar\u00eda al fin; el pueblo nos oir\u00eda; la naci\u00f3n sabr\u00eda que hay quienes protestan y luchan. \u00a1Si en los Amigos de la ciencia se hablase m\u00e1s de pol\u00edtica pr\u00e1ctica, en lugar de sistemas sobre el origen del mundo !<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00a1 Vuelta a tu tema! \u2014 dijo Aracil,<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfCrees que en nuestra sociedad no se habla ya bastante de pol\u00edtica? Lo que eres t\u00fa, y Orozco, y Garc\u00eda y seis m\u00e1s, no hablan de otra cosa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Pero la mayor\u00eda se opone a los medios violentos. Y yo no s\u00e9 qu\u00e9 revoluci\u00f3n pol\u00edtica (o revoluci\u00f3n social, porque aqu\u00ed es preciso una revoluci\u00f3n social: el mal est\u00e1 ya en la sangre; el mal es cr\u00f3nico) se realiz\u00f3 nunca sin medios violentos,<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 He ah\u00ed un tema, querido \u2014 dijo Arnould poni\u00e9ndose de pie \u2014 un tema para la sesi\u00f3n de ma\u00f1ana&#8230; Lo que es yo me marcho al club. Hasta ma\u00f1ana, tribuno.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Yo tambi\u00e9n me voy \u2014 dijo Lodi, saludando y alej\u00e1ndose en compa\u00f1\u00eda de Arnould.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 \u00bfPaseamos un poco?<\/p>\n\n\n\n<p>Delsol a Aracil.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Como quieras.<\/p>\n\n\n\n<p>Y ambos empezaron a pasearse de un extremo a otro de la plaza, discutiendo acaloradamente sobre la prisi\u00f3n de los redactores de La Esperanza y sobre la conducta pol\u00edtica que debiera seguir la juventud.<\/p>\n\n\n\n<p>Al cabo de media hora, Aracil puso t\u00e9rmino a la discusi\u00f3n, diciendo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Hasta ma\u00f1ana. Estoy seguro de que tendremos sesi\u00f3n interesante. Ya discutiremos eso&#8230; por la cent\u00e9sima vez&#8230; D\u00e9jame ir a saludar a las B&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Hasta ma\u00f1ana&#8230; Cuidadito con dejarse hipnotizar por&#8230; \u00bfEh? Adi\u00f3s&#8230;<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/gil-fortoul\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Gil Fortoul The imagination of a boy is healthy, and the mature imagination of a man is healthy; buy there is a space of life between, in wich the soul is in a ferment; the character undecided, the way of life uncertain, the ambilion thicksighted&#8230; Jokn Keats, Prefacio de Endymion ALMAS INQUIETAS &#8230; Muy [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":9985,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[3,45],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9982"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9982"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9982\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10065,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9982\/revisions\/10065"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9985"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9982"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9982"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9982"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}