{"id":9811,"date":"2023-12-07T22:00:36","date_gmt":"2023-12-07T22:00:36","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=9811"},"modified":"2024-08-05T22:04:25","modified_gmt":"2024-08-05T22:04:25","slug":"ciencia-americanismo-y-venezolanidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/ciencia-americanismo-y-venezolanidad\/","title":{"rendered":"Ciencia, americanismo y venezolanidad"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Gilberto Antol\u00ednez<\/h4>\n\n\n\n<p>El americanismo, como ciencia de lo americano ind\u00edgena y movimiento espiritual autoctonista, no ha cumplido en Venezuela su finalista funci\u00f3n hu\u0002manizante. Los que aqu\u00ed han hablado alga del indio lo hicieron hasta ahora para un peque\u00f1o n\u00facleo in\u0002telectual de elite, mas nunca para las grandes masas ni para la gente de cultura media. El indio no ha penetrado en la escuela intensamente, ni su conocimiento tuvo puesto notable en nuestras universida\u0002des. Los indianistas generalmente hablaron <em>desde arriba, ex c\u00e1tedra<\/em>, y manipularon al indio como al gusanejo inerme que el naturalista observa a trav\u00e9s de una campana de cristal. Lo miraron como a con\u0002cepto abstracto, nunca como a realidad humana, ni mucho menos como a <em>realidad humana vergonzan\u0002te<\/em>. Pero el indigenismo militante dice que hay que tomar de nuevo al indio en nuestras manos, pero en plan de igualdad, de hombre a hombre, en sentido humanista, como a un acreedor que el es de nuestra cultura y sangre.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos americanismos hay: uno que observa desde afuera, y uno que siente desde adentro; el prime\u0002ro trabaja con el intelecto sobre un objeto neutro; el segundo estudia con emoci\u00f3n simp\u00e1tica algo de lo cual el mismo participa: es cirujano que opera en su propia sangre viva y siente profundamente el escalpelo. Yo quiero permanecer dentro del \u00faltimo americanismo. \u00bfDe qu\u00e9 nos servir\u00eda desentra\u00f1ar la esencia de lo ind\u00edgena, de que sabernos al dedillo la clasificaci6n de las diversas tribus, ni conocer sus lenguas y dialectos, ni desovillar sus creencias ancestrales, si de toda esta encuesta fatigosa no hubiera de derivar provecho alguno el indio? El indio esta vi\u0002viente en nuestra carne y sangre, se ha codeado con nosotros a lo largo y ancho de nuestra geograf\u00eda e historia, y se estira en nuestra risa coma se estremece en nuestras agon\u00edas, y se adhiere, aun sin quererlo, a nuestra propia suerte. Alguien me ha tildado por ah\u00ed de pasatista porque amo tender la vista al pasado precolombino americano; pero este volver mis pupi\u0002las a pasos ya estampados, es en m\u00ed una gimnasia, y un conocimiento de las fuentes del futuro, y una re\u0002colecci6n de fuerzas para tender la ruta hacia el ma\u00f1ana. En funci\u00f3n del pasado, trabajo en el presente, para hacer un llamamiento a los hombres neo-indios de buena voluntad, con el fin de empezar a prepararle el mundo del futuro a nuestro padre, a nuestro hermano, a nuestro acreedor el indio. \u00abEl indio ha sido factor fundamental en la formaci\u00f3n de nuestras nacionalidades \u2026 Imagin\u00e9monos a los conquistado\u0002res, llegados a una tierra desierta desprovista del ele\u0002mento humano \u2026 \u00bbha dicho el pensador boliviano Enrique Finot. Un gran fil\u00f3sofo azteca agrega por su parte: \u00abAm\u00e9rica, sustentativamente, es una enti\u0002dad universal lanzada hacia el futuro\u2026 No podr\u00eda este continente conocerse por entero mientras siga ignorando la esencia entra\u00f1ada en aquel mundo de sus primigenias culturas \u2026 Conocer a Am\u00e9rica su\u0002pone desentra\u00f1ar la parte que en su pasado y, por lo tanto, en su porvenir, corresponde al elemento materno o aut\u00f3ctono antes del choque habido con el elemento paterno constituido por la invasi\u00f3n europea\u2026 De la compenetraci\u00f3n de ambos t\u00e9rminos esta surgiendo y surgir:i aun mas decisivamente el nuevo hombre y la nueva conciencia capaz de encararse de manera distinta con la realidad universal en cuyas proximidades nos movemos \u2026 \u00bb Y esto lo dice al discutir la posibilidad de fundamentar una Filosof\u00eda Americana autentica. Pero yo no me que\u0002do mirando bobaliconamente al indio del pasado, puesto que se que el indio actual es una fuerza viva y necesaria del futuro. As\u00ed, pido respeto, cari\u00f1o e inter\u00e9s para el indio y para lo indio. Somos pueblos de mestizos mimetizados tras lo blanco y tras lo ne\u0002gro; y somos pueblos ingenuos, por lo negro y por lo indio, y con ingenuidad tomamos, y con ingenuidad nos damos y entregamos. Damos nuestros oros y se nos devuelven vidrios. Y sabre todo eso adoramos y servimos al mercachifle enga\u00f1ador que nos explo\u0002ta. Remos enriquecido al mundo con los productos de nuestro maravilloso suelo, y se nos ha dado en cambio todo el oropel, todo el abalorio, todo lo de muladar de Europa. Cuando un europeo dice algo de Am\u00e9rica, la nombra como a un continente todav\u00eda sin explotar. Am\u00e9rica ha sido, es y seguir\u00e1 siendo La Gran Dadora Universal: su s\u00edmbolo his\u0002t\u00f3rico m\u00e1s cierto es aquella Isabel Chimpu Ocllo, madre del Inca Garcilaso de la Vega, nieta de incas que muere en la miseria, despreciada de los suyos y de los advenedizos. Pero podemos todav\u00eda torcer el aparente tr\u00e1gico sino de este s\u00edmbolo. \u00abYa hemos llegado a nuestra mayor\u00eda de edad\u00bb, seg\u00fan dice el escritor Alfonso Reyes. Y los tesoros de Am\u00e9rica que codician otros pueblos se encuentran en las inmen\u0002sas extensiones boscosas, monta\u00f1osas o des\u00e9rticas, inhospitalarias e insalubres. Las v\u00edas de penetraci\u00f3n hacia esas \u00e1reas son impracticables para el negro y para el blanco. Toda la poblaci\u00f3n civilizada de Am\u00e9rica queda vialmente desconectada de los gra\u0002neros americanos naturales. El indio es el \u00fanico ser capaz de penetrar a esos inaccesibles silos. Solamente la planta del indio, solamente el esfuerzo del indio, \u00fanicamente el sacrificio del indio, pueden llevar al blanco, al afroide y al neo-indio hasta aquellos escondidos l\u00edmenes. Hacia esas maravillosas bodegas sin muros ni techumbre que el conquistador intuyera en el mito de Eldorado y del Pa\u00eds de la Canela, ese lugar ideal donde enriquecerse sin sudores, esa Jauja paradis\u00edaca para la codicia y el oportunismo blancos. Aqu\u00ed esta la circunstancia que puede torcer nuestro fatal destino. Porque este sacrificio, y este esfuerzo, y este trasudar del indio, piden tambi\u00e9n su precio; porque la conciencia vigilante de los neo\u0002indios que militamos en el americanismo beligeran\u0002te, ya no esta dispuesta a ser capataz ni gamonal del blanco para con su hermano el indio, sino a tomar en sus pu\u00f1os redentores el gonfal\u00f3n de lucha por los intereses del indio. Si es que el mundo necesita de nuestras fabulosas reservas que las tome, pero que nos de una mano en esta labor de humanidad y de justicia: ayudar al indio, reconocer al indio, respetar al indio, reponer al indio en su condici\u00f3n antigua de \u00abhombre entre los hombres\u00bb. No queremos esclavos de ning\u00fan color en las tierras de Am\u00e9rica. Que se nos admita el derecho a utilizar lo ancestral ind\u00edge\u0002na -sangre, lengua y cultura-en la conformaci\u00f3n de esa nueva cultura ya naciente: la futura Cultura Americana. Para algo pesamos lo bastante en la recta balanza del futuro del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para redimir al indio tenemos, en principio, que estudiarlo. Pero en Venezuela, ni se quiere, ni se aprecia, ni se respeta, ni mucho menos se estudia ca\u0002ri\u00f1osamente al indio. Para penetrar en el silo \u00edntimo de los pueblos, como apuntara Van Gennep, hay que escudri\u00f1arlos amorosamente; \u00aben amor de cari\u0002dat\u00bb, seg\u00fan dec\u00edan los caballeros de la Reconquista Espa\u00f1ola. Aqu\u00ed no ha existido nunca persistente\u0002mente una c\u00e1tedra de Antropolog\u00eda Americana, ni una de Historia del Arte Americana Ind\u00edgena o de su Literatura correspondiente. El indianismo, que ya no es indigenismo, se hab\u00eda muerto de muerte dolorosa con Ernst, Tavera, Rojas, Salas, Febres, Toro y otros varones similares. Y aquellos hombres j\u00f3venes que hemos sentido el llamamiento de la san\u0002gre y saber quisimos algo acerca de los indios, tuvimos que abrirnos hacia afuera, hacia los hermanos de allende, los de M\u00e9xico, Per\u00fa, Brasil, Colombia, Guatemala, Bolivia y Argentina; por eso se nos ha tildado de exotistas, cuando lo que ansiamos es el tu\u00e9tano mismo de la tierra americana, su vibraci\u00f3n sonora en nuestros huesos, el rel\u00e1mpago de sus volcanes en nuestro pensamiento y la fluencia de sus grandes r\u00edos en nuestras venas. Y por eso mismo hemos tenido que utilizar en una enorme parte el producto del trabajo paciente y tesonero animado de simpat\u00eda emocional que algunos europeos acumularon en torno a nuestros indios. De este modo, el pensador brasile\u00f1o Guerreiro Ramos, cuya amis\u0002tad me honra, ha hecho resaltar, ha pocos meses, en sus trabajos de \u00abCultura Pol\u00edtica\u00bb, ese alejamiento voluntario del suramericano, de nuestras propias realidades, de nuestra m\u00e9dula verdadera y levan\u0002tado en alto la seriedad con que los cient\u00edficos ex\u0002tranjeros las encaran; y de paso elogia el que el gran escritor Gilberto Freyre y el que estas l\u00edneas mo\u0002destamente escribe, hayamos utilizado en un gran porcentaje de nuestros trabajos indigenistas (y negroides), el material recogido en lenguas francesa, inglesa, italiana y alemana.<\/p>\n\n\n\n<p>Spranger ha fijado como uno de los tipos de contac\u0002to de cultura aquella forma que llamamos colonizaci\u00f3n, que aqu\u00ed tuvo su sitio despu\u00e9s de la conquista, supuesto que ella se inicia solamente despu\u00e9s de la posesi\u00f3n de hecho de la tierra. Entre los particula\u0002res procesos que la siguen se nos aparecen los que provienen de fen\u00f3menos de \u00abprestigio\u00bb. \u00abEn un momento dado (explica Jos\u00e9 Luis Romero, escri\u0002tor y soci\u00f3logo argentino), ciertos hechos, ciertas ideas o, simplemente, ciertos estilos de cultura, se presentan ante un grupo social se\u00f1alados por un acento peculiar \u2026 El valor que se ve realizado en ellos se ofrece con caracteres de evidencia y a su al\u0002rededor se produce un oscurecimiento irrazonado de todo lo que se aparta de aquel modulo cultural\u00bb. El \u00abprestigio\u00bb que da categor\u00eda a esos hechos o esas ideas las transforma en fuerzas hist\u00f3ricas de gran poder; \u00aba veces se traducen en lemas y polarizan ciertas corrientes historicas alrededor de formulas esquem\u00e1ticas que solo valen porque suponen, t\u00e1citamente, aquellas ideas o aquellos hechos \u2026 En todo caso, el grupo social ante quien se produce esta hipervalorizacion del hecho ve en el una forma arquet\u00edpica de cultura\u00bb. Este es el proceso capital de Venezuela a partir de la Colonia, y fue agudiza\u0002do por las corrientes revolucionarias que la eman\u0002ciparon de Espana y la entregaron en manos de las formas arquet\u00edpicas culturales latino-europeas. Y all\u00ed esta la explicaci\u00f3n de esta admiraci\u00f3n ingenua, pasiva y entreguista del venezolano de hoy hacia todo lo ex\u00f3tico: poseemos en alto grado ese fatal complejo de minusval\u00eda que encuentra el fil\u00f3sofo Leopoldo Zea en el actual hombre de America. \u00abLo nuestro, lo propiamente americano, no esta en la cultura precolombina. \u00bfEstar\u00e1 en lo europeo? Aho\u0002ra bien, frente a la Cultura Europea nos sucede algo raro, nos servimos de ella pero no la consideramos nuestra, nos sentimos imitadores de ella. Nuestro modo de pensar, nuestra concepci\u00f3n del mundo, son semejantes a los del europeo. La Cultura Europea tiene para nosotros el sentido de que carece la cultura precolombina. Y sin embargo, no la sen\u0002timos nuestra. Nos sentimos coma bastardos que usufruct\u00faan bienes a los que no tienen derecho\u2026 Lo que nos inclina hacia Europa y al mismo tiempo se resiste a ser Europa, es lo propiamente nuestro, lo americano \u2026 Am\u00e9rica se siente inclinada hacia Europa como el hijo hacia el padre; pero al mismo tiempo se resiste a ser su propio padre \u2026 De aqu\u00ed este sentirnos cohibidos, inferiores al europeo \u2026 El mal esta en que sentimos lo americano, lo propio, como algo inferior \u2026 La resistencia de lo americano a ser europeo es sentido como incapacidad\u2026\u00bb Yo dir\u00eda, pues, que nuestro complejo de minusval\u00eda no es mas que una consecuencia de una mala soluci\u00f3n del infantil complejo de Edipo cultural americano. La cultura precolombina es la fuente materna de lo americano, y el hombre americano pretende borrar en s\u00ed todos los caracteres de lo que el considera co\u0002mo culturalmente \u00abfemenino\u00bb: pero es tal la fuerza de lo precolombino que, como el hijo no puede bo\u0002rrar las huellas de la madre en la naturaleza de su ser, la gran masa americana mestiza, aun contando la poblaci\u00f3n de los grandes centros urbanos, tam\u0002poco puede extirpar de s\u00ed las huellas frescas, pero indelebles y eternas de lo indio: de all\u00ed su resquemor hacia lo aut\u00f3ctono. De modo que en Venezuela lo arquet\u00edpico ha sido lo europeo. El estado actual de cosas nos empuja a ser americanos, mas esto implicar\u00eda reconocer la validez de los elementos culturales ancestrales aut\u00f3ctonos.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo desear\u00eda incitar a ese reconocimiento. Empero hay toda una tradici\u00f3n por derribar. El gusto por las modas e innovaciones mantuvole al venezolano cerradas las pupilas alas bellezas sorprendentes que creara el aborigen trabajando la piedra, el barro, las plumas, la madera, la fibra, el metal y las pieles, siempre que sean miradas estas cosas con un ojo distinto del europeo clasicista o acad\u00e9mico; cu\u00e1n pocos hemos buceado en la fantasmag\u00f3rica cueva submarina en donde el indio -Bruno Edmundo Dantes-guardara sus rutilantes pedrer\u00edas de mitos, costumbres, creencias y po\u00e9ticos idiomas. Como ha sentado Ermilo Abreu G\u00f3mez, es por las paginas de los buenos escritores americanistas de hoy- Valcar\u0002cel, Mediz Bolio, Henestrosa, etc.- como llegamos al mundo en que es posible entender que las cues\u0002tiones indias no constituyen meros fen\u00f3menos hist\u00f3ricos, reconstruibles por la habilidad del erudito y del arque\u00f3logo, \u00abSino que implican la conciencia de mundos humanos, vi tales, de tremenda y perentoria actualidad&#8230; Las culturas indias, as\u00ed vistas, llenan con sus gracias y sus razones los predios en que se desenvuelven y se proyectan\u2026 De ah\u00ed que haya que considerarlas como saetas lanzadas al futuro\u2026 Sus organismos espirituales, sus organismos sociales y religiosos (por consecuencia morales y art\u00edsticos), d\u00eda con d\u00eda, maduran en expresiones de la mas fina hondura .. . Y tan recio es el poder vital de lo indio, que se nota no solo en la influencia que proyecta, sino tambi\u00e9n en la transformaci\u00f3n que imprime en las influencias que recibe \u2026 De esta suerte las artes europeas que fueron conocidas aqu\u00ed, al cabo de los a\u00f1os, acabaron por alterar su forma, provocando el establecimiento de nuevos c\u00e1nones \u2026 \u00bb. Pero el venezolano jamas ha querido palpar tales verdades ni nadie le ha constre\u00f1ido a que las palpe. Por esta ceguera espiritual, en las Escuelas de Artes Pl\u00e1sticas y Aplicadas de Venezuela, al atender a la ilustraci\u00f3n de nuestros futuros artistas, se ha buscado (salvan\u0002do la inquietud de Don Mariano Pic\u00f3n Salas) mas exponer el arte asirio, egipcio, griego, mic\u00e9nico, o hitita, a cualquier otro de la humanidad antigua, que al desvelamiento intensivo de nuestras formas est\u00e9ticas originales desaparecidas o todav\u00eda existentes, creadas por la sensibilidad y la capacidad del indio americano. Mas bien correspondi\u00f3 a los maestros chilenos, como Lira, se\u00f1alar el inter\u00e9s de lo venezo\u0002lano ind\u00edgena. Por los de ac\u00e1, lo art\u00edstico de Am\u00e9rica ida fue impl\u00edcitamente considerado como inferior a lo euro-asiatico o afroide, y tachado de infantil, de rudo, de aest\u00e9tico. Ignoraron o quisieron ignorar que lo ind\u00edgena es predominantemente expresionis\u0002ta. Entonces, \u00bfpor que se atiende all\u00ed al estudio del arte de post-guerra, a las monstruosas proliferacio\u0002nes del cubismo, del expresionismo, del idealismo subjetivo, del dada\u00edsmo y de todos los demas ismos? \u00bfPor que se ense\u00f1a all\u00ed a comprender el arte g\u00f3tico, y las creaciones calenturientas de! Greco, y las figuras hier\u00e1ticas de los sepulcros p\u00e9treos de los primeros siglos de! arte cristiano y de la pseudom\u00f3rfosis, tan lejanos como est\u00e1n del canon puro de la belleza griega? \u00bfBuscaron acaso todas esas manifestaciones expresivas el dominio de la belleza formal, de la belleza por la belleza, o rompieron lanzas sempiternamente por ese dulz\u00f3n <em>calomorfismo <\/em>que, como bien se sabe, hizo degenerar la fuerza original del Renacimiento Italiano? No: cu\u00e1ntas veces no privo el valor del sen\u0002tido sobre el valor de la forma, la psiquis de! artista sobre la tiran\u00eda del modelo-arquetipo. Y un criterio semejante debi\u00f3 partir de los redactores de los pro\u0002gramas referentes a Educaci\u00f3n Art\u00edstica, tanto en lo que toca al bachillerato como a lo que ata\u00f1e a las escuelas de artes pl\u00e1sticas: la Am\u00e9rica Ind\u00edgena no ascendi\u00f3 nunca en los hervideros de su sangre. Traidores a Am\u00e9rica, solamente el Mundo Viejo fuera para ellos valedero. Por eso hoy traigo este mensaje que quiero sea escuchado por todos los maestros y profe\u0002sores honrados de Venezuela: \u00abHay que incrementar el estudio de lo ind\u00edgena en la formaci\u00f3n cultural del futuro hombre venezolano\u00bb. Yo traigo este mensaje, y lo traigo con deseos irrefrenables de pol\u00e9mica, porque yo no represento la paz sino la guerra, no la serenidad de la indolencia sino la fogarada nerviosa de las inquietudes espirituales de! moderno hombre americano reconstructor de Am\u00e9rica. Tenemos que destruir en la mente del ni\u00f1o y del adolescente y desquiciarlo del pensamiento del adulto, ese prejuicio tendencioso de que \u00aben Am\u00e9rica nunca existi\u00f3 en la Pre-conquista un arte verdadero ni una cultura dig\u0002na de tal nombre\u00bb; y esotro de que \u00abel s\u00edmbolo de! indio americano son la pluma, el pigmento de onoto y el sucio y grotesco taparrabos\u00bb. Adentraos en la selva de la mentalidad ind\u00edgena con coraz\u00f3n sencillo y o\u00edd la pulsaci\u00f3n cadenciosa de la raza, y podr\u00e9is captar el hondo sentido de lo ind\u00edgena, su honda cosmicidad y su honda humanidad. Yo soy la voz de! que clama en los desiertos espirituales de! mes\u0002tizo de America: \u00ab\u00a1Venid a alumbrar los caminos ancestrales por donde anduvo el indio americano, con las luces mas puras de la civilizaci\u00f3n occiden\u0002tal; mesticemos en indio esta cultura heterog\u00e9nea y ficticia que padecemos ahora como cruel cilicio, e insuflemos en ella ese esp\u00edritu esencialmente americano que el indio descubri\u00f3 y expreso naturalmente al sentirse fundido en m\u00edstica con uni\u00f3n sentida con nuestra poderosa tierra americana!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Este mensaje que traigo, desde las remotas fuentes de mi hirviente sangre chibcha-jirajara, vocacional\u0002mente, avasalladoramente, al neo-indio venezola\u0002no, es un mensaje de justicia, de responsabilidad, de valent\u00eda. Ha llegado la hora de gritar en Am\u00e9rica negras verdades que los intereses de reducidos gru\u0002pos dominantes acallaron por siglos para justificar sus procedimientos antihumanos para con las ra\u0002zas vencidas. Salgamos de los moldes hasta ahora tradicionales en Venezuela, a buscar aires mas pu\u0002ros; desechemos lo pintoresco por pintoresco, lo anecd\u00f3tico por anecd\u00f3tico, y persigamos, no ya una forma, sino un sentido: el Sentido Humana de lo Ind\u00edgena. Comprendamos que lo indio es intr\u00ednsecamente venezolano: aun cuando nos hubi\u00e9semos distanciado mucho del amer\u00edncola; su influencia cultural y su presencia prosigue matiz\u00e1ndonos en indio, entreteji\u00e9ndose como lianas entre las rama\u0002zones de nuestras creaciones en la materia y el es\u0002p\u00edritu. Quiz\u00e1s G\u00f3mez fue el \u00faltimo Manaure. Pero Marcos Vegas ve crecer su progenie mestiza en los talleres, en la escuela, en la universidad, en el es\u0002tadio. Como el soci\u00f3logo brasile\u00f1o Gilberto Fre\u0002yre ha indicado felizmente: \u00abLa cultura primitiva &#8211;  tanto la ind\u00edgena coma la africana- no se a\u00edsla en bloques rudos, secos, indigestos, inasimilables al sistema social europeo&#8230; Mucho menos se es\u0002tratific\u00f3 en arca\u00edsmos y curiosidades etnogr\u00e1ficas, sino que se hizo sentir coma presencia viva, activa, neoconformadora, y no apenas pintoresca, de  elementos con actuaci\u00f3n creadora en el desenvolvimiento nacional\u00bb. El mundo mental del indio, a m\u00ed me consta, vive todav\u00eda su vida agazapado en el mestizo de la provincia venezolana, y yo soy uno de esos mestizos provincianos: y estoy vivo, bien vivo, y el indio es un ser luminoso, sonoro y vibrante en mi pulsaci\u00f3n y voz. Como he sentido el palpitar del indio en sus creaciones aparentemente muertas, es que quiero hacer notar que los pueblos de Am\u00e9rica Aborigen no fueron pueblos muertos coma algunos interesados autores nos los pintan, sino pueblos vi\u0002vos en lucha y movimiento; yen los que aun subsis\u0002ten, dormita latente aquella gran fuerza expansiva para la hora en que tenga necesidad de ella la his\u0002toria. Siendo el arte y la ideolog\u00eda del indio ameri\u0002cano expresi\u00f3n cultural de esa gran fuerza, deben ser tenidos justicieramente -no ya como te\u00f3rica abstracci\u00f3n- sino coma viva y viviente gran crea\u0002ci6n humana, y, como ta!, constelada de las mismas excelencias como de las mismas taras que el hombre sobrio y sencillo que de ese modo la form\u00f3. Hay que entrar a considerar el arte, la \u00e9tica, la religi\u00f3n y el mito de los indios como pura emoci\u00f3n v\u00edvida -como expresi\u00f3n fluente de algo mutuamente vivido\u0002 como contemplaci\u00f3n del mundo y la vida ameri\u0002canos &#8211; todav\u00eda esencialmente subsistentes- hecha puro esp\u00edritu; coma esp\u00edritu objetivado del grupo social humano en que cada forma de arte o cada noci\u00f3n m\u00edtica hallo su propia vida. Los impulsos vitales del querer subsistir y el querer reproducirse; los impulsos espirituales del querer salvarse a s\u00ed y salvar al propio grupo -porque all\u00ed todo fue comu\u0002nitario- a que el hombre pertenece, en un mundo casi siempre imaginado coma m\u00e1gico, agresivo y trascendente; y los impulsos culturales de sublimar impulsos inferiores y traducirlos en creaci\u00f3n est\u00e9ti\u0002ca, deben ser tomados en su recta y total significaci\u00f3n. Acostumbr\u00e9monos a reconocer al indio americano coma entidad vital libre; como sujeto, ni rom\u00e1ntico (esto es, como motivo pintoresco \u00abex\u00f3tico\u00bb) ni romantizable, sino como hombre real, palpable y material; como esp\u00edritu beligerante frente a los dem\u00e1s hombres de la tierra, sus iguales; coma ser creador y neoconformador, capaz de engendrar una cultura propia como de modificar una cultura advenediza que contra su voluntad le impongan: un indio capaz de decir no (capacidad que para Scheler significa la m\u00e1xima prerrogativa humana), y de guardar un si\u0002lencio frio, condenatorio, rebelde, que rumia en su aislamiento, una venganza. Imaginemos al indio pa\u0002deciendo, amonedando humillaciones y miserias, con la vista tendida hacia el ma\u00f1ana: al indio como fuerza social sorda y subterr\u00e1nea que va minando en Am\u00e9rica la fr\u00e1gil estructura que erigieran las blancos. Configuremos al indio coma agente potencial que no debemos olvidar en modo alguno en la futura reorganizaci\u00f3n venezolana, sino como entidad po\u0002tente venezolana y actual, que tenemos que desenterrar, regenerar y utilizar, no ya como agente pasivo o destructor, sino como punto de apoyo formidable para reconstruir el mundo americano.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/gilberto-antolinez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Del libro: <em>Hacia el indio y su mundo: pensamientos vivos del hombre americano<\/em> (1946). Publicado en: https:\/\/icaa.mfah.org<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gilberto Antol\u00ednez El americanismo, como ciencia de lo americano ind\u00edgena y movimiento espiritual autoctonista, no ha cumplido en Venezuela su finalista funci\u00f3n hu\u0002manizante. Los que aqu\u00ed han hablado alga del indio lo hicieron hasta ahora para un peque\u00f1o n\u00facleo in\u0002telectual de elite, mas nunca para las grandes masas ni para la gente de cultura media. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":9812,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9811"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9811"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9811\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":12630,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9811\/revisions\/12630"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9812"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9811"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9811"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9811"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}