{"id":7293,"date":"2023-01-24T23:58:28","date_gmt":"2023-01-24T23:58:28","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=7293"},"modified":"2023-11-24T18:23:23","modified_gmt":"2023-11-24T18:23:23","slug":"unas-barajas-peligrosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/unas-barajas-peligrosas\/","title":{"rendered":"Unas barajas peligrosas o lectura de un cuento de \u00abEl libro de los tratados\u00bb"},"content":{"rendered":"<div class=\"\" dir=\"auto\">\n<div class=\"\" dir=\"auto\">\n<div class=\"x1iorvi4 x1pi30zi x1swvt13 x1l90r2v\" data-ad-comet-preview=\"message\" data-ad-preview=\"message\">\n<div class=\"x78zum5 xdt5ytf xz62fqu x16ldp7u\">\n<div class=\"xu06os2 x1ok221b\">\n<div class=\"x11i5rnm xat24cr x1mh8g0r x1vvkbs xdj266r x126k92a\">\n<h4 dir=\"auto\" style=\"text-align: right;\">Miguel Alfonso M\u00e1rquez Ord\u00f3\u00f1ez<\/h4>\n<p>A este libro de la escritora y amiga Esmeralda Torres (Ciudad Bol\u00edvar, 1967, narradora y poeta, licenciada en Castellano y Literatura por la Universidad de Oriente, vive en Cuman\u00e1) accedo muy f\u00e1cil, pues es un obsequio de la autora, quien, en una feria del libro del a\u00f1o pasado, lo present\u00f3 en Caracas y fuimos a almorzar en un concurrido restaurante de La Candelaria. Ese d\u00eda, por cierto, era domingo, no hab\u00eda mucha gente, pero el asopado de mariscos estaba delicioso. La conversaci\u00f3n, amable y cari\u00f1osa como siempre. Estos son detalles que de alguna manera forman parte, para m\u00ed, de este libro de cuentos, est\u00e1n unidos por una historia donde la presencia de la amistad se manifiesta al momento de atender a ese momento espec\u00edfico del surgir un objeto muy estimado, el libro, entre gente que escribe. Quer\u00edamos compartir esa emoci\u00f3n. La misma que a\u00fan llega hasta ac\u00e1 y encuentra impulso de escritura a partir de la lectura de una nota que Esmeralda coloca actualmente en Facebook y dice as\u00ed: \u201cEscribir cuentos es lo que m\u00e1s me gusta. Entre febrero de 2020 y enero 2021 escrib\u00ed un libro que luego se gan\u00f3 un premio nacional. En ese libro hay 2 textos que amo: GABINETE DE VANIDADES y VITRINA PARA BURGUESES. Para escribirlos tuve que adentrarme en la vida y en la obra de 5 poetas universales, las que ven en las fotos. Sufr\u00ed much\u00edsimo pero el resultado vali\u00f3 la pena. Son de los cuentos que m\u00e1s me gustan de lo escrito hasta ahora. Habr\u00e1 quien diga que no son cuentos, no voy a contradecir sus argumentos si los hubiera. A quien le interese los pueden encontrar en El Libro de los Tratados, edici\u00f3n de Fundarte 2022\u201d.<\/p>\n<p>Los dos relatos se\u00f1alados por Esmeralda en este fragmento pertenecen a la primera de una de las dos secciones del libro, la que se llama \u201cTratado de la soledad\u201d; la otra secci\u00f3n es \u201cTratado de la envidia\u201d. Es decir, que hay algo como cl\u00e1sico en esto, en el sentido de que es casi necesario mirar hacia el pasado y entonces dar, por ejemplo, con el tratado de las pasiones de Descartes (Las Pasiones del Alma). Estos cuentos tambi\u00e9n me hacen pensar en libros como Alexis o el Tratado del In\u00fatil Combate, y Memorias de Adriano. Con el primero la cercan\u00eda es evidente. En el pr\u00f3logo a este libro publicado en 1929, dice la autora de Opus Nigrum: \u201cel subt\u00edtulo \u00abEl tratado del in\u00fatil combate\u00bb hace eco al Tratado del In\u00fatil Deseo, obra un poco incolora de la juventud de Andr\u00e9 Gide. A pesar de ello, la influencia de Gide fue d\u00e9bil sobre Alexis: la atm\u00f3sfera casi protestante y la preocupaci\u00f3n por volver a examinar un problema sensual\u201d&#8230; La relaci\u00f3n con las famosas memorias traducidas al espa\u00f1ol por Julio Cort\u00e1zar no es tan de relieve, pero se me hace af\u00edn a la labor de la arqueolog\u00eda en tanto excavaci\u00f3n en terrenos donde el pasado tiene mucho que decir para entender mejor ese tiempo y asimismo el presente.<\/p>\n<p>Tomo una frase de Alexis o el Tratado del In\u00fatil Combate para que ojal\u00e1 funcione de gu\u00eda y esta dice: \u201cNo hay nada m\u00e1s secreto que una existencia femenina\u201d. Con esta idea y una cierta noci\u00f3n de tratado como conjunto de opiniones sobre el que existe alg\u00fan acuerdo, me aproximo entonces a la invitaci\u00f3n explicita de la Torres para que leamos su libro. Aqu\u00ed voy a acercarme a uno de ellos: \u201cGabinete de vanidades\u201d.<\/p>\n<p>Precediendo a los cuentos encontramos un ep\u00edgrafe de Ernest Hemingway que dice as\u00ed:<\/p>\n<p>\u201cTodos estamos rotos, as\u00ed es como entra la luz\u201d<\/p>\n<p>Al escribir este aforismo del norteamericano, recuerdo la anotaci\u00f3n que hace Esmeralda en su escrito de FB, donde afirma: \u201cHabr\u00e1 quien diga que no son cuentos, no voy a contradecir sus argumentos si los hubiera\u201d. Esto me parece tiene que ver con dos cosas: una, la idea del tratado como punto de vista sobre algo, y dos, el tema de lo roto como principio general. Asunto este que llega incluso hasta la concepci\u00f3n misma de lo que sea o no un cuento, y bajo la luz de los tratados (de un saber con acuerdos) se ve contrastante la incertidumbre hipot\u00e9tica de lo que sea en su esencia un escrito, en este caso, un relato. En este sentido, tal vez no sea muy exagerado pensar que estamos en un espacio donde los acuerdos y los desacuerdos se dan la mano, ya que el saber muestra esas limitaciones por donde se cuela la luz de las rupturas. Una manera de ver que pudiera entenderse desde los cimientos de la tolerancia, y desde la relatividad que afecta en la actualidad a los escritos, as\u00ed como a la sexualidad, ya que a lo binario de hombre y mujer se le adicionan ahora: lesbianas, gays, bisexuales, transg\u00e9neros y puntos suspensivos. En lo que a nosotros concierne, en lo referente a la lectura de unos \u201ccuentos\u201d, es probable que asistamos a materias problem\u00e1ticas con las nociones tradicionales sobre los g\u00e9neros. Asunto interesante, ya que tiene que ver, m\u00e1s all\u00e1 de lo literario, con la inmensa complejidad del presente en materia de la sexualidad, con sus liberaciones, sus desacomodos y tambi\u00e9n las no pocas arbitrarias ambiciones en las etapas fundacionales.<\/p>\n<p>\u201cGABINETE DE VANIDADES. HIJAS DEL FR\u00cdO Y LOS CUCHILLOS DE LA NOCHE\u201d.<\/p>\n<p>Bueno, bueno, bueno\u2026 hemos llegado a un lugar que se las trae. Son cinco \u201cfichas\u201d que corresponden a igual n\u00famero de escritoras. Esas importantes mujeres que dieron lugar a estas voces (como ya lo dijo Esmeralda: \u201cPara escribirlos [los cuentos] tuve que adentrarme en la vida y en la obra de 5 poetas universales\u201d). Ellas son las poetas: Anne Sexton (norteamericana, 1928-1974), Hanni Ossott (venezolana, 1946-202), Miy\u00f3 Vestrini (venezolana nacida en Francia, 1938-1991), Sylvia Plath (norteamericana, 1932-1963), y Alejandra Pizarnik (argentina, 1936-1972). Cada ficha est\u00e1 identificada tambi\u00e9n por el nombre de pila de cada una (Anne, Hanni, Miy\u00f3, Sylvia, Alejandra). Son, en una primera aproximaci\u00f3n, breves entrevistas imaginarias con preguntas iguales para las cinco. Aqu\u00ed est\u00e1 el tema que anunciaba la misma autora, que ella entiende estas entrevistas imaginarias como cuentos. Si bien lo espec\u00edfico de lo que sean cada uno de estos g\u00e9neros no es lo que me interesa, no dejo de registrar lo significativo de esa probable transgresi\u00f3n de los l\u00edmites convencionales. Transgresi\u00f3n que, por un lado, es un esp\u00edritu de cambio en el formato de lo que a lo mejor ocurre ac\u00e1, y por otro, es posible que est\u00e9 en sinton\u00eda con la intensidad de estas vidas conocidas por unas dimensiones peligrosas para encarar la vida, esas que conduc\u00edan muy fuertemente al suicidio (que logran Sexton, Vestrini, Plath, Pizarnik, y Ossott falleci\u00f3 a los 52 a\u00f1os, luego de una vida muy atravesada por severos conflictos). Transcribo de nuevo el subt\u00edtulo del cuento: \u201cHijas del fr\u00edo y los cuchillos de la noche\u201d. Subrayo la frase de la Yourcenar: \u201cNo hay nada m\u00e1s secreto que una existencia femenina\u201d.<\/p>\n<p>Estamos ante un fichero muy bien pensado, con preguntas y respuestas que van creando ambientes, climas, atm\u00f3sferas precisas y diferenciadas, dentro de una \u00edntima y breve pentalog\u00eda narrativa que las re\u00fane con conocimiento de causa y las muestra. Tienen algo de los retratos como s\u00edntesis existenciales en una l\u00ednea de interlocuci\u00f3n muy del d\u00eda de hoy, entre r\u00e1pida y espont\u00e1nea. Si me atreviera a m\u00e1s, pienso que son di\u00e1logos donde la delicadeza, la admiraci\u00f3n, el fervor de la lectura, la empat\u00eda, est\u00e1n en primera fila, y tambi\u00e9n, que esta ficci\u00f3n est\u00e1 montada desde los rigores y las densidades de los poemas, y registrada en un dominio de archivo espiritual, a modo de expedientes del alma.<\/p>\n<p>\u201cFicha n.\u00b0 1: Anne<\/p>\n<p>Nombre: Anne.<\/p>\n<p>Vocaci\u00f3n: Suicida.<\/p>\n<p>Oficio: Poeta\/modelo\/ama de casa.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les fueron los temas recurrentes de su poes\u00eda?: Las transformaciones.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 razones tuvo para escribir?: No meter la cabeza en el horno antes de tiempo\u201d.<\/p>\n<p>La ficci\u00f3n en tanto que tal debe responder de s\u00ed misma y uno de los asuntos es: \u00bfqui\u00e9n pregunta? No hablo de la autora que firma El Libro de los Tratados, sino ese ser an\u00f3nimo que no se equivoca nunca, que sabe qu\u00e9 preguntar y el orden de las interrogantes, que adem\u00e1s pone a hablar a las escritoras y uno no sabe por qu\u00e9. Es decir, \u00bfqu\u00e9 tiene este o esta X de privilegio como para ser interlocutor o interlocutora o interlocutorex de estas mujeres c\u00e9lebres de la poes\u00eda? Esto me trae a la mente La Carta Robada de Edgar Allan Poe, pues a ra\u00edz de esta ausencia se crea la trama argumental del famoso cuento. No digo que sean iguales los casos, pero s\u00ed hay una semejanza en cuanto a que quien pregunta est\u00e1 ah\u00ed, pero no sabemos qui\u00e9n es, ni qu\u00e9 hace (adem\u00e1s de preguntar) o para qui\u00e9n trabaja. Es una interrogaci\u00f3n, adem\u00e1s, que impone una din\u00e1mica en los registros de estas voces, de estas palabras que son espec\u00edficas de un \u00e1mbito, y se organizan imaginariamente como fichas de lo literario, de la literatura. Contin\u00fao con Anne. Pregunto, \u00bfcon Anne Sexton, o con la recreaci\u00f3n de una voz po\u00e9tica que tiene en su fundamento la vida y obra de la escritora de Massachusetts, pero sin pretender ser ella, sin recrearla o imaginarla?<\/p>\n<p>Escuchemos, mejor.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 actividad realiz\u00f3 en sus ratos de ocio?: Tir\u00e9 de la piel de mis labios hasta que sent\u00ed correr la sangre.<\/p>\n<p>\u00bfTambi\u00e9n us\u00f3 la palabra zanahoria en sus poemas?: \u00bfC\u00f3mo lo sabe?<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opina de la muerte?: Que es un triste hueso, a veces impaciente, que se rasca el culo mientras me mira.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l fue su deseo m\u00e1s ignoto?: Una habitaci\u00f3n color de luna, beber los tallos de las flores, un cielo de ar\u00e1ndanos, ovillarme como un perro sobre la alfombra, fingir que estoy muerta, un confesionario de terciopelo, el abrigo de mi madre. \u00bfSigo?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l cree usted que fue el prop\u00f3sito de su existencia?: De muebles viejos hacerme un \u00e1rbol\u201d.<\/p>\n<p>Estas preguntas miran hacia el pasado en un momento pr\u00e1cticamente post mortem y el discurso se fantasmagoriza en ambas direcciones; otras preguntas enfocan hacia el presente y le dan materia existencial-temporal a la voz que responde. O sea, que andamos entre los vivos y los muertos.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfCu\u00e1l fue su pensamiento antes de morir?: No dej\u00e9 preparado el desayuno.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n tuvo de s\u00ed misma?: Nunca fui suficiente.<\/p>\n<p>Mencione una frase digna de recordar: Rats Live on no Evil Star (\u00abEn ninguna estrella maligna viven las ratas\u00bb).<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n le merece el trato con los hombres?: Siempre hubo alguno bebiendo de mi c\u00e1liz, mi padre era uno de ellos\u201d.<\/p>\n<p>Una posible culpa, un reproche, quiz\u00e1s un abuso por v\u00eda paterna, un deseo incestuoso de parte de ella. Y ese pal\u00edndromo que nos recuerda que el mal (las ratas) est\u00e1 en todas partes.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n le merece el trato con las mujeres?: Las mujeres est\u00e1n muriendo y a\u00fan piensan en el desayuno.<\/p>\n<p>\u00bfTiene algo que agregar en su defensa?: Llegu\u00e9 al hospital blanco una medianoche de junio, sin equipaje ni defensas, estamp\u00e9 mi nombre sobre una X, entregu\u00e9 las llaves del auto, el dinero de los bolsillos, ya no hab\u00eda ad\u00f3nde huir, hab\u00eda llegado.<\/p>\n<p>\u00bfPiensa que ahora el mundo es mejor sin su presencia?: NO RESPONDE.<\/p>\n<p>Un \u00faltimo poema: La muerte reparar\u00e1, con delicada presencia, la vieja herida\u201d.<\/p>\n<p>Este final del cuestionario me trae a la memoria el poema \u201cYo que supe de la vieja herida\u201d de Armando Rojas Guardia, del que me permito citar la primera estrofa:<\/p>\n<p>\u201cYo que supe de la vieja herida<\/p>\n<p>cuya sangre embriaga: la saeta,<\/p>\n<p>la terquedad silente del flechazo<\/p>\n<p>traspas\u00e1ndome la llaga en la oficina<\/p>\n<p>o al subir el autob\u00fas, o al suspirar<\/p>\n<p>la modorra de la siesta: llaga virgen<\/p>\n<p>donde el vino de la ingle se derrama,<\/p>\n<p>y todo porque el fasto de tu vello<\/p>\n<p>y el brillo de tus lentes<\/p>\n<p>y tu aire atildado, distra\u00eddo,<\/p>\n<p>insinuaban erecciones imprevistas,<\/p>\n<p>inc\u00f3modos boleros del deseo\u201d.<\/p>\n<p>Ahora sabemos que las preguntas forman parte de un acto acusatorio donde las voces que aparecen ac\u00e1 con sus respuestas, lo que hacen es estructurar una defensa sui g\u00e9neris para evitar algo peor que les puede ocurrir despu\u00e9s de la vida. Tal como la noci\u00f3n de pecado que pende sobre el suicidio en la religi\u00f3n cat\u00f3lica. Un pecado que traer\u00e1 consecuencias y aqu\u00ed estamos en pleno proceso introductorio. Sabemos tambi\u00e9n que quien pregunta es un juez de ultratumba.<\/p>\n<p>No dudo tanto al pensar que estos son homenajes a poetas muy admiradas por Esmeralda Torres, quien compone unos intercambios de palabras en un terreno imaginario donde la acusaci\u00f3n no abandona a las v\u00edctimas y las coloca en el espacio com\u00fan\u2026 \u00bfde qu\u00e9? En un primer acercamiento, en el espacio com\u00fan de la ficci\u00f3n literaria donde entramos a una intensa galer\u00eda de gente querida y brillante.<\/p>\n<p>\u201cFicha n.\u00b0 2: Hanni.<\/p>\n<p>Nombre: Hanni<\/p>\n<p>Vocaci\u00f3n: La melancol\u00eda.<\/p>\n<p>Oficio: Poeta\/traductora.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les fueron los temas recurrentes en su poes\u00eda?: La orfandad.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 razones tuvo para escribir?: La noche, la hora crepuscular funda la melancol\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfTambi\u00e9n usa la palabra zanahoria en sus poemas?: Tal vez me confunde con la que viene despu\u00e9s de m\u00ed\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opina de la muerte?: He trascendido a la muerte porque ya de m\u00ed no queda nada, solo rastrojos y penas\u201d.<\/p>\n<p>Si en La Carta Robada, el ladr\u00f3n y poseedor de la carta ejerce poder sobre una tercera persona, pues con esa letra la tiene en sus manos, aqu\u00ed no hay tal mediaci\u00f3n, el dominio es directo, lo ejerce quien interroga y coloca a las otras en el papel de enjuiciadas que se defienden con sus respuestas en el tr\u00e1nsito por el protocolo del poder. Hasta el momento, ni Anne ni Hanni han cuestionado el interrogatorio ni a quien interroga. Responden, y r\u00e1pido, y al hacerlo le otorgan legitimidad tanto al juez como al procedimiento y asumen el papel de acusadas (\u00bfde abusadas?). Es m\u00e1s, ninguna ha preguntado de qu\u00e9 se trata todo esto. Entran en el circuito sin resistencia, con disponibilidad ante un paso que se espera. Y el interrogatorio no apunta al acto del suicidio sino m\u00e1s a la escritura, procesos y an\u00e9cdotas, los deseos, las relaciones con hombres y mujeres (no gays, lesbianas ni transg\u00e9neros), la muerte, frases inolvidables\u2026 Es un interrogatorio que qui\u00e9n sabe c\u00f3mo ayudar\u00e1 en la defensa a la hora de tomar una decisi\u00f3n el juez, el tribunal, quien sea. Sigo con Hanni.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfCu\u00e1l fue su deseo m\u00e1s ignoto?: Un sombrero rosado, de plumas, un cuarto propio, un angelito quebrado, el animal escondido en el cl\u00f3set, un p\u00e1jaro enterrado en el jard\u00edn, barcos repletos de llantos y la flor del apamate.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l cree usted que fue el prop\u00f3sito de su existencia?: Quer\u00eda bordar, quer\u00eda la aguja, mi ansia era un telar, la rueca, quer\u00eda, sabes, una murmuraci\u00f3n, el murmullo de un r\u00edo y el choque de sus piedras golpeando, rechazando. Mientras corro, ando, cuento hilos y ato cuerdas.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l fue su pensamiento antes de morir?: Si hubiera un cielo me sentir\u00eda feliz.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n tuvo de s\u00ed misma?: Fui una trinitaria fucsia, encendida, colgando del gran muro. \u00c1spero y gris como la muerte.<\/p>\n<p>Mencione una frase digna de recordar: Mi infancia es un pozo de seres ausentes que deseo tener.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n le merece el trato con los hombres?: Todo hombre resiente en contra nuestra la p\u00e9rdida de su feminidad.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n le merece el trato con las mujeres?: Son el amor primero, contra tanta dolorosa soledad.<\/p>\n<p>\u00bfTiene algo que agregar en su defensa?: Solo quer\u00eda ver el mar.<\/p>\n<p>\u00bfPiensa que ahora el mundo es mejor sin su presencia?: NO RESPONDE.<\/p>\n<p>Un \u00faltimo poema: Son m\u00e1s puras las l\u00e1grimas de quien no tiene paz\u201d.<\/p>\n<p>\u201cOh, Zarina\u201d es tambi\u00e9n una \u201czanahoria\u201d, pero una zanahoria que puede aparecer como objeto mencionado en un poema como parte de un interrogatorio acusatorio, es un absurdo po\u00e9tico que coloca el tema en una clave donde la arbitrariedad creativa es c\u00f3mplice de todo lo que est\u00e1 pasando y esta ruptura genera simpat\u00eda, le quita peso al posible delito, al proceso y a la sentencia. Estamos entonces en los predios de lo l\u00fadico, del humor, de lo liviano. Y me impresiona cada vez m\u00e1s que en este intercambio de palabras exista, por otro lado, exactamente, en el lado del otro, un silencio tan grande. Silencio, adem\u00e1s, que arropa a cualquier elemento que vaya m\u00e1s all\u00e1 del interrogatorio en s\u00ed, ll\u00e1mese sobre todo ubicaci\u00f3n, identificaciones, posibles desenlaces a ra\u00edz de uno u otro veredicto. Quiero decir que hay una especie de atm\u00f3sfera suspendida que llega incluso hasta la suspensi\u00f3n del juicio, del veredicto, \u00bfhasta la suspensi\u00f3n del deseo?, donde lo que se destaca es el corte y el gran angular en el estrecho, el cuello, la cuerda del funambulista, y en el jir\u00f3n, el grito, el estallido.<\/p>\n<p>Copio ac\u00e1 un poema an\u00f3nimo que encontr\u00e9 en una antolog\u00eda digital de poes\u00edas circenses, que me parece expresa una idea pertinente a lo que quiero decir y con sugerente claridad:<\/p>\n<p>esa pintora<\/p>\n<p>que sostiene<\/p>\n<p>al color<\/p>\n<p>donde no hay<\/p>\n<p>piso<\/p>\n<p>es la misma<\/p>\n<p>que en la cuerda<\/p>\n<p>suspendida<\/p>\n<p>encuentra<\/p>\n<p>un asidero<\/p>\n<p>en el abismo<\/p>\n<p>Traigo ahora unas palabras de la autora en el contexto de la presentaci\u00f3n de El Libro de los Tratados. Al hablar de su obra en general afirma: \u201cYo siempre hablo de seres fracasados, de seres miserables, de gente que sufre\u201d (Ciudad Caracas, 4 de enero de 2023). All\u00ed mismo comenta que de su obra ha dicho gente de la academia que conoce bien sus textos: \u201cTodos los caminos nos conducen al fracaso en la obra de Esmeralda Torres\u201d. Esto es importante, ya que coloca el acento de su escritura en la geograf\u00eda espec\u00edfica del \u00abpathos\u00bb. Hay que tener esto presente.<\/p>\n<p>Otro libro de cuentos suyos se llama, justamente, Callejones sin Salida. En la contratapa de la edici\u00f3n de Monte \u00c1vila Editores (2019) leemos lo siguiente: \u201cLas historias de Torres retratan una serie de personajes signados por el miedo, la soledad, la tristeza y la derrota, a los cuales vuelve una y otra vez para mostrarnos, a trav\u00e9s de una escritura s\u00f3lida, sin desperdicios, las complejidades del alma humana y su incesante b\u00fasqueda de sentido ante las circunstancias adversas\u201d. Eduardo Gasca, en un magn\u00edfico pr\u00f3logo a esta obra de 2019, al referirse al contexto de los personajes de Callejones sin Salida, escribe: \u201cEs esa la geograf\u00eda en la que habita, y a veces recorre, el cuadro de personajes de la autora. Donde viven y mueren, y act\u00faan y esperan, y por lo general fracasan. Seres humanos casi siempre comunes y corrientes&#8230; y dolientes. Derrotados por la vida\u201d. Tambi\u00e9n agrega: \u201cDado que (a pesar del excelente manejo del recurso) la descripci\u00f3n del ambiente f\u00edsico brilla por su escasa presencia en la narrativa de la autora, es obvio que est\u00e1 hecha con marcada intencionalidad. (\u2026) Los hechos de los personajes se constituyen en modelo: desencuentros, desamores, frustraciones, derrotas, fracasos, muerte. (\u2026) Visto as\u00ed, no se trata en realidad de un retrato, sino de una radiograf\u00eda: el ser alienado en el mundo alienante. Visto de esta manera, Torres es narradora as\u00e9pticamente neutra, en el sentido m\u00e1s t\u00e9cnico y menos peyorativo posible. Presenta la radiograf\u00eda y deja por cuenta del lector la lectura, la interpretaci\u00f3n, el diagn\u00f3stico y el tratamiento\u201d.<\/p>\n<p>\u201cFicha n.\u00b0 3: Miy\u00f3<\/p>\n<p>Nombre: Mari\u00e9-Jos\u00e9 Fau\u2026<\/p>\n<p>Por favor, sea breve: Miy\u00f3.<\/p>\n<p>Vocaci\u00f3n: La rebeld\u00eda y la ira.<\/p>\n<p>Oficio: Poeta\/periodista<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les fueron los temas recurrentes de su poes\u00eda?: El furor ciego de los solitarios.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 razones tuvo para escribir?: El desarraigo, el amor y la nostalgia y otra vez la ira y la rebeld\u00eda.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 actividad realiz\u00f3 en sus actos de ocio?: Fui militante de la muerte, coleccion\u00e9 intentos de suicidios y me gustaba mucho escuchar rancheras.<\/p>\n<p>\u00bfTambi\u00e9n us\u00f3 la palabra zanahoria en sus poemas?: Nadie como yo supo rallar una zanahoria.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opina de la muerte?: es la \u00fanica manera de salir.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l fue su deseo m\u00e1s ignoto?: El suave olor invernal del Hudson, una taberna griega, los ojos de pomarrosa de mi ni\u00f1o, resplandecer en el fragor de los aeropuertos.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l cree usted que fue el prop\u00f3sito de su existencia?: Ponerle m\u00fasica a la rudeza\u201d.<\/p>\n<p>Me detengo de nuevo a pensar en estas voces como voces de distintas vidas que responden a las preguntas que les hace una voz burocr\u00e1tica que lleva un registro de lo que dicen, por cuanto son testimonios de defensa por una falta que en realidad no conocemos. Ellas se defienden sin cuestionar el procedimiento, la falta, el proceso. Responden. Tenemos entonces, dos lugares, el de las preguntas y el de las respuestas. Las preguntas, a su vez, son las mismas para cada una, es decir, que se repiten y ellas responden a eso que se repite en todas: las preguntas y el contenido de las mismas. Las acusadas, adem\u00e1s, no infieren que estas preguntas son las que hacen siempre a quienes est\u00e1n en estos \u201ccasos\u201d. No se dan cuenta de la repetici\u00f3n. Nosotros, los lectores, s\u00ed. Sabemos que esta existe en estas \u201cfichas\u201d. Lo que no sabemos es si todos los expedientes fueron levantados al mismo tiempo o en tiempos distintos y por causas acusatorias similares o no. Lo que s\u00ed tenemos los lectores es un grupo de fichas sobre escritoras cuyas vidas est\u00e1n marcadas por la intensidad pasional, incluso, no luce arbitrario decirlo, como responde Miy\u00f3, que las une el ser militantes de la muerte. \u00bfCasos abiertos o casos cerrados? Hasta el momento abiertos, ya que tenemos acceso solo al interrogatorio.<\/p>\n<p>Yendo un paso m\u00e1s all\u00e1 de la idea de los homenajes a ciertas poetas del mundo, es cierto que esto es un cuento, es una ficci\u00f3n, tanto la situaci\u00f3n como los personajes interrogados. Es decir, es la manera en que alguien ordena ciertos enunciados sobre la literatura, la poes\u00eda, los dem\u00e1s\u2026 en un marco referencial de peso en cuanto a las figuras a las que aluden. A estas preguntas y respuestas podemos considerarlas como escenario propicio para ofrecer una serie de ideas sobre la creaci\u00f3n donde se subrayan la muerte voluntaria, el sufrimiento, la rabia, la culpa, la melancol\u00eda, la soledad\u2026 y la escritura, por supuesto, como una alternativa que les funcion\u00f3 por un tiempo para poder vivir (mejor), \u201cpara ponerle m\u00fasica a la rudeza\u201d.<\/p>\n<p>El que sea un escenario propicio esta especie de interrogatorio tribunalicio para decir ciertas verdades, es interesante. \u00bfPor qu\u00e9 se accede al acoso del preguntador con tanta facilidad (con tanto gusto)? \u00bfEs que puede entenderse esto como un alegato de denuncia en favor de la liberaci\u00f3n de la mujer el estar todas colocadas frente a la pared de las acusaciones hasta despu\u00e9s de muertas? Es posible. \u00bfEs que se pondera el ideal rom\u00e1ntico del malditismo? Pudiera ser\u2026 Mientras, sigo con la escucha a Miy\u00f3.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfCu\u00e1l fue su pensamiento antes de morir?: Mi \u00faltimo pensamiento fue para la rata que en la cocina de mi apartamento me esperaba cada noche para atestiguar mi pr\u00f3ximo intento.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n tuvo de s\u00ed misma?: Fui fr\u00e1gil para los amados, pero solo hab\u00eda fr\u00edo en el callej\u00f3n de los cuchillos.<\/p>\n<p>Mencione una frase digna de recordar: Porque como buena comunera conozco los tumultos, los gritos, la incontenible furia de los eternos humillados o el simple y solitario llanto en la barra de un bar.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n le merece el trato con los hombres?: Solo los hombres de sue\u00f1os inquietos cantan al amanecer.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 opini\u00f3n le merece su trato con las mujeres?: Solo las mujeres de ojos hermosos no envejecen, ahora lo s\u00e9 y me asombra.<\/p>\n<p>\u00bfTiene algo que agregar en su defensa?: Morir requiere tiempo y paciencia.<\/p>\n<p>\u00bfPiensa que ahora el mundo es mejor sin su presencia?: NO RESPONDE.<\/p>\n<p>Un \u00faltimo poema: Soy un azar solitario en este espacio de penumbras y rituales\u201d.<\/p>\n<p>Con unas respuestas como las que uno lee en este gabinete, con unas palabras pasadas por el homenaje a la poes\u00eda y a las poetas, con esta sabidur\u00eda de vidas al l\u00edmite y unas met\u00e1foras de estremecimiento, la verdad es que hasta quien interroga se humaniza (para bien) en una cantidad enorme. Habla con escritoras y les llega con tal cuidado que ninguna rechaza el momento. Y esto es una manera hermosa de celebrar los libros, a lo que dicen, a los tormentos y bellezas de quienes los escriben, al logro de la palabra po\u00e9tica para colocar l\u00edmites, plataformas, y adem\u00e1s crear belleza. Es hacer oficio de memoria con la ficci\u00f3n. Es hacer un patrimonio personal en lo m\u00e1s cercano a lo admirable.<\/p>\n<p>En el \u201cTratado de la soledad\u201d, secci\u00f3n en la que est\u00e1n estas fichas, \u00bfson estas unas \u00absoledades inh\u00f3spitas\u00bb? Varias de las escritoras dicen haber sido hospitalizadas en alg\u00fan momento, o las imaginamos en circunstancias como esas y debido a desarreglos ps\u00edquicos. Aunque lo de la hospitabilidad va en otro sentido, el de la casa donde se habita, y por esta v\u00eda en todas encontramos la presencia extraordinaria de la escritura haciendo la funci\u00f3n de la morada, del sitio donde estar en medio de un feroz desasosiego. Como me lo coment\u00f3 Esmeralda Torres ese d\u00eda que nos vimos: \u201ca estas mujeres las quise abrazar en esa noche de cuchillos con ese cuento\u201d. Y lo hizo. Aqu\u00ed, en el \u201cTratado de la soledad\u201d, est\u00e1 el fecundo abrazo de la escritura para darle cari\u00f1o, con las palabras, al desamparo.<\/p>\n<p>Y con tantas preguntas que tambi\u00e9n me surgen, es bueno recordar la frase de Alexis o el Tratado del In\u00fatil Combate: \u201cNo hay nada m\u00e1s secreto que una existencia femenina\u201d.<\/p>\n<p>(Nota: las fichas 4 y 5 corresponden Sylvia y a Alejandra. No se las pierdan. Ni tampoco \u201cVitrina para burgueses\u201d, que es una ficci\u00f3n gemela a estas barajas peligrosas y en clave de teatro.)<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel Alfonso M\u00e1rquez Ord\u00f3\u00f1ez A este libro de la escritora y amiga Esmeralda Torres (Ciudad Bol\u00edvar, 1967, narradora y poeta, licenciada en Castellano y Literatura por la Universidad de Oriente, vive en Cuman\u00e1) accedo muy f\u00e1cil, pues es un obsequio de la autora, quien, en una feria del libro del a\u00f1o pasado, lo present\u00f3 en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":7307,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[44,3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7293"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7293"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7293\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7296,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7293\/revisions\/7296"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7307"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7293"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7293"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7293"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}