{"id":8716,"date":"2023-08-20T22:08:40","date_gmt":"2023-08-20T22:08:40","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=8716"},"modified":"2023-11-24T18:11:45","modified_gmt":"2023-11-24T18:11:45","slug":"del-amor-al-odio-en-tres-pasos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/del-amor-al-odio-en-tres-pasos\/","title":{"rendered":"Del amor al odio en tres pasos"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Rafael Victorino Mu\u00f1oz<\/h4>\n<p>Hay tres momentos importantes en la vida del escritor, y estos momentos se hacen presentes o se actualizan con cada texto: cuando terminas el libro, cuando te publican el libro, y cuando te leen. Sin embargo, de esto \u00faltimo no nos enteramos siempre, a menos que haya un cuarto momento: cuando alguien escribe una cr\u00edtica o comentario, como ahorita, que hago la rese\u00f1a.<\/p>\n<p>Es en ese momento cuarto que nos enteramos de que hubo un tercero. Porque siempre persiste la preocupaci\u00f3n el autor: \u00bfser\u00e1 que alguien me lee? O peor a\u00fan: \u00bfser\u00e1 que a alguien le gusta? En este acto le puedo decir a Jes\u00fas Puerta que s\u00ed, que lo le\u00ed, y que tengo cosas que decir de su libro, con lo cual puede acaso inferir una respuesta a la cuarta interrogante o inquietud, si es que tal cosa le inquietara.<\/p>\n<p>Conocemos la narrativa de Jes\u00fas de otros textos. Quiero decir, he le\u00eddo algunos de sus libros de cuentos. Uno es el de <em>C\u00edrculo abierto<\/em>, que public\u00f3 la Secretar\u00eda de cultura de la Gobernaci\u00f3n, en los a\u00f1os 1990 y tantos. M\u00e1s recientemente, sus narraciones urbanas, que est\u00e1n a mitad de camino entre la cr\u00f3nica y el chiste. Unas historias muy frescas y chispeantes*.<\/p>\n<p>Ahora, entrando a hablar de la novela que nos ocupa, una de las cosas con que me encuentro en <em>La Bruja y Raskolnikoff<\/em> es que no caben dudas de que se trata de un escritor con oficio, un escritor que ha aprendido a manejar el instrumento como el carnicero el cuchillo. Noto una escritura madura y con dominio de las t\u00e9cnicas narrativas.<\/p>\n<p>Como todos los libros, este libro es varios libros a la vez (algo parecido dijo Cort\u00e1zar al inicio de <em>Rayuela<\/em>). <em>La bruja y Raskolnikoff<\/em> comienza coqueteando un poco, un poco bastante dir\u00eda yo, con el g\u00e9nero policial. A manera de <em>spoiler<\/em>, les adelanto que la narraci\u00f3n inicia con una mujer que est\u00e1 tratando de desentra\u00f1ar las circunstancias que rodearon la muerte de su padre, acaecida en un asilo de ancianos.<\/p>\n<p>La oportunidad es propicia, a su vez, para entablar una reflexi\u00f3n en torno a la vejez, la muerte y otros problemas filos\u00f3ficos por los que alguna vez nos habremos adentrado todos los seres humanos. Sin embargo, esta es una reflexi\u00f3n que no se aleja del entorno social inmediato, ya que en varios momentos aparecen como fogonazos de cr\u00edtica hacia la actual situaci\u00f3n del pa\u00eds. Aunque el relato &nbsp;parece estar ubicado en un futuro no tan lejano y no tan imposible, con lo cual el texto adquiere cierto tono de distop\u00eda desencantada.<\/p>\n<p>Otro de los temas que se entrecruza en <em>La bruja y Raskolnikoff<\/em> es el del migrante. Tambi\u00e9n vinculado con la circunstancia pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social de Venezuela. En este caso, el migrante es el hijo del hombre fallecido en el ancianato. Sin embargo, el texto no abandona la visi\u00f3n dist\u00f3pica de pesadilla, ya que este migrante vive en un pa\u00eds asi\u00e1tico donde, no la falta de desarrollo, sino el exceso del mismo, conduce tambi\u00e9n a un abismo, ante el cual el ser humano no encuentra escapatoria.<\/p>\n<p>Es este el tema de la alienaci\u00f3n, tan mencionado hace algunos a\u00f1os como olvidado hoy. Y sin embargo a\u00fan vigente. Es interesante ver c\u00f3mo estos dos extremos (naci\u00f3n desarrollada-naci\u00f3n subdesarrollada) se tocan en el punto de la deshumanizaci\u00f3n de la persona. Recordando a Goya: el sue\u00f1o de la raz\u00f3n engendra monstruos; y la pesadilla de la sinraz\u00f3n tambi\u00e9n, a\u00f1adir\u00edamos.<\/p>\n<p>En tercer lugar, surge en <em>La Bruja y Raskolnikoff<\/em> un elemento fant\u00e1stico-futurista, algo as\u00ed como de literatura de anticipaci\u00f3n; aunque vagamente me recuerda el tema del mesmerismo, la nigromancia y otros presentes en la novela decimon\u00f3nica. En este caso, se trata de un intento de indagar en torno al contenido del cerebro humano de una persona fallecida, para saber cu\u00e1les fueron las \u00faltimas im\u00e1genes o pensamientos que percibi\u00f3.<\/p>\n<p>Y por \u00faltimo, pero no menos importante, est\u00e1 el tema del amor. Una de las cosas interesantes, tal vez la m\u00e1s interesante, de leer a los amigos, es que terminas conoci\u00e9ndolos un poco m\u00e1s. Y algo que conoc\u00ed de Jes\u00fas con la lectura de <em>La Bruja y Raskolnikov<\/em> es que es un devoto de Dostoiewski, lo cual ya sospechaba, incluso desde el t\u00edtulo; y que es un hombre enamorado, un rom\u00e1ntico en la acepci\u00f3n que se le suele dar al t\u00e9rmino en la actualidad y tambi\u00e9n en la antig\u00fcedad.<\/p>\n<p>El romanticismo pol\u00edtico de Jes\u00fas queda evidenciado en la postura cr\u00edtica que se asume desde el narrador omnisciente de la novela, que se\u00f1ala con el dedo las situaciones a las que hemos llegado y podr\u00edamos llegar como sociedad, y en este caso como pa\u00eds. Por otro lado, su romanticismo de vocaci\u00f3n amorosa queda evidenciado en la relaci\u00f3n entre los personajes principales, quienes establecen un largo intercambio epistolar (el cual leemos \u00edntegro en la novela).<\/p>\n<p>Claro, este intercambio est\u00e1 a tono con la \u00e9poca actual, es decir, no se trata de cartas perfumadas y en papel, sino de correos electr\u00f3nicos. A trav\u00e9s del mismo descubrimos c\u00f3mo va evolucionando la relaci\u00f3n de la Bruja y Raskolnikov, hasta llegar al odio, la muerte y la destrucci\u00f3n, como puede suceder, y hasta suele suceder, cuando amamos demasiado o cuando dejamos de amar.<\/p>\n<h6>*Ver en: <a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/sobaco-e-tigre\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">dos cuentos de Jes\u00fas Puerta<\/a><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rafael Victorino Mu\u00f1oz Hay tres momentos importantes en la vida del escritor, y estos momentos se hacen presentes o se actualizan con cada texto: cuando terminas el libro, cuando te publican el libro, y cuando te leen. 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