{"id":8293,"date":"2023-06-22T00:03:30","date_gmt":"2023-06-22T00:03:30","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=8293"},"modified":"2023-11-24T18:13:07","modified_gmt":"2023-11-24T18:13:07","slug":"dos-cuentos-de-roberto-echeto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cuentos-de-roberto-echeto\/","title":{"rendered":"Dos cuentos de Roberto Echeto"},"content":{"rendered":"<h3><strong>Arsenal <\/strong><\/h3>\n<p>La habitaci\u00f3n 304 del hotel Elridge era un modelo de orden y limpieza. All\u00ed Dave Mallory ten\u00eda los brazos abiertos mientras Harold Taeger lo registraba. Al verle la mano derecha convertida en un arroyo de sangre, el polic\u00eda le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY esto?<\/p>\n<p>\u2014Un accidente.<\/p>\n<p>Cuando lleg\u00f3 al bolsillo izquierdo de su chaqueta, se detuvo sorprendido.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tienes ah\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014Una pistola.<\/p>\n<p>\u2014S\u00e1cala, ponla sobre la mesa y alza las manos.<\/p>\n<p>Dave hizo lo que le ordenaron. Sac\u00f3 la pistola, se la dio al oficial y se qued\u00f3 mirando un punto en la nada.<\/p>\n<p>\u2014A ver&#8230; Beretta punto cuarenta y cinco&#8230; Quince balas m\u00e1s una&#8230; Muy bien&#8230; \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s llevas encima?<\/p>\n<p>El teniente Harold Taeger rode\u00f3 a Mallory y le tante\u00f3 la cintura, las piernas, los tobillos, la entrepierna y, por terquedad profesional, palp\u00f3 de nuevo el pecho de aquel hombre de rostro cuadrado. No lo pod\u00eda creer. Ah\u00ed, en el bolsillo izquierdo de la chaqueta hab\u00eda algo que pesaba tanto como la pistola que acababa de extraer.<\/p>\n<p>Taeger mir\u00f3 a su compa\u00f1ero, el teniente James Langdom, y le pidi\u00f3 que no dejara de apuntar al hombre al que estaban registrando. Seguidamente meti\u00f3 su mano en aquel rinc\u00f3n de tela oscura y obtuvo lo que esperaba: otra pistola.<\/p>\n<p>\u2014Otra Beretta punto cuarenta y cinco. \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s traes? Mallory baj\u00f3 su brazo izquierdo, meti\u00f3 su mano en el bolsillo y sac\u00f3&#8230;<\/p>\n<p>\u2014\u00bfOtra pistola? \u2014Taeger y Langdom se convirtieron en cuatro ojos incr\u00e9dulos<\/p>\n<p>\u2014 \u00bfY de d\u00f3nde la sacaste?<\/p>\n<p>\u2014Del mismo sitio que las otras.<\/p>\n<p>\u2014D\u00e1mela y no te hagas el chistoso.<\/p>\n<p>Las cuatro pistolas estaban sobre la mesa. Todas eran Berettas punto cuarenta y cinco.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe d\u00f3nde las sacaste?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfOtra vez?<\/p>\n<p>\u2014Contesta.<\/p>\n<p>\u2014Del bolsillo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe cu\u00e1l bolsillo?<\/p>\n<p>\u2014Del izquierdo.<\/p>\n<p>\u2014 Ah\u00ed no caben cuatro pistolas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 quieren que les diga?<\/p>\n<p>\u2014Quiero que me digas de d\u00f3nde sacaste las cuatro pistolas.<\/p>\n<p>\u2014Del bolsillo de mi chaqueta. Ya se los dije.<\/p>\n<p>\u2014Vamos a ver si cuando te registre el culo, te r\u00edes. Qu\u00edtate la ropa.<\/p>\n<p>Mientras Mallory se desnudaba, Langdom tom\u00f3 la cartera del mago y se dedic\u00f3 a revisarla. No llevaba nada extra\u00f1o. Tan s\u00f3lo su licencia de conducir y una tarjeta Visa.<\/p>\n<p>Taeger le ech\u00f3 un vistazo a Mallory y con un gesto le dijo que se bajara los calzoncillos. Luego sac\u00f3 de su chaqueta un par de guantes de hule, se los puso y cumpli\u00f3 con su deber. A\u00f1os atr\u00e1s el oficial Harold Taeger aprendi\u00f3 que en la entrepierna humana cabe sin problemas el circo de Barmum y Bailey con todo y elefantes. Por eso trabaj\u00f3 con la tranquilidad que correspond\u00eda. Mir\u00f3, palp\u00f3, introdujo su dedo anular y no hizo ning\u00fan descubrimiento extra\u00f1o. Nada sali\u00f3 expelido de aquel cuerpo, cuando le orden\u00f3 ponerse en cuclillas y dar saltos de rana. No hubo convulsiones ni quejas, al beberse la soda caliente que Langdom le ofreci\u00f3 sin el menor gesto de amabilidad.<\/p>\n<p>\u2014V\u00edstete.<\/p>\n<p>Harold Taeger comenz\u00f3 a quitarse los guantes, pero de inmediato qued\u00f3 transmutado en un espantap\u00e1jaros. Su compa\u00f1ero tambi\u00e9n dej\u00f3 de hacer lo que estaba haciendo para ver el prodigio: el hombre al que acababan de registrar, y que segu\u00eda desnudo en medio de la sala, llevaba una pistola en su mano izquierda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY eso?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe d\u00f3nde sacaste esa pistola?<\/p>\n<p>\u2014Apareci\u00f3 en mi mano.<\/p>\n<p>\u2014\u00abApareci\u00f3? \u00bfC\u00f3mo que \u00abapareci\u00f3\u00bb?<\/p>\n<p>Las palabras se pusieron resbalosas. Mallory no pudo explicar c\u00f3mo materializaba las pistolas y menos mir\u00e1ndoles las caras a aquellos polic\u00edas cuyos rostros de trapo ten\u00edan una expresi\u00f3n en la que se alternaban la ignorancia y el horror. Tampoco le pareci\u00f3 raro que le quitasen la quinta pistola y que gritaran cuando vieron aparecer ante sus ojos la sexta.<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa lo viste&#8230; Hizo aparecer de la nada una pistola.<\/p>\n<p>\u2014C\u00e1lmate, James.<\/p>\n<p>\u2014Yo lo vi&#8230; Otra pistola y otra&#8230; Y otra&#8230; Los dos lo vimos&#8230; Seis&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Seis pistolas&#8230;<\/p>\n<p>Los nervios de los polic\u00edas convirtieron en gelatina el aire de la habitaci\u00f3n 304 del hotel Elridge. Harold Taeger hizo una pausa. Luego se volvi\u00f3 hacia Mallory, sac\u00f3 su arma de reglamento, lo apunt\u00f3 directo a la frente y le dijo:<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa me cuentas qu\u00e9 significa esto o Langdom y yo haremos un Jackson Pollock con tus sesos.<\/p>\n<p>Dave Mallory trag\u00f3 cemento y comenz\u00f3 a hablar sobre todo lo que le hab\u00eda ocurrido en las \u00faltimas dos semanas.<\/p>\n<p>Sus manos flotaban en el espejo; abr\u00edan espacios, cerraban espacios, dibujaban olas y compartimientos de aire. La pistola aparec\u00eda \u2014POP\u2014 y desaparec\u00eda \u2014POP\u2014. S\u00f3lo Dave Mallory, la pistola, el espejo y las manos. Poco a poco lograr\u00eda la perfecci\u00f3n.<\/p>\n<p>El truco de atrapar una bala en plena trayectoria pronto contar\u00eda con un pr\u00f3logo. Su rutina quedar\u00eda completa y solo los expertos entender\u00edan ese gui\u00f1o a la historia de la magia. \u00c9l se unir\u00eda a la tradici\u00f3n de magos que crispaban al p\u00fablico atrapando proyectiles. De Robert-Houdin a \u00e9l quedar\u00eda trazada una l\u00ednea perfecta. Primero aparecer\u00eda y desaparecer\u00eda el arma. Luego invitar\u00eda a alguien del p\u00fablico a que revisara la pistola y a que le disparase para que \u00e9l tuviera la oportunidad de capturar la bala en el aire.<\/p>\n<p>Sus ensayos se repitieron sin sobresaltos hasta que algo sali\u00f3 mal.<\/p>\n<p>Primero hizo los pases frente al espejo&#8230; La mano derecha, la mano izquierda, otra vez la derecha, el bolsillo de la chaqueta y \u2014POP\u2014: el arma en la mano izquierda&#8230;<\/p>\n<p>En ese instante el mago hizo una pausa. A su alrededor flotaron unas motas diminutas que se hicieron visibles gracias a la luz.<\/p>\n<p>Mallory dej\u00f3 la primera pistola sobre la mesa y comenz\u00f3 a mover sus manos para afinar la secuencia de movimientos, pero repentinamente se percat\u00f3 de que ten\u00eda algo en el bolsillo izquierdo de su abrigo. Era otra pistola que, de inmediato, solt\u00f3.<\/p>\n<p>Como no pudo responder ninguna de las preguntas que su cerebro le formulara, hizo el truco hasta que el espacio de la habitaci\u00f3n 332 del hotel Elridge no fue suficiente para guardar con discreci\u00f3n las veintitr\u00e9s pistolas que salieron de su bolsillo. Al principio le pareci\u00f3 una curiosidad, pero pronto tuvo razones para preocuparse. Ese primer d\u00eda intent\u00f3 separarse del arma muchas veces.<\/p>\n<p>Al final de la tarde, se detuvo a pensar que su problema ten\u00eda una cara que no era m\u00e1gica. \u00bfC\u00f3mo diablos explicar\u00eda la posesi\u00f3n de treinta y tantas pistolas? \u00bfQui\u00e9n le creer\u00eda cuando dijera que ese arsenal estaba ah\u00ed porque se equivoc\u00f3 realizando un truco de magia? Por eso se hizo con un morral que parec\u00eda una salchicha gigante, lo llen\u00f3 con toda aquella mercanc\u00eda y sali\u00f3 a deshacerse de ella.<\/p>\n<p>Los d\u00edas siguientes estuvieron llenos de atardeceres en los que Mallory iba al puente y lanzaba al r\u00edo el resultado de sus intentos por arreglar aquel enredo. Al principio no encontr\u00f3 obst\u00e1culos para llevar a cabo su operaci\u00f3n clandestina, pero pronto se percat\u00f3 de que el sitio que hab\u00eda escogido para dejar su ofrenda, no siempre estaba desierto. Por eso camin\u00f3 sin rumbo, prefiriendo los callejones de alcantarillas mugrosas a las calles bien iluminadas. Ah\u00ed desarm\u00f3 varias pistolas y dej\u00f3 sus partes entre la basura. Sin embargo, a ese paso no se librar\u00eda de todo lo que ten\u00eda que librarse con rapidez. As\u00ed que dej\u00f3 cinco pistolas por aqu\u00ed, cuatro por all\u00e1, tres m\u00e1s adelante&#8230; hasta que regresaba la habitaci\u00f3n 332 del hotel Elridge portando una sola en el bolsillo izquierdo de su chaqueta.<\/p>\n<p>Mallory repet\u00eda la secuencia de movimientos frente al espejo. Lo hizo de todas las maneras posibles: veloz, despacio, muy despacio&#8230; Tom\u00f3 apuntes en un papel al que a\u00f1adi\u00f3 diagramas y comentarios para ver d\u00f3nde estaba el error. Hiciera lo que hiciera, no pod\u00eda separarse del arma. Cuando intentaba deshacerse de ella \u2014POP\u2014, se le aparec\u00eda otra en su lugar.<\/p>\n<p>M\u00e1s de una vez pens\u00f3 que la causa de aquel desastre m\u00e1gico se encontraba en la prolijidad de la rutina que hab\u00eda dise\u00f1ado. Por ambicioso (y por impericia) se apart\u00f3 de la pr\u00e1ctica normal de la magia y hab\u00eda decidido capturar una bala en el aire con una pistola que \u00e9l mismo aparecer\u00eda. Eso era una exageraci\u00f3n que multiplicaba las variables del truco y las posibilidades de equivocarse. Por lo general, los magos crean una ilusi\u00f3n a partir de un objeto muy sencillo que no llame la atenci\u00f3n sobre s\u00ed mismo. Aparecer una pistola pod\u00eda ser impresionante y usarla, en el mismo escenario, en un truco a\u00fan m\u00e1s impresionante, pod\u00eda causar un sin fin de complicaciones t\u00e9cnicas. Dave crey\u00f3 que pod\u00eda prever esas complicaciones, pero la realidad le demostr\u00f3 lo contrario.<\/p>\n<p>Pasaron las semanas y una noche sali\u00f3 a la calle con sus pistolas a cuestas. Ten\u00eda la mente convertida en una playa contaminada, Por eso no supo c\u00f3mo lleg\u00f3 hasta la entrada de un callej\u00f3n oscuro ni de d\u00f3nde salieron los brazos que hicieron que quedara tendido en las sombras, oyendo el oleaje revuelto de su propia respiraci\u00f3n. En ese hueco que era \u00e9l mismo, sinti\u00f3 un susurro carrasposo que le daba las gracias. Luego, mientras vomitaba, alguien lo arrastr\u00f3 y lo hizo pasar entre unos matorrales cuyas ramas dibujaron azarosos renglones en todo su cuerpo. Cuando a1 fin pudo abrir los ojos, se encontr\u00f3 frente al recinto de los monos en el zool\u00f3gico.<\/p>\n<p>A Mallory le dol\u00eda todo. Para colmo, su cabeza s\u00f3lo funcionaba para recordar la voz s\u00f3rdida del ladr\u00f3n que se llev\u00f3 sus pistolas. Cuando al fin pudo moverse, lo primero que hizo fue palpar el bolsillo izquierdo de su chaqueta. Ah\u00ed estaba la pistola terca que no lo abandonaba nunca.<\/p>\n<p>Cuando al fin se tranquiliz\u00f3, su cerebro se puso en funcionamiento. \u00a0\u00bfQu\u00e9 habr\u00eda hecho cualquiera de los grandes magos en su lugar? \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda hecho Robert-Houdin, si le fallaba el truco de atrapar la bala en el aire? Habr\u00eda muerto como murieron tantos idiotas antes y despu\u00e9s de \u00e9l, realiz\u00e1ndolo. \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda hecho Harry Houdini si no hubiese podido salir de su trampa china? Esperar a que sus asistentes rompieran las paredes de la caja de vidrio. \u00bfQu\u00e9 habr\u00eda hecho David Blaine, si se ca\u00eda de la columna de noventa pies de alto sobre la que permaneci\u00f3 treinta y cinco horas? Nada. Abajo lo esperaba un colch\u00f3n gigante. \u00bfY \u00e9l? \u00c9l no. Si \u00e9l comet\u00eda un error, no habr\u00eda malla, colch\u00f3n, asistente o imitador que cargara con las consecuencias. \u00c9l era David Mallory, un mago cualquiera al que su mujer cambi\u00f3 por un boxeador italiano. \u00c9l, el mago que naci\u00f3 en una \u00e9poca sin magia, logr\u00f3 (por error) realizar magia de verdad, un milagro por el que en ese momento sufr\u00eda dolores indescriptibles y se quejaba frente al \u00fanico mono que se dio por enterado de su presencia.<\/p>\n<p>La criatura lo miraba, su cubr\u00eda el rostro, daba vueltas, iba, ven\u00eda. Mallory sinti\u00f3 ganas de dispararle, pero dijo que aquello, aparte de in\u00fatil, habr\u00eda supuesto una imperdonable crueldad. Sin embargo, como quer\u00eda devolverle el absurdo al inefable universo, se levant\u00f3 maltrecho y le lanz\u00f3 al mono la pistola que llevaba en las manos.<\/p>\n<p>\u2014Para que hicieran lo que le diera la gana con ella.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00e9 irresponsable eres \u2013 le interrumpi\u00f3 Tejer\u2013. \u00bfC\u00f3mo se te ocurre darle una pistola a un mono?<\/p>\n<p>\u2014Nada m\u00e1s por eso te deber\u00edamos encerrar hoy mismo \u2014dijo Langdom.<\/p>\n<p>\u2014Esas pistolas no serv\u00edan para matar a nadie \u2014repuso Mallory al tiempo que los dos oficiales se miraban las caras.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo serv\u00edan?<\/p>\n<p>\u2014Yo no trabajo con balas de verdad<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEsas pistolas que est\u00e1n aqu\u00ed no son de verdad?<\/p>\n<p>\u2014No.<\/p>\n<p>\u2014Vamos a ver&#8230;<\/p>\n<p>James Langdom tom\u00f3 una, verific\u00f3 que estuviera cargada, le quit\u00f3 el seguro, la apunt\u00f3 contra la pared y dispar\u00f3.<\/p>\n<p>El ruido fue tan impresionante como el boquete que le abri\u00f3 al friso.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCon que balas de salva, no?<\/p>\n<p>\u2014En aquel momento eran de mentira.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY c\u00f3mo explicas esto? \u2014Pregunt\u00f3 Taeger se\u00f1alando el hueco en la pared.<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo que no sabes?<\/p>\n<p>\u2014No lo s\u00e9&#8230; No me miren as\u00ed&#8230; Es la magia.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLa magia? Claro que fue la magia. T\u00fa eres mago, \u00bfverdad?<\/p>\n<p>\u2014No se burlen.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien, pero \u00bfc\u00f3mo es eso de que fue la magia?<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Dame una respuesta l\u00f3gica o te abro un hueco en la frente,<\/p>\n<p>\u2014No hay ninguna respuesta l\u00f3gica. La magia es as\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Si fue la magia y t\u00fa eres mago, fuiste t\u00fa quien cambi\u00f3 las balas.<\/p>\n<p>\u2014No. Yo no fui.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEntonces qui\u00e9n fue?<\/p>\n<p>\u2014Fue la magia&#8230; Ya se los dije.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mallory, responde! \u2014Langdom le estamp\u00f3 una bofetada al mago sin que Taeger pudiera contenerlo,<\/p>\n<p>\u2014Hice un truco muy complicado. Me equivoqu\u00e9 y ahora el error se repite solo.<\/p>\n<p>\u2014No me hagas re\u00edr, mago. \u00bfC\u00f3mo que se repite solo?<\/p>\n<p>\u2014Es as\u00ed. No me pidan que les explique los detalles porque ni yo mismo los entiendo.<\/p>\n<p>En la habitaci\u00f3n se hizo un s\u00fabito silencio. Mallory meti\u00f3 la mano en el bolsillo dos veces y le entreg\u00f3 un arma a cada polic\u00eda antes de murmurar:<\/p>\n<p>\u2014Es como una maldici\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de otro breve silencio que dur\u00f3 mil a\u00f1os, Taeger terci\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Vamos a tranquilizarnos&#8230; Seguro que en la historia que nos est\u00e1s contando hay una explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed. A lo mejor,<\/p>\n<p>Mallory trat\u00f3 de calmarse. Si administraba bien su dinero, podr\u00eda vivir un par de semanas m\u00e1s en el Elridge, Necesitaba consultar con el techo de su cuarto la conveniencia o no de pedirle ayuda a la polic\u00eda.<\/p>\n<p>Pasaron doce horas (o m\u00e1s) en las que el mago apenas se asom\u00f3 a la calle. En ese tiempo no hizo otra cosa que beber Coca Cola, ver la televisi\u00f3n sin volumen y repasar su truco malogrado. Como estaba harto de tratar de esconder monta\u00f1as de pistolas in\u00fatiles por las que, adem\u00e1s, lo acosaron unos matones miserables, sigui\u00f3 mentalmente los pasos de la rutina&#8230; Uno derecha, dos izquierda, tres derecha y \u2014POP\u2014&#8230; Uno derecha, dos izquierda y \u2014POP\u2014&#8230; Uno derecha, dos izquierda y de pronto Mallory cay\u00f3 en un sue\u00f1o profundo. Una fuerza amistosa lo arrastr\u00f3 a un foso de placidez en el que las im\u00e1genes se disolv\u00edan como en una acuarela que cambiaba de densidad, mostr\u00e1ndole los rostros y los objetos del mundo.<\/p>\n<p>Dos horas m\u00e1s tarde, unos golpes lo sacaron del sue\u00f1o y lo pusieron en alerta.<\/p>\n<p>Dave retom\u00f3 el extra\u00f1o hilo de su vida; se levant\u00f3 y se puso la chaqueta y los zapatos. Lo hizo con calma porque sab\u00eda que aquel momento era el cierre de un peque\u00f1o par\u00e9ntesis de tranquilidad.<\/p>\n<p>Entonces abri\u00f3 la puerta.<\/p>\n<p>Ante sus ojos aparecieron dos sujetos: un moreno a quien el vitiligo le hab\u00eda dibujado el mapa de Groenlandia en la cara, y un calvo al que Mallory reconoci\u00f3 porque su voz proven\u00eda de un sumidero lleno de cucarachas.<\/p>\n<p>\u2014Hola. Vine para que me expliques algo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo que qu\u00e9? \u00bfQui\u00e9n eres t\u00fa? \u00bfDe d\u00f3nde saliste? \u00bfPor qu\u00e9 la otra noche te quitamos veintitr\u00e9s pistolas de juguete?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfUstedes son o qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014Yo soy el que pregunta aqu\u00ed. \u00bfQui\u00e9n co\u00f1o eres t\u00fa?<\/p>\n<p>En silencio, Dave se meti\u00f3 la mano en el bolsillo de su pantal\u00f3n, sac\u00f3 una pistola y se la entreg\u00f3 al calvo. De inmediato repiti\u00f3 la operaci\u00f3n y le entreg\u00f3 otra.<\/p>\n<p>\u2014Mira. Qu\u00e9 bonito.<\/p>\n<p>&#8230; Y Otra.<\/p>\n<p>\u2014Ya. Ya. \u00bfQu\u00e9 es esto?<\/p>\n<p>\u2014Tres pistolas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTienes m\u00e1s?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014y a\u00f1adi\u00f3 una m\u00e1s a la lista.<\/p>\n<p>El calvo aplaudi\u00f3 con entusiasmo. Eso hizo que Mallory sintiera que las infinitas motas de polvo que hab\u00eda en el cuarto \u2014POP\u2014se detuvieran.<\/p>\n<p>Cuando el mundo retom\u00f3 su giro, Dave se dijo que ten\u00eda tiempo sin o\u00edr un aplauso. M\u00e1s all\u00e1 del displicente golpeteo de palmas que acababa de recibir, el mago sinti\u00f3 el v\u00e9rtigo en la sangre y en las entra\u00f1as. Algo se removi\u00f3 en \u00e9l, pero no tuvo tiempo de pensar sobre eso porque cuando iba a hacerlo oy\u00f3 la pregunta del calvo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 eres t\u00fa: mago?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo haces eso?<\/p>\n<p>\u2014Es un truco.<\/p>\n<p>El calvo escrut\u00f3 las cuatro pistolas y las puso en orden en una de las esquinas de la cama. El Hombre Mapa no dijo palabra, pero las tom\u00f3 en sus manos, las desarm\u00f3 y las volvi\u00f3 a armar.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY \u00e9stas son iguales a las que te quitamos?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Aj\u00e1&#8230; Vamos por partes. \u00bfC\u00f3mo te llamas t\u00fa?<\/p>\n<p>\u2014\u201cBrunello el Magn\u00edfico\u201d o, si te gusta m\u00e1s, Dave Mallory. En las \u00faltimas semanas he estado trabajando aqu\u00ed, pero no me ha ido bien.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 pas\u00f3?<\/p>\n<p>\u2014No he conseguido trabajo.<\/p>\n<p>\u2014Pobrecito. \u00bfY por eso te pusiste a vender tu mercanc\u00eda donde yo vendo la m\u00eda?<\/p>\n<p>\u2014No.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo que no?<\/p>\n<p>\u2014Te vimos y te agarramos \u00a0\u2014dijo el Hombre Mapa.<\/p>\n<p>\u2014Yo no estaba vendiendo ninguna mercanc\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qu\u00e9 estabas haciendo con ese morral?<\/p>\n<p>\u2014Lo estaba botando a la basura.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfBotando? \u00bfCon todo lo que llevaba dentro?<\/p>\n<p>\u2014Me equivoqu\u00e9 haciendo el truco de las pistolas y ahora se me aparecen m\u00e1s pistolas de las que necesito.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSabes qu\u00e9? \u2014Pregunt\u00f3 el calvo\u2014. Yo no te creo. T\u00fa trabajas para alguien que quiere acabar con mi negocio.<\/p>\n<p>\u2014Piensa lo que quieras.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfCon qui\u00e9n est\u00e1s trabajando?<\/p>\n<p>\u2014Con nadie,<\/p>\n<p>\u2014-\u00bfT\u00fa trabajas con la polic\u00eda?<\/p>\n<p>\u2014No.<\/p>\n<p>\u2014Unos amigos m\u00edos te vieron. Todos los d\u00edas, a la misma hora, sal\u00edas de este edificio y lanzabas un mont\u00f3n de porquer\u00eda al r\u00edo. Esos tipos pensaron que eras un simple cerdo que botaba su basura donde no deb\u00eda, hasta que fueron a nadar y descubrieron qu\u00e9 era lo que tirabas al agua.<\/p>\n<p>\u2014Claro, y cuando ustedes vieron las pistolas, dijeron \u00aboye, \u00bfpor qu\u00e9 no seguimos este idiota y lo robamos en el zool\u00f3gico?\u00bb.<\/p>\n<p>\u2014No te quejes. Pudo haber sido peor. Eso s\u00ed: cuando abrimos el malet\u00edn y nos encontramos con que esas pistolas eran tan in\u00fatiles como las pistolas mojadas que mi gente sac\u00f3 del r\u00edo, quisimos venir a verte.<\/p>\n<p>\u2014Yo no tengo nada m\u00e1s que decirles. Yo s\u00f3lo soy un mago. As\u00ed que ya saben por qu\u00e9 cargo con este arsenal de utiler\u00eda&#8230; Ahora, si me disculpan, tengo que vestirme porque voy a salir.<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa no vas a ninguna parte. T\u00fa nos vas a decir para qui\u00e9n trabajas. \u00bfT\u00fa crees que nosotros nos chupamos el dedo?<\/p>\n<p>\u2014Yo no s\u00e9 qu\u00e9 clase de vicios tengan ustedes. Ni me interesa.<\/p>\n<p>\u2014Mira, mojoncito, ya nos hemos entretenido bastante&#8230; Ahora me vas a decir todo lo que quiero saber&#8230;<\/p>\n<p>El calvo hizo una mueca parecida a una sonrisa y, en el mismo instante en que sacaba su rev\u00f3lver, Mallory movi\u00f3 su mano izquierda y sac\u00f3 una pistola.<\/p>\n<p>En el cuarto 332 se oy\u00f3 un estruendo que hizo temblar la pintura de las paredes.<\/p>\n<p>El calvo cay\u00f3 a la alfombra con una bala en la cara.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9? \u2014Pregunt\u00f3 Langdom\u2014. Fue la magia, \u00bfno?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed \u2014respondi\u00f3 Mallory.<\/p>\n<p>\u2014Seguro nos vas a decir otra vez que no tienes ninguna explicaci\u00f3n<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed es.<\/p>\n<p>\u2014La magia&#8230; No me hagas re\u00edr&#8230;<\/p>\n<p>En el Elridge hubo silencio. Pasaron unos segundos antes de que los ruidos de la calle entraran por la ventana. De pronto hubo gritos, ladridos de perros, sirenas&#8230;<\/p>\n<p>El Hombre Mapa sac\u00f3 su pistola, pero no cont\u00f3 con que el mago de cara cuadrada lo sorprender\u00eda. Cuando lo tuvo en frente y le dispar\u00f3, Mallory movi\u00f3 su ma\u00f1o derecha y se qued\u00f3 ah\u00ed, asustado y de pie.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLa atrapaste de verdad? \u2014Pregunt\u00f3 Harold Taeger.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde est\u00e1?<\/p>\n<p>Mallory abri\u00f3 la palma derecha como si fuera un abanico de sangre y les mostr\u00f3 a los polic\u00edas el peque\u00f1o y negro proyectil.<\/p>\n<p>A pesar de que su mano se convirti\u00f3 en una cascada, hab\u00eda hecho lo que hizo su admirado Jean Eug\u00e9ne Robert-Houdin en Algeria. Frente al manchado y boquiabierto mat\u00f3n, Mallory repas\u00f3 con orgullo el pasaje de la vida de Robert-Houdin en el que el gran ilusionista atrap\u00f3 con los dientes la bala que le hab\u00eda disparado un caballero \u00e1rabe.<\/p>\n<p>Aunque no ataj\u00f3 el proyectil con su boca, se sent\u00eda satisfecho porque hab\u00eda atrapado el proyectil en el aire y tuvo la entereza necesaria para poner cara de indestructible.<\/p>\n<p>A pesar de su sorpresa, Dave Mallory no pudo congraciarse m\u00e1s consigo mismo ni continuar pensando en c\u00f3mo aquel acto desmesurado se transform\u00f3 en uno de los n\u00fameros negros de la historia de la magia. El Hombre Mapa ya abr\u00eda la boca y \u00e9l no deb\u00eda abusar de su suerte. Por eso abandon\u00f3 sus cavilaciones, alz\u00f3 la pistola con la que hab\u00eda matado al calvo y se la lanz\u00f3 con toda sus fuerzas a la cara.<\/p>\n<p>En la habitaci\u00f3n 332 se oy\u00f3 el ruido de un meteorito que se estrella contra la Tierra. El mapa de Groenlandia se puso rojo. Dave Mallory se le fue encima y lo pate\u00f3 hasta que le dolieron los dedos de los pies.<\/p>\n<p>El tumulto que oy\u00f3 a lo lejos le dijo a Mallory que era hora de irse. El Hombre Mapa se incorpor\u00f3 como pudo y le dispar\u00f3 varias veces, pero, una vez m\u00e1s, el mago fue m\u00e1s r\u00e1pido que las balas. L\u00e1stima que una anciana que caminaba por el pasillo del hotel Elridge no pueda decir lo mismo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 hiciste despu\u00e9s?<\/p>\n<p>\u2014Cuando sal\u00ed de mi cuarto y corr\u00eda por el pasillo para largarme de este hotel, ustedes abrieron la puerta de esta habitaci\u00f3n y, a punta de pistola, me invitaron a pasar.<\/p>\n<p>\u2014En teor\u00eda te agarramos despu\u00e9s de perseguirte. Eres uno de los que particip\u00f3 en el tiroteo del cuarto del fondo y nosotros, los agentes de la eficiencia, te acabamos de atrapar. A Parker lo capturaron unos colegas nuestros, pero a \u00e9se nadie le ofrecer\u00e1 nada porque ya no est\u00e1 en este mundo. \u00c1 ti te tenemos una oferta,<\/p>\n<p>\u2014Pero, acabo de matar a un tipo&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Seg\u00fan tu versi\u00f3n, s\u00ed. Pero recuerda que la vida es una licuadora de cuentos.<\/p>\n<p>\u2014No hay ninguna otra versi\u00f3n. Fui yo.<\/p>\n<p>\u2014Mira, mago: gracias a ese tiroteo, cayeron dos de las ratas m\u00e1s inmundas que han nacido en este pueblo: Emil Roth y \u00abManchas\u00bb Parker. Nosotros llev\u00e1bamos bastante tiempo detr\u00e1s de ellos, pero t\u00fa nos simplificaste la vida. Para que te hagas una idea, esos dos eran algo as\u00ed como los Beach Boys de la venta ilegal de armas. Eso no significa que vayamos a obviar tu cuota de responsabilidad en este asunto. Aunque nos hayas ayudado a dar con ese d\u00fao, necesito que me digas c\u00f3mo hiciste para cambiarle las balas a tu pistola&#8230; Porque se las cambiaste, \u00bfverdad?<\/p>\n<p>\u2014No. No se las cambi\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfMe est\u00e1s queriendo decir que todo este cuento de la magia pistolera es real?<\/p>\n<p>\u2014Ustedes lo han visto con sus propios ojos.<\/p>\n<p>\u2014Creo que no est\u00e1s midiendo el problema en su dimensi\u00f3n m\u00e1s dolorosa. Dime: \u00bfescribo en tu expediente que t\u00fa apareces pistolas que se disparan solas?<\/p>\n<p>Mallory call\u00f3 durante unos instantes y luego dijo:<\/p>\n<p>\u2014Yo s\u00f3lo s\u00e9 que me equivoqu\u00e9 mientras ensayaba un truco y que cuando estuve frente al calvo, me di cuenta de d\u00f3nde estaba el error que produjo todos estos disparates.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 hizo Roth?<\/p>\n<p>\u2014 Aplaudi\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAplaudi\u00f3? \u00bfY qu\u00e9 tiene eso de raro?<\/p>\n<p>\u2014Que cuando el calvo aplaudi\u00f3, las balas dejaron de ser de mentira.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY entonces?<\/p>\n<p>\u2014Cuando ensayaba, el d\u00eda en que empez\u00f3 este desorden, no pens\u00e9 en los aplausos. No les prest\u00e9 atenci\u00f3n. La gente no lo sabe, pero la respuesta del p\u00fablico forma parte del truco.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfAs\u00ed de simple?<\/p>\n<p>\u2014 As\u00ed de simple. Los aplausos forman parte de la magia. Sin aplausos, no hay magia ni hay nada.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfO sea que la presencia o ausencia del aplauso modifica al truco?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY entonces? \u2014Pregunt\u00f3 un indigesto Langdom.<\/p>\n<p>\u2014Entonces la \u00fanica manera de acabar con este asunto es con un aplauso.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY qui\u00e9n te va a aplaudir?<\/p>\n<p>\u2014 Ustedes.<\/p>\n<p>Los dos polic\u00edas se rieron a carcajadas. Despu\u00e9s de secarse los ojos y de carraspear, Taeger dijo:<\/p>\n<p>\u2014Mira, Mallory, est\u00e1s equivocado. Nosotros trabajamos con las heces de esta ciudad y t\u00fa propones que te demos un aplauso&#8230; T\u00fa est\u00e1s loco. Langdom y yo quedar\u00edamos como unos tontos, si te complaci\u00e9ramos. \u00bfNo es as\u00ed?<\/p>\n<p>\u2014 Yo har\u00eda el truco como lo he hecho durante todo este mes y, cuando saque la pistola, ustedes aplauden. Luego, yo dir\u00e9 todo lo que ustedes quieran.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLo que nosotros queramos? \u00bfQu\u00e9 es lo que, seg\u00fan t\u00fa, queremos?<\/p>\n<p>\u2014No s\u00e9, Supongo que arreglar lo que yo dije con lo que ustedes digan para poder explicar lo que pas\u00f3 en este hotel sin necesidad de hablar de magia.<\/p>\n<p>Langdom dej\u00f3 escapar un largo suspiro que fue el pr\u00f3logo para decir:<\/p>\n<p>\u2014Haz el truco, Mallory,<\/p>\n<p>Dave Mallory sac\u00f3 la pistola que llevaba en el bolsillo y la puso sobre la mesa, Langdom la tom\u00f3 y vio c\u00f3mo el mago mov\u00eda sus manos y dibujaba olas en el aire. Un pase, dos pases, tres pases y \u2014POP\u2014 apareci\u00f3 otra pistola. Ya iba a iniciar su rutina una vez m\u00e1s (y ahora s\u00ed pedir\u00eda su aplauso), cuando Langdom lo apunt\u00f3 con el arma y le dispar\u00f3.<\/p>\n<p>Dave se fue de culo con el hombro transformado en un aullido. S\u00f3lo despu\u00e9s de contemplar su obra, Langdom habl\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Si te encerramos, vamos a tener que hacer dos ridiculeces: aplaudirte para ver si de verdad dejas de aparecer pistolas&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Porque armado, no te podemos encerrar en ninguna celda \u2014interrumpi\u00f3 Taeger.<\/p>\n<p>\u2014&#8230;Y exprimirnos los sesos pata escribir un informe cre\u00edble sobre lo que pas\u00f3 en las habitaciones 304 y 332 de este hotel. Mira lo que vamos a hacer: en vez de aplausos, te vamos a dar una habitaci\u00f3n y un sueldo pata que trabajes con nosotros. A cambio, t\u00fa nos proporcionas todas las pistolas que necesitemos para lidiar con unos cuantos tipos que son m\u00e1s duros que Parker y Roth. \u00bfQu\u00e9 me dices?<\/p>\n<p>\u2014Que est\u00e1n locos.<\/p>\n<p>\u2014Puede ser, pero observa que t\u00fa eres algo as\u00ed como la gallina de las pistolas de oro y eso hay que aprovecharlo. \u2014Langdom hizo una pausa y a\u00f1adi\u00f3 \u2014: Te estoy invitando a que trabajes con nosotros. Podemos hacer cosas extraordinarias, pero todo depende de ti. Si no aceptas, diremos que te dedicabas al contrabando de armas&#8230; Porque eso era lo que hac\u00edas: tra\u00edas pistolas de la Tierra M\u00e1gica o de qui\u00e9n sabe d\u00f3nde, y no las declarabas aqu\u00ed&#8230; Ninguna de estas pistolas est\u00e1 registrada en este pa\u00eds&#8230; Ah y tambi\u00e9n le volaste la cabeza a un calvo.<\/p>\n<p>Taeger chasque\u00f3 y dijo:<\/p>\n<p>\u2014Si no aceptas, Mallory, podr\u00edamos aislarte y ponernos serios contigo. No s\u00e9: amarrarte, embrutecernos, llamar a unos compa\u00f1eritos que no saben tratar a la gente&#8230;<\/p>\n<p>\u2014No creas que esta invitaci\u00f3n se nos acaba de ocurrir \u2014rugi\u00f3 Langdom\u2014. Los amigos de Parker y Roth no fueron los \u00fanicos que se dieron cuenta de que lo que lanzabas al r\u00edo era algo m\u00e1s que basura. Nosotros tenemos ojos en todas partes y hemos llegado a la conclusi\u00f3n de que puedes ser m\u00e1s \u00fatil de lo que t\u00fa mismo crees. No podemos corroborar de d\u00f3nde sacas tus cargamentos de pistolas, pero \u00bfqu\u00e9 quieres que hagamos, si no somos perfectos?<\/p>\n<p>\u2014Si aceptas, podemos decir que Manchas Parker fue quien dispar\u00f3 una de estas pistolas. Seg\u00fan tu historia, al menos en cuatro de ellas est\u00e1n sus huellas. \u00bfQu\u00e9 te parece?<\/p>\n<p>\u2014No pongas esa cara. Como mago eres un fracaso. Si quieres un consejo, usa ese fracaso a tu favor. Aprovecha esta oportunidad y haz algo \u00fatil con tu vida. Si te quedas esperando los aplausos, te saldr\u00e1n ra\u00edces. Mueve ese culo o atente a las consecuencias.<\/p>\n<p>Dave pens\u00f3 que deb\u00eda hacer algo con su mediocridad. Tal vez no deb\u00eda desaprovechar una oferta como \u00e9sa porque muy probablemente nunca se repetir\u00eda. Quiz\u00e1s su futuro estaba ah\u00ed, en la repartici\u00f3n de armas a unos sujetos que quer\u00edan imponer su versi\u00f3n de la ley, y no en la magia ni en los escenarios.<\/p>\n<p>El mago hizo silencio. Por su cabeza s\u00f3lo cruzaron los buenos momentos de su vida. Vio marquesinas, luces, aplausos, tinas. Luego pens\u00f3 que quiz\u00e1s pudiera salir de aquel atolladero haciendo lo que hab\u00eda hecho durante las \u00faltimas horas. Peto no. Tanto eso como pegarse un tiro, habr\u00eda sido una exageraci\u00f3n est\u00fapida e innecesaria. El absurdo en que se hab\u00eda convertido su vida no ten\u00eda por qu\u00e9 seguir creciendo. As\u00ed que pens\u00f3 en los aplausos que lo esperaban en el futuro (porque los aplausos siempre est\u00e1n m\u00e1s adelante), y se entreg\u00f3 a lo que viniera. Una pistola menos o una pistola m\u00e1s no har\u00edan la diferencia en un mundo est\u00fapido en el que hay m\u00e1s balas que gente.<\/p>\n<p>Por eso se puso a la orden de aquellos hombres con placas oscuras.<\/p>\n<p>Por eso ahora se oyen m\u00e1s disparos en las calles. Y nadie hace preguntas.<\/p>\n<h3>La escopeta<\/h3>\n<p>Eso de tener una escopeta es una maravilla. Cuando la gente se entera de que guardas una en tu casa, te mira con respeto y te alaba con curiosidad. No es mentira. Cr\u00e9anme que s\u00e9 de lo que estoy hablando. Desde que pas\u00f3 lo que pas\u00f3, aqu\u00ed en mi edificio me idolatran, me tienen por un gran hombre, me saludan, me dan los buenos d\u00edas y hasta me esperan en el ascensor. Desde que pas\u00f3 lo que pas\u00f3, mi vida social adquiri\u00f3 sentido. Los ni\u00f1os detienen su juego de f\u00fatbol cuando paso por el estacionamiento, los abuelos me muestran afecto, las se\u00f1oras me atienden, me hacen dulces y me llevan el pan a la casa. Todo el mundo me quiere y me toma en cuenta. Nunca imagin\u00e9 que salir una noche con mi escopeta iba a ser tan rentable.<\/p>\n<p>El cuento es m\u00e1s o menos as\u00ed: era un jueves por la noche y yo estaba tranquilo, en mi apartamento, en calzoncillos, tom\u00e1ndome un whisky y limpiando cada parte de mi Remington Wingmaster, cuando de pronto, escucho una mara\u00f1a de gritos y golpes que ven\u00edan del apartamento de al lado. Quiz\u00e1s en otro instante de mi vida aquel esc\u00e1ndalo me hubiese importado lo mismo que me importa la venta de bolitas de naftalina en Beirut, pero esa vez hab\u00eda algo en los gritos y en el tumulto que me empuj\u00f3 a meterme, con los setenta y un cent\u00edmetros de mi dulce mu\u00f1ecota, en algo para lo que nadie me hab\u00eda llamado.<\/p>\n<p>La luz estaba rara en ese largo espacio en el que alguien se tom\u00f3 la molestia de da\u00f1ar las viejas l\u00e1mparas en forma de morrocoy del pasillo y de la escalera. Por eso me aferr\u00e9 a los diez a\u00f1os que llevo viviendo en esta colmena y a la asordinada luminosidad que entraba desde el poste de la calle para caminar con seguridad en ese valle de la muerte lleno de gritos desgarradores que sonaban a violaci\u00f3n o a asesinato.<\/p>\n<p>En medio de aquel trance aciago yo no pensaba. S\u00f3lo me dirig\u00eda hacia la puerta del apartamento de donde sal\u00eda aquel matadero sonoro y escuchaba los susurros de los vecinos que, al igual que yo, no resistieron la tentaci\u00f3n de asomarse al pasillo.<\/p>\n<p>\u2014Eso es en casa de la Maribel \u2014dijo un anciano espa\u00f1ol que masticaba un trozo de pan con aire nervioso.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pobrecita, la est\u00e1n matando!<\/p>\n<p>Poco a poco el pasillo fue llen\u00e1ndose de gente que dec\u00eda cosas confusas mientras los gritos segu\u00edan ah\u00ed, hel\u00e1ndonos la sangre a todos. En mi cabeza bull\u00edan al mismo tiempo varios datos que pillaba al vuelo entre las cosas que los vecinos no dejaban de murmurar: ese es el marido de Maribel que le est\u00e1 pegando con un tubo; ese es uno de los tipos que Maribel vive metiendo en su apartamento; ese es el novio de Maribel que tiene una h\u00e9lice en el pip\u00ed y la vuelve loca\u2026 El caso es que yo no conoc\u00eda a la tal Maribel ni sab\u00eda que era actriz de televisi\u00f3n ni que su h\u00e1bito favorito era robarse los juegos de cubiertos de todos los restaurantes a los que iba; tampoco sab\u00eda que Maribel era una loca que hace tres meses se oper\u00f3 las tetas para salir m\u00e1s exuberante en cada cap\u00edtulo de su telenovela Amor encerrado, y mucho menos sab\u00eda que ella estaba casada con un narcotraficante bastante extra\u00f1o que no viv\u00eda all\u00ed y que al parecer le daba libertad para andar inventando rumbas con desconocidos en su apartamento y haci\u00e9ndose la joven con el primero que se le cruzara.<\/p>\n<p>El caso es que yo estaba parado frente a la puerta del apartamento 7\u2014B y detr\u00e1s de m\u00ed ten\u00eda a un mont\u00f3n de mirones electrizados con el arma y con mi presencia en calzoncillos. Estoy seguro de que m\u00e1s de uno esperaba sangre, gritos, balacera y desgracia a juzgar por el \u00ab\u00a1vu\u00e9lvelos chicle!\u00bb que grit\u00f3 un se\u00f1or de bigotes que cubr\u00eda su magro cuerpo con un albornoz azul.<\/p>\n<p>Yo me aferraba serenamente a esa hermosa escopeta que s\u00f3lo hab\u00eda utilizado para cazar venados y para echarle plomo a los tigres que hace a\u00f1os rondaban las vacas de mi t\u00edo Rigoberto all\u00e1 en el llano. Recuerdo que en ese momento, ante el silencio de los vecinos y m\u00e1s gritos de Maribel, me preguntaba si ser\u00eda lo mismo matar a un ciervo libre y feliz que matar a un malviviente que dentro de un apartamento malogra a una mujer y no siente el menor remordimiento por nada. No deb\u00eda existir la menor diferencia, y cuidado si era m\u00e1s doloroso dispararle al venado y llenarse las manos con su sangre que matar a un violador o a un sinverg\u00fcenza que maltrata a las mujeres. El caso es que en lugar de actuar con prontitud, estaba yo meditando m\u00e1s de la cuenta y mi escopeta se impacientaba. As\u00ed que decid\u00ed hacer algo dr\u00e1stico.<\/p>\n<p>Toc, toc, toc\u2026 Son\u00f3 la hoja de madera cuando la golpe\u00e9 con el ca\u00f1\u00f3n del arma. Se hizo un silencio sepulcral que parec\u00eda el preludio de algo horrible. Los gritos desaparecieron y se escucharon unos murmullos acompa\u00f1ados de unos pasos que se acercaron a la puerta. Hab\u00eda alguien all\u00ed detr\u00e1s, esperando a que yo diera una se\u00f1al o algo. No s\u00e9 por qu\u00e9, pero tuve un presentimiento o algo extra\u00f1o en la barriga y me apart\u00e9 de aquel umbral, movi\u00e9ndome hacia un lado para volver a tocar.<\/p>\n<p>Toc, toc, toc\u2026 Nada\u2026 Toc, toc, toc\u2026 Ya me imaginaba que del otro lado de la puerta hab\u00eda alguien con una escopeta m\u00e1s grande que la m\u00eda\u2026 Toqu\u00e9 otra vez\u2026 Toc, toc, toc\u2026 Sonaron unas llaves y unos goznes. Se asom\u00f3 la cabeza de una mujer rubia y ojeroza que con la boca hizo un gesto conmin\u00e1ndome a decirle que para qu\u00e9 le estaba interrumpiendo su sesi\u00f3n de tortura. Yo no respond\u00ed. S\u00f3lo me dediqu\u00e9 a mirarla durante unos segundos, teniendo cuidado de apuntar el arma hacia el techo del pasillo mientras o\u00eda unos leves quejidos que ven\u00edan del interior del apartamento. As\u00ed estuvimos por unos instantes hasta que le dije:<\/p>\n<p>\u2014Si no est\u00e1n matando a nadie all\u00e1 adentro, \u00bfpodr\u00edan dejar los gritos, por favor?<\/p>\n<p>A la mujer de las ojeras no pareci\u00f3 gustarle mucho mi reclamo porque me puso cara de pocos amigos. Levantando las cejas en un gesto muy feo, movi\u00f3 la boca como para decirme algo, pero la interrump\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Por favor\u2026 Mi abuelita est\u00e1 enferma.<\/p>\n<p>En ese instante la mujer hizo un movimiento lleno de violencia; abri\u00f3 la puerta y se me abalanz\u00f3 con un rev\u00f3lver en las manos. Yo di un paso atr\u00e1s y, en un abrir y cerrar de ojos, haciendo un movimiento que aprend\u00ed viendo las pel\u00edculas de Jacky Chang, le di con la culata de la escopeta en la cara, le quit\u00e9 el arma y la dej\u00e9 inconsciente en el piso con el rostro cubierto de sangre.<\/p>\n<p>\u2014Te dije que mi abuelita est\u00e1 enferma.<\/p>\n<p>Cinismos aparte, yo ten\u00eda un susto que se me desbordaba, que se me sal\u00eda por cada poro, pero a pesar del miedo, entr\u00e9 a aquel enorme apartamento en el que hab\u00eda un mullido sof\u00e1 y dos poltronas forradas de cuero negro descansando sobre una alfombra blanca rodeada de plantas y vasijas de barro. De las paredes colgaban unas pinturas abstractas que armonizaban con las esculturas que hab\u00eda por toda la casa. La sofisticada decoraci\u00f3n de aquel lugar contrastaba con el olor a humo que hab\u00eda en el ambiente.<\/p>\n<p>Yo camin\u00e9 por el lugar, detall\u00e9 algunas fotos familiares que hab\u00eda en la biblioteca como para distraer el hecho de que ten\u00eda que cruzar un pasillo \u00fanicamente iluminado por la luz de las velas que permanec\u00edan encendidas en el mismo cuarto de donde emanaba la hediondez y sal\u00edan unos suspiros muy extra\u00f1os.<\/p>\n<p>En la puerta del apartamento ya se agolpaban los vecinos curiosos e indignados por la presencia de una desconocida con facha de drogada que ten\u00eda en sus manos un rev\u00f3lver con el que estuvo a punto de cometer una agresi\u00f3n terrible contra el \u00fanico vecino que tom\u00f3 la iniciativa de derrumbarle los planes a unos pervertidos. Todos estaban en silencio, no s\u00e9 si por estupefacci\u00f3n o porque ten\u00edan el presagio de que aquella zozobra no hab\u00eda terminado.<\/p>\n<p>Viendo aquel panorama, mi Remington y yo avanzamos por el pasillo oscuro que ten\u00eda a la derecha una repisa repleta de libros y a la izquierda un mont\u00f3n de placas doradas homenajeando a Maribel por su actuaci\u00f3n en tal o cual telenovela.<\/p>\n<p>Yo continu\u00e9 caminando y, al acercarme al cuarto principal, me di cuenta de que aquello que desde la sala sonaba a suspiros o a jadeos no eran ni suspiros ni jadeos, sino una cadencia que dejaba en el aire un sabor como a letan\u00eda, como a rosario que se me termin\u00f3 de aclarar cuando llegu\u00e9 a la puerta del cuarto de Maribel y la vi desnuda, con su cuerpo tenso y terso amarrado a la cama.<\/p>\n<p>Ella estaba viva porque sus tetas perfectas se mov\u00edan primorosas al ritmo que les marcaba una respiraci\u00f3n que era como un anhelo que se repet\u00eda una y otra vez entre ramas de eucalipto y un candelero del que sal\u00edan las hebras de un humo con olor a incienso. Maribel respiraba y su boca hac\u00eda varias veces el amago de decir algo que se quedaba en puro aliento, en puro inflar y desinflar el pecho en un sinuoso movimiento que comenzaba en el rostro y terminaba en el vientre, pasando por ese ojo que es el ombligo en la barriga. Por supuesto que me detuve a ver a esa belleza que me mostraba sin pudor su sexo rodeado de p\u00e9talos y de dibujos hechos en algo que se me antoj\u00f3 ceniza marcada en la piel morena m\u00e1s perfecta que hab\u00eda visto en mi vida. Ella estaba all\u00ed, atada a la cama, con la conciencia qui\u00e9n sabe d\u00f3nde y yo permanec\u00eda alelado como lo estar\u00eda cualquiera, viendo a aquella hermosa ofrenda dada a qui\u00e9n sabe qu\u00e9 dios o a qui\u00e9n sabe qu\u00e9 clase de King Kong que vendr\u00eda a llev\u00e1rsela a la selva o a la inopia de los barbit\u00faricos.<\/p>\n<p>Yo segu\u00ed parado como un idiota hasta que comenc\u00e9 a percibir una voz distinta a la de Maribel amarrada a la cama. Era una vocecita gris que dec\u00eda con tono endemoniado:<\/p>\n<p>\u2014Marico, mamag\u00fcevo, puta, verga, culo, teta, nalga, peo, mierda, no joda, g\u00fcev\u00f3n, pinga, cuca, g\u00fcevo, vaina, cagar, cagada, cag\u00f3n, carajo, tirar, joder, peorro, peorrera, sobaco, lame culos, lame vergas, co\u00f1o de tu madre, co\u00f1o de tu pepa, pendejo, mal cogido, cogedera, cojones, cogeculo\u2026 \u00a1Me vas a hacer la paja! \u00a1Te voy a coger! \u00a1Te voy a culear, marico! \u00a1Te voy a culear con mi huevo horrible!<\/p>\n<p>Y yo me asust\u00e9 como nunca porque no ve\u00eda de qui\u00e9n era esa voz que parec\u00eda venir ora de la cama, ora del armario, ora del techo, ora del ba\u00f1o o de la ventana hasta que alguien sali\u00f3 de detr\u00e1s de la puerta de la habitaci\u00f3n, asust\u00e1ndome y atac\u00e1ndome con una botella que se estrell\u00f3 contra una pared hasta ese momento libre de m\u00e1culas. Lo mejor, lo m\u00e1s c\u00f3mico y hasta lo m\u00e1s interesante fue que todos los ruidos, todas las groser\u00edas en un s\u00f3lo instante y desde distintos puntos de aquel cuarto desordenado e inmerso en una org\u00eda de drogas, rev\u00f3lver, brujer\u00eda, mujer amarrada y dem\u00e1s aditivos angelicales, fueron obra de un enano cabez\u00f3n vestido con una ce\u00f1ida licra roja que dejaba al descubierto unos brazos musculosos y llenos de tatuajes.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Huevo pelao, cuca pel\u00faa, singar, sing\u00f3n, singaz\u00f3n, culillo, co\u00f1o, co\u00f1o de la madre, co\u00f1o de la pepa, marico, mamag\u00fcevo, puta, verga, culo, teta, nalga, peo, mierda, nojoda, g\u00fcev\u00f3n, pinga, cuca, g\u00fcevo, vaina, cagar, cagada, cag\u00f3n, carajo, tirar, joder, peorro, peorrera! \u00a1Te voy a coger con mi huevo engrifado que es el huevo m\u00e1s feo del mundo! \u00a1Mi huevo tiene v\u00e1rices y tiene tambi\u00e9n una u\u00f1a en la punta! \u00a1Mi huevo es horrible! \u00a1Tiene dos cuerpos y una sola cabeza! \u00a1Es un monstruo engrifado con el que te voy a follar, marico! \u00a1Te va a doler el culo despu\u00e9s que te coja!<\/p>\n<p>Poco a poco el enano fue gritando con m\u00e1s y m\u00e1s fuerza, encim\u00e1ndoseme y tratando de darme puntapi\u00e9s hasta que se me agot\u00f3 la paciencia y le pregunte: \u00ab\u00bfqu\u00e9 pas\u00f3, Vulgarcito?\u00bb y le puse el ca\u00f1\u00f3n de la escopeta en la cabezota. \u00c9l, casi sin inmutarse y ense\u00f1\u00e1ndome la sonrisa m\u00e1s fea que ten\u00eda, puso con fuerza sus manos en el ca\u00f1\u00f3n y en la corredera, apartando con displicencia la escopeta de su cara y tratando de golpearme con una c\u00e1mara de video que se atraves\u00f3 en su camino. Lo malo (para \u00e9l) fue que en ese instante se me termin\u00f3 de agriar el alma y, sin pensarlo, hice otro movimiento muy r\u00e1pido de mu\u00f1ecas y le di con la culata en la frente.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de reventarle la cabeza a dos personas en una misma noche, ya no ten\u00eda fuerzas para nada. Ni siquiera para desatar a la belleza desnuda. \u00abQue otros se encarguen de ella\u00bb, me dije. Ya yo hab\u00eda hecho bastante acabando con los gritos que azotaban al edificio. Por eso no me dio ning\u00fan remordimiento de conciencia haberme ido a mi casa y no participar en la recuperaci\u00f3n de la loca de la puerta ni en la del enano forzudo ni en las preguntas que hizo la polic\u00eda cuando lleg\u00f3 preguntando por el desastre. La verdad es que debo agradecerle a los vecinos el hecho de no haber pronunciado mi nombre ni el de mi escopeta en las averiguaciones. Supuestamente fueron ellos quienes disolvieron esa extra\u00f1a org\u00eda en la que una estrella de la televisi\u00f3n, un enano y una loca gritaban fren\u00e9ticos en un encierro perverso.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, a ojos de los habitantes de mi edificio, yo era un h\u00e9roe. No hubo vecino que no me saludara, que no me sonriera hasta el sol de hoy. Lo m\u00e1s extra\u00f1o que me sucedi\u00f3, despu\u00e9s de esos acontecimientos, fue la visita que, dos o tres d\u00edas despu\u00e9s, me propin\u00f3 el marido de Maribel. Yo cre\u00ed que, en vista de la fama de mat\u00f3n y de narcotraficante, el hombre ven\u00eda a darme un tiro en el pecho y luego dos m\u00e1s en la cabeza, pero no fue as\u00ed. El tipo vino a darme las gracias y a ponerse a la orden para lo que fuera por haber salvado a su mujer de esos chupa sangres malditos.<\/p>\n<p>De resto, no tengo m\u00e1s que decirles, salvo que despu\u00e9s de este episodio, Maribel se mud\u00f3 y ahora s\u00f3lo s\u00e9 de ella por la novela que protagoniza. La verdad es que es muy mala actriz y prefiero recordarla como la vi aquella noche demasiado extra\u00f1a.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/roberto-echeto\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Arsenal La habitaci\u00f3n 304 del hotel Elridge era un modelo de orden y limpieza. All\u00ed Dave Mallory ten\u00eda los brazos abiertos mientras Harold Taeger lo registraba. Al verle la mano derecha convertida en un arroyo de sangre, el polic\u00eda le pregunt\u00f3: \u2014\u00bfY esto? \u2014Un accidente. 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