{"id":7297,"date":"2023-01-25T20:35:08","date_gmt":"2023-01-25T20:35:08","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=7297"},"modified":"2023-11-24T18:23:23","modified_gmt":"2023-11-24T18:23:23","slug":"dos-cuentos-vulgares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cuentos-vulgares\/","title":{"rendered":"Dos cuentos vulgares"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Roberto Mart\u00ednez Bachrich<\/h4>\n<h3><strong>Matem\u00e1tica III<\/strong><\/h3>\n<p>Manuel detiene el carro frente al edificio. Se baja y se acerca al intercomunicador: \u201cDA\u00d1ADO\u201d. Vuelve al carro y toma el celular:<\/p>\n<p>01492374782:<\/p>\n<p>\u2014Al\u00f3, Julia.<\/p>\n<p>\u2014X.<\/p>\n<p>\u2014Bien \u00bfy t\u00fa?<\/p>\n<p>\u2014Y.<\/p>\n<p>\u2014Aqu\u00ed, abajo.<\/p>\n<p>\u2014Z,<\/p>\n<p>\u2014No vienes!<\/p>\n<p>\u2014X + Y + Z&#8230;<\/p>\n<p>\u2014 (Despu\u00e9s de un silencio largo) S\u00ed, s\u00ed, bueno chao \u2014y cuelga.<\/p>\n<p>Manuel le da un golpe al volante y luego recuesta la cabeza en el asiento. Mira por la ventana: carros y m\u00e1s carros, la Plaza P\u00e1ez, una vieja paseando a su perro, una mujer&#8230; del otro lado de la calle hay una mujer de vestuario provocativo. Una puta, probablemente. Manuel se acomoda en el asiento y fija su vista en ella. La mujer camina entaconada: tres pasitos a la izquierda, tres a la derecha y as\u00ed. Se queda observando con mirada de fuego a cuanto carro le pasa lento por el frente (los que manejan tambi\u00e9n la miran), les sonr\u00ede, les hace gestos no muy disimulados con el cuerpo. Manuel divisa a lo lejos unas luces rojas y azules que se aproximan. La mujer se da cuenta tambi\u00e9n y corre a esconderse detr\u00e1s de un quiosco de peri\u00f3dicos. La patrulla pasa y se aleja. Ella asoma la cara \u2014cual tortuga saliendo del cascar\u00f3n\u2014 y luego el resto del cuerpo. Vuelve a su antiguo lugar.<\/p>\n<p>\u2014Una puta, definitivamente \u2014piensa Manuel, enciende el carro y se va.<\/p>\n<p>Es s\u00e1bado por la noche, \u00e9l no se va a ir a su casa as\u00ed como as\u00ed, s\u00f3lo porque Julia \u201cse sienta mal\u201d. Tampoco va a aparecerse solo en esa \u00a0fiesta, la verdad, nunca tuvo muchas ganas de ir. Mucho menos se ir\u00e1a una tasca a beberse la ingrimitud. No, esa \u00e9poca ya pas\u00f3. Entonces \u00bfqu\u00e9 puede hacer?<\/p>\n<p>Correcto: cogerse a la puta de la esquina. Manuel acelera y da la vuelta apenas puede. La idea de que alguien se haya llevado a su putita lo horroriza.<\/p>\n<p>Llega a la esquina y ve un carro detenido frente a la mujer, quien recostada en la ventanilla sonr\u00ede con descaro y se insin\u00faa ordinaria. Manuel se acerca lo suficiente y toca la corneta varias veces, el carro de adelante sale disparado (probablemente un conductor que se sinti\u00f3 reconocido por alg\u00fan amigo moralista con carro similar al de Manuel).<\/p>\n<p>La mujer mira con desd\u00e9n la estela de humo del veh\u00edculo huido y luego se da la vuelta y observa a Manuel. \u00c9l la mira y le alza las cejas rid\u00edculamente. Ella muestra toda su dentadura en media luna, se echa el cabello hacia atr\u00e1s y comienza su sensual desplazamiento \u2014 de ocho a diez pasos\u2014 hasta el carro de Manuel.<\/p>\n<p>Manuel, ahora s\u00ed, la detalla en cada \u00e1ngulo de su cuerpo. Sus facciones son algo toscas: nariz gruesa, mirada r\u00edgida, expresi\u00f3n algo dura; sin embargo, sus tetas son prodigiosas y su culo magistral. Manuel de repente se acuerda de una frase de su profesora de Matem\u00e1tica IM en la Universidad: \u201cNo importan las partes por separado, importa el conjunto\u201d y por primera vez en la vida le da la raz\u00f3n.<\/p>\n<p>La mujer \u2014faldita roja, botas hasta las rodillas y top de piel de tigre asoma sus colmillos y garras a la ventana.<\/p>\n<p>\u2014Hola papito.<\/p>\n<p>\u2014Hola tigresa.<\/p>\n<p>\u2014Soy Bruna, si me contratas te llevo hasta la luna.<\/p>\n<p>\u2014Suena bien, pero&#8230; \u00bfEl viaje espacial no me sale muy caro?<\/p>\n<p>Bruna se r\u00ede y le responde: \u2014Si quieres gozar como nunca, el precio es lo de menos, luego lo arreglamos-. Manuel asiente, Bruna sube al auto y se van.<\/p>\n<p>El \u201cSky Palace\u201d es el motel m\u00e1s cercano. All\u00ed se detienen despu\u00e9s de una superflua conversaci\u00f3n carruna (con las putas no se habla, se tira). Manuel llena el papeleo, paga y recibe las llaves. Los ojos de Bruna lo miran con seguridad. Sus senos lo apuntan voluptuosos. Camino al cuarto, Manuel piensa en Julia, estar\u00e1 tirada en su cama, quej\u00e1ndose de su \u201cmalestar\u201d, con su madre al lado mim\u00e1ndola. Piensa tambi\u00e9n en lo caro de los moteles hoy en d\u00eda, y en todo lo que ha gastado en moteles con Julia. Para nada, es siempre lo mismo: ella es demasiado fr\u00eda y convencional, no acepta juegos de ning\u00fan tipo, ni siquiera le gusta variar las posiciones, es una necia, una boba. Pero ahora \u00e9l se vengar\u00e1, todas sus fantas\u00edas las va a cumplir con su tigresa. Se ve que Bruna es una mujer ardiente. Valdr\u00e1 la pena haber pagado el motel (m\u00e1s bien le va a parecer barato cuando hayan terminado), y a Bruna&#8230; con todo lo que tiene en mente para ella cualquier precio ser\u00e1 escaso.<\/p>\n<p>La cama a la vista enciende a Manuel. Toma a Bruna por la cintura y empieza a morderle el top (con los dientes se arranca la piel del tigre). Ella lo detiene con sus manos y lo empuja a la cama con una fuerza sorprendente. Por un momento Manuel se asusta, piensa (ha estado yendo mucho al cine \u00faltimamente) que Bruna sacar\u00e1 una pistola de entre sus tetas y lo robar\u00e1 y lo matar\u00e1; pero ella comienza a sonre\u00edr y, a medida que todos y cada uno de sus dientes van formando la media luna, le dice:<\/p>\n<p>\u2014El viaje a la luna es largo pap\u00e1, coge pausa\u2014 y se le acerca tiernamente y lo escala y le lleva la boca al cierre lateral de su faldita. Manuel se la desabrocha con falsa parsimonia y comienza a darle mordisquitos en las nalgas, en el lateral de las piernas, en&#8230;<\/p>\n<p>Manuel se pone p\u00e1lido. A su mente cin\u00e9fila vienen im\u00e1genes terribles de las peores escenas de Madame Butterfly o Las edades de Lul\u00fa, Levanta la cara como incr\u00e9dulo y se reencuentra con unas facciones algo toscas: nariz gruesa, mirada r\u00edgida, expresi\u00f3n algo dura. Ahora unas manos grandes lo sujetan por el cuello y le bajan la cabeza poni\u00e9ndolo frente a frente con esa columna (d\u00f3rica, j\u00f3nica o corintia a qui\u00e9n le importa) que comienza a erigirse monumental mientras arriba suena la risa ronca de una Bruna muy hombruna.<\/p>\n<p>\u2014Empecemos por la v\u00eda l\u00e1ctea\u2014 dice Bruna con voz de locutor.<\/p>\n<p>Manuel est\u00e1 a punto de entrar en shock, de reojo (y porque necesita evadir la vista de aquel miembro obsceno frente a su cara) logra ver los m\u00fasculos en los brazos de Bruna que ahora lo inmovilizan por completo. En silencio maldice al fantasma de su profesora de Matem\u00e1tica lll en la Universidad y le (se) pregunta rabioso: \u00bfNo importan partes por separado? \u00bfImporta el conjunto? Entonces concluye que los profesores de matem\u00e1tica Nunca, pero nunca, tienen raz\u00f3n. Manuel vuelve al laberinto de D\u00e9dalo. La(\u00e9l) Minotaura presiona\u00a0 su cuello. No hay salida.<\/p>\n<p>Y pensar que Julia estar\u00e1 durmiendo.<\/p>\n<p>No hay salida.<\/p>\n<p>Manuel comienza a abrir la boca.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h3><strong>Semen<\/strong><\/h3>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 180px;\"><em>\u201cEs el porvenir lo que el sue\u00f1o nos muestra, mas no el porvenir real, sino el que nosotros deseamos.\u201d Freud<\/em><\/p>\n<p>Oscuro, muy oscuro el ambiente. Densa y pesada la atm\u00f3sfera. Sin embargo, entre las sombras bien distingues las siluetas que te hieren. Porque el castigo y la muerte \u2014ahora lo sabes vienen en colores.<\/p>\n<p>La mujer del vestido amarillo te toma por un brazo, la del vestido rojo por el otro, la del azul y la del morado te toman cada una por una pierna; y all\u00ed est\u00e1s, Ad\u00e1n, sin nada que hacer para escapar, siendo v\u00edctima de la venganza de cuatro furias. Te acercan al borde de un pozo, te hacen da\u00f1o de la pura fuerza-odio que poseen. Te halan, te empujan y se r\u00eden a todo grito de ti. Te lanzan, Ad\u00e1n, y caes al pozo de fluido blanquecino, espeso, viscoso; all\u00ed mantenerse a flote es imposible, el l\u00edquido pastoso te va tragando cual arena movediza y ni el mejor nadador podr\u00eda salvarse. Tu cuerpo se va hundiendo r\u00e1pidamente mientras logras ver de reojo cuatro cinturas, culos; ocho piernas, tetas; todas alguna vez tuyas, por la fuerza pero tuyas, y que ahora disfrutan de tu muerte pr\u00f3xima con sonrisas que tapan el resto de las caras. Tienes una erecci\u00f3n inveros\u00edmil, quiz\u00e1 tu \u00faltima erecci\u00f3n, Ad\u00e1n, y entonces te preguntas si vali\u00f3 la pena el placer, si tu muerte paga bien a todo el sexo tomado; pero no hay tiempo para respuestas: el semen ya penetra tu boca, tus fosas nasales; y te ahogas, y te asfixias, Ad\u00e1n, mientras oyes las \u00faltimas carcajadas de tus cuatro vengadoras arriba; y te despiertas.<\/p>\n<p>De un salto que te caes de la cama, Ad\u00e1n, as\u00ed despiertas, con sudor goteando hasta de los p\u00e1rpados; y entonces, por primera vez cuestionas el hecho de la violaci\u00f3n, te cuestionas.<\/p>\n<p>Te vistes y sales a caminar, luego de echar una hojeada a tu manual de autocastigo: <em>La interpretaci\u00f3n de los sue\u00f1os<\/em>: \u201cEl sue\u00f1o es realizaci\u00f3n inconsciente de deseos bla, bla&#8230;\u201d. Quiz\u00e1 la culpa te roe y quieres el castigo para lavarla. La muerte purifica, has o\u00eddo decir. Cierras el libro, no est\u00e1s para prisiones.<\/p>\n<p>Necesitas aire, debes oxigenar tu cerebro, tu coraz\u00f3n y tu pene. La polic\u00eda te busca, Ad\u00e1n. En dos semanas has violado a cuatro mujeres. Lo sabes: el acto carnal no es un asunto militar, uno no debe andar por la vida allanando cuerpos&#8230; pero no lo puedes evitar, e1 cuerpo femenino te idiotiza y animaliza hasta m\u00e1s all\u00e1 del l\u00edmite.<\/p>\n<p>La Avenida 16 es como una discoteca al aire libre, all\u00ed no podr\u00e1s reflexionar. Tomas uno de los callejones angostos que comunican con la 17. All\u00ed s\u00ed: la Avenida 17 es callada y oscura, nadie transita por all\u00ed a estas horas. \u00bfPero realmente te lleva all\u00ed el deseo de pensar para bien, o el hecho mismo de la soledad de la calle y una posible presa? No, Ad\u00e1n, ni pensarlo, t\u00fa s\u00ed quieres cambiar. No lo volver\u00e1s a hacer.<\/p>\n<p>Oyes unos pasos y a lo lejos divisas una sombra. Es una mujer, puedes olerla. Apuras tu paso, Ad\u00e1n, s\u00f3lo para enfocarla mejor. No le har\u00e1s nada pero por lo menos la disfrutar\u00e1s visualmente. Te deslizas sigiloso hasta estar a s\u00f3lo unos pasos de ella: es hermosa, lleva un vestido floreado ce\u00f1ido a un cuerpo de curvas precisas y bien trazadas; no s\u00f3lo es hermosa sino jugosa. Cuando camina, a medida que avanza, paso a paso, el vestido parece quedarse pegado entre las piernas en una especie de invitaci\u00f3n, de \u00a1t\u00f3mame Ad\u00e1n! Su culo ondea como bandera con la brisa del mar, arriba, abajo, a un lado, al otro. Tu apetito se va abriendo como un abismo. De vez en cuando logras ver medios perfiles y sus tetas, altivas, desafiantes, parecen hechas para ser mordidas; su cara \u2014la puedes ver cuando de la manera m\u00e1s sexy en que jam\u00e1s hayas visto a una mujer hacerlo, se echa el cabello hacia atr\u00e1s con ambas manos- es la de una diosa; en fin, Ad\u00e1n, es una mujer perfecta. Hay que penetrarla, tienes que hacerlo, ya ma\u00f1ana habr\u00e1 tiempo de reflexionar y de cambiar, pero no hoy: no violes ma\u00f1ana a quien puedas violar hoy, adem\u00e1s, qui\u00e9n sabe si la volver\u00e1s a ver alg\u00fan d\u00eda. \u00bfY si no? No soportar\u00edas el arrepentimiento de no haberla sembrado, no podr\u00edas vivir con la pesada culpa de tal omisi\u00f3n. La culpa, la culpa, la gran culpa. Date permiso para este \u00faltimo placer, es la \u00fanica opci\u00f3n sensata.<\/p>\n<p>Entonces imaginas esa expresi\u00f3n \u00fanica e insustituible del p\u00e1nico femenino que te hace temblar de placer, y tu hambre se desata hasta el infinito, y aceleras tu paso y la alcanzas, la tomas por los hombros, la empujas al piso&#8230; pero la diosa, en menos de un segundo, te clava un rodillazo entre las piernas, alza su falda y saca una pistolita de sus pantaletas, al tiempo que te grita:<\/p>\n<p>\u2014Arriba las manos, polic\u00eda,<\/p>\n<p>Para completar el cuadro de mala pel\u00edcula de acci\u00f3n, comienzan a llegar \u2014desde los callejones perpendiculares a la Avenida varias patrullas. Un polic\u00eda uniformado se acerca a ustedes, Ad\u00e1n, y te esposa y le pregunta a tu sue\u00f1o frustrado (quien ha resultado llamarse Eva) si est\u00e1 bien. Ella le dice que s\u00ed y te mira como se mira a una cucaracha y te escupe<\/p>\n<p>Ad\u00e1n y Eva, Eva y Ad\u00e1n, qu\u00e9 cruel te resulta saber perdida la posibilidad de iniciar b\u00edblicamente una historia de amor, de no ser padre de un Ca\u00edn y de un Abel, \u00a0de ira la c\u00e1rcel justo ahora cuando ibas a empezar tu rehabilitaci\u00f3n y tu vida clara y honesta. Y de saber, Ad\u00e1n, que en la c\u00e1rcel tu t\u00edtulo de violador ser\u00e1 cobrado. Y \u00a0cuando te veas zaherido y reventa te arrepentir\u00e1s de no haber sospechado la obvia necesidad de detenerse que aquel sue\u00f1o-alarma aplast\u00f3 en un tu nariz. \u00bfEra \u00e9ste el final que quer\u00edas? Era la muerte \u2014dulce muerte\u2014 a manos de mujeres, y no este nuevo, doloroso, inferior y sangrante porvenir. \u00bfC\u00f3mo pudiste olvidar, Ad\u00e1n, que Freud \u2014aunque no literalmente: en oscuras, enrevesadas, mal\u00e9ficas met\u00e1foras\u2014siempre tiene la raz\u00f3n?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Roberto Mart\u00ednez Bachrich Matem\u00e1tica III Manuel detiene el carro frente al edificio. Se baja y se acerca al intercomunicador: \u201cDA\u00d1ADO\u201d. 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