{"id":9884,"date":"2023-12-09T14:49:59","date_gmt":"2023-12-09T14:49:59","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=9884"},"modified":"2023-12-26T21:38:06","modified_gmt":"2023-12-26T21:38:06","slug":"poesia-edda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poesia-edda\/","title":{"rendered":"Poemas de Edda Armas"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>LLEGAS EN LO QUE VAS SINTIENDO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Desnudo frente a un fruto plateado veo un bosque en el aire. Alejandro Romualdo<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Vas una vez y otra sinti\u00e9ndote nebulosa<br>en el blanco solitario espacio<br>donde los pies se aplanan sin hallarles un piso.<\/p>\n\n\n\n<p>Af\u00e1n de narciso o rosa<br>en su propio espinar<br>o espiga simple del azar.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre rostros y paisajes en el bosque<br>a\u00fan cavas la forma, aras el olor<br>aunque vayan borr\u00e1ndose<br>sin la deseada liviandad<br>que inquieres entre los ausentes<br>despose\u00eddos tal vez del nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>Extra\u00f1arle la fragancia al fruto<br>reci\u00e9n memorizado tem\u00edas,<br>pero no<br>que la nostalgia se har\u00eda tuya<br>con tanta asiduidad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>REVERSO DE MONEDA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cruzada de surcos y manchas la piel<br>crudamente envejecida<br>sinti\u00e9ndote ola de otro banquete<br>apuestas a una distinta mirada.<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s due\u00f1a del deseo,<br>en todo caso, transe\u00fante hacia el desaf\u00edo,<br>desatas los cordones de otro viaje<br>con el goce del&nbsp;<em>nosotras<\/em>,<br>renovada mueca fija en el retrato.<\/p>\n\n\n\n<p>Al elegir complicidades<br>cedes ante el beso<br>que libera los&nbsp;<em>tal vez&nbsp;<\/em>y los inoportunos&nbsp;<em>luegos<\/em><br>abrochados a nuestras fr\u00e1giles pieles<br>con la insatisfacci\u00f3n de lo que no hemos sido.<\/p>\n\n\n\n<p>Apuntas al devenir con palabras graves<br>para ser racha de otra ma\u00f1ana<br>en el deseo extendido<br>con el disfrute pleno de la espiritualidad<br>\u00fanica moneda que ahora codicias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>AFRUTADOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Veo las frutas en la cima<br>siendo recompensa en d\u00edas \u00e1ridos<br>de indivisas despedidas<br>y sue\u00f1os a la mitad.<\/p>\n\n\n\n<p>Reseca la boca<br>tientan con lujuriante aroma<br>alcanzada en tu refugio<br>donde ya ni a salvo est\u00e1s,<br>embestida de apetitos y renuncias.<\/p>\n\n\n\n<p>Elige una, aunque \u00e1spera te sea.<\/p>\n\n\n\n<p>La m\u00e1s distante o la m\u00e1s esf\u00e9rica,<br>y \u00e1lzala con su azul erotizado por la nostalgia<br>en el invisible ritual<br>de invertir el infortunio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CELAJE NARANJA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pertenezco a la tribu de los que escuchan<br>en el celaje naranja las llaves del misterio,<br>resonancias entre el objeto y la palabra<br>con el lazo simple de lo que espuma<br>en los espacios blancos de la p\u00e1gina.<br>Algo vuela y cae en tierra, auscultadas<br>las m\u00ednimas sonoridades entre las grietas.<br>Reconocerse es trabajo silencioso en soledad.<br>El celaje atraviesa la concavidad del cielo<br>abanicando salvajes naranjas y turquesas<br>arenas oro en la rugosidad del c\u00e9sped,<br>donde meditas y alzas la mirada bien arriba,<br>mientras rebuscas en los fondos de memoria<br>rastros de rostros<br>puntas de lo poco quieto<br>los focos percutantes del deseo<br>la voz del padre<br>a la hora del grillo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ENLUTADOS<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Hablas en voz alta con los otros (\u2026)<br>Y en la noche se te permite resistir. Resistir.<\/em><br>Harry Almela<\/p>\n\n\n\n<p>Sin aire transitas el asco, las noches ansiosas, t\u00e9s<br>en el triste roce a oscuras, cuando el alma espera<br>so\u00f1ar el riesgo entre los quicios del decir o el callar,<br>mientras afuera llueve y el agua pasa y las naves<br>parten lentas como cuerpos de silenciosos adioses.<br>Pero te propones trazar con el comp\u00e1s los puntos<br>y las comas al dolor; sellos de las cartas que jam\u00e1s<br>llegar\u00e1n a las manos de su destinatario, torn\u00e1ndose<br>humo de fogatas; y es en esos grises que memoria<br>haces de formas que te enlazan en el \u00e1rbol familiar.<br>Silbas los nombres de los ya ausentes y canela<br>masticas en aquello que te da pertenencia y<br>los aromas te arropan al hondo deseo de hendir<br>el cuerpo del \u00e1rbol en flores y frutas.<br>La daga adentra rasgando su lugar en el solitario.<br>Extiende l\u00edmites al umbral del dolor. Son surcos<br>convulsos: el goce, lo que est\u00e1 en ascuas, el chis<br>del quiebre, el peque\u00f1o soplo: fuelles del eco que<br>zarandean la barcaza que, enlutados, nos carga.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ELEGIR CONFRONTA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>En tus labios se forman palabras desconocidas<br>y lo invisible gira en torno a ti suavemente.<\/em><br>Antonio Gamoneda<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez toque elegir entre el viso de los labios<br>al hablar o el silencio que los sella,<br>para que los malos entendidos cesen.<br>Los desencuentros son armas fatales.<br>Peor que tragar la ra\u00edz de la mandr\u00e1gora<br>es la opacidad del alma que no se comunica.<br>Carnero blanco al comparecer en el juicio<br>de nuestras angustias,<br>confrontados sin la certeza de la oreja que escucha.<br>Irremediable atasco de crueles preguntas,<br>que la desconfianza y la incertidumbre<br>arrastran, instalan, perpet\u00faan.<br>Elegir confronta,<br>y s\u00e9, que de estar aqu\u00ed, fueses t\u00fa, estrategia.<br>Qui\u00e9n las extender\u00eda sin rabia con soluciones,<br>apacigu\u00e1ndolas, en el blanco estar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>AL PARTIR, EL BESO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Abate el no desprendimiento en la \u00faltima hoja<br>que del \u00e1rbol cae.<br>No intuyes nunca las vueltas que dar\u00e1s.<br><em>Tal vez nos volvamos a ver<\/em>, le dices al que parte.<\/p>\n\n\n\n<p>Tal vez el adi\u00f3s no nos separe jam\u00e1s.<br>Y prefiero pensarlo as\u00ed, labrando otros puntos<br>de encuentro.<br>Sujetarse al vac\u00edo que deja<br>armar la pr\u00f3xima estaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mirar desde ese lugar el gesto del ni\u00f1o<br>que te sonr\u00ede en la cola del supermercado<br>cuando su peque\u00f1a mano agita un adi\u00f3s.<\/p>\n\n\n\n<p>Vuelves a las vueltas. La fila te apila.<br>Te miras en ese espejo.<br>Acumulas lo que dejar\u00edas ir.<br><em>Se muere el verano cuando te vas<\/em><br>-oyes en la voz de Sabina-<br>y se repite la misma canci\u00f3n,<br>y te alistas para el cambio de paisaje<br>asumiendo la sordera necesaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces el espejo recompone la mirada.<br>Agudiza el encuadre vertical s\u00ed abres<br>el o\u00eddo medio, foco alternativo.<\/p>\n\n\n\n<p>Las cejas son nubes de tu meditaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Los p\u00e1jaros en estaci\u00f3n vuelven a lo apetecible,<br>en la distante estancia del extra\u00f1ar.<br>Partir es hora marcada en la vida.<br>Coreas el mantra, y vistes el d\u00eda de arcano mayor.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca sabes la \u00faltima vez<br>de cualquier cosa,<br><em>ni el beso al partir<\/em>,<br>a\u00fan menos del resonar de tu propia sombra<br>en la misma calle de tus andanzas<br>a las que \u00edngrimo volver\u00e1s a<br>ferrado a tus libros de cabecera.<\/p>\n\n\n\n<p><em>a quienes parten<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DESARRAIGO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>No es igual irse a permanecer.<br>La ra\u00edz confina nuestros pasos.<br>Lo extra\u00f1amente ajeno viene abriendo cauce.<br>Admite su fragilidad<br>el agotador vaiv\u00e9n cuando intentas preservarlo<br>en ese volver con las manos vac\u00edas<br>con la vista puesta m\u00e1s all\u00e1.<br>Ahora sabes nombrarle<em>&nbsp;desarraigo<\/em><br>resonando sobre la baldosa floja de tu calle<br>a la misma hora de la partida.<br>S\u00f3lo t\u00fa los reconoces<br>en su asomar desafiante en este septiembre<br>cuando cuentas los rostros de quien se fue<br>de quien no llega,<br>de otros que se alistan para partir,<br>porque todo ya les es extra\u00f1amente ajeno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ARMADURA DE PIEDRA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>I<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Volver\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora son fantasmas, seres<br>inanimados, nombres apenas.<\/p>\n\n\n\n<p>La historia los destruye<br>les quema las alas<br>van con el alma desprovista<br>en la orfandad de una vigilia<br>encadenada sin d\u00eda ni noche.<\/p>\n\n\n\n<p>El insomne puede invocarlos<br>igual los sue\u00f1a, ellos acuden.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>I<\/strong>I<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed, ahora<br>somos esta circunstancia<br>este cielo eclipsado<br>este olvido de lo humano<\/p>\n\n\n\n<p>una inexactitud en el dolor<br>que nos aflige sin retorno.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>V<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Somos espejos fraguados de muchas despedidas.<\/p>\n\n\n\n<p>El suelo que pisamos hoy<br>confirma la premonici\u00f3n que era sue\u00f1o ayer.<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 el hombre accionando la palabra guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>N\u00e1usea demencial. Disputa eterna, trono del Rey.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>VI<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Crispados por el fr\u00edo que enfunda la ruleta rusa<br>un aire desprevenido nos hace arriesgarnos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como destino llevamos la daga,<br>la daga en el bolsillo.<\/p>\n\n\n\n<p>Mina enterrada en la tierra seca<br>que han de andar los pies trashumantes<br>errando, en orfandad.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos hace vulnerables el dolor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfD\u00f3nde un trozo de tierra sin violencia?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>DOMINGO DE CALENDULA<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Guardas las sobras del d\u00eda en la nevera.<\/p>\n\n\n\n<p>La sopa que cueces sin sal carece de sabor.<\/p>\n\n\n\n<p>Sombras sueltas de lo a\u00f1orado y la gata<\/p>\n\n\n\n<p>Tula persigue sus rastros por los rincones<\/p>\n\n\n\n<p>oscuros de la casa sin hallarlos jam\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Finamente las busca al atender mi voz<\/p>\n\n\n\n<p>y algo convierte al domingo en inusual<\/p>\n\n\n\n<p>fustigando el sabor de los recuerdos<\/p>\n\n\n\n<p>al salpicarlos con sal marina de Ibiza.<\/p>\n\n\n\n<p>Los granos del \u2018cristal de la vida\u2019 a\u00fano<\/p>\n\n\n\n<p>con p\u00e9talos sueltos de rosa, acianos,<\/p>\n\n\n\n<p>s\u00e9samo, flores de azahar, cal\u00e9ndulas y<\/p>\n\n\n\n<p>m\u00ednimos toques de p\u00e9talos azules y rosa<\/p>\n\n\n\n<p>blondos sobre la mozarela y los tomates.<\/p>\n\n\n\n<p>Cortados finos el cilantro y un diente<\/p>\n\n\n\n<p>de ajo se fusionan al ins\u00edpido caldo<\/p>\n\n\n\n<p>buscando lograr el milagro. Lo sirves.<\/p>\n\n\n\n<p>Se reposa. Cada elemento toma lugar<\/p>\n\n\n\n<p>y miras rostros en la geograf\u00eda caldosa<\/p>\n\n\n\n<p>al fondo del plato donde se manifiestan<\/p>\n\n\n\n<p>con la fr\u00eda mueca de lo ausente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>ROTO TODO SILENCIO<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>desenmara\u00f1ando,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>oculto alguna de las intenciones<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230;..<\/p>\n\n\n\n<p>semillas de girasoles&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>sembrar\u00e9<\/p>\n\n\n\n<p>para todo oscuro final<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230;..<\/p>\n\n\n\n<p>as\u00ed en ti, blanca&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>adormecida de so\u00f1arte<\/p>\n\n\n\n<p>gritarte&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230;..<\/p>\n\n\n\n<p>habitando tus sienes&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>puede saltar en ti&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>y olvidar la salida&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230;&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>observa la jaula&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>su libertad funde la tinta<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230;.<\/p>\n\n\n\n<p>cada balc\u00f3n asoma su propio&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;destino<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230;&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>por azar&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>estoy seguro&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>soy un as&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>un rey de basto&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>la \u00faltima palabra en ti&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230;&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>desocupa un espacio&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>se han marchitado Ios recuerdos&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230;..<\/p>\n\n\n\n<p>ignorar\u00e1s los cuatro caminos posibles&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>cuando la distancia<\/p>\n\n\n\n<p>descubras la m\u00e1s simple de las sonrisas&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230;&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>no te encontrar\u00e1n&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>y sabr\u00e1s que comienza&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>tu nueva vida<\/p>\n\n\n\n<p>&#8230;&#8230;.<\/p>\n\n\n\n<p>una coraza&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>no es siempre&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>el mejor abrigo<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/edda-armas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre la autora<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LLEGAS EN LO QUE VAS SINTIENDO Desnudo frente a un fruto plateado veo un bosque en el aire. 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