{"id":9089,"date":"2023-10-18T23:40:46","date_gmt":"2023-10-18T23:40:46","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=9089"},"modified":"2023-11-24T18:11:01","modified_gmt":"2023-11-24T18:11:01","slug":"de-tan-pesimista-que-soy-soy-optimista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/de-tan-pesimista-que-soy-soy-optimista\/","title":{"rendered":"De tan pesimista que soy, soy optimista"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Edinson Mart\u00ednez<\/h4>\n\n\n\n<p>En 1947 el c\u00e9lebre escritor argelino-franc\u00e9s Albert Camus public\u00f3 su obra <em>La peste,<\/em> una novela que, inscrita en la corriente existencialista, tan en boga en aquellos tiempos, en seguida se convirti\u00f3 en uno de los textos m\u00e1s importantes de la posguerra, en un momento en que, contempor\u00e1neamente, otros grandes novelistas daban a conocer sus obras con el predominio de temas de orden reflexivo, intimistas y filos\u00f3ficos.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>La peste<\/em>, el autor, como si avizorara nuestro presente en una suerte de adivinaci\u00f3n sobre lo que, en efecto, enfrentar\u00eda la humanidad algo m\u00e1s de setenta a\u00f1os despu\u00e9s, se relatan los pormenores de la vida colectiva en una ciudad aislada a causa de la repentina aparici\u00f3n de una enfermedad, una peste, como bien la titula su autor, en la cual, a medida que el contagio cobra fuerza, se impone el confinamiento de las personas, separ\u00e1ndolas con fines profil\u00e1cticos tratando de detener sus estragos. Es, entonces, cuando comienzan a manifestarse entre los habitantes de aquella ciudad, Or\u00e1n, en este caso, todo el conjunto de sentimientos y emociones que los seres humanos somos capaces de experimentar en situaciones extremas, en realidades sobrevenidas, y en contextos amparados por el albur de la incertidumbre.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, pues, los residentes de aquella ciudad costera, a orillas del mar Mediterr\u00e1neo, de pronto se encuentran subyugados por el miedo, la frustraci\u00f3n, la impotencia y el individualismo, por una parte, mientras que otros, de acuerdo al vuelo ficcional de la trama, se sobreponen dejando aflorar sentimientos de solidaridad y compasi\u00f3n para superar el flagelo.<\/p>\n\n\n\n<p>La plaga, asolando a la ciudad de Or\u00e1n, en realidad, es una excusa para mostrarnos las vertientes del comportamiento humano, por ello la contraposici\u00f3n de emociones que caracterizan a los personajes. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La reci\u00e9n culminada guerra hab\u00eda dejado en el mundo de las ideas una huella profunda, impactando todos los \u00e1mbitos del saber y la cultura en general, sobre todo en Europa, donde se debat\u00eda sobre la visi\u00f3n que se levantaba entonces en torno a la convivencia humana, dejando en algunos casos una impronta de pesimismo sobre el destino del hombre, as\u00ed, las nuevas corrientes filos\u00f3ficas, manifestaban su vena cuestionadora influenciando intensamente la literatura. Hemos de recordar que el mundo posterior a la segunda guerra mundial qued\u00f3 dividido en dos grandes bloques de poder. Y, autores como George Orwell, quien publica entre 1945 y 1949 <em>Rebeli\u00f3n en la granja<\/em> y <em>1984,<\/em> expresa en sus obras ese aire pesimista, dist\u00f3pico con el que imagina el futuro.<\/p>\n\n\n\n<p>De modo pues que, la literatura, como tantas veces se ha dicho, recoge, con su hechizo ficcional, las inquietudes de cada tiempo, las tribulaciones humanas no siempre advertidas por el com\u00fan de las personas, y tambi\u00e9n las reflexiones, ya en el m\u00e1s puro sentido ontol\u00f3gico, que el autor despliega sobre la realidad que le circunda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHa habido en el mundo tantas pestes como guerras y sin embargo, pestes y guerras cogen a las gentes siempre desprevenidas. El doctor Rieux estaba desprevenido como lo estaban nuestros ciudadanos y por eso hay que comprender sus dudas. Por esto hay que comprender tambi\u00e9n que se callara, indeciso entre la inquietud y la confianza. Cuando estalla una guerra las gentes se dicen: \u201cEsto no puede durar, es demasiado est\u00fapido\u201d. Y sin duda una guerra es evidentemente demasiado est\u00fapida, pero eso no impide que dure. La estupidez insiste siempre, uno se dar\u00eda cuenta de ello si uno no pensara siempre en s\u00ed mismo.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><em>La peste.<\/em> Albert Camus. (1947)<\/p>\n\n\n\n<p>La trama de la novela al parecer est\u00e1 basada en una epidemia de c\u00f3lera ocurrida durante el siglo XIX en la ciudad de Or\u00e1n (Argelia), durante la ocupaci\u00f3n francesa, sin embargo, todo su contexto y reflexiones, tanto de los personajes como la voz del autor a trav\u00e9s de quien narra los hechos, est\u00e1n situados cronol\u00f3gicamente en el siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>Si Albert Camus hubiera presenciado los acontecimientos relacionados con la pandemia de COVID-19 que sacudi\u00f3 de modo reciente el planeta, su texto de 1947 habr\u00eda sido el borrador, l\u00e9ase bien, el borrador perfecto para una obra similar en el presente siglo, con realmente muy pocas variaciones sobre el comportamiento humano y la din\u00e1mica que la enfermedad impuso en un mundo sorprendido por su masiva propagaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHasta la peque\u00f1a satisfacci\u00f3n de escribir nos fue negada. Por una parte, la ciudad no estaba ligada al pa\u00eds por los medios de comunicaci\u00f3n habituales, y, por otra parte, una nueva disposici\u00f3n prohibi\u00f3 toda correspondencia para evitar que todas las cartas pudieran ser veh\u00edculos de infecci\u00f3n. [\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p>Las comunicaciones telef\u00f3nicas interurbanas, autorizadas al principio, ocasionaron tales trastornos en las cabinas p\u00fablicas y en las l\u00edneas, que fueron totalmente suspendidas durante unos d\u00edas y, despu\u00e9s severamente limitadas a lo que se llamaba casos de urgencia, tales como una muerte, un nacimiento o un matrimonio. Los telegramas llegaron a ser nuestro \u00fanico recurso. Seres ligados por la inteligencia, por el coraz\u00f3n o por la carne, fueron reducidos a buscar los signos de esta antigua comuni\u00f3n en las may\u00fasculas de un despacho de diez palabras. Y como las f\u00f3rmulas que se pueden emplear en un telegrama se agotan pronto, largas vidas en com\u00fan o dolorosas pasiones se resumieron r\u00e1pidamente en un intercambio peri\u00f3dico de f\u00f3rmulas establecidas tales como: \u201cSigo bien. Cu\u00eddate. Cari\u00f1os.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><em>La peste<\/em>. (1947). Albert Camus.<\/p>\n\n\n\n<p>El escritor Jos\u00e9 Saramago en su novela <em>Ensayo sobre la ceguera.<\/em> (1995), aborda bajo una vertiente psicol\u00f3gica el comportamiento de unos personajes afectados por una pandemia que r\u00e1pidamente fue extendi\u00e9ndose en las calles.<\/p>\n\n\n\n<p>Es un texto de ficci\u00f3n sin ninguna referencia a lugares conocidos ni basado en hechos reales. Seis personas fueron contagi\u00e1ndose por una rara enfermedad que fue dej\u00e1ndolas ciegas, esta ceguera a diferencia de las conocidas, descrita por los infectados como blanca, se les asemeja a un mar de leche.<\/p>\n\n\n\n<p>En <em>La peste,<\/em> el Dr. Rieux es el protagonista y narrador. En el caso de la obra de Saramago, el protagonista es una mujer, suerte de hero\u00edna que conduce a los afectados, y quien adem\u00e1s es la \u00fanica que no est\u00e1 contagiada, asimismo, esta mujer, es la esposa de uno de los personajes (el m\u00e9dico) aquejado por la enfermedad.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta novela el escritor portugu\u00e9s trenza una estremecedora alegor\u00eda acerca del ser humano, cotejando lo m\u00e1s sublime y miserable de la condici\u00f3n humana. El escritor Juan Jos\u00e9 Mill\u00e1s define la obra en los siguientes t\u00e9rminos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHay novelas que despu\u00e9s de le\u00eddas continuaran iluminando t\u00faneles en la conciencia, abriendo puertas de habitaciones a las que no nos hab\u00edamos asomado pese a estar dentro de nosotros\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre ambas novelas, escritas en tiempos tan disimiles y con estilos tan claramente bien diferenciados, es posible advertir una identidad compartida a trav\u00e9s de la par\u00e1bola que se deriva del comportamiento de cada uno de los personajes. Es decir, una similar inquietud intelectual que une a los autores en torno a los trascendentes asuntos que conciernen a la condici\u00f3n humana; al significado de la vida, a la sociedad y a sus valores determinando el proceder de las personas. En ambos casos, las epidemias, \u00fanicamente son el veh\u00edculo para terciar sobre temas como la solidaridad, el ego\u00edsmo, el individualismo, y en especial, sentimientos como el amor, cuyo poder es capaz de vencer los obst\u00e1culos que separan a las personas, habilit\u00e1ndolas para sobreponerse a la conmoci\u00f3n del aislamiento. &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAl d\u00eda siguiente, acostados a\u00fan, la mujer del m\u00e9dico le dijo al marido, Tenemos poca comida en casa, va a ser necesario dar una vuelta por el almac\u00e9n subterr\u00e1neo del supermercado aquel donde estuve el primer d\u00eda, si hasta ahora no ha dado nadie con \u00e9l, podremos abastecernos para una o dos semanas. [\u2026]<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta cu\u00e1ndo aguantaras la carga de seis personas que no se pueden valer, Aguantar\u00e9 mientras pueda, pero la verdad es que ya me flaquean las fuerzas, a veces me sorprendo deseando ser ciega tambi\u00e9n para ser igual que los otros, para no tener m\u00e1s obligaciones que los dem\u00e1s, Nos hemos habituado a depender de ti, si nos faltases ser\u00eda como si una segunda ceguera nos hubiera alcanzado, gracias a los ojos que tienes conseguimos ser un poco menos ciegos, Llegar\u00e9 hasta donde sea capaz, no puedo prometer m\u00e1s, Un d\u00eda cuando comprendamos que nada bueno y \u00fatil podemos hacer por el mundo, deber\u00edamos tener el valor de salir simplemente de la vida.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p><em>Ensayo sobre la ceguera<\/em>. (1995). Jos\u00e9 Saramago &nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>El escritor Mario Vargas Llosa nos regala a prop\u00f3sito de lo comentado una extraordinaria reflexi\u00f3n en su discurso pronunciado durante el recibimiento del Premio Nobel de Literatura (2010).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLa literatura es una representaci\u00f3n falaz de la vida que, sin embargo, nos ayuda a entenderla mejor, a orientarnos por el laberinto en el que nacimos, transcurrimos y morimos. Ella nos desagravia de los reveses y frustraciones que nos inflige la vida verdadera y gracias a ella desciframos, al menos parcialmente, el jerogl\u00edfico que suele ser la existencia para la gran mayor\u00eda de los seres humanos, principalmente aquellos que alentamos m\u00e1s dudas que certezas, y confesamos nuestra perplejidad ante temas como la trascendencia, el destino individual y colectivo, el alma, el sentido o el sinsentido de la historia, el m\u00e1s ac\u00e1 y el m\u00e1s all\u00e1 del conocimiento racional.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>A comienzos del presente a\u00f1o, el director de la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirm\u00f3 que existe en el mundo la amenaza de \u201cotro pat\u00f3geno emergente con un potencial a\u00fan m\u00e1s mortal\u201d, por lo que pide a la comunidad internacional que se prepare ante la posibilidad de que aparezcan nuevas pandemias. En su opini\u00f3n, \u201ccuando llegue la pr\u00f3xima pandemia, que lo har\u00e1, debemos estar preparados para responder de manera decisiva, colectiva y equitativa\u201d, por lo que inst\u00f3 a los l\u00edderes mundiales a dise\u00f1ar una estrategia frente a estos desaf\u00edos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEn los \u00faltimos tres a\u00f1os, la COVID-19 ha puesto nuestro mundo patas arriba. Se han notificado casi siete millones de muertes, aunque sabemos que el n\u00famero de v\u00edctimas es mucho mayor: al menos 20 millones. La pandemia ha dejado una profunda mella en los sistemas de salud y ha causado graves trastornos econ\u00f3micos, sociales y pol\u00edticos.<\/p>\n\n\n\n<p>La COVID-19 ha cambiado nuestro mundo, y no puede ser de otro modo. En 2020, describ\u00ed la COVID-19 como un t\u00fanel largo y oscuro. Ahora hemos llegado al final de ese t\u00fanel. No nos confundamos, la COVID-19 sigue entre nosotros, sigue matando, sigue mutando y sigue reclamando nuestra atenci\u00f3n.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Alocuci\u00f3n del Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus durante la 76.\u00aa Asamblea Mundial de la Salud. 21 de mayo de 2023<\/p>\n\n\n\n<p>Esta peste del presente siglo no s\u00f3lo ha puesto a prueba los sistemas de salud del mundo entero, igualmente ha conseguido dejar en evidencia sus inequidades, la vulnerabilidad cr\u00f3nica de extensas regiones del planeta, cuando el hombre, en prodigioso avance tecnol\u00f3gico de la civilizaci\u00f3n, es capaz de instalar a varios cientos de kil\u00f3metros de la tierra un telescopio para mirar los confines del universo, y, sin embargo, no puede impedir que el hambre mate en apartadas regiones del planeta a m\u00e1s personas que todas las enfermedades.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n nos ha mostrado, a despecho de nuestra vanidad, c\u00f3mo un bicho invisible puede fulminarnos con ins\u00f3lita rapidez, haci\u00e9ndonos saber con ello, o mejor record\u00e1ndonos, la fragilidad de la que estamos hechos, a contrapelo, por otra parte, de la frivolidad que gobierna nuestra contemporaneidad, en cuya tabla de valores, se erige, eso que llama Mario Vargas Llosa, la civilizaci\u00f3n del espect\u00e1culo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos ha tocado un tiempo curioso, un siglo XXI problem\u00e1tico y febril, como dijera a prop\u00f3sito del anterior, Enrique Santos Disc\u00e9polo al escribir la letra de <em>Cambalache<\/em> por all\u00e1 por 1934.<\/p>\n\n\n\n<p>Nuestro presente, como todos los periodos hist\u00f3ricos, tiene aspectos que marcan distancia con relaci\u00f3n a los otros, una singularidad, acaso sobrevenida en la \u00faltima d\u00e9cada que no pudo ser advertida por los autores comentados. A ver, en el centro de sus preocupaciones estuvo muy presente el tema del aislamiento y la separaci\u00f3n del hombre respecto a sus semejantes.<\/p>\n\n\n\n<p>Para ellos, era una premisa b\u00e1sica la necesidad humana de la cercan\u00eda entre las personas; el aislamiento por cualquier causa, en tal sentido, es una condena para la realizaci\u00f3n plena del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>La soci\u00f3loga y antrop\u00f3loga francesa Claudine Haroche nos da luces sobre el cambio en la perspectiva que el hombre tiene de s\u00ed mismo en esta etapa de la civilizaci\u00f3n, un mundo mediado por revolucionarias tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n que lo han alterado todo. As\u00ed se\u00f1ala:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSi antes hab\u00eda una sensaci\u00f3n de pertenencia que hac\u00edan nuestros v\u00ednculos cercanos y c\u00e1lidos, ahora nos enfrentamos, a un v\u00ednculo social que se caracteriza por el fr\u00edo anonimato, por el aislamiento, algo que se intensifica cada vez m\u00e1s en las sociedades individualistas.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan la investigadora los comportamientos, los sentimientos y la personalidad podr\u00edan haber cambiado en las sociedades contempor\u00e1neas. As\u00ed, aquello que nos era tan preciado a los humanos, como lo era el v\u00ednculo social, comienza a sustituirse por virtud de la tecnolog\u00eda. Es decir que, la aleg\u00f3rica preocupaci\u00f3n humanista de Camus y Saramago, a vuelta de muy pocos a\u00f1os, quiz\u00e1s sea una reflexi\u00f3n jur\u00e1sica.&nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEfectivamente. Estamos en mucho menos contacto con las personas, pero a la vez, estamos en contacto con, por ejemplo, el tel\u00e9fono m\u00f3vil, que es t\u00e1ctil. Y eso nos da una falsa sensaci\u00f3n de realidad y tacto.<\/p>\n\n\n\n<p>Es una \u00e9poca compleja porque hemos perdido el contacto directo con la gente, la comunicaci\u00f3n cercana, el tacto entre personas. Y al mismo tiempo que aument\u00f3 la distancia entre todos, cada vez nos exponemos y mostramos m\u00e1s en sociedad, aunque de modo superficial.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto nos afecta mucho psicol\u00f3gicamente. Porque no solo se pierde el contacto, tambi\u00e9n la profundidad de las relaciones con los dem\u00e1s y con nosotros mismos. [\u2026]. La sociedad en la que vivimos nos exige tener muchos lazos, por ejemplo, por motivos profesionales, pero no son lazos verdaderos, tan importantes para construir un buen tejido social.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Entrevista publicada por BBS News Mundo a la escritora. 12-09-2023<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, pareciera que vamos camino a un ostracismo deliberado, sin que, por otra parte, lo percibamos como una amenaza y se asuma, en consecuencia, con absoluta naturalidad, generando de este modo una nueva versi\u00f3n del individualismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este tema, para los autores que perciben la literatura m\u00e1s all\u00e1 del entretenimiento, probablemente sea el magma creativo de su producci\u00f3n literaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Culmino estas notas citando, y suscribiendo, adem\u00e1s, una breve y sat\u00edrica reflexi\u00f3n, exagerada, rocambolesca, quiz\u00e1s, sobre nuestro tiempo, dram\u00e1tica como la letra de un tango que, <em>Renzo Nervi,<\/em> un irreverente artista pl\u00e1stico, personaje de ficci\u00f3n del film argentino dirigido por Gast\u00f3n Duprat, <em>Mi obra maestra<\/em>, (2018), realiza sobre nuestro perturbado mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u2026\u00bfPor qu\u00e9 trabajan? \u00bfPara comprar cosas\u2026? \u00bfPara salir de vacaciones? La esclavitud no se termin\u00f3, ahora se llama trabajo\u2026 Este lugar no tiene soluci\u00f3n, porque si un pa\u00eds entero apoya el culo en un sill\u00f3n frente a un televisor para ver a veintid\u00f3s millonarios corriendo detr\u00e1s de la pelota, no hay esperanza, las ideolog\u00edas ya no existen, existe el hombre, el hombre concreto que act\u00faa as\u00ed o asao, el hombre no proviene del simio, el hombre es un simio, un simio parado que caga sentado y, ahora, lo m\u00e1s importante de todo, de tan pesimista que soy, soy optimista\u2026\u201d<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/edinson-martinez\/\" target=\"_blank\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Ilustraci\u00f3n de la Peste en la Biblia de Toggenburg (1411)<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edinson Mart\u00ednez En 1947 el c\u00e9lebre escritor argelino-franc\u00e9s Albert Camus public\u00f3 su obra La peste, una novela que, inscrita en la corriente existencialista, tan en boga en aquellos tiempos, en seguida se convirti\u00f3 en uno de los textos m\u00e1s importantes de la posguerra, en un momento en que, contempor\u00e1neamente, otros grandes novelistas daban a conocer [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":9090,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[44,3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9089"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9089"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9089\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9093,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9089\/revisions\/9093"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9090"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9089"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9089"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9089"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}