{"id":773,"date":"2021-08-17T19:24:02","date_gmt":"2021-08-17T19:24:02","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=773"},"modified":"2023-11-24T18:38:58","modified_gmt":"2023-11-24T18:38:58","slug":"el-falke-nuestra-metafora-de-revolucion-traicionada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-falke-nuestra-metafora-de-revolucion-traicionada\/","title":{"rendered":"El Falke, nuestra met\u00e1fora de revoluci\u00f3n traicionada"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\"><strong>Jos\u00e9 Carlos De N\u00f3brega<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 iron\u00eda! Visit\u00e9 durante esta semana las <a href=\"https:\/\/books.google.co.ve\/books\/about\/Memorias_de_un_venezolano_de_la_decadenc.html?id=TLhNeUs0MnsC\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>Memorias de un venezolano de la decadencia<\/em><\/a> de Pocaterra para infectar mi \u00e1nimo del egotismo viril y vitalista muy nuestro compartido con Rufino Blanco Fombona, Rafael de Nogales M\u00e9ndez y Jos\u00e9 Mar\u00eda Vargas Vila, en un momento de mi debilidad y desaliento localizado en la insoportable y solitaria encerrona que nos oblidga a guardar el covid-19 aqu\u00ed en Valencia de San Desiderio. No quiero comparar esta prisi\u00f3n sin carceleros -ni Nereos Pacheco ni Macedonios Guerrero- con la experiencia penitenciaria de Pocaterra y Blanco Fombona. Mucho menos asimilar esta sensaci\u00f3n m\u00eda de melanc\u00f3lico exilio interior a su Exilio pol\u00edtico que nunca cauteriz\u00f3 en este par de grandes venezolanos. Me queda incrustada esta met\u00e1fora inigualable de la revoluci\u00f3n traicionada, la del Falke, en la cabeza, el coraz\u00f3n, el esp\u00edritu y las tripas.<\/p>\n<p>Sin embargo, desconfiando de la subcultura pavosa de las Efem\u00e9rides en c\u00e1psulas para el olvido y la adicci\u00f3n estupidizante y recreativa, am\u00e9n de los ciclos de eterno retorno hist\u00f3rico mal paridos a f\u00f3rceps, revisitar\u00e9 las memorias de Pocaterra, Blanco Fombona y de Nogales M\u00e9ndez para empaparme de su muy resuelto voluntarismo y rebeld\u00eda salvajes que dignifican el gentilicio venezolano. Confieso que necesito una gran ayuda de estos y otros amigos, como el tambi\u00e9n pol\u00edgrafo Nelson Guzm\u00e1n con su novela \u00abNostalgias de la Calle Larga\u00bb poema ejemplar en prosa sobre el Falke, para sacudirme el cerco acuciante que me tienden mis circunstancias y peripecias de ciudadano an\u00f3nimo que pretende sobrevivir para Vivir, pues mal vivir para sobrevivir no es m\u00e1s que una trampa de muerte en vida que nos tiende la Peste de ser Hombres, como bien lo diagnostica Albert Camus. Es menester empinarse cuando el desprop\u00f3sito de alrededor te aprieta el cuello.<\/p>\n<p>Insisto: no creo en la subcultura de las Efem\u00e9rides que ocupan o no la secci\u00f3n de entretenimiento y pasatiempos del diarismo nefasto. No importa, pues fragmentan el sentido de la misma Historia, tanto en sus metamorfosis, sus met\u00e1foras y sus accidentes. El mi\u00e9rcoles se cumpli\u00f3 un a\u00f1o m\u00e1s del fracaso de la expedici\u00f3n libertaria y aut\u00e9ntica del Falke que intent\u00f3 derrocar a Juan Vicente G\u00f3mez (11 de agosto de 1929). Ayer jueves le\u00ed el testimonio doloroso de Jos\u00e9 Rafael Pocaterra quien estuvo a bordo de ese barco, met\u00e1fora venezolana de la revoluci\u00f3n traicionada. La asonada frustrada por el general Emilio Fern\u00e1ndez, el espionaje gomecista en el exterior y los delatores que nunca faltan, me da vueltas hoy en mi cabeza.<\/p>\n<p>Las \u00abMemorias de un venezolano de la decadencia\u00bb, salvo honrosas excepciones de cr\u00edticos atentos y lectores muy conmovidos, sigue siendo un cl\u00e1sico venezolano incomprendido, mal interpretado y poco le\u00eddo. Pocaterra cierra \u00e9ste su libro m\u00e1s vivo con el episodio del Falke, soportando un silencio estoico de siete a\u00f1os. Luego de soportar las invectivas mezquinas de su tiempo. Por fortuna, su compa\u00f1ero de infortunio pol\u00edtico e insurrecto, Don Rufino Blanco Fombona lo defendi\u00f3 como el duelista valeroso que siempre es con la pluma y la espada del samur\u00e1i. Ese silencio de nuestro pol\u00edgrafo m\u00e1s insigne, no fue un mero artilugio de la escritura desde el exilio, sino se fragu\u00f3 en los retortijones de su est\u00f3mago hambriento, las escoriaciones de su piel y el padecimiento de ver el cortejo de muertos desde la abyecta prisi\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/jose-carlos-de-nobrega\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Carlos De N\u00f3brega \u00a1Qu\u00e9 iron\u00eda! 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