{"id":7792,"date":"2023-04-07T23:18:00","date_gmt":"2023-04-07T23:18:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=7792"},"modified":"2024-04-25T17:38:53","modified_gmt":"2024-04-25T17:38:53","slug":"cuentos-de-carmen-delia-bencomo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/cuentos-de-carmen-delia-bencomo\/","title":{"rendered":"Cuentos de Carmen Delia Bencomo"},"content":{"rendered":"<h3>El cuento de la cigarra ni\u00f1a<\/h3>\n<p>Cuando la cigarra lleg\u00f3 al barrio de las margaritas, eran pocos los que en este mundo sab\u00edan cantar. La cigarra lleg\u00f3 callada, con su traje de tierra y sus patas escondidas. Empezaron a murmurar todos, principalmente la mariposa y el loro. Nadie sab\u00eda en el barrio que las cigarras son unos seres hechos de sol y de m\u00fasica. Y en lo que la tarde asom\u00f3 la cara, la cigarra se abri\u00f3 el pecho, fue graduando un poco sus cuerdas, modul\u00e1ndolas, y lanz\u00f3 su canto firme, uniforme, sostenido, un canto que agujereaba el aire, el azul, el cielo.<\/p>\n<p>Entonces comenz\u00f3 la envidia. Dijo la mariposa a la cigarra:<\/p>\n<p>-No tienes este vestido m\u00edo que lo renuevo todos los a\u00f1os con roc\u00edos y estrellas.<\/p>\n<p>Y dijo el pavo real:<\/p>\n<p>-Yo soy feliz porque me hice poner en las alas todas las mariposas del mundo.<\/p>\n<p>Y dijo el loro:<\/p>\n<p>-Yo tengo plumas rojas en las alas y en la cola, y a veces canto.<\/p>\n<p>Y dijo el caracol:<\/p>\n<p>-Yo soy como una perla aplastada que cay\u00f3 de un mar lejano, por eso no puedo caminar bien, pero mi color es fino.<\/p>\n<p>Y dijo el bachaco:<\/p>\n<p>-Yo cargo con troncos y los escondo bajo tierra para que mis hijos no tengan fr\u00edo en el invierno.<\/p>\n<p>Y dijo la cerbatana:<\/p>\n<p>-Aunque soy delgada y muda, protejo las rosas. Yo desciendo de la jirafa, lo que pasa es que soy m\u00e1s peque\u00f1a.<\/p>\n<p>Y dijo el cigarr\u00f3n:<\/p>\n<p>-Yo hago mis casas dentro de la madera para que all\u00ed nazcan mis hijos, y a m\u00ed me copi\u00f3 el hombre cuando invent\u00f3 el avi\u00f3n. S\u00e9 rugir como los aviones y tambi\u00e9n aterrizar.<\/p>\n<p>Cansada ya la cigarra de tantas palabras, vol\u00f3 a una rama, desperez\u00f3 un poco sus alas, afin\u00f3 sus cuerdas, y dijo solemne ante la asamblea:<\/p>\n<p>-Mariposa, t\u00fa tienes lindos colores en las alas, pero eres muda, lo mismo que el pavo real, que te rob\u00f3 muchos rojos, verdes, azules, para vestirse, y la belleza eterna no es muda.<\/p>\n<p>-Y t\u00fa, pavo real, adem\u00e1s, eres necio y fatuo.<\/p>\n<p>-Loro, porque tienes dos plumas rojas en las alas, dices que eres bello, y no has pasado de charlat\u00e1n.<\/p>\n<p>-Tu, caracol, c\u00e1llate, no tienes color ni voz; y t\u00fa, bachaco, aunque protejas tus hijos, asaltas y robas las hojas de los \u00e1rboles y tambi\u00e9n te comes los hijos de las mariposas, los hijos de las lombrices, de las ara\u00f1as, que tienen derecho a la vida.<\/p>\n<p>-T\u00fa, cerbatana, y t\u00fa, cigarr\u00f3n, \u00bfpara qu\u00e9 sirven ustedes? Una es flaca como una rama difunta, y el otro es hinchado como una semilla. Todos ustedes son torpes. La belleza est\u00e1, seg\u00fan lo dispuso Dios, en el canto. Cuando un p\u00e1jaro canta en el bosque, nadie pregunta de qu\u00e9 color ser\u00e1. Ustedes se han re\u00eddo de m\u00ed, porque mi traje es humilde y de color de la tierra. Yo soy el \u00fanico ser que naci\u00f3 para cantar y que muere cantando.<\/p>\n<p>Cuando amaneci\u00f3, la mariposa hall\u00f3 al pie de una rosa dos alas casi blancas que se confund\u00edan con la tierra, con el aire, que dialogaban con el roc\u00edo, con los primeros reto\u00f1os, con las \u00faltimas neblinas.<\/p>\n<h3>Cantaclaro el hijo del viento<\/h3>\n<p>Cansado el viento de tantas murmuraciones sobre su vida errante y el desconocimiento de muchas personas, acerca de su ayuda a la tierra, decidi\u00f3 una ma\u00f1ana hacer un p\u00e1jaro.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Cantar\u00e1 como el agua! \u2014dijo, y llam\u00f3 a la brisa, la fuente y la luna, sus amigas, para pedirles un poco de frescura, m\u00fasica y luz.<\/p>\n<p>Varios d\u00edas y varias noches inventaron plumas, unieron colores, probaron campanas y por fin el p\u00e1jaro qued\u00f3 listo. Le dieron por nombre Cantaclaro. El viento, la luna, la brisa y la fuente desearon que todos lo conocieran, y llamaron a la nube y \u00e9sta, al escucharlo, llor\u00f3 de alegr\u00eda. Una fina lluvia ba\u00f1\u00f3 la tierra y, como hac\u00eda un d\u00eda claro, el Sol recogi\u00f3 su llanto y lo convirtieron en arcoiris.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s vino la mariposa reci\u00e9n salida de la cris\u00e1lida y cuando lo escuch\u00f3 se fue a contarlo de flor en flor.<\/p>\n<p>Y llegaron los ni\u00f1os de la escuela, quienes para acompa\u00f1ar sus canciones se pusieron a danzar.<\/p>\n<p>Entonces la brisa, la fuente y la luna lo enviaron a la fiesta del bosque, donde ofrec\u00edan un premio al mejor cantante y a la m\u00e1s linda canci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Canta sin miedo! \u00a1S\u00e9 fuerte y valiente para sostener tu canto! \u2014le dijo el viento.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Canta siempre con voz dulce y alegre! Repite los sonidos con claridad y belleza \u2014le dijo la brisa.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Canta con la frescura del agua! \u2014le dijo la fuente.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1A tus cantos agrega un poco de mi luz! \u2014le dijo la luna.<\/p>\n<p>Cantaclaro lleg\u00f3 al bosque donde estaban reunidos todos los p\u00e1jaros y cuando le toc\u00f3 su turno, lo hizo sin olvidar los consejos de su padre y sus protectoras.<\/p>\n<p>Una fuente lo invit\u00f3 a silbar. Detenidamente lo mir\u00f3 con sus ojos de agua limpia y le pregunt\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n eres? \u00bfQui\u00e9n te env\u00eda? \u00a1Silbas muy hermoso! \u2014Y Cantaclaro call\u00f3 t\u00edmido y emocionado.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Tienes la magia de la luna y la frescura de la brisa! \u2014le volvi\u00f3 a decir la fuente. Cantaclaro sonri\u00f3, bati\u00f3 sus alas y cant\u00f3 con m\u00e1s alegr\u00eda. La fuente lo llev\u00f3 a presencia de la rosa.<\/p>\n<p>\u2014Rosa, este p\u00e1jaro canta como el viento, la brisa, el agua.<\/p>\n<p>\u2014Lo llevaremos al \u00e1rbol de la vida \u2014dijo la rosa y lo acompa\u00f1\u00f3 hasta el coraz\u00f3n del bosque.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Mira! \u00a1Te traemos el hijo del viento! \u2014dijeron sus amigas\u2014 Debe ser fuerte como su padre y sus canciones frescas y suaves como la brisa, la luna y el agua \u2014dijo el \u00e1rbol de la vida, y Cantaclaro, estimulado con aquellas palabras, cant\u00f3 y cant\u00f3\u2026<\/p>\n<p>\u2014\u00a1A m\u00ed tambi\u00e9n me gusta! \u2014dijo el \u00e1rbol de la vida.<\/p>\n<p>Las hojas de los \u00e1rboles, las aguas del r\u00edo y las fuentes; los otros p\u00e1jaros y el pueblo entero conocieron del triunfo de Cantaclaro, y \u00e9l, muy contento, regres\u00f3 a su casa donde lo esperaban sus padres y amigos.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Hijo, vienes vencedor! \u2014le dijeron\u2014 \u00a1cu\u00e1nto habr\u00e1s sufrido! \u00a1A qu\u00e9 duras pruebas te someter\u00edan! \u00a1Cu\u00e1ntas palabras de elogio dir\u00edan en tu presencia! Mas, no debes envanecerte. Sigue con tu humildad, siendo cada vez mejor, para que todos comprendan la utilidad del viento y la gran ayuda que prestas a los dem\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cuento de la cigarra ni\u00f1a Cuando la cigarra lleg\u00f3 al barrio de las margaritas, eran pocos los que en este mundo sab\u00edan cantar. La cigarra lleg\u00f3 callada, con su traje de tierra y sus patas escondidas. Empezaron a murmurar todos, principalmente la mariposa y el loro. 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