{"id":7658,"date":"2023-03-18T18:46:26","date_gmt":"2023-03-18T23:16:26","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=7658"},"modified":"2024-11-29T16:24:31","modified_gmt":"2024-11-29T20:54:31","slug":"conociendo-a-rafael-zarraga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/conociendo-a-rafael-zarraga\/","title":{"rendered":"Conociendo a Rafael Z\u00e1rraga"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\"><strong>Auredmy C. L\u00f3pez D.<\/strong><\/h4>\n<p><em>Al pueblo de Yaracuy\u2026<\/em><\/p>\n<p><strong>I <\/strong><strong><em>El Advenimiento\u2026<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En una aldea, de apenas tres casas, llamada \u201cAgua Blanca\u201d en Boraure, municipio \u201cLa Trinidad\u201d, vio la luz por primera vez: Rafael \u00c1ngel Z\u00e1rraga Parra, un 24 de Junio de 1929. Fueron sus padres Eudoro Z\u00e1rraga y Ramona Parra.<\/p>\n<p>Su advenimiento se produce en una Venezuela gobernada por Juan Vicente G\u00f3mez, cuyo mandato se recuerda por el uso excesivo de la fuerza contra aquellos que se opon\u00edan a su r\u00e9gimen; las c\u00e1rceles estaban repletas de hombres encadenados, la libertad de expresi\u00f3n estaba prohibida.<\/p>\n<p>La sociedad venezolana viv\u00eda con miedo y silencio; pero con \u00e1nimos esperanzados, con el surgimiento de movimientos civiles, estudiantiles (generaci\u00f3n del 28), intelectuales que se enfrentaban al dictador.<\/p>\n<p>A pesar de vivir en una \u00e9poca de tanta agitaci\u00f3n y censura, por lo general los venezolanos, especialmente los que habitaban el interior del pa\u00eds, se dedicaban al cultivo de la tierra como sustento econ\u00f3mico de la familia. La comunidad de Agua Blanca no se escap\u00f3 de esta realidad, as\u00ed que la familia de nuestro futuro escritor se dedicaba al cultivo del caf\u00e9, tabaco, ma\u00edz, pl\u00e1tano, en conucos propios o eran empleados como mano de obra para trabajar sembrad\u00edos.<\/p>\n<p>Pocos a\u00f1os hab\u00edan pasado, cuando Rafael sufre el abandono de su padre Eudoro y, es as\u00ed que crece bajo la protecci\u00f3n, educaci\u00f3n, amor y orientaci\u00f3n \u00a0de sus abuelos maternos: Don Jos\u00e9 Exceg\u00e9simo Parra y Do\u00f1a In\u00e9s Mar\u00eda Parra, quienes junto a su mam\u00e1 Ramona, dejar\u00edan huellas indelebles en su personalidad.<\/p>\n<p>Z\u00e1rraga naci\u00f3 en Boraure, pero crece y vive es en la poblaci\u00f3n de Cocorote donde llega con su familia a los dos a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>Es en una humilde vivienda en la calle Zamora del Barrio Campo Alegre de Cocorote, donde inicia albergar en su alma, en su memoria, las m\u00e1s c\u00e1lidas experiencias de amistad, aventura, juegos infantiles y los sinsabores de la pobreza; cada una moldeadas en el coraz\u00f3n por los sabios consejos de su \u201cpapaviejo\u201d y \u201cmamavieja\u201d, nombres afectivos dados por \u00e9l a sus abuelos, seres enraizados por siempre en su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p><strong><em>Su Infancia\u2026<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Rafael o <em>\u201cPavo relleno\u201d, <\/em>como le dec\u00edan sus amiguitos, se caracteriz\u00f3 por ser un ni\u00f1o inquieto, autodidacta y trabajador, que siempre buscaba la manera de ayudar econ\u00f3micamente a su humilde familia. De all\u00ed que realiz\u00f3 varios trabajos como: vendedor de dulces caseros, atend\u00eda bodegas, realizaba mandados. En varias ocasiones elaboraba grandes y coloridos papagayos que vend\u00eda entre sus amigos; esto le permiti\u00f3 respetar y conocer a la naturaleza, as\u00ed como valorar la alimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A la edad de nueve a\u00f1os, ingresa a la Escuela \u201cTovar y Tovar\u201d; para entonces, ya sab\u00eda leer y escribir. Su educaci\u00f3n primaria a veces era interrumpida por la necesidad de dedicarse por completo al trabajo; pero esta situaci\u00f3n no le impidi\u00f3 abandonar los estudios por completo, por el contrario, estimulado por su abuelo, lograba incorporarse r\u00e1pidamente a sus labores estudiantiles.<\/p>\n<p>Rafael fue un ni\u00f1o pobre, pero rico en afecto familiar, que consolid\u00f3 en \u00e9l, valores para vivir digno y decentemente, orgulloso de su humilde origen.<\/p>\n<p>Para el a\u00f1o 1944, ya adolescente viaja a la capital del pa\u00eds, en busca de oportunidades. En Caracas desempe\u00f1\u00f3 diversos empleos entre ellos: ayudante en una tintorer\u00eda, fue obrero en una f\u00e1brica de maicena, mensajero en una agencia de noticias de nombre \u201cOfipren\u201d, hasta ingresar como portero en el Diario \u201cEl Nacional\u201d.<\/p>\n<p><strong><em>II <\/em><\/strong><strong><em>Surgimiento de un periodista y <\/em><\/strong><strong><em>un escritor<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Es trabajando en los talleres de \u201cEl Nacional\u201d en 1949, donde empieza a adquirir conocimientos y experiencia en el campo period\u00edstico; all\u00ed aprende a escribir a m\u00e1quina, a redactar, a tomar fotograf\u00edas y hacer reportajes. Su primer trabajo como periodista fue un reportaje sobre Cocorote titulado: \u201cCocorote, un pueblo sin futuro definido\u201d.<\/p>\n<p>Simult\u00e1neamente con su preparaci\u00f3n period\u00edstica, desarrolla el h\u00e1bito a la lectura, despertando en \u00e9l el gusto por la lectura fervorosa de: revistas culturales, peri\u00f3dicos, libros, hasta formar su primera biblioteca.<\/p>\n<p>El contacto directo entre las oficinas y los pasillos del diario con grandes personalidades de la literatura venezolana, como Arturo Uslar Pietri, Mariano Pic\u00f3n Salas, Guillermo Menes entre otros, que se desempe\u00f1aban como colaboradores del peri\u00f3dico, estimularon en Z\u00e1rraga el inter\u00e9s por conocer el arte de la palabra; realiz\u00f3 varios escritos que casi siempre eran rechazados por su poca experiencia y dominio en el \u00e1rea de las letras.<\/p>\n<p>Su esp\u00edritu rebelde lleva a Rafael, a prepararse mejor; autodidacta siempre, empieza arduamente a estudiar; se convierte en un lector impenitente de la lectura cl\u00e1sica, nacional e inicia a crear historias y personajes donde lo real se confunde con lo imaginario.<\/p>\n<p>Continuando con su carrera period\u00edstica, funda en 1957, el semanario independiente \u201cEl Cocorote\u00f1o\u201d, de poca duraci\u00f3n; sin embargo, en 1958 reaparece brevemente, tras el derrocamiento de P\u00e9rez Jim\u00e9nez. Para el a\u00f1o de 1959, este yaracuyano contaba para entonces con un conjunto de trabajos literarios publicados en los diarios \u201cEl Nacional\u201d, \u201cEl Cocorote\u00f1o\u201d,\u00a0 y revistas de Caracas, Valencia y Barquisimeto, que son recopilados por \u00e9l, bajo el t\u00edtulo de: \u201cLa risa qued\u00f3 atr\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Gracias a su ardua preparaci\u00f3n en la literatura, Rafael Z\u00e1rraga en 1959, obtiene el Premio \u00danico del Concurso de Cuentos de \u201cEl Nacional\u201d, con la Obra titulada: \u201cNubarr\u00f3n\u201d,\u00a0 convirti\u00e9ndose en el primer escritor novel que gana tan importante concurso.<\/p>\n<p>Entre los a\u00f1os 1961 y 1962, realiza un curso intensivo de periodismo en la Universidad de Carabobo, en colaboraci\u00f3n con la Universidad Central de Venezuela y en 1966, gana nuevamente el Concurso de Cuentos de \u201cEl Nacional\u201d, con la Obra \u201cLa Brasa duerme bajo la Ceniza\u201d; como premio recibe una beca para estudiar en la Universidad de Perugia (Italia).<\/p>\n<p><strong>III <\/strong><strong><em>Vida de Bohemia\u2026<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Su estad\u00eda en el pa\u00eds de Miguel \u00c1ngel ofreci\u00f3 a Z\u00e1rraga, estudiar el arte, la literatura, aprender el idioma italiano. Visita varias ciudades italianas e inicia una vida de bohemia, que lo llev\u00f3 a conocer pa\u00edses como: Suiza, Austria, Alemania, Yugoslavia, Bulgaria, Turqu\u00eda, Damasco, Atenas, entre otras naciones; apreci\u00f3 las bellezas naturales de los r\u00edos Tigris y \u00c9ufrates.<\/p>\n<p>Con una mente cargada de nuevas im\u00e1genes, Z\u00e1rraga regresa al pa\u00eds en 1969, para trabajar en el Diario \u201cPor Qu\u00e9\u201d. En 1971 funda otro semanario \u201cEl Chuzo\u201d; aqu\u00ed se desempe\u00f1a como Jefe de Redacci\u00f3n, articulista; esta actividad la realiza por seis a\u00f1os. Cerrado el diario, se dedica nuevamente a escribir.<\/p>\n<p><strong>IV <\/strong><strong><em>Una Escritura Libre y Reflejo del Pr\u00f3jimo<\/em><\/strong><\/p>\n<p>La vasta obra literaria de Rafael Z\u00e1rraga est\u00e1 compuesta fundamentalmente por los g\u00e9neros de la narrativa (novelas, cuentos), la dramaturgia y la po\u00e9tica. En cada uno de ellos hay un nexo com\u00fan; \u201cel compromiso con la palabra verdadera, con el lector, con la vida real, sincera y no superficial\u201d.<\/p>\n<p>Es un compromiso construido con la transparencia del lenguaje, a la hora de escribir contenidos fuertes, ligeros en el lenguaje. Enriquecido con frescura, casto, lleno de amor, salpicado a veces con tono sat\u00edrico o ir\u00f3nico. Z\u00e1rraga evoca y traslada al lector a historias locales, de gente de pueblos, gente humilde. Sus historias se caracterizan por tener una carga emocional y espiritual que trasciende con mucha naturalidad, aspectos de la vida con temas de car\u00e1cter hist\u00f3rico, m\u00e1gico, amoroso y social que rodean al hombre. Todas sus creaciones son construidas bajo una actitud c\u00edvica, de observaci\u00f3n, con curiosidad imaginativa, que invitan a reflexionar sobre la vida y el ser humano.<\/p>\n<p>Rafael encuentra en la palabra el poder iluminador para reflejar el sentir del pr\u00f3jimo, de los d\u00e9biles, de los antepasados, para perpetuar en la memoria, el tiempo de personas que vivieron en silencio su diario vivir.<\/p>\n<p>La sinceridad en la escritura permiti\u00f3 a Rafael, acercarse m\u00e1s a su gente, a su terru\u00f1o y a identificarse con las luchas sociales del pueblo venezolano. De all\u00ed, que en varias oportunidades sus semanarios eran constantemente supervisados por representantes de los gobiernos de turno. Uno de sus \u00faltimos trabajos period\u00edsticos fue el realizado en una Emisora regional llamado \u201cGigantes\u201d, peque\u00f1as biograf\u00edas de personajes de la literatura, arte, m\u00fasica, entre otros.<\/p>\n<p><strong>V <\/strong><strong><em>El Abrazo Fraterno\u2026<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Otra de las aficiones de Z\u00e1rraga era el gusto por la m\u00fasica cl\u00e1sica, el tango, el ajedrez. Era el compartir el abrazo fraterno entre amigos, conocidos, en comuni\u00f3n con la alegr\u00eda de vivir\u00a0 con intensidad, con sencillez, lo bueno y lo malo que encierra el acto sublime de todo ser humano \u201cel arte de amar la vida\u201d.<\/p>\n<p>En el a\u00f1o 1976, construye su templo personal, la famosa Pagoda \u201cQuin \u2013 chon \u2013 ch\u00f3\u201d \u00a0en Cocorote, cuyo significado citamos a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p><em>\u201c\u2026le dio este nombre jocosamente, porque ese grano tiene un nombre cuya fon\u00e9tica se asemeja al idioma chino y adem\u00e1s es muy criollito\u201d\u2026 <\/em>(Z\u00e1rraga In\u00e9s Raquel, hija).<\/p>\n<p>Se convierte la pagoda en su centro de producci\u00f3n creativa, de espacio alegre para cobijar lazos de amistad, el compartir triunfos, fracasos, angustias y sorpresas de la vida, con gran naturalidad entre amigos y\u00a0 familiares. Rafael Z\u00e1rraga fue un bohemio so\u00f1ador, inquisidor, fraternal, que consolid\u00f3 y valor\u00f3 la amistad dentro de su pueblo de Cocorote, como en todo el territorio nacional.<\/p>\n<p><strong>VI <\/strong><strong><em>Guardi\u00e1n de la Memoria<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Detr\u00e1s de la m\u00e1quina de escribir, la tinta, el l\u00e1piz y el papel, Z\u00e1rraga lleg\u00f3 a cultivar una literatura que lo acerc\u00f3 a su gente, a su terru\u00f1o, sus costumbres; con un dominio innato de la memoria capaz de narrar y crear peque\u00f1os universos que describen la realidad consciente de nuestros antepasados.<\/p>\n<p>Rafael, va deshilvanando poco a poco el tiempo, para buscar la esencia, la idiosincrasia de un colectivo, para perpetuar en la memoria de nuevas generaciones. El amor y el compromiso con su origen.<\/p>\n<p>Este yaracuyano, hombre de letras, fue el resultado de una formaci\u00f3n con pasi\u00f3n a la lectura, a la constancia, del quehacer literario y a la escuela de la vida.<\/p>\n<p>Con sencillez, sensibilidad y orgullo de su origen, abri\u00f3 las puertas de la amistad, del aprendizaje, donde los triunfos y honores personales no lo apartaron de su condici\u00f3n humilde, de gente de pueblo, a la superficialidad le dio la espalda y con afecto y gran maestr\u00eda, brind\u00f3 a sus coterr\u00e1neos sus letras para remontar por siempre el lindero de la venezolanidad con su escritura.<\/p>\n<p>Rafael Z\u00e1rraga muere un 8 de Febrero de 2006, dejando huellas en las letras y memorias de nuestro estado, especialmente en su pueblo de Cocorote; inspirador de muchas aventuras, de amor, respeto y apego a la naturaleza y tradici\u00f3n de este pueblo.<\/p>\n<p>Para finalizar, citaremos una muestra de ese sentimiento de Rafael para con su pueblo:<\/p>\n<p><em>\u201cDe manera que todo lo bueno y a\u00fan por las cosa malas que he recibido de la vida, doy gracias a Dios por haberme permitido vivir intensamente. Y despu\u00e9s que muera, quiero permanecer en Cocorote junto a mis seres queridos como mi hermano Vladimir, mi mam\u00e1 y mis abuelos, as\u00ed mi esp\u00edritu podr\u00e1 recorrer el pueblo cuando quiera, en compa\u00f1\u00eda de aquellas almas que estuvieron a mi lado por amor, por afecto, por amistad, a trav\u00e9s del tiempo que me toc\u00f3 vivir en este mundo\u201d\u2026 <\/em>(Contares, 2007)<\/p>\n<p><strong>Obras publicadas, comprenden los siguientes T\u00edtulos<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>\u201cLa Risa qued\u00f3 atr\u00e1s\u201d. (1959)<\/li>\n<li>\u201cNubarr\u00f3n y otros Cuentos\u201d. (1968)<\/li>\n<li>\u201cCuarenta nocturnos y una Sinfon\u00eda\u201d. (1971)<\/li>\n<li>\u201cCasi tan alto, como el Campanario\u201d. (1977)<\/li>\n<li>\u201cLa \u00faltima oportunidad del Magallanes\u201d. (1978)<\/li>\n<li>\u201cLas Rondas del Obispo\u201d. (1982)<\/li>\n<li>\u201cEl C\u00f3ndor Desvelado\u201d. (1983)<\/li>\n<li>\u201cCuatro Cuentos\u201d. (1994)<\/li>\n<li>\u201cVersos del mal vivir\u201d. (2004)<br \/>\n\u00b7 \u201cContares\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Para el Teatro escribi\u00f3 las presentes Obras<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>\u201cLa Piedra Grande\u201d<\/li>\n<li>\u201cAl Fondo del Espejo\u201d.<\/li>\n<li>\u201cCuatro Ventanas hacia el Miedo\u201d.<\/li>\n<li>\u201cLa Fiesta de los Inocentes\u201d.<\/li>\n<li>\u201cElisa morir\u00e1 esta noche\u201d.<\/li>\n<li>\u201cEl Hombre y el Perro\u201d.<\/li>\n<li>\u201cEl Anillo de Fanny\u201d.<\/li>\n<li>\u201cAquel Faustino Parra\u201d.<\/li>\n<li>\u201cUrach\u00ed\u201d.<\/li>\n<li>\u201cLas Ventajas de llamarse Juan\u201d.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Obras In\u00e9ditas<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>\u201cCuadernos del vendido\u201d.<\/li>\n<li>\u201cEsperpentos y otras intenciones\u201d<\/li>\n<li>\u201cEl Reventador de Globos\u201d<\/li>\n<li>\u201cEl P\u00e1jaro\u201d<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>COOPERATIVA \u201cFONDO EDITORIAL COMUNITARIO\u201d. Cuadernos de Buena Voluntad. <strong><u>Hoguera Verbal<\/u><\/strong>. A\u00f1o 1. N\u00ba 1. Julio, 2009.<\/p>\n<p>Z\u00c1RRAGA, RAFAEL. <strong><u>Contares.<\/u><\/strong> Ediciones UNEY, 2007. San Felipe, Estado Yaracuy, Venezuela.<\/p>\n<h4>Cuentos<\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cuentos-rafael-zarraga\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Juantopocho\/Nubarr\u00f3n<\/a><\/p>\n<h6>*Fuente: http:\/\/bienalrafaelzarraga.blogspot.com. Foto: Lisbella P\u00e1ez (http:\/\/yaracultura.blogspot.com)<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Auredmy C. L\u00f3pez D. Al pueblo de Yaracuy\u2026 I El Advenimiento\u2026 En una aldea, de apenas tres casas, llamada \u201cAgua Blanca\u201d en Boraure, municipio \u201cLa Trinidad\u201d, vio la luz por primera vez: Rafael \u00c1ngel Z\u00e1rraga Parra, un 24 de Junio de 1929. Fueron sus padres Eudoro Z\u00e1rraga y Ramona Parra. 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