{"id":8326,"date":"2023-06-24T16:22:00","date_gmt":"2023-06-24T16:22:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=8326"},"modified":"2023-11-24T18:13:06","modified_gmt":"2023-11-24T18:13:06","slug":"jalados-por-los-cabellos-de-roberto-molinares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/jalados-por-los-cabellos-de-roberto-molinares\/","title":{"rendered":"\u00abJalados por los cabellos\u00bb de Roberto Molinares"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Por: Joel Pe\u00f1uela<\/h4>\n<p>Una vez tuve en mis manos <em>Jalados por los cabellos<\/em> pens\u00e9: \u00abNo faltar\u00e1 quien diga que este t\u00edtulo est\u00e1 mal escrito\u00bb y me dispuse a devorar esta peque\u00f1a gran colecci\u00f3n de relatos on\u00edricos. Soy colombiano, caribe, vecino de la tierra de Gabo, para m\u00e1s se\u00f1ales, de un territorio cercano al de los ancestros de este prosista venezolano, por lo tanto, me resulta f\u00e1cil disfrutar del aroma macondiano adherido a las letras surrealistas de cualquier escritor. Al leer a Molinares, personajes como los Melquiades del Nobel comparten ciertos rasgos con sus Mat\u00edas; la Williams se amista con Remedios Moscote; las indecisiones de Amaranta parecen encontrarse con las del pirata Morgan, pero no se dejen llevar por estas apariencias, el autor traza su propio sendero sin caer en lo trillado; echa mano de un lenguaje sencillo pero directo; algunas veces su tono es reverente, aunque mezclado con una pizca de descaro dejada en suspenso, tal como un bikini en la playa, que permite apreciar la belleza, pero dejando la esencia \u00a0en entredicho, con tal de invitar al lector a proponer un final a la historia, donde ponga en juego su arbitrio e imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El libro es atrayente desde la portada. Inicialmente supuse que era su propio dise\u00f1o, en la medida que este polifac\u00e9tico autor adem\u00e1s de locutor, profesor universitario de Artes, escritor y karateca, es un h\u00e1bil esgrimista del pincel; la maquetaci\u00f3n deja constancia del profesionalismo de la Fundaci\u00f3n Editorial El perro y la rana; como colecci\u00f3n narrativa resalta lo micro en la extensi\u00f3n de los relatos. Sin quedar debiendo, Molinares es capaz de sintetizar la historia para acomodarla a las prisas contempor\u00e1neas, donde hay tanto qu\u00e9 leer y tan poco tiempo disponible, as\u00ed que logr\u00f3 estructurar un libro servido a cuentagotas, como para quedar esperando las subsiguientes entregas del autor.<\/p>\n<p>Sin expoliar la intriga he aqu\u00ed una s\u00edntesis de lo que me encontr\u00e9:<\/p>\n<p>(i) Los atisbos reminiscentes de las experiencias del autor:<em> Una larga carretera en medio de la nada, En la tienda, Pur\u00edn, El globo amarillo, Teolog\u00eda, El zorro, A mil kil\u00f3metros de distancia, Guitarra envuelta en candela, El hombre justo que reza, Llueve dentro de la casa, Lucho con mi padre, Ante el tribunal y Las alas de la abuela.<\/em><\/p>\n<p>(ii) A veces encontr\u00e9 a Molinares furtivo, detr\u00e1s de una cortina, como para ver qu\u00e9 cara pon\u00eda al encontrarme con su texto<em>: El vientre de los lagartijos, Vanessa Williams, Mois\u00e9s, Omar, el radiot\u00e9cnico loco, Catana o cimitarra, T\u00e9cnica de vuelo y confusi\u00f3n. <\/em><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>(iii) Otras ocasiones donde la psicodelia parece acosarlo de tal manera que decide compart\u00edrmela: \u00bfAcaso me pide en silencio que le ayude con su fardo?<em>: Beb\u00e9, Bejucos, Tabuche, P\u00e1jaros en mi cocina, Ventisquero, Cornucopias, Un extra\u00f1o ave de rapi\u00f1a, Coquetona, Pupilas verticales y Visita a la galer\u00eda. <\/em><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>(iv) \u00bfY qu\u00e9 decir cuando el autor sue\u00f1a en lo et\u00e9reo y desde esa mara\u00f1a persigue a las mentes inquietas? <em>E<\/em><em>n espera de ser llamado, Joe compr\u00f3 un bast\u00f3n para ciegos, Ojos de b\u00faho, Tuareg, Moneda mutante, Revelaci\u00f3n, Disociaciones, Restos reciclados, Sirvo una bebida en tres vasos, Felinos, Kasandra y Remolino.<\/em><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>(v) Incluso tiene tiempo para jugar con la historia de otros y formar la suya propia:<em> Fantasma enamorado, Regalo de Emanuel, El mito de la caverna, Una piedra colorada, Mat\u00edas y su extra\u00f1a bicicleta, Ranking 15, Karen no estaba muerta <\/em>y<em> Seis j\u00f3venes colgados de una malla, <\/em><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>(vi) Y, aunque suene a lugar com\u00fan, el escritor siempre llevar\u00e1 regurgit\u00e1ndole en sus entra\u00f1as una lucha social, tal como lo bosqueja en<em> Malenco y Secuestro.<\/em><\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente despu\u00e9s de terminar de leer el libro por primera vez, amanec\u00ed aletargado por una discusi\u00f3n filos\u00f3fica que no recuerdo haber vivido despierto. Cont\u00e9 mi sue\u00f1o a un amigo, un experto en el tema on\u00edrico, quien me dijo que la lectura de <em>Jalados por los cabellos<\/em> hab\u00eda generado la ignici\u00f3n de mi viaje extracorporal\u200b. No s\u00e9 si mi amigo tiene raz\u00f3n o no, pero lo que s\u00ed puedo aseverar es que su lectura fue un viaje a la imaginaci\u00f3n. Despu\u00e9s de acercarme a este autor concluyo que, si en Macondo o en este libro alg\u00fan extra\u00f1o suceso puede pasar, indefectiblemente, pasar\u00e1, aunque despu\u00e9s \u00e9l se escabulle diciendo que fue solo eso: un sue\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Riohacha, junio de 2023.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Joel Pe\u00f1uela Una vez tuve en mis manos Jalados por los cabellos pens\u00e9: \u00abNo faltar\u00e1 quien diga que este t\u00edtulo est\u00e1 mal escrito\u00bb y me dispuse a devorar esta peque\u00f1a gran colecci\u00f3n de relatos on\u00edricos. 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