{"id":9094,"date":"2023-10-18T23:59:03","date_gmt":"2023-10-18T23:59:03","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=9094"},"modified":"2024-01-12T20:26:01","modified_gmt":"2024-01-12T20:26:01","slug":"happening","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/happening\/","title":{"rendered":"Happening (fragmentos)"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><strong>Gustavo Valle&nbsp;<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>1<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pens\u00f3: Maldici\u00f3n\u2026 Comenzar de nuevo\u2026 \u00bfOtra vez? Comenzar de nuevo, comenzar\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Conduc\u00eda su vieja Range Rover modelo 76 por la carretera que sube a los estacionamientos de guarda y custodia del Instituto Nacional de Transporte Terrestre. A esa altura la ciudad alcanza su per\u00edmetro y comienza un ascenso en direcci\u00f3n Este donde aparecen casas humildes, viejos talleres mec\u00e1nicos, chiveras y peque\u00f1as f\u00e1bricas en ruinas.<\/p>\n\n\n\n<p>La ciudad lo expulsaba hacia esos suburbios conectados con la autopista y despu\u00e9s con un largo camino de playas que iban desde Higuerote hasta G\u00fciria. Se dejaba acompa\u00f1ar de una bebida y simulaba un poco de libertad alejado de aquellas calles violentas como envueltas en llamas.<\/p>\n\n\n\n<p>Era viernes. Once de la noche. Oscuros nubarrones hab\u00edan quedado despu\u00e9s del aguacero y la iluminaci\u00f3n era bastante precaria. Entre sus muslos sosten\u00eda una lata de cerveza cuando se dispuso a encender un cigarrillo. La maniobra demandaba especial cuidado: el volante, la lata, el cigarrillo y el yesquero deb\u00edan estar sincronizados. Pero al salir de una curva, justo al dejar atr\u00e1s unas casitas que parec\u00edan tragadas por la monta\u00f1a, ocurri\u00f3 lo que nunca debi\u00f3 haber ocurrido.<\/p>\n\n\n\n<p>Segundos antes sus pensamientos registraron episodios ca\u00f3ticos, fragmentados. Segundos despu\u00e9s ya no pensar\u00eda en nada o casi nada y solo querr\u00eda olvidar.<\/p>\n\n\n\n<p>No se escuch\u00f3 el rechinar del frenazo (\u00bfo acaso nunca aplic\u00f3 los frenos?) El veh\u00edculo derrap\u00f3 y golpe\u00f3 aquel bulto que qued\u00f3 atr\u00e1s, tendido a varios metros. El motor se apag\u00f3 pero los faros quedaron encendidos: uno agujereando la oscuridad y el otro&nbsp;clavado contra el asfalto. La cerveza se derram\u00f3 en sus pantalones \u00bfo se hab\u00eda orinado encima? El cigarrillo cay\u00f3 de sus labios y ahora estaba al lado de sus mocasines flotando en un charco de alcohol.<\/p>\n\n\n\n<p>Pens\u00f3: esto no forma parte de los ensayos.<\/p>\n\n\n\n<p>Acomod\u00f3 el retrovisor izquierdo pero no vio nada. Solo el vapor que se desprend\u00eda del asfalto como neblina o hielo seco. Amag\u00f3 en abrir la puerta y salir, pero no lo hizo. Sinti\u00f3 miedo. Un miedo muy distinto a los miedos que sol\u00eda sentir. Un miedo a ser atacado con violencia o simplemente a haber cometido el peor error de su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Respir\u00f3 hondo. Trat\u00f3 de calmarse. Vivi\u00f3 esos segundos en que el destino de un hombre puede girar ciento ochenta grados. Segundos que se le hicieron oscuros, largu\u00edsimos, como todos los que vendr\u00edan despu\u00e9s.<\/p>\n\n\n\n<p>Mir\u00f3 el retrovisor derecho. No fue una decisi\u00f3n, fue un reflejo, algo que no quer\u00eda hacer y sin embargo hizo. Entonces s\u00ed. Ah\u00ed estaba. Reflejado en el peque\u00f1o rect\u00e1ngulo a un costado de la carretera. Era una masa, un volumen, una pila de trapos amontonados, \u00bfun animal, una persona?, parte de la carga de un cami\u00f3n, una bolsa de basura, un espejismo, un mont\u00edculo opaco bajo la intermitencia de un viejo poste de luz.<\/p>\n\n\n\n<p>Sus piernas temblaban. En el parabrisas, como una secuencia en blanco y negro, se proyectaron im\u00e1genes de algo equivalente a su pasado. Escuch\u00f3 el ruido de un motor, quiz\u00e1s un helic\u00f3ptero, una moto o una patrulla aproximarse. M\u00e1s tarde recordar\u00eda que tambi\u00e9n escuch\u00f3 algo parecido a una voz, quiz\u00e1s un grito.<\/p>\n\n\n\n<p>Subi\u00f3 la ventana en busca de refugio y se aferr\u00f3 al volante como a una tabla de salvamento. Gir\u00f3 la llave del encendido \u2013la vieja Range Rover se sacudi\u00f3 como un oxidada lavadora\u2013, pis\u00f3 el acelerador y se march\u00f3 a toda velocidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>2<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pens\u00f3: estoy abland\u00e1ndome en la oscuridad.<\/p>\n\n\n\n<p>No vio luna, no vio estrellas. S\u00f3lo la carretera como una larga lengua negra que penetra algo todav\u00eda m\u00e1s oscuro y m\u00e1s negro.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda hambre. O eso cre\u00eda. Record\u00f3 que no hab\u00eda almorzado y en su est\u00f3mago apenas estaban las pocas migas del desayuno. Tom\u00f3 caf\u00e9 y pastelitos a las nueve de la ma\u00f1ana y ya eran m\u00e1s de las once de la noche. Su est\u00f3mago cruj\u00eda, se revolv\u00eda como una licuadora.<\/p>\n\n\n\n<p>No ten\u00eda noci\u00f3n del tiempo transcurrido pero ya hab\u00eda pasado la autopista, se hab\u00eda internado en los vericuetos monta\u00f1osos que comienzan m\u00e1s all\u00e1 de Guatire y ahora la carretera se convert\u00eda en algo m\u00e1s rectil\u00edneo y tambi\u00e9n m\u00e1s amenazante.<\/p>\n\n\n\n<p>Alcanz\u00f3 a ver el letrero luminoso de un bar o cafeter\u00eda y pens\u00f3: por ac\u00e1 todos los bares o cafeter\u00edas, los que est\u00e1n abiertos a esta hora, son lugares mugrientos, repletos de borrachos.<\/p>\n\n\n\n<p>Estacion\u00f3 y baj\u00f3 de la camioneta. Las luces quedaron encendidas. No lo hizo por nada en especial, s\u00f3lo por descuido. Al pisar el asfalto agrietado sinti\u00f3 una materia blanda bajo sus suelas: barro. Advirti\u00f3 que tambi\u00e9n temblaban sus manos y no las pod\u00eda controlar. Para colmo ten\u00eda un fuerte dolor en las cervicales.<\/p>\n\n\n\n<p>El bar ten\u00eda una amplia puerta de vidrio y desde afuera pudo ver esto: una barra de esta\u00f1o o aluminio, un gordo que atend\u00eda detr\u00e1s del mostrador, varios hombres sentados bebiendo cerveza, y una mujer que fregaba el piso con higi\u00e9nica vehemencia.&nbsp;Se sent\u00f3 en la barra.<\/p>\n\n\n\n<p>-La cocina cerr\u00f3 -dijo el gordo.<\/p>\n\n\n\n<p>-Entonces un caf\u00e9 con leche -dijo Alex.<\/p>\n\n\n\n<p>El gordo puso frente a \u00e9l una taza humeante y lo mir\u00f3 a los ojos. Los hombres dejaron de conversar y tambi\u00e9n lo miraron. Parec\u00eda la escena de un western. La mujer ahora exprim\u00eda el trapo h\u00famedo encima del balde con desinfectante. El local apestaba a fragancia de lavanda. Alex sorbi\u00f3 su caf\u00e9 con sabor a amoniaco.<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00bfVa al puerto?<\/p>\n\n\n\n<p>-No -respondi\u00f3, y apur\u00f3 su bebida repugnante.<\/p>\n\n\n\n<p>-Tenga cuidado con las emboscadas, hay piratas del asfalto.<\/p>\n\n\n\n<p>Alex mir\u00f3 al gordo como queriendo preguntarle qu\u00e9 mierda me est\u00e1s diciendo, pero eso significaba hablar y \u00e9l no tiene ganas de hablar.<\/p>\n\n\n\n<p>-Cuando vea polic\u00edas acostados p\u00e1selos lo m\u00e1s r\u00e1pido que pueda, se aprovechan en ese momento y\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>El gordo agarr\u00f3 un trapo y limpi\u00f3 el tope de la barra. Lo hac\u00eda con la misma energ\u00eda con que la mujer pul\u00eda el piso. La se\u00f1ora arrastr\u00f3 el balde y se fue a limpiar a la entrada. La luz del aviso luminoso ca\u00eda sobre ella como la p\u00e9sima copia de un cuadro Vermeer.<\/p>\n\n\n\n<p>-Gracias -dijo Alex- y mir\u00f3 hacia afuera a trav\u00e9s de los ventanales: vio una estaci\u00f3n de servicio y los dispensadores de combustible destacaban bajo las sombras de unos \u00e1rboles que parec\u00edan venirse abajo. Tambi\u00e9n mir\u00f3 un veh\u00edculo con las luces encendidas. Uno de sus faros apuntaba al suelo. Observ\u00f3 su propia camioneta como si no fuera suya. Pag\u00f3, no esper\u00f3 el vuelto y fue al ba\u00f1o antes de marcharse.<\/p>\n\n\n\n<p>El ba\u00f1o estaba al fondo de unos hediondos vericuetos. Orin\u00f3 encima de una canaleta hecha con cer\u00e1micas rotas por donde bajaba un chorrito de agua y flotaban pelotitas de naftalina. Pens\u00f3 que el olor de las naftalinas era todav\u00eda m\u00e1s desagradable que el de los orines. En medio de la oscuridad consigui\u00f3 leer algunas pintadas que hab\u00eda en las baldosas amarillentas encima del mingitorio. Alusiones violentas al sexo oral, al sexo anal, a la homofobia. Tambi\u00e9n hab\u00eda dibujos hechos con marcador: un omnipotente pene, dos tetas gigantescas. Sinti\u00f3 el remoto llamado de una erecci\u00f3n, pero la comunicaci\u00f3n entre su cerebro y el resto de su cuerpo se hab\u00eda interrumpido.<\/p>\n\n\n\n<p>Al salir del ba\u00f1o percibi\u00f3 la noche todav\u00eda m\u00e1s oscura. El gordo estaba mirando la camioneta, parec\u00eda un perro merodeando en busca de un lugar donde defecar.<\/p>\n\n\n\n<p>-Noche sin luna -dijo se\u00f1alando el faro roto-. El alumbrado p\u00fablico es p\u00e9simo, tenga cuidado.<\/p>\n\n\n\n<p>Alex sac\u00f3 las llaves de su bolsillo y abri\u00f3 la puerta. Se puso el cintur\u00f3n de seguridad y baj\u00f3 la ventana. Desde el bar, la se\u00f1ora y el resto de los hombres lo observaban de manera inexpresiva. Parec\u00edan integrar el elenco de una pel\u00edcula de George A. Romero. \u00a1Qu\u00e9 me miran!, pens\u00f3, \u00a1Miren a otra parte! \u00a1Oc\u00fapense de sus asuntos! El gordo hab\u00eda quedado petrificado en medio de las sombras a la espera de una respuesta, quiz\u00e1s de una propina. Sin duda sent\u00eda que estaba prestando una enorme colaboraci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>-Sabr\u00e9 cuidarme -respondi\u00f3 finalmente y se larg\u00f3.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/gustavo-valle\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gustavo Valle&nbsp; 1 Pens\u00f3: Maldici\u00f3n\u2026 Comenzar de nuevo\u2026 \u00bfOtra vez? Comenzar de nuevo, comenzar\u2026 Conduc\u00eda su vieja Range Rover modelo 76 por la carretera que sube a los estacionamientos de guarda y custodia del Instituto Nacional de Transporte Terrestre. 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