{"id":8826,"date":"2023-08-31T00:38:04","date_gmt":"2023-08-31T00:38:04","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=8826"},"modified":"2023-11-24T18:11:44","modified_gmt":"2023-11-24T18:11:44","slug":"los-exitos-del-destierro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/los-exitos-del-destierro\/","title":{"rendered":"Los \u00e9xitos del destierro"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Edinson Mart\u00ednez<\/h4>\n<p><em>Milan Kundera, in memoriam <\/em><\/p>\n<p>La muerte del escritor de origen checo Milan Kundera \u2013uno de mis autores preferidos\u2013 me encuentra leyendo su novela <em>La despedida. <\/em>Ha sido, seg\u00fan reportan las agencias de noticias, el martes 11 de julio de este mismo a\u00f1o, en Paris, cuando, precisamente, quiz\u00e1s a la misma hora, como suelen implicarnos las casualidades, asist\u00eda a la presentaci\u00f3n del libro <em>Entre palabras con Carlos Boves<\/em>, suerte de confesi\u00f3n en voz alta sobre la trayectoria pol\u00edtica del personaje pol\u00edtico, recogida con talento y perspicacia por otro buen amigo, el escritor de Douglas Zavala, en la ciudad de Maracaibo.<\/p>\n<p>Milan Kundera ha tenido una larga vida, muere a los 94 a\u00f1os, en Par\u00eds y no en Praga, como antes apuntamos, tal vez por aquella raz\u00f3n que Joaqu\u00edn Sabina menciona en una de sus canciones al decir \u201cque al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver\u201d. En la hoy rep\u00fablica checa, transcurri\u00f3 una parte importante de su vida, all\u00ed public\u00f3 su primera novela y fue testigo excepcional de todas las vicisitudes relacionadas con los acontecimientos pol\u00edticos que mantuvieron a su pa\u00eds en el ojo del hurac\u00e1n durante las confrontaciones del Este y Oeste, en el contexto de la llamada Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n<p>Poseedor de un estilo cuestionador, de aquellos que suelen buscar a menudo las cinco patas al gato con sus conjeturas filos\u00f3ficas, con frecuencia deja a sus lectores cavilando sobre aspectos cruciales de la vida aceptados com\u00fanmente como certezas inconmovibles, cuando no, sin detenerse a pensar en la intrascendencia de otros, perturba e incordia con ingenio, la presencia cotidiana de la trivialidad en la existencia humana; la risa, el humor, las iron\u00edas de las casualidades, por ejemplo.<\/p>\n<p>Afiliado al Partido Comunista en 1948, fue expulsado en 1950 y readmitido en 1956, y nuevamente expulsado m\u00e1s adelante. Fue acusado de traidor, y las consecuencias en su vida se manifestaron mediante un veto permanente para ganarse la vida como profesor y escritor, vi\u00e9ndose obligado a sortear los acosos pol\u00edticos con trabajos particulares como profesor o tocando jazz en el piano en aislados locales de los suburbios.<\/p>\n<p>Durante el periodo conocido como la Primavera de Praga se convirti\u00f3 en uno de sus activistas m\u00e1s destacados, y no pod\u00eda ser menos, conforme a su esp\u00edritu de intelectual libertario y reformador. Su primera novela, <em>La broma<\/em>, editada en 1967, en el preludio de aquel proceso pol\u00edtico que le vali\u00f3 posteriormente, una vez ejecutada la invasi\u00f3n sovi\u00e9tica a su pa\u00eds, el cerco definitivo por la <em>nomenklatura<\/em> comunista checoslovaca, lleg\u00f3 a las librer\u00edas en agosto de 1968. Entonces, toda su literatura fue prohibida.<\/p>\n<p><em>La broma<\/em>, con su singular estilo ir\u00f3nico, pleno de un humor sat\u00edrico, describe c\u00f3mo eran las vidas del entramado comunista checo en los a\u00f1os del estalinismo a partir de una historia de amor, en donde una simple broma es incomprendida en un \u201cmundo que perdi\u00f3 el sentido del humor\u201d. La incompatibilidad entre el totalitarismo y el sentido del humor culmina en una tragedia, el protagonista hace una broma sobre el optimismo comunista citando a Trotski, y como consecuencia es expulsado de la universidad, sus compa\u00f1eros le retiran el saludo, se le cierran todos los caminos y termina condenado a trabajar en las minas, donde conocer\u00e1 el amor.<\/p>\n<p><em>La broma <\/em>fue una de sus novelas de mayor \u00e9xito, traducida a 21 idiomas. En Francia, para aquel momento, poetas importantes como Louis Aragon, calific\u00f3 la obra como \u201cuna de las mayores novelas de nuestro siglo\u201d.<\/p>\n<p>Este modo de tratar asuntos que, en el contexto hist\u00f3rico en que se desarrollaron devinieron en tragedias, es recurrente en varias de sus obras, con ello, desde la s\u00e1tira, desvela las perversidades del totalitarismo, as\u00ed lo muestra, por ejemplo, en <em>El libro de la risa y el olvido, <\/em>cuando describe, en su espectacular narrativa, el descabellado proceder de un liderazgo queriendo alterar la historia.<\/p>\n<p>\u201cEn febrero de 1.948, el l\u00edder comunista Klement Gottwald sali\u00f3 al balc\u00f3n de un palacio barroco de Praga para dirigirse a los cientos de miles de personas que llenaban la Plaza de la Ciudad Vieja. Aquel fue un momento crucial en la historia de la Bohemia. Uno de esos instantes decisivos que ocurren una o dos veces por milenio.<\/p>\n<p>Gottwald estaba rodeado por sus camaradas y justo a su lado estaba Clementis. La nieve revoloteaba, hac\u00eda frio y Gottwald ten\u00eda la cabeza descubierta. Clementis, siempre tan atento, se quit\u00f3 su gorro de pieles y se lo coloc\u00f3 en la cabeza a Gottwald.<\/p>\n<p>El departamento de propaganda difundi\u00f3 en cientos de miles de ejemplares la fotograf\u00eda del balc\u00f3n desde el que Gottwald, con el gorro en la cabeza y los camaradas a su lado, habla a la naci\u00f3n. En ese balc\u00f3n comenz\u00f3 la historia de la Bohemia comunista. Hasta el \u00faltimo ni\u00f1o conoc\u00eda aquella fotograf\u00eda que aparec\u00eda en los carteles de propaganda, en los manuales escolares y en los museos.<\/p>\n<p>Cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde a Clementis lo acusaron de traici\u00f3n y lo colgaron. El departamento de propaganda lo borr\u00f3 inmediatamente de la historia y, por supuesto, de todas las fotograf\u00edas.\u201d<\/p>\n<p><em>El libro de la risa y el olvido<\/em> (1978). Milan Kundera.<\/p>\n<p>El estalinismo hizo de la alteraci\u00f3n de la historia una pr\u00e1ctica cotidiana. Y ese proceder es recogido en la literatura de muy variadas formas, en la novela de George Orwell, <em>1984<\/em>, por ejemplo, se plasma la propensi\u00f3n totalitaria por la fabricaci\u00f3n artificiosa de la historia a trav\u00e9s de la reimpresi\u00f3n de textos, noticias, libros, fotograf\u00edas, cada vez que fuera necesario para edificar una nueva epopeya oficial. Ya, entonces, los que estuvieron nunca fueron los que vimos, sino los que no vimos, porque la realidad no fue la que conocimos, sino la que en adelante la representa.<\/p>\n<p>En los d\u00edas iniciales de la Revoluci\u00f3n de Octubre, en 1919, circulaba una c\u00e9lebre fotograf\u00eda donde aparec\u00eda Lenin dirigi\u00e9ndose a una multitud, areng\u00e1ndola en la guerra contra Polonia, en ella aparec\u00edan Le\u00f3n Trotski y Kamenev a su costado derecho, al pie de unas escalinatas, m\u00e1s tarde, cuando Stalin se convirti\u00f3 en el sucesor de Vladimir Ilich Ulianov, la misma foto fue sustituida por otra donde no aparece Trotsky ni Kamenev, pues fueron ellos sus contendores, sobre todo el primero, para suceder a Lenin ante su fallecimiento prematuro. Entonces aquel instante de la historia nunca fue real, la foto que todos vieron nunca existi\u00f3, y el verdadero instante a sembrar en la memoria colectiva ser\u00eda el creado por el estalinismo.<\/p>\n<p>\u201cTodas las ideolog\u00edas fueron derrotadas: sus dogmas fueron finalmente desenmascarados como simples ilusiones y la gente dej\u00f3 de tomarlos en serio. Los comunistas, por ejemplo, cre\u00edan que durante el desarrollo del capitalismo el proletario iba a empobrecerse cada vez m\u00e1s, y cuando un buen d\u00eda se demostr\u00f3 que en toda Europa los obreros iban a su trabajo en coche, tuvieron ganas de gritar que la realidad estaba haciendo trampas. La realidad es m\u00e1s fuerte que la ideolog\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><em>\u00a0La inmortalidad<\/em>. (1989). Milan Kundera.<\/p>\n<p>Milan Kundera se vio obligado a salir de su pa\u00eds junto a su esposa, Vera, en 1975. Le fue retirada la nacionalidad y a consecuencia de la obsesiva persecuci\u00f3n se refugi\u00f3 en Francia, a\u00f1os m\u00e1s tarde se har\u00eda ciudadano franc\u00e9s.<\/p>\n<p>Los escritores, y en general, los intelectuales, siempre han sido un estorbo para el poder, quienes lo detentan estar\u00edan m\u00e1s c\u00f3modos si no existieran; disfrutar\u00edan a sus anchas si no hubiera gente que pensara, personas dispuestas a cuestionarlos en sus ejecutorias. Daniel Ortega y se\u00f1ora, por ejemplo, estar\u00edan felic\u00edsimos si alguien llamado Sergio Ram\u00edrez ya no fuera m\u00e1s nicarag\u00fcense, sino peruano, colombiano o argentino, y, as\u00ed liquidado el asunto de la intolerancia, pues no siendo un connacional, ya no habr\u00eda por qu\u00e9 tomarlo m\u00e1s en cuenta.<\/p>\n<p>\u201cNo hay nada que exija un esfuerzo mayor del pensamiento que una argumentaci\u00f3n que debe justificar el dominio del no pensamiento\u201d.<\/p>\n<p><em>La inmortalidad<\/em>. (1989). Milan Kundera.<\/p>\n<p>Al radicarse en Francia comienza su etapa como profesor de literatura en la Universidad de Rennes y, posteriormente, ejerce como docente en la \u00c9cole des Hautes \u00c9tudes de Par\u00eds. \u201cMe veo a m\u00ed mismo como uno de los \u00faltimos artistas de la gran cultura centroeuropea, que est\u00e1 a punto de ser masacrada. Porque lo que est\u00e1 pasando en Europa Central es precisamente la masacre de su cultura. Imagine que a principios de siglo la cultura centroeuropea era el verdadero centro de la cultura europea\u00bb. Dijo en cierto momento a prop\u00f3sito de los acontecimientos pol\u00edticos que tuvo ocasi\u00f3n de presenciar.<\/p>\n<p>De su extensa obra destaca <em>La insoportable levedad del ser.<\/em> (1984). Quiz\u00e1s una de sus mejores novelas, aun cuando, <em>La inmortalidad,<\/em> es la de mi preferencia, es cuesti\u00f3n de gustos, claro est\u00e1, sin embargo, ambas est\u00e1n unidas por la impronta filos\u00f3fica que le es tan caracter\u00edstica. En su narrativa suele plantear verdades que son obvias, y que, por esa misma raz\u00f3n, muchas veces pasamos por alto.<\/p>\n<p>\u201cEl hombre nunca puede saber qu\u00e9 debe querer, porque vive s\u00f3lo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores\u201d.<\/p>\n<p><em>La insoportable levedad del ser<\/em>. (1984). Milan Kundera.<\/p>\n<p>En otras palabras, siempre vivimos los humanos en la incertidumbre, sin ning\u00fan libreto a disposici\u00f3n del cual echar mano para experimentar el desaf\u00edo de vivir. Solo conocemos la vida misma, vivi\u00e9ndola.<\/p>\n<p>As\u00ed tenemos, entonces, que, el escritor y disidente incansable, as\u00ed como es capaz de maravillarnos con sus trabajos a trav\u00e9s de la descripci\u00f3n literaria de episodios hist\u00f3ricos, del mismo modo, consigue sorprendernos con sus ingeniosas abstracciones existenciales, tomadas en perspicaz observaci\u00f3n de la cotidianidad que, por su permanente presencia en la vida, terminan por ser inadvertidas como temas literarios.<\/p>\n<p>\u201cSer mortal es la experiencia humana m\u00e1s esencial y sin embargo el hombre nunca fue capaz de aceptarla, comprenderla y comportarse de acuerdo con ella. El hombre no sabe ser mortal. Y cuando muere ni siquiera sabe estar muerto.\u201d.<\/p>\n<p><em>La inmortalidad<\/em>. (1989). Milan Kundera.<\/p>\n<p>El autor suele mostrarnos razonamientos, juicios de tan l\u00f3gico fundamento, que estoy seguro persuaden con gran facilidad a sus lectores a examinar el criterio que poseen sobre varios de los temas que aborda en sus novelas.<\/p>\n<p>\u201c[\u2026] cuando amamos a alguien no lo podemos comparar. La persona amada no es comparable. Aunque amemos a A y a B, no podemos compararlos, porque al compararlos ya dejamos de amar a uno de ellos.\u201d. <em>La inmortalidad.<\/em> (1989). Milan Kundera<\/p>\n<p>En 1982 Milan Kundera visit\u00f3 Espa\u00f1a para presentar su obra <em>El libro de la risa y del olvido<\/em>, esa fue su primera publicaci\u00f3n fuera de su pa\u00eds de origen. En ella relata una historia de exilio que contiene la experiencia tr\u00e1gica de Praga y la vida en el mundo occidental. En aquel entonces asever\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p>\u201cSi algo detesto es la literatura de tesis, comunista o anticomunista, es igual. No me siento c\u00f3modo en el papel del disidente. No me gusta reducir la literatura y el arte a una lectura pol\u00edtica. La palabra disidente significa suponerle a uno una literatura de tesis, y si algo detesto es precisamente la literatura de tesis. Lo que me interesa es el valor est\u00e9tico\u201d.<\/p>\n<p>Tomado de https:\/\/www.eldebate.com\/<\/p>\n<p>Vivir en el destierro, en otra parte del mundo que no es el propio, es en cualquier sentido un tr\u00e1nsito al desarraigo. Nuestro planeta est\u00e1 lleno de destierros, de di\u00e1sporas por causas pol\u00edticas o conflictos militares \u2013que no es lo mismo pero es igual, si tuviera que decirlo Silvio Rodr\u00edguez\u2013, de \u00e9xodos por inclementes fen\u00f3menos naturales, por hambrunas, epidemias, y por otras inenarrables causas, y siempre en esas marchas precipitadas, una historia de vida queda suspendida, a veces es para bien, en arreglo a la relatividad que todas las cosas tienen, y otras veces para prolongar las agon\u00edas de las que se huye. En todo caso, cada vida es \u00fanica, y sus logros, en otros cielos duro han de bregarse.<\/p>\n<p>Muchos intelectuales, escritores entre ellos, han transitado los caminos del destierro, y aun cuando suene ir\u00f3nico, ha sido gracias a este, que sus nombres han figurado entre los m\u00e1s destacados de las letras universales. Isabel Allende, por ejemplo, ha dicho en cierta oportunidad que <em>La casa de los esp\u00edritus<\/em> (1982) probablemente no habr\u00eda sido lo que fue, si ella no hubiera estado en el exilio. Julio Cort\u00e1zar escribi\u00f3 <em>Rayuela<\/em> en su autoexilio en Francia. Mario Benedetti, en su exilio, escribi\u00f3 su m\u00e1s c\u00e9lebre poema, <em>Te quero<\/em>, es su t\u00edtulo, con fecha de 1974. Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, quien decidi\u00f3 irse de Colombia en 1981, debido a las amenazas de muerte por paramilitares, se radic\u00f3 en M\u00e9xico y all\u00ed escribi\u00f3 <em>El amor en los tiempos del c\u00f3lera<\/em> y <em>El general en su laberinto.<\/em> En ese pa\u00eds recibi\u00f3 la noticia del Premio Nobel de Literatura. Y as\u00ed muchos otros importantes autores que padecieron el drama del destierro. Quiz\u00e1s Milan Kundera no habr\u00eda sido el celebrado autor si se hubiera quedado en Praga, entonces otra historia contar\u00edamos ahora.<\/p>\n<p>\u201c\u2013Estoy muy contenta de que lo hayas conseguido. Aqu\u00ed hubieses sido toda la vida un sujeto sospechoso. Ni siquiera te permit\u00edan hacer tu trabajo. Y, sin embargo, se pasan la vida dando sermones sobre el amor a la tierra natal. \u00bfC\u00f3mo se puede querer a una tierra en la que no te dejan trabajar? Yo te digo que no siento ning\u00fan amor por mi patria. \u00bfCrees que hago mal?<\/p>\n<p>[\u2026] \u2013Los recuerdos tristes tambi\u00e9n lo atan a uno.<\/p>\n<p>\u2013\u00bfA qu\u00e9 lo atan? \u00bfA quedarse en el mismo sitio en el que naci\u00f3? No entiendo c\u00f3mo alguien puede hablar de libertad y no librarse de semejante carga. Es como si el \u00e1rbol pudiera tener su hogar en un sitio en el que no puede crecer. El hogar del \u00e1rbol est\u00e1 all\u00ed donde encuentra humedad para vivir.\u201d.<\/p>\n<p><em>La despedida<\/em> (1986). Milan Kundera.<\/p>\n<p>Los venezolanos somos en el presente uno de los pa\u00edses con mayor cantidad de connacionales atravesando fronteras de otros pa\u00edses, muchos de ellos aventur\u00e1ndose en territorios jam\u00e1s imaginados, desempe\u00f1ando oficios en otras naciones para los cuales no fueron formados ni estuvieron en sus horizontes ejercerlos. Algunos de ellos probablemente no regresen, tendr\u00e1n otras vidas, formar\u00e1n sus familias y se establecer\u00e1n con nuevos lazos que les atar\u00e1n en otra realidad personal. Ojal\u00e1 surjan de esa masiva aventura de paisanos desplaz\u00e1ndose por tanto lugares, muchos <em>Kunderas<\/em> para dejar en buen sitial el pa\u00eds que nunca imaginaron abandonar, en ese caso, ya nos tocar\u00e1 hablar de los \u00e9xitos del destierro.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/edinson-martinez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edinson Mart\u00ednez Milan Kundera, in memoriam La muerte del escritor de origen checo Milan Kundera \u2013uno de mis autores preferidos\u2013 me encuentra leyendo su novela La despedida. 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