{"id":8640,"date":"2023-08-05T21:17:13","date_gmt":"2023-08-05T21:17:13","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=8640"},"modified":"2023-11-24T18:12:30","modified_gmt":"2023-11-24T18:12:30","slug":"corrector-de-estilo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/corrector-de-estilo\/","title":{"rendered":"Corrector de estilo (Fragmentos)"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Milton Quero Ar\u00e9valo<\/h4>\n<p><strong>Cap\u00edtulo I<\/strong><\/p>\n<p>Se burla el sol de todos nosotros, atraviesa con indolencia las cortinas y persianas con las que solemos aislarnos de la furia del gran carro, mientras permanecemos hundidos en una inc\u00f3gnita que la ciudad nos ofrece y que apenas se diluye muy entrada la tarde, cuando salimos como hormigas de la cueva a ver los restos de ciudad que nos dej\u00f3 su incendiado talante. Todos salimos a observar el triste espect\u00e1culo que ofrecen los bancos in\u00fatiles de las plazas; nadie se sienta en ellos, nadie osa ponerles la mano encima, ya que sus morrillos de cemento conservan el calor irritante del d\u00eda, donde se fijan los ojos tristes de todos.<\/p>\n<p>Nectario Medrano Rodr\u00edguez observaba indolente desde su cuarto tipo estudio, la fingida felicidad de sus vecinos, quienes como era habitual, rehu\u00edan comentar cr\u00edticamente el sopor inaguantable que significaba salir a las cinco de la tarde, para pasear por los alrededores de la plaza de la Rep\u00fablica. Ellos ve\u00edan belleza donde \u00e9l s\u00f3lo observaba dolor, por eso sol\u00eda decir con cierto sarcasmo que los verbales untuosos<br \/>\n\u2014as\u00ed llamaba a los maracuchos\u2014 eran sin duda unos alquimistas, ya que trasmutaban constantemente las cosas m\u00e1s desagradables en ventajas provechosas: as\u00ed el calor insoportable, era la calidez del marabino, las aceras rotas y los edificios abandonados, eran color local para el ojo del turista, la exageraci\u00f3n en los gestos y las palabras soeces, eran la riqueza ling\u00fc\u00edstica de la ciudad puerto.<\/p>\n<p>En fin, se fueron construyendo en base a las fallas estructurales de la ciudad, a sus carencias e inconclusiones, marcadores sem\u00e1nticos del gentilicio.<\/p>\n<p>Le molestaba la ferocidad del clima y la cabroner\u00eda de todos, as\u00ed como tambi\u00e9n el conformismo de sus amigos del C\u00edrculo de la Testosterona Literaria, conformismo \u00e9ste, que los hab\u00eda llevado \u2014incluy\u00e9ndolo a \u00e9l\u2014 a esa especie de burladero ag\u00f3nico en que se les hab\u00eda convertido la vida. Poco a poco sin quererlo comenz\u00f3 a distanciarse de ellos. Comenz\u00f3 a comprender que no hab\u00edan hecho nada \u00fatil, salvo el criticarse unos a otros y soportarse mutuamente. Ellos notaban el cambio, por eso el comentario era un\u00e1nime. \u00a1C\u00f3mo ha cambiado Nectario! Pero su cambio obedec\u00eda a otras causas, causas que \u00e9l se reservaba, pero que sus amigos con picard\u00eda iban intuyendo poco a poco \u00bfTe das cuenta como Nectario se toma la cerveza ahora? Era evidente el cambio, ya no dejaba entrever la lengua apelmazada a pico e\u2019 botella, ahora un vaso disimulaba el gesto.<\/p>\n<p>\u2014Ahora se quita su pelo\u2019e guama y lo coloca sobre la mesa. \u2014comentaba el Rafa de la Girondina.<\/p>\n<p>\u2014Ya casi ni grita \u2014dec\u00eda el Bar\u00f3n de la Enjuta Figura.<\/p>\n<p>Nicasio Abreviatura sub\u00eda las cejas y beb\u00eda un largo sorbo de cerveza, al punto que aflautaba la boca sin pronunciar palabra y sal\u00eda un \u201cUmj\u00fa\u201d apretado y viscoso, que era en resumidas cuentas una reconvenci\u00f3n a sus cambios y tambi\u00e9n la expresi\u00f3n m\u00e1s exacta de su manera de hablar. Nicasio todo lo abreviaba y lo dec\u00eda en siglas, la costumbre le qued\u00f3 de un libro pavos\u00edsimo llamado Siglas, que \u00e9l se empe\u00f1aba en defender, pero que en realidad era la cosa m\u00e1s in\u00fatil que se hab\u00eda publicado en a\u00f1os. \u00bfA qui\u00e9n podr\u00eda importarle que CAPROLUZ, fuera en realidad la Caja de Ahorros del Profesor Universitario? Pero \u00e9l insist\u00eda en lo \u00fatil que resultaba para el periodista, el investigador o el estudiante. El libro de marras consist\u00eda en 410 nombres de instituciones gubernamentales y privadas debidamente abreviadas.<\/p>\n<p>Nectario se hab\u00eda reunido con sus amigos de la calle Carabobo, como siempre sol\u00eda hacerlo todos los viernes por las tardes. Estos se encontraban discutiendo sobre el \u00faltimo libro de poes\u00eda del Bar\u00f3n de la Enjuta Figura. Apenas franqueaba la puerta de Palmarejo. \u00a1Salud, poeta!, \u00a1Quiubo, hermano!, \u00a1Sitaun plis! Y comenzaba la fiscalizaci\u00f3n de sus hechos, pero Nectario se mostraba distante, como reteniendo un secreto, secreto \u00e9ste que todos comenzaban a advertir en sus inusitados cambios. Los cambios ten\u00edan nombre y vida propia, se llamaba Misleidy Graterol de Urdaneta. Su trato con ella era absolutamente profesional, ella lo hab\u00eda contratado para que fuera el corrector de estilo, de una especie de semblanza familiar donde ella daba cuenta de sus antepasados y que en una actitud parnasiana hab\u00eda bautizado con el rimbombante nombre de Al Final del Camino.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 cuenta MC? \u2014inquir\u00eda Nicasio el Abreviado.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSe puede saber qu\u00e9 co\u00f1o significa MC? \u2014recus\u00f3 Nectario, un tanto molesto.<\/p>\n<p>\u2014 M\u00edster Corrector.<\/p>\n<p>Nicasio, que conoc\u00eda el trabajo que estaba haciendo, al igual que todos los otros miembros del C\u00edrculo, buscando una amplitud en su respuesta lo provocaba.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Qu\u00e9 vaina con estas amas de casa, que despu\u00e9s de viejas quieren coquetear con la literatura!<\/p>\n<p>\u2014 No te creas, a veces se consiguen unas sorpresas.<\/p>\n<p>\u2014 \u00a1No me digas!<\/p>\n<p>Nectario eleva los ojos y los deja en blanco, mueve la cabeza de arriba abajo y hace silencio, afirmando lo antes dicho, con una sutil fruici\u00f3n de su boca, la retrae como un culito de gallina, mientras los otros miembros sorprendidos se r\u00eden. \u00c9l no se r\u00ede, todo lo contrario, se sorprende. Al principio se burlaba de la candidez y de los innumerables lugares comunes que arrojaban las pruebas que deb\u00eda corregir, pero a medida que adelantaba en su trabajo de estilo, avanzaba lentamente Misleidy en lo m\u00e1s rec\u00f3ndito de s\u00ed mismo, era un viaje no previsto. Viajaba Nectario a sus edades, a la genealog\u00eda familiar, al dolor de sus partos, a sus triunfos acad\u00e9micos, pero al mismo tiempo viajaba Misleidy hacia ese lugar finito y mesurado, sin tiempo y sin edades; el preciso hoy de Nectario y que estaba ubicado en su coraz\u00f3n. Sin darse cuenta comenz\u00f3 a vivir a trav\u00e9s de las historias que Misleidy le hac\u00eda llegar. Con el tiempo no s\u00f3lo le corrigi\u00f3 el estilo, sino tambi\u00e9n la vida, se met\u00eda en los meandros de su vida y se permit\u00eda opinar sobre ella y algunas veces hasta la aconsejaba, s\u00f3lo que era tarde, ya que lo vivido era memoria y los acontecimientos andados no se pod\u00edan desandar, sin embargo, ella agradec\u00eda el gesto.<\/p>\n<p>\u2014Ese poemario tiene un solo problema Bar\u00f3n \u2014dijo el Rafa de la Girondina\u2014 Tiene demasiadas putas. \u00a1Es una oda a la puter\u00eda!<\/p>\n<p>\u2014No son putas Rafa\u2026 son santas. \u2014se defendi\u00f3 el Bar\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Al Bar\u00f3n no se le puede hacer una cr\u00edtica constructiva\u2026 Siempre defiende a sus putas con met\u00e1foras. \u00bfQui\u00e9n puede con semejante met\u00e1fora? \u00a1Las putas son santas! \u2014dijo Rafa.<\/p>\n<p>\u2014No, no, no es una met\u00e1fora. Es literal\u2026 las putas son unas santas.<\/p>\n<p>\u2014Peor todav\u00eda.<\/p>\n<p>Nectario distra\u00eddo y absorto no participaba de la discusi\u00f3n, recordaba la correcci\u00f3n de las pruebas del bautizo de Echeto Junior, el primer hijo de Misleidy. Rememoraba la pila bautismal y lo terrible que le result\u00f3 saber que, gracias a ese desliz, Misleidy se vio forzada a casarse con Echeto Jefferson Urdaneta, pero m\u00e1s frustrante a\u00fan, era saber que ella hab\u00eda sido muy feliz en ese matrimonio. Nectario evaluaba la fortuna de Echeto, sus haciendas, su agropecuaria, sus bienes y ra\u00edces y se dijo: \u00a1Verga, \u00bfqui\u00e9n puede con eso?! Sin embargo, dejaba abierta una posibilidad distante y remota en la cual Misleidy pudiera mirarlo con otro inter\u00e9s y no como el simple corrector de estilo en el que se hab\u00eda convertido. Era una pelea desigual: los viajes a Miami, las estancias en Aruba, los regalos y la casa de campo en las afueras de la ciudad, eran hechos demoledores que pod\u00edan hacer desistir al m\u00e1s osado de los galanes. Sin embargo, Nectario, se arropaba en la ficci\u00f3n e iba tejiendo un \u201cposible\u201d, una cartograf\u00eda de hechos que pensaba pod\u00eda expresar una realidad o tal vez cambiar una \u201crealidad\u201d, la realidad de poder conquistarla. Comenz\u00f3 a habitar la vida misma de Misleidy, las correcciones comenzaban a arrojar un nuevo personaje que no formaba parte de los escritos que \u00e9sta le entregaba, es decir, no formaba parte de la vida de Misleidy, pero en la historia iba tomando cuerpo. Nectario comenz\u00f3 a escribir como nunca, fue comprendiendo el misterio \u00faltimo de toda an\u00e9cdota, comenz\u00f3 a esbozar cierta teor\u00eda literaria, que consist\u00eda en traspasar la an\u00e9cdota. \u201cToda gran obra es aquella que contiene no s\u00f3lo un tema, sino muchos\u201d.<\/p>\n<p>O\u00eda las voces de sus amigos que amasaban la flatulenta tarde, sin embargo, eran voces distantes. \u00c9l estaba con el p\u00e1rroco Juan de Dios, sosteniendo al carricito, mientras \u00e9ste vert\u00eda el agua bendita, al punto que el muchachito comenz\u00f3 a llorar, entonces la bestia del marido se re\u00eda de puro orgullo al tiempo que dec\u00eda: No llore carajo, los hombres no lloran. \u00a1Bestia, bestia y m\u00e1s que bestia\u00a1, se repet\u00eda mentalmente Nectario. Entonces, la madrina y hermana de Echeto le colocaba una medalla de oro en el pecho.<br \/>\n\u2014\u00a1Plata! \u00a1Plata, mano! Todo es cuesti\u00f3n de plata. \u2014grit\u00f3 Nectario.<\/p>\n<p>Todos voltearon a verlo, incluso el portu Goncalves. Sus amigos del C\u00edrculo no sab\u00edan que pensar, no entend\u00edan muy bien a qu\u00e9 se deb\u00eda este inusitado arranque, que recordaba al antiguo Nectario, pero que nada ten\u00eda que ver con el Nectario de ahora, \u00e9ste que se estaba dibujando poco a poco de sonrisa sibilina y talante apol\u00edneo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 fue, hermano? \u2014le dijo el Rafa de la Girondina.<\/p>\n<p>Pero antes de que pudiera decir nada, el Bar\u00f3n de la Enjuta Figura, sonri\u00e9ndose levant\u00f3 su cerveza y dijo.<\/p>\n<p>\u2014Se dan cuenta, hermanos, que M\u00edster Corrector s\u00ed entendi\u00f3 el problema humano y social que yo trato en Santas Meretrices y no como ustedes que lo \u00fanico que pudieron decir de mi trabajo fue, \u201cMuchas putas\u201d, Pero claro, hermano, es l\u00f3gico \u00bfno? Si escribo un poemario, pongamos por caso, sobre una f\u00e1brica, lo que va a haber que jode son obreros, \u00bfo no? \u00a1D\u00edgalo ah\u00ed, M\u00edster Corrector!<\/p>\n<p>Todos callaron, nadie dijo nada, una sola expresi\u00f3n se dibujaba en los rostros de todos, era la impaciencia agolpada, la necesidad de o\u00edr a Nectario. \u00c9ste miraba a cada uno y sonre\u00eda sin soltar prenda. Nectario entend\u00eda con cierta amargura, que a Echeto Jefferson se le aguantaba todo por plata, que la ordinariez manifiesta, que el mondadientes en la boca despu\u00e9s de comer, lo trocaba Misleidy por un viaje a Aruba, que la \u00faltima llegada a las 3 de la madrugada, Misleidy era capaz de perdonarla por una cartera Gucci de 3500 d\u00f3lares. Fue entonces cuando entr\u00f3 la zanquera Nereida Barboza, toda llena del sudor callejero, dispuesta a beberse en una sentada el tigre que hab\u00eda matado en los alrededores del Colegio de Ingenieros. Se sabrose\u00f3 a Nectario pas\u00e1ndole la mano por encima y dici\u00e9ndole \u00a1papi! Nectario agradeci\u00f3 el gesto y, con el fin de no polemizar, les dijo a todos que en efecto las putas pod\u00edan ser ciertamente santas, pero que lo que m\u00e1s pod\u00edan ser, era sin duda putas. Y esto debido a la \u00a1plata! Fue entonces, que remat\u00f3 diciendo: \u00a1que quede claro! Y se march\u00f3 nuevamente, esta vez al preciso instante cuando sal\u00edan de la iglesia con Echeto Junior cristianizado.<\/p>\n<p>Recordaba ahora el momento cuando se fueron al Club del Comercio a celebrar el acontecimiento \u2014entonces, corrigi\u00f3 unos verbos en gerundio y tambi\u00e9n ciertos conectores inapropiados\u2014 A Nectario le resultaba sumamente cursi la decoraci\u00f3n de las mesas. \u00c9stas estaban dispuestas alrededor de la piscina y en el centro de las mismas un ni\u00f1o recib\u00eda el agua bendita, vertida desde el pico de una paloma blanca. El ni\u00f1ito era n\u00f3rdico con los cachetes rosados, estaba sentado en un prado sembrado de cipreses, con un pantaloncito corto tirol\u00e9s. Esta alegor\u00eda europea gust\u00f3 mucho a todos los invitados y la estuvieron comentando por a\u00f1os. Lo que m\u00e1s gust\u00f3 fue el ingenio del realizador al lograr que el agua saliera constantemente por el pico de la paloma; tan solo uno de los artilugios no vert\u00eda agua, el que le toc\u00f3 en suerte a la familia Andrade. Echeto les dijo que no se preocuparan, que \u00e9l mismo les traer\u00eda uno desde Europa, en donde los hab\u00eda comprado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Co\u00f1o! \u00bfY por qu\u00e9 no cuj\u00edes en vez de cipreses? \u2014grit\u00f3 otra vez Nectario.<\/p>\n<p>Todos volvieron a mirarse unos a otros. \u00bfQu\u00e9 tienen que ver las putas con los cuj\u00edes? A qu\u00e9 vienen los cuj\u00edes ahora, se preguntaban. Miraban a Nectario y \u00e9ste comprendi\u00f3 que esperaban una explicaci\u00f3n, no se le ocurri\u00f3 nada, tan solo dijo.<\/p>\n<p>\u2014Digo\u2026 \u00bfPor qu\u00e9 no poner una puta a comer cuj\u00edes en vez de comer fresas? No s\u00e9; \u00bfNo est\u00e1 acaso la fresa muy trillada? Adem\u00e1s, el cuj\u00ed es lo que somos\u2026 \u00bfNo les parece?<\/p>\n<p>Hubo un silencio de acontecimiento patrio, de confesi\u00f3n extramarital, s\u00f3lo interrumpido por la escandalosa risa de Nereida, una risa envolvente y contagiosa, que pod\u00eda hacer re\u00edr al m\u00e1s apocado. Precisamente por esta risa, es que el Bar\u00f3n de la Enjuta Figura \u2014al cual hab\u00eda que hacerle caso, ya que era una autoridad en el tema\u2014 aseguraba que Nereida hab\u00eda sido puta antes que zanquera.<\/p>\n<p>\u2014S\u00f3lo las putas se r\u00eden de esa manera \u2014sol\u00eda decir. \u2014Una mujer decorosa nunca abre las piernas cuando se r\u00ede.<\/p>\n<p>\u2014Mis putas tiran, Nectario, no comen \u2014se defendi\u00f3 el Bar\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Bueno s\u00ed, est\u00e1 bien, pero el cuj\u00ed es una planta tan noble, \u00bfno?<\/p>\n<p>Nadie entendi\u00f3 muy bien el asunto de los cuj\u00edes, as\u00ed que zanjaron la discusi\u00f3n con un brindis y augur\u00e1ndole mucho \u00e9xito a Magio Fern\u00e1ndez \u2014alias el Bar\u00f3n de la Enjuta Figura\u2014 lo de Bar\u00f3n le qued\u00f3 por su abuelo paterno que hab\u00eda comprado un t\u00edtulo nobiliario \u2014a\u00fan se conserva en la avenida Bella Vista destellos de aquel esplendor nobiliario\u2014 y lo de enjuto por lo peque\u00f1o. En Valle Fr\u00edo le dec\u00edan Puchito. Se despidieron y prometieron verse la semana entrante.<\/p>\n<p><strong>Cap\u00edtulo VI<\/strong><\/p>\n<p>Nectario hab\u00eda aceptado la invitaci\u00f3n del Rafa de la Girondina, alias Rafael Tubalca\u00edn Palmar, para la corrida de Feria. Esta invitaci\u00f3n le cay\u00f3 de lo mejor, ya que le parec\u00eda la manera m\u00e1s apropiada de \u00abponer en remojo\u00bb el deseo constante que Misleidy le produc\u00eda. Ten\u00eda una semana sin verla y su deseo ya comenzaba a cobrar su cuota en su fr\u00e1gil car\u00e1cter \u2014se hab\u00eda tornado insoportable al decir de Fulvia\u2014 por otro lado, el Rafa era toda una autoridad taurina, de all\u00ed el apodo \u00abgirondina\u00bb as\u00ed que iba tambi\u00e9n, dispuesto a aprender un poco del arte de la tauromaquia, el cual le parec\u00eda de entrada un acto sanguinario. Lo primero que le sorprendi\u00f3 al abrirle la puerta, fue aquella mancha de color rojo que impresion\u00f3 su retina. Era un golpe de luz y color inesperado, as\u00ed que tuvo que parpadear varias veces para poder ver sosegadamente aquella camisa bermell\u00f3n que luc\u00eda Rafa. Luego aquel sombrero negro, con ribetes dorados, junto con su expansiva sonrisa, acompa\u00f1ados de un pa\u00f1uelo blanco amarrado a su cuello, disimulando as\u00ed, los perigallos naturales que le corr\u00edan desde la barbilla, producto de sus 63 mal llevados a\u00f1os, y para rematar este conjunto churrigueresco una bota, con flequillos de cuero y un magnifico dibujo de un bos taurus ibericus, con un torero, en una sagaz chicuelina. Todo este acento colorido contrastaba con su guayabera blanca y su bien llevado pelo e\u2019guama. Nectario observ\u00f3 que llevaba unos binoculares en su mano izquierda y se dijo para s\u00ed mismo \u00ab\u00a1Mierda! Como que vamos al gallinero\u00bb pero luego pens\u00f3 \u00abAh, verga, a caballo regalao no se le mira colmillo\u00bb. As\u00ed que salieron rumbo a la monumental de Maracaibo. Agarraron un carrito en Bella Vista y comenz\u00f3 como siempre lo hac\u00eda cuando sal\u00eda de su cuarto tipo estudio, a hablar mal de los verbales untuosos, era una reacci\u00f3n natural, dir\u00edase que sufr\u00eda de alergia maracaibera. Ya Rafa notaba el cambio y comenzaba a esbozar cierta sonrisita\u2026<\/p>\n<p>\u2014Se\u00f1or\u2026 \u2014pregunt\u00f3 Nectario burl\u00f3n, al chofer del carrito\u2014 \u00bfNo tiene m\u00fasica?<\/p>\n<p>\u2014Vergaci\u00f3n, y que es lo que est\u00e1is oyendo. \u2014contest\u00f3 el chofer.<\/p>\n<p>\u2014Se refiere a eso que se escucha en la radio. \u2014dijo Nectario\u2014 Eso es un improperio, m\u00fasica es Bach, Beethoven, Mozart, eso si es m\u00fasica.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Va pues, d\u00edgame \u00e9l! \u2014dijo el chofer.<\/p>\n<p>\u2014Adem\u00e1s \u2014continu\u00f3 Nectario\u2014 No puede ser m\u00fasica un Vallenato: un ballenato, que yo sepa, es la cr\u00eda de la ballena, pero nunca m\u00fasica.<\/p>\n<p>El chofer comenz\u00f3 a mirarlo un tanto molesto, no le dijo nada, le dirigi\u00f3 una miradita y arrug\u00f3 el entrecejo, al igual que los otros pasajeros, en tanto Rafa disfrutaba la aventura.<\/p>\n<p>\u2014Adem\u00e1s. \u2014prosigui\u00f3 Nectario\u2014 No puede ser m\u00fasica algo que te ponen todos los d\u00edas, no hay carrito en Bella Vista que no ponga vallenatos, eso lo que es, es un adoctrinamiento\u2026 \u00a1realismo socialista, poeta! Y por \u00faltimo, nosotros somos venezolanos, que yo sepa.<\/p>\n<p>El chofer lo volvi\u00f3 a mirar con molestia, pero no dijo nada. Nectario continuaba su perorata, al tiempo que miraba con iron\u00eda, todos los objetos kitsch que decoraban el carro \u2014un dodge dart del 74\u2014<\/p>\n<p>\u2014Es como este carro, esto no es un carro, esto lo que es, es una enfermedad (todos voltearon a mirarlo) si se\u00f1ores; una enfermedad, \u00bfPor qu\u00e9 si te llegas a cortar con este lat\u00f3n oxidado \u2014de lo que se supone es una carrocer\u00eda\u2014 te puede dar t\u00e9tano?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY porque no te vas en taxi, g\u00fcev\u00f3n? \u2014le dijo el chofer.<\/p>\n<p>\u2014Por qu\u00e9 nooo cooo\u00f1o\u2026 \u00bfPor qu\u00e9 no? Porque sencillamente yo no tengo plata pa\u2019 irme en taxi, pero si tengo derecho a irme en un carrito decente oyendo m\u00fasica decente \u00a1coooo\u00f1o! Y no en esta plegaria, porque \u00f3igase bien passenger, esto no es un carro, esto es una plegaria. Hay que rezar el rosario de la virgen y rogar a dios para que \u00abesto\u00bb nos lleve a nuestro destino, antes de que se accidente<\/p>\n<p>El chofer par\u00f3 en seco el carrito, los pasajeros de atr\u00e1s rodaron hac\u00eda delante y los zapaticos blancos de beb\u00e9 que colgaban en el espejo retrovisor, fueron a dar al piso.<\/p>\n<p>\u2014Se me bajan de esta verga ya. \u2014dijo el chofer.<\/p>\n<p>\u2014Se dan cuenta, lo dijo \u00e9l, no yo: esto es una \u00abverga\u00bb, vuelvo y repito lo dice \u00e9l, esto lo que es, es eso una verga, una vaina, una cosa, un intento, en fin chico, una pobreza, a lo sumo un objeto m\u00e1gico de Mario Abreu.<\/p>\n<p>\u2014Que se bajen co\u00f1o.<\/p>\n<p>\u2014Ay s\u00ed que miedo, \u00a1Uyyy qu\u00e9 hombre! \u2014dijo Nectario.<\/p>\n<p>Se bajaron del carro y tiraron la puerta y el chofer ya con el carro en marcha\u2026 \u2014\u00a1Viejos escler\u00f3ticos! En tanto que Nectario le gritaba: \u2014\u00a1Bestiadelmalgusto no joda!.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Que buena vaina contigo Nectario! \u2014dijo Rafa. \u2014Ahora tenemos que caminar desde aqu\u00ed hasta el Parque de la Marina.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY cu\u00e1l es el problema? Seremos flaneur\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00bfFla qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Modernos Rafa, modernos por un momento en esta inh\u00f3spita ciudad. \u00a1C\u00f3mo los dada\u00edstas, los surrealistas, qu\u00e9 se yo!<\/p>\n<p>Ya comenzaba Nectario con su conocida mordacidad para con la ciudad, una mordacidad que ya era leyenda.<\/p>\n<p>\u2014Co\u00f1o, vos sab\u00e9is lo que es caminar con este sol tan arrecho\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCu\u00e1l sol? \u2014ataj\u00f3 Nectario\u2014 Hay que ver que ustedes los maracuchos, lo que son, son unos mu\u00e9rganos, mal agradecidos \u00a1Mira que belleza el paisaje que nos espera! Mira que belleza esa mastaba \u2014entre dientes\u2014 \u00a1Verga a quien se le habr\u00e1 ocurrido esta vaina! Chico, habr\u00eda que ponerle s\u00e1banas no solamente a los terrenos bald\u00edos sino tambi\u00e9n a todas estas cursis edificaciones, que afean la ciudad.<\/p>\n<p>\u2014Entonces ya no ser\u00eda una ciudad, sino una cama \u2014dijo Rafa ri\u00e9ndose.<\/p>\n<p>Caminaban esquivando con prudencia los carros en las esquinas que pasaban sin miramientos, esquivando parte de las aceras sin cemento, donde el polvo inconsulto se les met\u00eda por sus zapatos, hasta que llegaron al final de Bella Vista.<\/p>\n<p>\u2014No, no, no no, no, esta plaza es un poema. \u2014dijo Nectario. \u2014Pero es que a qui\u00e9n se le ocurre, este desafuero: La Plaza del \u00c1ngel y con ese angelito de yeso, cemento o marmolina, cualquier cosa Rafa, pero nunca m\u00e1rmol.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, pero no es para tanto Nectario.<\/p>\n<p>No, claro que no, ve \u2014como dicen ustedes. \u2014He aqu\u00ed que estamos en Par\u00eds. \u00a1Qu\u00e9 de cojones, la torre Eiffel!.<\/p>\n<p>En efecto, hab\u00edan colocado al final de Bella Vista \u2014o al principio seg\u00fan venga uno\u2014 una imitaci\u00f3n de lo m\u00e1s burda de la torre Eiffel, el Rafa convino en que en verdad era un desacierto hacer eso.<\/p>\n<p>\u2014Es que en esta verga, lo que hay es que legislar poeta \u2014prosigui\u00f3 Nectario. \u2014Y tipificar \u00abel mal gusto\u00bb como un delito, porque hermano, no hay derecho.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Co\u00f1o! \u2014Lo ataj\u00f3 Rafa. El problema es que tendr\u00edamos que meter presos a media ciudad.<\/p>\n<p>Se fueron riendo lo poco que les quedaba de camino, hasta que llegaron a la parada y esperaron el bus de Circunvalaci\u00f3n 2, que los llevar\u00eda hasta la Plaza de Toros. Una vez adentro del bus, era realmente conmovedor ver a esos dos viejitos agarrados de las barandas del techo, yendo de un lado a otro, debido a los constantes frenazos.<\/p>\n<p>\u2014Maracaibo es una ciudad mon\u00e1rquica \u2014dijo Nectario.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo as\u00ed? \u2014interrog\u00f3 Rafa.<\/p>\n<p>\u2014Solo un peque\u00f1o grupo la disfruta. \u2014continu\u00f3 Nectario. \u2014El grupo que tiene carro particular, aire acondicionado y otras comodidades. Caracas por ejemplo, es democr\u00e1tica. El benigno clima es igual para todos, no es para un grupito, aqu\u00ed un grupito se puede burlar del sol, y en cuanto al transporte p\u00fablico, all\u00e1 todos lo disfrutan por igual, es un transporte para el ciudadano, aqu\u00ed el transporte p\u00fablico es para el pobre g\u00fcev\u00f3n, como nosotros.<\/p>\n<p>\u2014No exageres\u2026<\/p>\n<p>\u2014Desperdicios\u2026 Es lo que nos encontramos en la ciudad \u00abreal\u00bb desperdicios y nosotros desperdicios somos\u2026 de esta absurda realidad\u2026<\/p>\n<p>\u2014Te sali\u00f3 verso, ahora s\u00ed, Segismundo.<\/p>\n<p>Nectario lo mira y aceptando el reto le dice:<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es la vida?<br \/>\nUna molestia, un frenes\u00ed<br \/>\nuna duda que viene expresada en esta \u00abciudad real\u00bb<br \/>\nen la cual convivimos diariamente.<br \/>\n\u00bfCu\u00e1ntas ciudades encierra realmente una ciudad?<br \/>\n\u00bfEsta comunidad imaginada se comunica entre s\u00ed?<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 es la vida?<\/p>\n<div>\u2014Una fiesta chico, una fiesta, b\u00e1jate que ya llegamos.<\/div>\n<p>En efecto, imponente la Plaza de Toros los recib\u00eda, y con ellos el bullicio callejero y cotidiano. Record\u00f3 entonces Nectario, cuando era un muchacho y se acercaba, a la Plaza de Toros \u00abLa Trinidad\u00bb estructura de madera port\u00e1til con bases met\u00e1licas, que dio inicio a las primeras corridas en el marco de la Feria de la Chiquinquir\u00e1 y todo el fervor de una gente que viv\u00eda de procesiones p\u00fablicas y fiestas de todo tipo, gente que olvidaba por un momento qui\u00e9n era y se mezclaba en un solo regocijo, donde todos eran aparentemente iguales ante la vida y la muerte que conten\u00eda esa gran olla donde se cocinaban ambiciones, fracasos, leyendas, vanidades, en efecto todos iban para ver y dejarse ver, el momento era propicio para demostrar el poder financiero que se expresaba en un abono de sombra, un habano en la boca y un g\u00fcisqui que acompa\u00f1aba los \u00abquites\u00bb del matador de toros. Impresionaba la variopinta multitud en una felicidad aparente, una felicidad corta y tenue, porque adentro del gran coso taurino las 17000 almas eran diferentes a la vista de esa gran olla donde se mezclaban los olores de todos. De pronto Nectario se par\u00f3 en seco, mir\u00f3 todo como en c\u00e1mara lenta y comprendi\u00f3 muchas cosas, pero esta comprensi\u00f3n solamente pod\u00eda darse en forma de novela. Entonces, tuvo una epifan\u00eda, una revelaci\u00f3n, que le estaba dictando una \u00abnovela\u00bb a su conciencia y todo esto hab\u00eda que reconocerlo gracias a Misleidy que con su Al Final del Camino le estaba revelando sin \u00e9l saberlo, la posibilidad de narrar algo verdadero y honesto y sustancialmente literario y no esas mierdas de reportajes que venia haciendo para T\u00f3picos Shell, reportajes que revelaban el fracaso de un hombre con aspiraciones literarias que nunca fructificaron.<\/p>\n<p>\u2014Co\u00f1o, pero la vaina es que ya estoy tan viejo\u2026<\/p>\n<p>Rafa lo mir\u00f3 y pens\u00f3: \u00abYa est\u00e1 Nectario como siempre, pensando en voz alta\u00bb as\u00ed que lo tom\u00f3 por el brazo y lo introdujo y entre el regocijo de la gente que iba ocupando sus asientos, fueron subiendo las escaleras de cemento, con el pasamanos pintado de rojo, rojo como la pasi\u00f3n de Nectario y rojo como la muerte que se iba a ofrecer apenas iniciada la corrida, al instante el tufillo de las clases populares, con las cuales se mezclar\u00edan, comenz\u00f3 a incomodar a Nectario:<\/p>\n<p>\u2014Que co\u00f1o\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 pasa? \u2014inquiri\u00f3 Rafa.<\/p>\n<p>\u2014No me hagas caso\u2026 hablando solo como siempre.<\/p>\n<p>Nectario repar\u00f3 en una placa colocada en una gran columna a la entrada de las escaleras que conducen al fondo mismo de la plaza:<\/p>\n<div>MONITOR<\/div>\n<p>Toro N\u00b0 99 de la ganader\u00eda \u00abLas Mercedes\u00bb<\/p>\n<pre>\t\tde los herederos del Dr. E Gonz\u00e1lez Piedrahita\n\t\tde Cal\u00ed, Colombia. Negro entrepelado, lidiado en\n\t\tel tercer lugar de la corrida del 19\u2014 11\u2014 72 por \n\t\tAntonio Jos\u00e9 Gal\u00e1n, demostrando tanta nobleza y\n\t\tbravura que mereci\u00f3 los honores de ser el primer\n                        toro indultado en esta plaza.<\/pre>\n<div>Toro noble y brav\u00edo, descendiente de ese Uru de la Edad Media, que te prolongas en cada uno de tus descendientes \u00bfQui\u00e9n te recuerda ahora Monitor? Qui\u00e9n pudo ver tu gloria pasar burlando la vanidad de Antonio Jos\u00e9 Gal\u00e1n, en medio de esta gente, que vienen a darle sentido a la sensualidad de sus cuerpos, a la parte baja, que se expresa en lo m\u00e1s grueso del ser humano, ese mundo insensible que s\u00f3lo es llenado por la piel y los sentidos satisfechos, sentidos llenos de ti Monitor, de tu fuerza, fuerza de la que ellos adolecen. \u00bfPensar\u00eda esto Nectario? Ahora confundido en la grader\u00eda con lo m\u00e1s instintivo, que gritaba, que com\u00eda man\u00ed, que beb\u00eda cervezas y que re\u00eda por nada, all\u00ed estaba Nectario confundido con ese otro, que \u00e9l negaba; pero, que ineludiblemente formaba parte de \u00e9l, y con el otro que se vislumbraba, sujeto enunciador de sintagmas, que dar\u00eda forma a una novela que se le estaba revelando.<\/div>\n<p>Marca el reloj la hora programada y se escucha el sonido de clarines y hay un silencio que envuelve la plaza y la suspende en una burbuja de sol que tiene forma de eternidad. Ba\u00f1a el sol el rostro de la muchacha humilde, arranca de ella su transpiraci\u00f3n que se deposita en bolitas saladas en la comisura de sus labios y que ella se bebe junto con la cerveza que aprisiona sus labios carnosos y sensuales. El sol en su total amplitud quiere abarcarlo todo, pero es detenido por el tendido de sombra, donde se resguardan las hermosas damas, quienes evaden el calor, con abanicos de Espa\u00f1a finamente recamados con lentejuelas y encajes. Desde el patio de cuadrillas \u00abespadas\u00bb y \u00absubalternos\u00bb inician su camino hacia el p\u00fablico expectante.<\/p>\n<p>\u2014Ese montado a caballo es el alguacil. \u2014le dice Rafa a Nectario.<\/p>\n<p>En segundo t\u00e9rmino, aparecen los matadores, ocupando el de \u00abalternativa\u00bb m\u00e1s antigua el extremo izquierdo y el centro el de \u00abalternativa\u00bb m\u00e1s reciente. Los \u00absubalternos\u00bb del primer espada ocupan la tercera posici\u00f3n en la fila; los del segundo y tercero, la cuarta y quinta respectivamente. Les siguen \u00abpuntilleros\u00bb, \u00abpicadores\u00bb, \u00abmonosabios\u00bb y finalmente los \u00abmulillas\u00bb.<\/p>\n<p>Todo este mundo jerarquizado impresiona a Nectario y establece un v\u00ednculo de la fiesta brava, para con la ciudad en la que habita, la gente reunida en la plaza, es expresi\u00f3n de esta jerarquizaci\u00f3n, donde cada cual ocupa su rol y su lugar en esta farsa social, donde todos participamos del juego y donde todos tenemos nuestro puesto en esta escala social, que se manifiesta en la Monumental.<\/p>\n<p>\u2014Lumpen est \u2014le dice a Rafa.<\/p>\n<p>\u2014M\u00e1s lumpen ser\u00e1s vos. \u2014le contesta Rafa.<\/p>\n<p>Nuevamente los clarines. Esta vez anuncian el primer tercio y aparece en el ruedo un monosabio con un cartel anunciando, el nombre del toro, su peso y ganader\u00eda. Apenas si puede ver Nectario y le pide a Rafa los binoculares, entonces lee: Indomable, 456 kilogramos, ganader\u00eda Laguna Blanca ?. Se abre la puerta de \u00abtoriles\u00bb y aparece Indomable, luciendo la divisa de Laguna Blanca. Nectario le va al toro y comienza a decir:<\/p>\n<p>\u2014Ah\u2026 toro Ah\u2026 torito.<\/p>\n<p>El Rafa de la Girondina le da un codazo y lo manda a callarse.<\/p>\n<p>\u2014Como se te ocurre irle al toro \u2014le dice.<\/p>\n<p>Nectario no le hace caso y se sonr\u00ede. Este corta el aire y sale por \u00abnatural\u00bb y muestra su fuerza en un limpio recorrido alrededor de la plaza, exhibe su bravura arcaica, que se viene eternizando desde el bos primigenius, al que los Celtas llamaban Uru. Impresiona el jabonero, astiblanco, alto de agujas, quien se anuncia bayante en la lidia, sin embargo, entra debilitado, lo han golpeado en la v\u00edspera por el lomo y los costados y le han purgado unas horas antes, para que se luzca Cayetano Sanz quien le espera \u2014rodilla en tierra\u2014 con un \u00abfarol\u00bb de rodillas a \u00abporta gayola\u00bb Entonces la plaza grita \u00aboleeeee\u00bb y agarra una arrechera Nectario ante la suerte aviesa del toro, el cual en su embestida no va s\u00f3lo, lo acompa\u00f1a Nectario con su respiraci\u00f3n entrecortada y sus ojos que se funden en un abrazo con la fuerza de Indomable.<\/p>\n<p>El matador llama a los picadores y estos ejecutan \u00abla suerte de varas\u00bb y mientras el picador abre el morillo del animal, Nectario imagina 17000 varas que entran por la nuca de todos los espectadores, castigo \u00e9ste que suaviza sus expresiones y los dejan servidos para que Indomable los ensarte a cada uno con sus astiblancos.<\/p>\n<p>Abusan de este castigo y le hacen una \u00abcarioca\u00bb que lo disminuye a\u00fan m\u00e1s. Ahora se luce Cayetano con su capote regalando a la galer\u00eda unas cuantas \u00abgaoneras\u00bb Entretanto El Rafa de la Girondina sigue a Cayetano Sanz.<\/p>\n<p>\u2014Desp\u00e9gate un paso\u2026 eso es, dale aire, esooo, ahora dale el pecho, all\u00ed donde est\u00e1 tu cadera pon la muleta, eso es, ya avanza el toro, no te pong\u00e1is r\u00edgido, avanza un poco la pierna, av\u00e1nzala un poco m\u00e1s y con ella las bolas, que es realmente lo que se debe tener, bolas\u2026<\/p>\n<p>Admirado ante esta clase de conocimientos que prodiga el Rafa, Nectario en un af\u00e1n por conocer algo m\u00e1s, le lanza una pregunta un tanto filos\u00f3fica a Rafa.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 es el toro?<\/p>\n<p>Rafa lo mira maliciosamente, pero luego le sonr\u00ede y m\u00e1s adelante, con una gravedad inusual en \u00e9l le espeta:<\/p>\n<p>\u2014Toro y torero son dos sistemas de punto, que han de variar en correlaci\u00f3n uno con otro. En la lidia todo es r\u00e1pido, incluso lo que calificamos lento.<\/p>\n<p>Nectario maravillado ante esta respuesta le pide que contin\u00fae a lo que el Rafa de la Girondina, ya apoderado de lo que \u00abno se es\u00bb en una especie de rapto m\u00edstico le dice:<\/p>\n<p>\u2014Mira bien, donde est\u00e1n los pitones del toro y donde en relaci\u00f3n con ellos, tiene que estar la cadera del torero y cada una de sus piernas y sus brazos y por lo tanto saber que \u00abmovimientos\u00bb y \u00abquietudes\u00bb deben hacerse. Esto desde luego, es desde el ruedo donde crecen las astas del animal. \u00bfQu\u00e9 es el torero? Muy sencillo, al abrirse la puerta del chiquero, cuando sale el toro, ni \u00e9l puede con el toro, ni el toro puede con \u00e9l. Eso sustancialmente es de lo que se trata todo esto\u2026<\/p>\n<p>Y hay una especie de silencio que los envuelve en una paz espiritual, en una especie de conocimiento sustantivo, algo que ellos no saben explicar, afuera los gritos, las risas, los chistes gruesos y el deseo de perderse, domina a los que est\u00e1n en la plaza. Nectario ha fijado los ojos en su amigo.<\/p>\n<p>\u2014Hay que mirar al toro con el cuerpo, no con los ojos, hay que echarle el capote adelante, as\u00ed el toro va entrando a la jurisdicci\u00f3n del torero, ir templ\u00e1ndole, ir inclin\u00e1ndose sobre la pierna contraria, al mismo tiempo que \u00e9ste avanza, es decir, alargando al toro, al mismo tiempo que se va profundizando. \u00d3yelo bien Nectario; el toro es la vida y el torero quien ha de vivirla, unos desde luego con mayor arte que otros.<\/p>\n<p>Esto hac\u00eda sin duda Cayetano Sanz al noble Indomable, quien disminuido iba cediendo al torero, iba cediendo a la fiesta que los tendidos quer\u00edan, fiesta de color y muerte, fiesta de sacrificio, donde el tiempo de su vida se iba cumpliendo a medida que la m\u00fasica de clarines, sonaba llev\u00e1ndose para siempre a Indomable, como llev\u00e1ndose esta a Nectario, quien para consolarse en su dolor tom\u00f3 los binoculares y se dispuso a contemplar la gente en la plaza \u2014dejando la lidia\u2014<\/p>\n<p>All\u00e1 la humilde muchacha, quien luce en su oreja, un zarcillo barato de alpaca, que produc\u00eda en su l\u00f3bulo una mancha gris\u2014negra, debido a la sustancia que botaba el falso metal, al contacto con su sudor. M\u00e1s all\u00e1 las clases privilegiadas, los due\u00f1os de f\u00e1bricas, de cadenas de ropa, de industrias, de haciendas, etc. Se ve\u00eda al empresario deshonesto, que sab\u00eda de \u00abbuen gusto\u00bb que hab\u00eda viajado por el mundo y estado en las grandes capitales, formado en los grandes conciertos, en los grandes musicales de New York, en las grandes \u00abrevistas\u00bb europeas, pero que sab\u00eda que el \u00abmal gusto\u00bb vend\u00eda, y justificaba su actitud en el comercio \u2014Vos sab\u00e9is; estamos en Maracaibo. La dama encopetada, fina hasta en el silencio, que otorgaba, con su presencia \u2014por qu\u00e9 negarlo\u2014 belleza y esplendor a la corrida, damas blancas con cuellos finos y mirar esquivo, quienes por toda actitud mostraban su silenciosa sonrisa, que escond\u00eda a menudo, sus deseos, deseos que no saciaba su marido mercantil \u00abbragueta comercial\u00bb con poco tiempo para el placer y mucho para los negocios.<\/p>\n<p>Sigue avanzando Nectario y \u00a1Oh sorpresa! All\u00ed su objeto de amor; apenas lo pod\u00eda creer, Misleidy en el colmo de su belleza, enfundada con una camisa roja, que encend\u00eda de deseo a Nectario, luego aquellos zarcillos de peridoto, que bajaban como l\u00e1grimas, para otorgarle misterio y enigma a su belleza. Ella con una quietud por \u00abnatural\u00bb y con aquellos pantalones blancos extremadamente pegados, que conten\u00edan todas sus redondeces, observaba la corrida con Echeto, quien brindaba los lances de Cayetano con un g\u00fcisqui en la mano, entonces Nectario comienza a realizar otra corrida, corrida esta de su deseo, de su impotencia y porque no, de su necesidad de existir, matando a su oponente, transforma a Cayetano en la imagen de s\u00ed mismo y brinda con su montera el toro a Misleidy, quien le manda desde su asiento un beso.<\/p>\n<p>Entramos en el tercer tercio, inicio del \u00abtrasteo\u00bb Nectario quien ya conoce las caracter\u00edsticas de su oponente, inicia una faena que espera le prodigue el triunfo. Con la muleta en mano va llevando a Echeto a sus dominios y proyecta a los \u00abtendidos\u00bb su arte, que no es otro, que el que le han dado los libros y el conocimiento pleno que va teniendo de Misleidy, debido a lo mucho que ella le entrega en Al Final del Camino. Inicia el tercio de muletas con \u00abpases por alto\u00bb y queda la grasa informe de la panza de Echeto expuesta a la galer\u00eda. Nectario clava sus ojos en el cuerpo de Echeto y mira de soslayo a Misleidy, entonces sin compasi\u00f3n nos entrega un repertorio de molinetes. Ahora Nectario le da un pase por \u00abnatural\u00bb sujeta la muleta con la mano izquierda y abierta ante la est\u00fapida cara de Echeto, deja que \u00e9ste embista y cuando ya va llegando a la muleta, extiende Nectario (el diestro) el brazo hacia atr\u00e1s con sosiego, describiendo con los vuelos de la muleta un cuarto de c\u00edrculo, a la vez que le imprime a sus pies el movimiento preciso, para que una vez terminado el pase, quede el diestro (Nectario) en posici\u00f3n de repetirlo.<\/p>\n<p>Nectario obedece a la ficci\u00f3n que va estructurando, ve el futuro que nadie puede ver en la Monumental de Maracaibo, vislumbra a Echeto derrotado y en un instante percibe, un dejo de realidad en toda esta fantas\u00eda que ha creado, as\u00ed que toma la muleta y comienza a torear la muerte que codicia sus 65 a\u00f1os y le da un pase de pecho, luego le hace un p\u00e9ndulo a la mediocridad, un martinete a la inmundicia, y por \u00faltimo una dosantina al orgullo del gentilicio que se expresa en la voz altisonante, en el af\u00e1n de enga\u00f1ar, de \u00abcom\u00e9rsela\u00bb y de sab\u00e9rselas todas. La ficci\u00f3n es l\u00f3gica en sus incongruencias, definitiva en sus resultados y absoluta en sus imprecisiones.<\/p>\n<p>\u00abIguala\u00bb Nectario a Echeto, lo iguala con la mirada, lo iguala en sus dos patas, iguala su fortuna con su talento, iguala su suerte con su sensibilidad, e iguala a su mujer con el deseo de tenerla. Echeto, obligado como est\u00e1, junta paralelamente los 10 a\u00f1os de matrimonio con Misleidy y queda sin duda vulnerable, ve Nectario a trav\u00e9s de sus om\u00f3platos abiertos, los a\u00f1os de vida de la pareja, las infidelidades, las llegadas tardes, las partidas de domin\u00f3, la vulgaridad. As\u00ed expuesto, Nectario decide matar a un tiempo el tiempo que va corriendo, el tiempo de la ficci\u00f3n que va tejiendo, el tiempo que le queda de vida, el tiempo que ya no tiene. Nectario ejecuta la suerte suprema, pero escucha a su costado la voz del Rafa de la Girondina quien le aconseja:<\/p>\n<p>\u2014Recuerda que las orejas se ganan con la muleta, pero cuidado, mira que se cortan con la espada\u2026 mata bien Nectario. \u2014le dice.<\/p>\n<p>Escucha a su maestro y hunde la espada y cae el burel\u2014Echeto y al instante Nectario tiene una erecci\u00f3n, una erecci\u00f3n como no la hab\u00eda tenido en a\u00f1os, una erecci\u00f3n tan enhiesta, que a petici\u00f3n del p\u00fablico la autoridad le otorga una oreja, muestra el ap\u00e9ndice ganado, pero el p\u00fablico s\u00f3lo ve la taleguilla a punto de estallar, que contiene todo el deseo de Nectario.<\/p>\n<p>Esa tarde salieron los dos amigos sonrientes de la Monumental.<\/p>\n<p>\u2014Al parecer te gust\u00f3 la corrida. \u2014le dijo Rafa.<\/p>\n<p>\u2014Si me gust\u00f3\u2026 pero a\u00fan m\u00e1s lo que devendr\u00e1 de ella. \u2014contest\u00f3 Nectario.<\/p>\n<p>El Rafa de la Girondina sonri\u00f3 est\u00fapidamente, para no tener que enredarse en un ejercicio dial\u00e9ctico de significados.<\/p>\n<p>Nectario subi\u00f3 al autob\u00fas con tres alegr\u00edas: Una, la certeza de saber que Misleidy ser\u00eda suya. Dos, el poder de la ficci\u00f3n que acababa de descubrir y Tres su guevito parado, que entre apretujones y molestias se lo ten\u00eda recostado en las nalgas a una negra.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/milton-quero-arevalo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n<h6>*Publicados en: https:\/\/sultanadellago.com y https:\/\/ficcionbreve.org<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Milton Quero Ar\u00e9valo Cap\u00edtulo I Se burla el sol de todos nosotros, atraviesa con indolencia las cortinas y persianas con las que solemos aislarnos de la furia del gran carro, mientras permanecemos hundidos en una inc\u00f3gnita que la ciudad nos ofrece y que apenas se diluye muy entrada la tarde, cuando salimos como hormigas de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":8641,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[3,45],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8640"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8640"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8640\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8660,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8640\/revisions\/8660"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8641"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8640"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8640"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8640"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}