{"id":7970,"date":"2023-04-29T23:59:11","date_gmt":"2023-04-29T23:59:11","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=7970"},"modified":"2023-11-24T18:21:42","modified_gmt":"2023-11-24T18:21:42","slug":"dos-cuentos-de-fedosy-santaella","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cuentos-de-fedosy-santaella\/","title":{"rendered":"Dos cuentos de Fedosy Santaella"},"content":{"rendered":"<h3><strong>El orden de las partes<\/strong><\/h3>\n<p>Hab\u00eda metido la llave en la cerradura cuando escuch\u00e9 la voz sobre mi espalda.<\/p>\n<p>\u2014Buenas tardes, vecino\u2026<\/p>\n<p>Pens\u00e9 en no voltear, en hacerme el sordo; soplaba una brisa que anunciaba lluvia y estaba apresurado. La voz insisti\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Vecino, soy el del carro igual al suyo.<\/p>\n<p>Gir\u00e9 casi en acto reflejo. No me extra\u00f1\u00f3 encontrarme, en efecto, al hombre del carro parecido al m\u00edo. M\u00e1s a\u00fan: tuve la impresi\u00f3n de que hab\u00eda permanecido oculto, esperando mi llegada, detr\u00e1s de uno de los \u00e1rboles enormes que se apostaban al borde del parquecito de nuestra calle.<\/p>\n<p>El hombre se\u00f1al\u00f3 hacia la derecha: estacionado delante del m\u00edo, pero apuntando hacia la salida, estaba su carro.<\/p>\n<p>\u2014Vecino \u2013repiti\u00f3\u2013, \u00bfqu\u00e9 ha estado maquinando?<\/p>\n<p>Aunque lo hab\u00eda visto en varias ocasiones, era la primera vez que lo ten\u00eda cerca; as\u00ed que lo detall\u00e9: andar\u00eda por los sesenta a\u00f1os, se hab\u00eda quedado sin buena parte del cabello, pero lo conservado se lo te\u00f1\u00eda de negro, y vest\u00eda de manera casual, digamos que casual \u00abelegante\u00bb, con su\u00e9ter sobre los hombros y mocasines de gamuza, de esos con hebillitas, sin medias. Pens\u00e9 que su atuendo era el menos indicado para ese momento que amenazaba con un fuerte aguacero.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDisculpe? \u2013dije. A pesar de que yo hab\u00eda actuado exprofeso, no dejaba de parecerme ins\u00f3lito que \u00e9l se hubiese acercado a hacer el reclamo.<\/p>\n<p>\u2014Usted, hasta hace unos d\u00edas, se estacionaba en unos puestos envidiables, milim\u00e9tricamente perfectos, dir\u00eda yo. Pero ahora le ha dado por hacerlo a unos doscientos metros de nuestro edificio, en unos p\u00e9simos puestos que subvierten todo orden y toda l\u00f3gica. Para colmo, ahora estaciona apuntando hacia el final de la calle, y no hacia la entrada, como deber\u00eda ser.<\/p>\n<p>No supe qu\u00e9 decir, pero el hombre, al parecer, tampoco esperaba una respuesta y, sin aguardar, comenz\u00f3 a darme una elaborada explicaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u2014Ver\u00e1, unos meses atr\u00e1s me compr\u00e9 un nuevo veh\u00edculo, una camioneta de lujo. Pero como mi apartamento cuenta con un solo puesto de estacionamiento, tuve que sacar mi carro anterior a la calle. En verdad no me preocupaba dejarlo ac\u00e1. Nuestra calle es ciega, con garita de vigilancia en la entrada\u2026 bueno, ya usted est\u00e1 enterado.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, por supuesto, vivo ac\u00e1 \u2013respond\u00ed de mala gana.<\/p>\n<p>El viento soplaba con m\u00e1s fuerza y el cielo se encapotaba de nubes grises y violentas. El hombre, levantando un poco la voz, quiz\u00e1s por causa de la brisa, prosigui\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Como empec\u00e9 a parar fuera, termin\u00e9 por notar que en nuestra calle hay un carro de la misma marca y del mismo color que el m\u00edo, e incluso con las mismas peque\u00f1as abolladuras casi en los mismos lugares: precisamente el suyo. Yo llevo toda la vida viviendo ac\u00e1, creo que incluso mucho antes que usted, y con mi carro tengo ya unos veinte a\u00f1os, pero, tal como le digo, s\u00f3lo hasta ahora vine a darme cuenta.<\/p>\n<p>Consider\u00e9 que hab\u00eda llegado el momento de dejarnos de rodeos, de entrar en el tema de una vez por todas, y as\u00ed lo hice:<\/p>\n<p>\u2014Entonces comenz\u00f3 a pararse delante o detr\u00e1s del m\u00edo o a tomar el lugar donde mi carro hab\u00eda estado la noche anterior o unas horas antes.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Exacto!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo pens\u00f3 que yo me dar\u00eda cuenta?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pens\u00e9 que le agradar\u00eda!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQue me agradar\u00eda? \u00a1Lo que usted hizo es de locos!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe locos?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1De locos, co\u00f1o! \u2013le repliqu\u00e9 indignado.<\/p>\n<p>Son\u00f3 un trueno, y el hombre, de pronto sonriente, neg\u00f3 con la cabeza y se llev\u00f3 las manos hacia adelante, abiertas, obsequiosas.<\/p>\n<p>\u2014No amigo, usted no ha entendido. Se trata de un asunto de orden. Del correcto orden de las partes. Es un tema de equilibrios, de simetr\u00edas. Mire sus zapatos.<\/p>\n<p>Me fij\u00e9 en mis zapatos.<\/p>\n<p>\u2014Mire ahora los m\u00edos<\/p>\n<p>Le ech\u00e9 un vistazo a los espantosos y car\u00edsimos mocasines de gamuza.<\/p>\n<p>\u2014Queda claro, \u00bfno?<\/p>\n<p>Alc\u00e9 los ojos hacia al vecino. Estaba realmente perplejo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 me queda claro?<\/p>\n<p>\u2014Yo tengo los m\u00edos y usted los suyos.<\/p>\n<p>\u2014Obviamente.<\/p>\n<p>\u2014No es que usted tenga puestos uno suyo y uno m\u00edo, y yo igual, uno suyo y uno m\u00edo. As\u00ed no, \u00bfverdad?<\/p>\n<p>\u2014No, claro que no.<\/p>\n<p>\u2014Es la simetr\u00eda. As\u00ed tambi\u00e9n ocurre con nuestros carros. El orden sostiene todas y cada una de las partes del universo.<\/p>\n<p>Yo hab\u00eda vuelto a calmarme, pero de pronto sent\u00ed de nuevo los nubarrones de la ira.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPero qu\u00e9 me est\u00e1 diciendo?<\/p>\n<p>Una brisa fuerte y fr\u00eda me azotaba la cara y los brazos. Sent\u00ed algunas gotas. El hombre ahora ten\u00eda las manos en pu\u00f1o y, no s\u00e9 si por el fragor de los \u00e1rboles o porque tambi\u00e9n estaba encolerizado, comenz\u00f3 a hablarme en un tono a\u00fan m\u00e1s alto:<\/p>\n<p>\u2014Usted ha decidido revertir el orden que yo he intentado mantener, la simetr\u00eda, la belleza y el buen gusto que son necesarios para la existencia. Ahora la barah\u00fanda nos acecha, \u00bfy por qu\u00e9? Tan s\u00f3lo por su ni\u00f1er\u00eda de llevarme la contraria. En todo sitio debe haber algo de orden apreciable, por lo menos m\u00ednimo. En esta calle, nuestros dos carros son los que mantienen ese orden.<\/p>\n<p>Como si fuese un l\u00f3gico a la caza de las falacias de mi enemigo, lo interrump\u00ed de golpe:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Pero su carro y mi carro tienen en esta calle un mont\u00f3n a\u00f1os! \u00a1Usted mismo lo ha dicho! \u00bfPor qu\u00e9 justo ahora tiene que importarnos su maldito orden?<\/p>\n<p>El hombre alz\u00f3 de nuevo las manos, neg\u00f3 otra vez con la cabeza, mir\u00f3 hacia el cielo y luego hacia m\u00ed; su mirada era la de alguien que pensaba que deb\u00eda ser condescendiente con el idiota que ten\u00eda enfrente<\/p>\n<p>\u2014Una vez que ese orden es detectado por el ojo humano, se vuelve muy fr\u00e1gil. Nosotros los hombres contaminamos la belleza del universo, la resquebrajamos. Descubrir ese orden secreto es profanarlo. As\u00ed que algunos debemos consagrar la existencia a evitar que ese hilo delgado no se rompa, \u00bfme entiende?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPero qu\u00e9 dice?<\/p>\n<p>\u2014Hay que consagrar la simetr\u00eda con el fin de mantener la armaz\u00f3n de las partes.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Maldito demente! \u2013rug\u00ed para dar zanjada aquella delirante conversaci\u00f3n y me volv\u00ed con fuerza hacia a la puerta de mi carro. Sent\u00ed entonces la mano del hombre en mi espalda y no pude evitar darle la cara de nuevo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 se ha cre\u00eddo? \u2013le increp\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Todo estaba bien \u2013sigui\u00f3 gritando \u00e9l, evidentemente furioso\u2013 hasta que usted comenz\u00f3 a parar el carro ac\u00e1 abajo, con direcci\u00f3n incorrecta y lejos de nuestro edificio, rechazando la perfecci\u00f3n de esos magn\u00edficos puestos que est\u00e1n apenas a unos pasos de la puerta de nuestras casas, burl\u00e1ndose de m\u00ed, crey\u00e9ndome imb\u00e9cil, alejando su carro del m\u00edo, de la simetr\u00eda y del orden necesarios.<\/p>\n<p>Son\u00f3 otro trueno, la brisa era ahora una estampida de bisontes y las gotas arremet\u00edan como plomos arrojados desde un frente de guerra.\u00a0 El \u00e1rbol gigantesco que se alzaba sobre nuestras cabezas y sobre nuestros carros prorrump\u00eda bramidos de bestia exaltada.<\/p>\n<p>\u2014V\u00e1yase a la mierda \u2013le dije entre dientes y volte\u00e9 hacia mi auto.<\/p>\n<p>El hombre me toc\u00f3 una vez m\u00e1s la espalda, lo encar\u00e9, y justo cuando iba a levantar mi pu\u00f1o para golpearlo, un estruendo de peso y velocidad se desat\u00f3 frente a m\u00ed. Grit\u00e9 y trastabill\u00e9 hacia atr\u00e1s. Durante unos segundos mi visi\u00f3n fue un caos de barridos cinematogr\u00e1ficos que s\u00f3lo se recompuso cuando mi espalda golpe\u00f3 contra la carrocer\u00eda.<\/p>\n<p>Lo siguiente que vi fue al vecino: yac\u00eda en el piso y una enorme y gruesa rama se aplastaba contra su pecho. Estaba inerte, con la boca abierta y los ojos desorbitados. No supe si le faltaba el aire o si hab\u00eda muerto.<\/p>\n<p>El viento soplaba inclemente. Las gotas de lluvia ya dol\u00edan sobre la piel y el rugido del \u00e1rbol gigante atemorizaba. Hubo otro estruendo hacia el flanco izquierdo: otra rama del \u00e1rbol, gruesa y pesada, acababa de caer sobre el techo del carro del vecino. Por encima de mi cabeza otras ramas fustigaron con mil rugidos. Ech\u00e9 a correr calle arriba, hacia mi edificio, al tiempo que se produc\u00eda un estruendo a mis espaldas. Sin dejar de correr, volte\u00e9 para descubrir que aquel \u00e1rbol descomunal y violento se precipitaba finalmente sobre mi carro.<\/p>\n<h3><strong>Gemelo<\/strong><\/h3>\n<p>Aquella ma\u00f1ana de domingo, se hallaban en las tumbonas dej\u00e1ndose atezar por el sol, cuando la Nena lo dijo:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNo tienes un hermano como t\u00fa?<\/p>\n<p>Apenas formul\u00f3 tama\u00f1o dislate (estaba consciente de ello), repas\u00f3 r\u00e1pidamente c\u00f3mo hab\u00eda llegado hasta ese momento. 1) Acababa de salir de una relaci\u00f3n sin futuro (\u00abese tipo s\u00f3lo quer\u00eda cogerme, Silvi\u00bb), y estaba muy cerca de caer en otra de sus depresiones. 2) Silvia la invit\u00f3 a pasar el fin de semana en el apartamento de playa de sus padres. 3) Las pastillas, como de costumbre, resultaban insuficientes; as\u00ed que la ida a la playa le hab\u00eda parecido una excelente opci\u00f3n para retardar la ca\u00edda. 4) El amor bonito entre Silvia y Rafael provoc\u00f3 que volvieran los acordes desafinados a su cabeza. 5) Y como siempre, no se pudo contener, no pudo evitar el arrebato, la impertinencia verbal. \u00ab\u00bfNo tienes un hermano como t\u00fa?\u00bb. As\u00ed hab\u00eda llegado hasta all\u00ed, as\u00ed hab\u00eda cometido esa insensatez\u2026 Claro, tampoco estaba totalmente loca; lo dijo luego de que Silvia se parara para ir al ba\u00f1o.<\/p>\n<p>Ahora Rafael hac\u00eda tiempo: luego de beber un poco de whisky, se aclar\u00f3 la garganta. La Nena not\u00f3 satisfecha que tambi\u00e9n le ech\u00f3 un vistazo a sus grandes senos y a sus piernas contorneadas.<\/p>\n<p>\u2014Claro que tengo un hermano \u2014dijo.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe verdad?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, un hermano gemelo.<\/p>\n<p>La Nena se ech\u00f3 a re\u00edr.<\/p>\n<p>\u2014Silvia no me ha hablado de \u00e9l.<\/p>\n<p>\u2014Es que Silvia lo conoce poco.<\/p>\n<p>\u2014Bueno, pero que sea igual a ti es lo de menos. Yo no hablo de lo f\u00edsico, sino de lo espiritual. Hay tan pocos hombres buenos en el mundo, Rafael, de verdad\u2026<\/p>\n<p>\u2014Nena, Arturo es un encanto.<\/p>\n<p>Ella se anim\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY cu\u00e1ndo voy a conocerlo?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLe puedo dar tu celular para que \u00e9l te llame?<\/p>\n<p>Ella le dijo que s\u00ed, que por supuesto, y le dio el n\u00famero; luego pidi\u00f3 el de Arturo.<\/p>\n<p>\u2014Si \u00e9l no me llama, te voy a fastidiar para que se lo recuerdes.<\/p>\n<p>Ya se acercaba Silvia. Rafael hizo una \u00faltima acotaci\u00f3n para cerrar el tema:<\/p>\n<p>\u2014Acu\u00e9rdate que se llama Arturo. Es id\u00e9ntico a m\u00ed, pero con los ojos verdes.<\/p>\n<p>La Nena sonri\u00f3. Le gustaba aquel misterio, le gustaba esa manera enigm\u00e1tica de hacer una cita. Era como en las pel\u00edculas esas que mezclan erotismo, suspenso y muerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El lunes en la noche son\u00f3 el celular de la Nena. Era Arturo, el gemelo.<\/p>\n<p>\u2014Tu voz es igualita a la de Rafi.<\/p>\n<p>\u2014Y yo digo que la voz de Rafa es igualita a la m\u00eda.<\/p>\n<p>A la Nena le pareci\u00f3 encantador el comentario. Ri\u00f3 y se atrevi\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014Entonces, \u00bfnos conocemos?<\/p>\n<p>Acordaron verse en el San Ignacio, en el Havanna Caf\u00e9. La Nena se mir\u00f3 en el espejo grande que colgaba de la pared de la sala de su apartamento. En su rostro hab\u00eda algo salvaje, en sus ojos una hoguera de bacante.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo te reconozco? \u2014pregunt\u00f3 \u00e9l antes de colgar.<\/p>\n<p>\u2014No te preocupes, si eres id\u00e9ntico a tu hermano ser\u00e9 yo la que te encuentre.<\/p>\n<p>La Nena hizo una sonrisa de ni\u00f1a mala.<\/p>\n<p>Esa sonrisa a\u00fan estaba en su rostro cuando se encontr\u00f3 frente a Arturo.<\/p>\n<p>No pudo evitar mostrarse exultante, desenfadada.<\/p>\n<p>Casi le cay\u00f3 encima a su cita cuando se le acerc\u00f3 para decirle su nombre. Arturo, pasando por alto la avasallante entrada, se puso de pie y se present\u00f3 a su vez; hipnotizaba por aquellos ojos verdes y por la sonrisa perfecta, perfecta como la de su hermano.<\/p>\n<p>\u2014Arturo, el hermano gemelo de Rafael, por si no te has dado cuenta.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Unos d\u00edas despu\u00e9s, se encontr\u00f3 con Silvia y Rafael. No dijo nada. Se limit\u00f3 a lanzarle miradas c\u00f3mplices a Rafael, a telegrafiar desde la sonrisa de ni\u00f1a traviesa.<\/p>\n<p>Silvia la llam\u00f3 m\u00e1s tarde.<\/p>\n<p>\u2014Te vi muy contenta, t\u00fa como que est\u00e1s saliendo con alguien.<\/p>\n<p>\u2014No, chica\u2026 Ojal\u00e1 y fuera eso.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY entonces?<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Ay bueno, estoy contenta y ya!<\/p>\n<p>Contenta estaba, s\u00ed, contenta con aquel hombre que era bueno en la cama, que era cari\u00f1oso y due\u00f1o de una torpeza varonil y encantadora, y de un humor sexy que la hac\u00eda re\u00edr, a ella, que hab\u00eda sufrido tantas depresiones, que se hab\u00eda sumido tantas veces en el vac\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Arturo se mud\u00f3 a su apartamento. Ella lo quer\u00eda cerca, siempre cerca. Era un buen partido al que hab\u00eda que sacarle brillo. Porque, al fin de cuentas, \u00bfde qu\u00e9 serv\u00eda ser directora en una corporaci\u00f3n de primera y ganar tanto dinero si no pod\u00eda darse el lujo de educar a un hijo de la UD3 de Caricuao?<\/p>\n<p>As\u00ed que se dedic\u00f3 en cuerpo y alma a su labor redentora, a su amor bonito con tintes de telenovela. Le compr\u00f3 ropas, zapatos, un reloj Movado, dos frascos de Aqua de Carolina Herrera, un celular de \u00faltima generaci\u00f3n, y un Ipod con todos los gigas del momento. \u00c9l daba a cambio lo que ella quer\u00eda: fuertes dosis de sexo y cari\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Silvia la estuvo llamando por aquellos d\u00edas, pero ella le devolvi\u00f3 la llamada dos meses m\u00e1s tarde. Su amiga le cont\u00f3 que estaba mal, que algo hab\u00eda pasado con Rafael, que se hab\u00eda alejado, que se desaparec\u00eda, que ya casi no se ve\u00edan, que la relaci\u00f3n estaba a punto de terminar. La Nena apenas articul\u00f3 palabra. Luchaba contra las comisuras de sus labios, que buscaban moverse hacia arriba, que buscaban esbozar una sonrisa.<\/p>\n<p>\u2014Vamos a vernos, amiga \u2014dijo al final.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, por favor, necesito distraerme un rato.<\/p>\n<p>La cit\u00f3 en el Havanna Caf\u00e9 del San Ignacio. Nada m\u00e1s pensarse sentada con su amiga en el lugar donde se hab\u00eda citado la primera vez con el gemelo le produc\u00eda un placer inenarrable.<\/p>\n<p>Ya en el sitio, el goce fue a\u00fan mayor, casi org\u00e1smico. Silvia hablaba y hablaba, desahog\u00e1ndose, cont\u00e1ndole lo que ya le hab\u00eda dicho por tel\u00e9fono, pero con m\u00e1s detalle, y ella apretaba las piernas, presionando el cl\u00edtoris, escuchando como desde lejos, como desde el interior de su vagina ardorosa. Se sent\u00eda como se debi\u00f3 de haber sentido Sharon Stone en la escena de <em>Basic Instinct<\/em> cuando descruzaba las piernas.<\/p>\n<p>Aquella noche, la Nena le hizo el amor a Arturo con una desesperaci\u00f3n de condenado a muerte.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfPero qu\u00e9 te pasa?<\/p>\n<p>\u2014Que me encantas, Rafi, me encantas \u2014susurr\u00f3 ella, y \u00e9l no alcanz\u00f3 a entender. Hab\u00eda momentos en que la Nena hablaba como proyectando las palabras hacia adentro, hacia sus v\u00edsceras. Al principio, \u00e9l le ped\u00eda que repitiera, le dec\u00eda que hab\u00eda hablado muy bajo, pero despu\u00e9s de varias solicitudes, la Nena se molest\u00f3 much\u00edsimo y \u00e9l aprendi\u00f3 su lecci\u00f3n. No le pregunt\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p>Al cabo de unos minutos, ella le meti\u00f3 la lengua en la boca y lo bes\u00f3 largamente, mientras su mano volv\u00eda a buscar las durezas necesarias para el placer.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">***<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al d\u00eda siguiente, en la oficina, la Nena llam\u00f3 a Rafael al celular.<\/p>\n<p>\u2014Quiero hablar contigo seriamente, almorcemos.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfD\u00f3nde?<\/p>\n<p>\u2014En el Havanna Caf\u00e9 del San Ignacio.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien, \u00bfen qu\u00e9 nivel queda?<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa sabes, no te hagas el desentendido.<\/p>\n<p>La Nena sonaba enojada, severa. Rafael, que ya le conoc\u00eda los vaivenes, fue comprensivo.<\/p>\n<p>\u2014Est\u00e1 bien. \u00bfDe qu\u00e9 vamos a hablar?<\/p>\n<p>\u2014Lo hablamos en el sitio.<\/p>\n<p>Rafael lleg\u00f3 unos cuarenta minutos m\u00e1s tarde de la hora acordada.<\/p>\n<p>\u2014Disculpa, hab\u00eda tr\u00e1fico, y adem\u00e1s, me perd\u00ed buscando el caf\u00e9.<\/p>\n<p>La Nena no estaba molesta. Cuando \u00e9l se inclin\u00f3 para darle un beso en la mejilla, ella sonre\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Quiero que sigas con Silvi \u2014dijo de improviso.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfC\u00f3mo? \u2014repuso \u00e9l confundido ante aquellas palabras.<\/p>\n<p>\u2014Que sigas con ella.<\/p>\n<p>Rafael hab\u00eda alzado la mano para llamar a un mesonero. Ahora, arrepentido, la dej\u00f3 caer sobre la mesa. Intent\u00f3 hablar serenamente:<\/p>\n<p>\u2014Nena, disculpa, pero lo que pase entre Silvia y yo, es asunto nuestro.<\/p>\n<p>\u2014Y m\u00edo \u2014dijo ella sin pausa.<\/p>\n<p>Por unos instantes, Rafael no tuvo palabras. Luego, prepar\u00e1ndose para ponerse en pie, dijo:<\/p>\n<p>\u2014Me voy.<\/p>\n<p>\u2014No quiero que nuestra relaci\u00f3n se interponga entre Silvia y t\u00fa \u2014dijo la Nena.<\/p>\n<p>Rafael se qued\u00f3 en el sitio, fue como si sus pies hubieran sido aferrados por ra\u00edces que se hund\u00edan a mil metros bajo tierra.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 est\u00e1s diciendo?<\/p>\n<p>\u2014Yo te adoro pero no quiero hacerle da\u00f1o a mi amiga. Lo que soy yo, puedo vivir sabiendo que tienes a otra.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfDe qu\u00e9 hablas?<\/p>\n<p>\u2014De lo nuestro, \u00abArturo\u00bb \u2014respondi\u00f3 ella d\u00e1ndole una entonaci\u00f3n especial al nombre.<\/p>\n<p>\u2014Yo no soy Arturo \u2014respondi\u00f3 \u00e9l a\u00fan m\u00e1s desubicado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Vamos, Rafi! T\u00fa y yo sabemos que Arturo es una linda invenci\u00f3n tuya. \u00a1Por cierto, me encanta el detalle de los lentes de contacto!<\/p>\n<p>\u2014\u00bfLentes de contacto?<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, los verdes.<\/p>\n<p>\u2014Nena\u2026 \u2014dijo \u00e9l mostrando las palmas de la mano a la mujer, como poniendo un escudo, como protegi\u00e9ndose de un fuego enorme\u2014. Arturo no es una invenci\u00f3n, Arturo es mi hermano gemelo.<\/p>\n<p>Ahora la Nena era la confundida.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEst\u00e1s jugando conmigo, Rafi?<\/p>\n<p>Rafael hizo otro amago para ponerse de pie. Se detuvo como hac\u00eda unos instantes, pero esta vez su rostro se hab\u00eda transfigurado. Hab\u00eda recibido una revelaci\u00f3n palmaria.<\/p>\n<p>\u2014Espera, espera\u2026 \u2014dijo\u2014. \u00bfQuiere decir que todo este tiempo t\u00fa cre\u00edste que yo estaba jugando a ser otro? \u00bfQue yo me hab\u00eda inventado lo del hermano gemelo? \u00bfQuiere decir que t\u00fa, adem\u00e1s, estabas disfrutando ese juego?<\/p>\n<p>\u2014Pero Rafi, era m\u00e1s que evidente que\u2026<\/p>\n<p>\u2014Pensaste que ten\u00edas un romance con el novio de tu mejor amiga.<\/p>\n<p>\u2014Un romance no, un amor verdadero \u2014respondi\u00f3 ella indignada, en los ojos el reflejo de una alta hoguera.<\/p>\n<p>\u2014Yo sab\u00eda que no te funcionaba bien la cabeza, pero esta vaina es el colmo.<\/p>\n<p>\u2014No, por favor \u2014rog\u00f3 ella, casi hist\u00e9rica\u2014. T\u00fa eres Arturo y eres Rafi; eres los dos.<\/p>\n<p>Rafael sac\u00f3 el tel\u00e9fono celular e hizo un marcado r\u00e1pido. Esper\u00f3 unos segundos.<\/p>\n<p>\u2014Arturo, hermano \u2014dijo\u2014. Aqu\u00ed estoy con la Nena. Me la encontr\u00e9 en el San Ignacio. S\u00ed, est\u00e1bamos hablando de ti y decidimos llamarte. Te la paso.<\/p>\n<p>Rafael le extendi\u00f3 el celular. Ella lo agarr\u00f3 como quien sujeta de la cola a una rata muerta.<\/p>\n<p>\u2014Hola, mi amor \u2014farfull\u00f3 ella.<\/p>\n<p>Al otro lado, escuch\u00f3 una voz id\u00e9ntica a la de Rafael. Era Arturo:<\/p>\n<p>\u2014<em>\u00bfC\u00f3mo est\u00e1s?<\/em><\/p>\n<p>\u2014Bien, mi flaco\u2026 bien\u2026<\/p>\n<p>\u2014<em>Mi bella, habla con Rafa, dile que se piense mejor lo de Silvia. Andan mal, me imagino que lo sabes.<\/em><\/p>\n<p>\u2014S\u00ed, s\u00ed\u2026 algo me cont\u00f3 Silvi\u2026<\/p>\n<p>\u2014<em>Dile que vuelva con ella. Llevan muchos a\u00f1os juntos y cada vez se acerca m\u00e1s el momento del matrimonio.<\/em> <em>Eso lo aterra.<\/em><\/p>\n<p>\u2014Te entiendo, s\u00ed\u2026 hablar\u00e9 con \u00e9l\u2026<\/p>\n<p>Se despidieron. La Nena se qued\u00f3 con el celular un poco separado de la oreja, como ida. Rafael, presintiendo que el tel\u00e9fono iba a terminar en el piso, hizo un movimiento r\u00e1pido y lo ataj\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Ah\u00ed tienes \u2014dijo\u2014. De todos modos, si quieres, ma\u00f1ana podemos vernos los tres en este mismo lugar, si te parece.<\/p>\n<p>\u2014No\u2026 no\u2026 est\u00e1 bien\u2026 \u2014dijo ella perdida, con el rostro vac\u00edo.<\/p>\n<p>\u2014Entonces adi\u00f3s, loca \u2014dijo Rafael de golpe, asqueado, y se alej\u00f3 del sitio a grandes pasos.<\/p>\n<p>La Nena, sombr\u00eda, entre dientes, murmur\u00f3 una frase venenosa que m\u00e1s parec\u00eda un pensamiento, de tan bajo que la dijo. Una mesonera que acababa de atender a la mesa de al lado, la vio mover los labios y crey\u00f3 que hablaba con ella.<\/p>\n<p>\u2014Disculpe, no la escuch\u00e9 \u2014dijo.<\/p>\n<p>La Nena la mir\u00f3 con desprecio y no le respondi\u00f3. Se qued\u00f3 all\u00ed, con la mirada perdida, repitiendo en murmullos aquella frase atroz y homicida.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/fedosy-santaella\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n<h6>*Publicados en: https:\/\/mentekupa.com y https:\/\/circulodepoesia.com, respectivamente<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El orden de las partes Hab\u00eda metido la llave en la cerradura cuando escuch\u00e9 la voz sobre mi espalda. \u2014Buenas tardes, vecino\u2026 Pens\u00e9 en no voltear, en hacerme el sordo; soplaba una brisa que anunciaba lluvia y estaba apresurado. La voz insisti\u00f3: \u2014Vecino, soy el del carro igual al suyo. 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