{"id":9183,"date":"2023-10-30T22:01:55","date_gmt":"2023-10-30T22:01:55","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=9183"},"modified":"2023-11-24T15:38:11","modified_gmt":"2023-11-24T15:38:11","slug":"no-habra-final","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/no-habra-final\/","title":{"rendered":"No habr\u00e1 final"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Roberto Echeto<\/h4>\n\n\n\n<p>Baba y yo \u00edbamos en el Mustang; en su Mustang. \u00cdbamos a ciento veinte, a ciento cuarenta, a ciento sesenta, a doscientos, a la velocidad de la luz, a la velocidad de la sombra, a la velocidad del pensamiento de Dios, a la velocidad de las velocidades veloces&#8230; \u00cdbamos en un Mustang. M\u00e1s nada.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel carro azul parec\u00eda un apartamento completo, enorme, descomunal. M\u00e1s bien parec\u00eda un penthouse; un penthouse que se mueve y que te permite ir pleno, c\u00f3modo, relajado; sobre todo eso: relajado. Es una maravilla ir relajado a tanta velocidad. No se puede viajar de otra manera en un carro as\u00ed, en un carro que te permite verlo todo desde tu asiento como si fuera parte de una pel\u00edcula veloz y fren\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Baba manejaba orgulloso rasc\u00e1ndose la barba que luc\u00eda con orgullo. Fum\u00e1bamos. Nos sent\u00edamos muy bien teniendo los ojos cubiertos con unos lentes negros que nos proteg\u00edan del sol, y que a m\u00ed me permit\u00edan disfrutar los dibujos fugaces hechos de humo. \u00cdbamos con los vidrios abajo y con la m\u00fasica a todo volumen. No s\u00e9 por qu\u00e9 nos dio por ponemos a o\u00edr el primer acto del <em>Tannh\u00e4user<\/em> y acelerar y acelerar y acelerar, como si el fantasma del propio Richard Wagner nos persiguiera en la avenida que nos llevaba casi en l\u00ednea recta a La Florida.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquella m\u00fasica nos pon\u00eda a correr so\u00f1ando, a so\u00f1ar corriendo, a ver esp\u00edritus, ninfas, s\u00e1tiros y calaveras volando alrededor del carro como en una nube maciza, rodeada de chispas que se desplazan a toda velocidad por el espacio, por el \u00e9ter inerte de la eternidad. Y era que la m\u00fasica (como toda buena m\u00fasica) nos produc\u00eda im\u00e1genes que para Baba y para m\u00ed eran diferentes. Baba dec\u00eda que la obertura del <em>Tannh\u00e4user<\/em> le sonaba a agua, a mar revuelto, a abismos marinos, a olas que anegan y revuelven las piedras negras de la playa, a corrientes espumosas que se chocan y se mecen generando es mon\u00f3tona diversidad del mar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Co\u00f1o! Detente, detente&#8230; Me estoy mareando en este pi\u00e9lago borrascoso que acabas de meter en el carro \u2014grit\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Baba sonri\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014T\u00fa comenzaste.<\/p>\n\n\n\n<p>Claro que comenc\u00e9. Comenc\u00e9 porque ni siquiera la m\u00fasica se compara con las im\u00e1genes que ella misma genera en nosotros, los que encendemos el equipo de sonido y ponemos discos y le subimos el volumen al aparato para que los fantasmas que viven en la m\u00fasica nos envuelvan y nos cobijen con su presencia misteriosa. La m\u00fasica es un misterio sonoro hecho para producir apariciones, para hacernos ver lo que existe en nuestra imaginaci\u00f3n, para hacernos evocar por igual momentos que hemos vivido y momentos que no hemos vivido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Por eso me fastidian tanto los m\u00fasicos \u2014dijo Baba con el cigarro bail\u00e1ndole en los labios\u2014. Por eso me ladilla ir a conciertos. No tengo nada contra ti, pero me molestan los m\u00fasicos. Me molestan las orquestas, me molestan los cantantes y todos esos instrumentistas. Si en vez de estar aqu\u00ed, en este carro que te lleva a ciento cuarenta a ese estudio de grabaci\u00f3n, estuvi\u00e9ramos en una sala de conciertos viendo a Georg Solti dirigiendo el <em>Tannh\u00e4user<\/em>, te aseguro que yo estar\u00eda ladillado y no anduviese evocando el mar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSer\u00eda verdad lo que dec\u00eda mi amigo o era otra de sus opiniones majaderas? En cierta forma ten\u00eda raz\u00f3n. Ver una orquesta repleta de viejos est\u00e1ticos tocando el <em>Tannh\u00e4user<\/em> acaba con el entusiasmo c cualquiera que haya escuchado una y otra vez esa \u00f3pera en su casa en su carro. Lo que pasa es que eso que dice mi amigo-chofer es muy doloroso para m\u00ed, tomando en consideraci\u00f3n que soy un humilde violinista que se dirige a un estudio de grabaci\u00f3n a hacer unas pruebas&#8230; \u00c1 prop\u00f3sito: no les he dicho c\u00f3mo me llamo. Llamadme Ismael y pensad que Baba y yo viajamos dentro de Moby Dick, la ballena azul que tiene equipo de sonido para o\u00edr el <em>Tannh\u00e4user<\/em> todo volumen. Aqu\u00ed en el asiento de atr\u00e1s del Mustang-Dick est\u00e1 la maleta con mi viol\u00edn&#8230; Digo. Por si no me creen&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Y lo peor de los m\u00fasicos \u2014continu\u00f3 Baba-Ajab\u2014 es que tienen algo miserable que a uno, que es un <em>analfanotas<\/em>, le da envidia. Se trata del mismo hecho de ser m\u00fasicos y de saber leer un pentagrama y de entender cu\u00e1ndo y cu\u00e1les son las corcheas y semifusas que aparecen frente a ti, cuando est\u00e1s oyendo una pieza cualquiera.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No saber m\u00fasica y no poderla tocar son dos caras de una misma tragedia.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Digamos que en el mundo existe mucha gente \u2014y me incluyo\u2014 con este sino tr\u00e1gico encima. T\u00fa no puedes entender ese dolor porque t\u00fa tienes tu viol\u00edn, tocas y hasta eres un ni\u00f1o prodigio con ese instrumento en las manos. Uno, que es un pelagatos, tiene que conformarse con andar en este monstruo a ciento cuarenta, a doscientos ochenta, a mil, oyendo la m\u00fasica que componen y producen otros, y, por si fuera poco, te tiene que ira buscar a fu casa en San Bernardino para que grabes un disco en Bello Monte.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo le iba a preguntar que de qu\u00e9 se quejaba, si Beethoven, Mahler, Prokofiey y Dvorak jam\u00e1s en su vida viajaron en un Mustang a esta velocidad, pero no dije nada. Lo que a Baba le pasa es que les tiene envidia a los m\u00fasicos porque, siendo m\u00fasico, uno levanta m\u00e1s que \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Baba estaba despechado como s\u00f3lo un tercio que tiene un Mustang sabe hacerlo&#8230; No, en serio, yo s\u00e9 en qu\u00e9 consiste la ojeriza que Baba les tiene a los m\u00fasicos porque a uno mismo le da una versi\u00f3n de esa envidia que es peor que la que siente Baba. La tirria de mi amigo tiene que ver con que \u00e9l no conoce ninguno de los misterios que encierra la m\u00fasica, y en cierta forma yo lo disculpo porque, como dije antes, a uno, que es m\u00fasico, le da una envidia peor cuando est\u00e1 frente a otro m\u00fasico m\u00e1s dotado o m\u00e1s preparado que t\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00faltima vez que sent\u00ed esa clase de envidia profesional fue cuando vi a Michel Petrucciani. Recuerdo que aquel enano sali\u00f3 a escena todo cojo, todo muletas, y me dej\u00f3 pasmado cuando se sent\u00f3 frente al piano y se puso a tocar como loco durante hora y media sin parar, sin coger respiro, sin echar gasolina como si fuera un Mustang tullido. Entonces yo escuchaba aquella m\u00fasica que en alg\u00fan momento estuvo dentro de las volutas cerebrales de aquel tipo chiquito que era franc\u00e9s, y me parec\u00eda que estaba viendo un milagro extendi\u00e9ndose a lo largo de las teclas blanquinegras del piano machucado, percutido, sudado y casi resurrecto por la gloriosa rabia de un Michel Petrucciani que estaba en las \u00faltimas de su vida&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>A todas \u00e9stas, recuerdo que fui a ese concierto con Sof\u00eda. Aquel d\u00eda, mi sabia Sof\u00eda andaba rabiosa porque por la tarde hab\u00eda lavado su ropa y la colg\u00f3 en el tendedero de su apartamento que queda en el primer piso de un edificio en Bello Monte. Por vivir bien en ese primer piso, y tener la ingenuidad de colgar su ropa en el alambre de su ventana, vinieron unos gamberros con un palo de escoba y le robaron las franelas, las faldas, los pantalones y hasta los sostenes deliciosos.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa tarde, cuando la fui a buscar, me encontr\u00e9 con la chica m\u00e1s linda del mundo llena de la indignaci\u00f3n m\u00e1s gruesa que hab\u00eda visto en mucho tiempo. No s\u00e9 cu\u00e1ntas horas pas\u00e9 convenciendo a mi sabia Sof\u00eda de que no importaba que no tuviera ropa porque ten\u00edamos tiempo y pod\u00edamos entrar en una tienda y comprar un vestido bonito, unas bragas preciosas y una blusa s\u00f3lo para ella, que en ese momento era una ni\u00f1a descamisada.<\/p>\n\n\n\n<p>En el camino no hicimos otra cosa que pelear porque Sof\u00eda era un fastidio de naturaleza tel\u00farica cuando entraba a una tienda y comenzaba a probarse ropa. Se probaba una falda, otra falda, otra y otra y otra&#8230; Esa noche discutimos varias veces, pero al final llegamos al concierto y se nos pas\u00f3 la rabia. En especial a Sof\u00eda se le pas\u00f3 cuando vio a Petrucciani tocando. A ella se le troc\u00f3 la furia en una especie de tristeza y de lamento cuando le dije en pleno concierto que el enano maravilloso que est\u00e1bamos viendo y oyendo ten\u00eda una enfermedad degenerativa en los huesos que muy pronto se lo llevar\u00eda de este mundo. Sof\u00eda se estremeci\u00f3 y se puso a escucharlo con m\u00e1s atenci\u00f3n. Cuando el tipo termin\u00f3 y lo aplaudimos, ella me dijo que Petrucciani le recordaba a Toulouse-Lautrec. A m\u00ed aquella comparaci\u00f3n me parec\u00eda perfecta porque los dos eran franceses, los dos eran enanos, los dos eran grand\u00edsimos artistas y los dos vivieron en ambientes oscuros, llenos de humo y rodeados de putas y de tipos como yo que los admiraban, los envidiaban y los ten\u00edan como dioses tutelares.<\/p>\n\n\n\n<p>Baba tiene raz\u00f3n: la envidia a los m\u00fasicos existe y tiene raz\u00f3n de existir. Lo que pasa es que un m\u00fasico entiende mejor esa envidia.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema de la envidia de un m\u00fasico hacia otro es que uno sabe que nunca podr\u00e1 tocar como el otro porque la vaina no es un problema de t\u00e9cnica, de conocimiento o de las dos cosas juntas. Uno se da cuenta de que el problema es de bolas y de talento que el tipo tiene y que t\u00fa no tienes porque eres un miserable fracasado y pusil\u00e1nime incapaz de dominar a plenitud tu instrumento. Por eso, y porque tuve que salir a comprarle ropa a \u00faltima hora a mi sabia Sof\u00eda, recuerdo ese concierto de Petrucciani&#8230; Y claro, tambi\u00e9n lo recuerdo por el mismo Michel Petrucciani, a quien Dios tenga en la gloria por siempre, am\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014 Qu\u00e9 pas\u00f3? \u00bfTe quedaste dormido? \u2014pregunt\u00f3 Baba.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No. Me qued\u00e9 pensando en tu ojeriza fren\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No es ojeriza fren\u00e9tica. Es envidia pura y cochina.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Te van a salir escamas \u2014le repliqu\u00e9 para buscarle la lengua.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 escamas ni qu\u00e9 carajo! Te digo que es envidia. Los m\u00fasicos me dan envidia porque siento que se divierten m\u00e1s que yo \u2014ah\u00ed va otra vez el despechado\u2014. Las mujeres creen que por el s\u00f3lo hecho de que un tipo sepa rasgar una guitarra, ya es un Ron Jeremy en la cama. Yo, cuando me quiero coger a una caraja, le digo que soy m\u00fasico y que toco oboe.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00a1No seas acomplejado, co\u00f1o!<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Complejos tus nalgas. \u00bfMe vas a decir t\u00fa que no envidias a nadie en esta vida?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014De bolas que s\u00ed, pero no me acomplejo como t\u00fa. Yo te envidio por tener este Mustang; envidio a David Oistrach por lo cojonudo que era con un viol\u00edn en las manos y, finalmente, envidio a unos carajos del barrio El Ed\u00e9n que conoc\u00ed el otro d\u00eda, que son unos b\u00e1rbaros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 hacen?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Nada. Agarran y persiguen gatos \u2014dos o tres gatos por sesi\u00f3n\u2014, les amarran unas bolsas pl\u00e1sticas de basura en el lomo, suben al \u00faltimo piso de cualquiera de los s\u00faper bloques donde viven, se fuman un porro y, cuando se est\u00e1n riendo bastante, agarran los gatos y los zumban dizque esperando a que se les abran los paraca\u00eddas. \u00bfT\u00fa has visto lo que hace la mezcla sat\u00e1nica de ocio y droga?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Yo nunca he hecho nada semejante. Ni en mi peor borrachera.<\/p>\n\n\n\n<p>Eso lo dijo Baba muerto de risa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Bueno, a m\u00ed esa vaina de los gatos paracaidistas me da envidia. Me da envidia porque para hacer eso hay que tener una mezcla de maldad con ingenuidad que yo no tengo y que ser\u00eda muy bueno tener para tocar viol\u00edn y para vivir en un pa\u00eds como \u00e9ste.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014No joda, esa gente est\u00e1 quemada. Eso no tiene otro nombre. \u00bfT\u00fa te imaginas pasar por la puerta de tu edificio y ver un mont\u00f3n de gatos moribundos porque a unos manganzones se les ocurri\u00f3 zumbarlos desde el piso diecinueve as\u00ed, \u00abporque les provoc\u00f3\u00bb, o porque el perico que se metieron los puso creativos?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Co\u00f1o, esa imagen es una belleza,<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1l?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014La delos gatos moribundos&#8230; Esa vaina se parece a <em>La Leona Herida<\/em>, relieve tallado en las paredes del Palacio del Rey Asurbanipal&#8230; Arte asirio, por si no lo sab\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Sigamos con Wagner porque si continuamos as\u00ed, los dos vamos a parar en maricos o en artistas, que es lo mismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y seguimos oyendo el <em>Tannh\u00e4user<\/em>, y seguimos mare\u00e1ndonos en esas estructuras musicales eternas y exuberantes que viven en la partitura de esa \u00f3pera. Baba segu\u00eda hablando y yo lo escuchaba; lo escuchaba hablando paja acerca de los gatos paracaidistas y acerca de qu\u00e9 hac\u00eda yo en El Ed\u00e9n, que qu\u00e9 culito hab\u00eda conseguido por all\u00e1 como para estar conviviendo con lanzadores de felinos desde las azoteas. \u00c9l pon\u00eda su voz sobre Wagner, sobre la entrada de <em>Tannh\u00e4user<\/em> (el personaje) con su arpa a la gruta de Venus, a la gruta donde lo esperaba un coro de ninfas ninf\u00f3manas listas para rodearlo y para regalarle sus dones que al fin y al cabo son dones divinos.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo escuchaba a Richard (Wagner, se entiende), a Tannh\u00e4user cantando y a mi amigo con los ojos cerrados, con los ojos abiertos, con los ojos cerrados, con los ojos abiertos, oyendo el coro en que desemboca la obertura mientras Baba me hablaba sobre lo buenas que est\u00e1n las Evas que viven en el barrio El Ed\u00e9n, y entonces yo record\u00e9 que Baba era mi amigo, pero que era una tortura andar con \u00e9l en esos d\u00edas porque el pobre era presa de un despecho que viv\u00eda c\u00f3mo s\u00f3lo sabe vivirlo un hombre que tiene un Mustang.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1 Tom\u00e1s (que as\u00ed se lama de verdad mi amigo Baba), la novia lo dej\u00f3 con los crespos hechos y bien jodido. Como suele suceder, la mujer llev\u00f3 a mi amigo al cielo y luego lo solt\u00f3 para que se hundiera en el infierno y se muriera de consunci\u00f3n. Baba cay\u00f3 del emp\u00edreo a un infierno como cay\u00f3 \u00cdcaro por su propio peso. Mi amigo que ahora es un \u00e1ngel ca\u00eddo, era un hombre feliz hasta que un d\u00eda la novia le confiesa, as\u00ed de buenas a primeras, que ella se encuentra en una \u00abcrisis de amor\u00bb y que est\u00e1 saliendo con su jefe. Yo no s\u00e9 c\u00f3mo Baba aguant\u00f3 semejantes argumentos y no le dio, por lo menos, una bofetada a esa puta que un d\u00eda le dijo que lo quer\u00eda y al poco tiempo le solt\u00f3, tan campante, que ella dizque \u00absufr\u00eda una crisis de amor.<\/p>\n\n\n\n<p>Debe ser como para volverse loco descubrir de buenas a primeras que la mujer que has querido y que has besado una y otra vez, te sali\u00f3 ligera de car\u00e1cter y de faldas. En verdad Baba se volvi\u00f3 loco y no lo culpo porque debe ser muy feo que te pase algo as\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya ni s\u00e9 en cu\u00e1ntas borracheras he acompa\u00f1ado a mi amigo. Ya ni s\u00e9 cu\u00e1ntas veces le he tenido que dar \u00e1nimo al carajo que manejaba ese penthouse azul y que hizo que entendiera el mundo de las rancheras y de los boleros, y que respetara para siempre el sentimentalismo y el melodrama. Lo dif\u00edcil de un despecho era \u2014seg\u00fan dec\u00eda el mismo Baba\u2014 vivir viendo a Lucifer en tanga ah\u00ed, parado frente a ti, ri\u00e9ndose de tu desgracia, del golpe bajo que te dieron y que te tienes que mamar t\u00fa solito porque, por m\u00e1s que tus amigos te acompa\u00f1en, ese infierno es tuyo y de nadie m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Gracias a Dios que Tomacito Baba ha ido saliendo de ese barrial an\u00edmico en el que estaba metido. Ahora, por lo menos, no le da por salirse de las fiestas, o de su casa, a las tres de la ma\u00f1ana con su escaparate de martirios a cuestas, listo para que unos malandros co\u00f1os de madre lo conviertan en mortadela. Ahora Baba sale en su Mustang y oye el <em>Tannh\u00e4user<\/em> o a Metallica a todo volumen, y echa vaina y habla paja como un loro, mientras el carro que \u00e9l ha convertido en su oficina, vuela a la velocidad de la m\u00fasica, a la velocidad de la luz, a la velocidad del aire que desplazamos, de la distancia que nos comemos&#8230; El tipo se est\u00e1 recuperando, pero yo s\u00e9 que salir de ese estado no es f\u00e1cil. Yo mismo me tard\u00e9 como un a\u00f1o en salir de la rabia que me dio cuando mi sab\u00eda Sof\u00eda decidi\u00f3 irse a vivir a Boston, a Tulsa o a qu\u00e9 s\u00e9 yo d\u00f3nde, a trabajar y a vivir, dej\u00e1ndome aqu\u00ed solo como un mism\u00edsimo imb\u00e9cil.<\/p>\n\n\n\n<p>No puedo decir que me volv\u00ed tan orate como se volvi\u00f3 Baba, pero tambi\u00e9n me apliqu\u00e9 en eso de la estulticia amorosa. No s\u00e9 c\u00f3mo, pero me vi enredado en los tent\u00e1culos de una secretaria tetona que me exprim\u00eda la rabia y la m\u00e9dula de los huesos, y, por si fuera poco, me preparaba unos arroces con langostinos jumbos que eran una maravilla. Lo \u00fanico malo era que despu\u00e9s de salir y de bailamos tremendas juergas en los tugurios salseros de Sabana Grande y en los hoteles de El Rosal, ten\u00eda que Nevarla a El Ed\u00e9n.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo que en esa \u00e9poca me la pasaba hediondo a tasca. A veces daba clases as\u00ed, con semejante olor, y yo sent\u00eda que a las carajitas que empezaban en los secretos del solfeo, les repugnaba que su profesor oliese a mujer mezclada con cigarro y jab\u00f3n de hotel.<\/p>\n\n\n\n<p>En esas memorias de secretaria tetona y calenturienta andaba mi imaginaci\u00f3n cuando, de repente, sent\u00ed que el Mustang descend\u00eda su velocidad. Se me vinieron a la cabeza varias im\u00e1genes de Luisa en su escritorio de la Escuela de M\u00fasica sonri\u00e9ndome, de Luisa bailando, de Luisa rega\u00f1\u00e1ndome por andar hablando de Sof\u00eda todo el tiempo, pero pronto, muy pronto, el encanto se rompi\u00f3 porque Baba le baj\u00f3 el volumen a la discusi\u00f3n entre Tannh\u00e4user y Venus y, luego, sacudiendo la mano derecha para espantar una abeja que se meti\u00f3 en el carro, me dijo:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ya llegamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1bamos en una estaci\u00f3n de gasolina.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/roberto-echeto\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Roberto Echeto Baba y yo \u00edbamos en el Mustang; en su Mustang. \u00cdbamos a ciento veinte, a ciento cuarenta, a ciento sesenta, a doscientos, a la velocidad de la luz, a la velocidad de la sombra, a la velocidad del pensamiento de Dios, a la velocidad de las velocidades veloces&#8230; \u00cdbamos en un Mustang. 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