{"id":7031,"date":"2022-12-24T20:49:03","date_gmt":"2022-12-24T20:49:03","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=7031"},"modified":"2023-11-24T18:23:54","modified_gmt":"2023-11-24T18:23:54","slug":"la-pesada-carga-de-su-ausencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/la-pesada-carga-de-su-ausencia\/","title":{"rendered":"La pesada carga de su ausencia"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\"><strong>Antonio S\u00e1nchez Garc\u00eda<\/strong><\/h4>\n<p style=\"text-align: right;\">A Federico Uslar<\/p>\n<p style=\"text-align: right; padding-left: 90px;\">\u201cLo que se necesita es que todo el pa\u00eds se limpie los ojos de telara\u00f1as pol\u00edticas y de mentiras convencionales y se movilice en su propia defensa. Hay que salvar a Venezuela\u201d Arturo Uslar Pietri<\/p>\n<p><strong>Jano fracturado<\/strong><\/p>\n<p>Los mejores esp\u00edritus de la generaci\u00f3n del 28, sobre cuya fr\u00e1gil trabaz\u00f3n a\u00fan descansan los restos de este naufragio, se enfrentaron a un sencillo dilema: literatura o pol\u00edtica.<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a> Los dos caminos quedaron signados por la presencia magn\u00edfica de quienes los asumieron apasionadamente. R\u00f3mulo Betancourt, quien supo escapar a tiempo del sortilegio de la ficci\u00f3n, se entreg\u00f3 de lleno a la pol\u00edtica, dej\u00e1ndose arrastrar por ella sin desfallecer un solo instante. Arturo Uslar trastabill\u00f3 entre la literatura y la pol\u00edtica durante esos tres magistrales lustros que se inician con la publicaci\u00f3n de Las Lanzas Coloradas en 1931 y culminan con su apogeo pol\u00edtico convertido en el gran elector del medinismo. Eso fue en 1945, cuando el hecho de no ser tachirense ni hombre de armas le cerr\u00f3 el paso a la presidencia de la rep\u00fablica a la que parec\u00eda predestinado, a casi un siglo de la otra gran tragedia, la de la Guerra Federal, que sepultara los sue\u00f1os de uno de los grandes ancestros intelectuales de Uslar, Cecilio Acosta.<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> De creerle a los aztecas, para quienes la historia acontecida jam\u00e1s se clausuraba, repiti\u00e9ndose c\u00edclicamente cada cincuenta y dos a\u00f1os, estamos a punto de reescribirla. Cuando la pesada carga de su ausencia reclama nuevamente, como a la muerte de G\u00f3mez, el concierto de los mejores. Y sus ideales de una Venezuela moderna y emancipada de las taras de su pasado caudillesco adquieren m\u00e1s vigencia que nunca.<\/p>\n<p>Ni R\u00f3mulo ni Uslar dejaron jam\u00e1s de mirar hacia el fondo respectivamente reflexivo o pragm\u00e1tico de sus naturalezas. Fueron, cada uno a su manera, una extra\u00f1a simbiosis bergsoniana: hommes des lettres, emularon y superaron la cicl\u00f3pea capacidad textual de Bol\u00edvar; hommes d\u2019action, supieron responder a la necesidad constructiva que la orfandad pol\u00edtica venezolana reclamaba. Pero mientras Betancourt anclar\u00eda la magna obra de la modernidad a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n del pr\u00edncipe moderno, su partido, Uslar navegar\u00eda arrastrado por el pesimismo de su inteligencia, inclin\u00e1ndose finalmente por la literatura y la reflexi\u00f3n,\u00a0 convirti\u00e9ndosenos &#8211; luego de Bello, el desterrado -, en el m\u00e1s grande intelectual venezolano del siglo XX. Fueron, para nuestra inmensa desgracia, una suerte de desencontrado complemento. Cuando para el bien de la rep\u00fablica debieron haber sido los antagonistas de dos grandes bloques de fuerza: uno, del lado de la Venezuela que emerg\u00eda desde el trasfondo de los nuevos tiempos; el otro; del lado de una fracturada continuidad hist\u00f3rica que se nos escapa en una siempre esquiva l\u00ednea de fuga. La creaci\u00f3n de la Venezuela contempor\u00e1nea adoleci\u00f3 por ello de esa terrible falencia, carente de un s\u00f3lido punto de amarre: democr\u00e1tica sin ser liberal, igualitaria aunque pobre en instituciones, estat\u00f3latra sin civilidad, p\u00fablica sin respaldo en lo privado. Hu\u00e9rfana de lo que Hegel llamara \u201csociedad civil\u201d: la compleja socializaci\u00f3n material en base al esfuerzo mancomunado de los ciudadanos.<\/p>\n<p><strong>El pol\u00edtico que pudo ser y debi\u00f3 haber sido<\/strong><\/p>\n<p>Si a los 25 a\u00f1os irrumpi\u00f3 como una tromba en el panorama literario de Hispanoam\u00e9rica con una obra que implicaba toda una revoluci\u00f3n de su tradici\u00f3n narrativa, a los 30 condens\u00f3 en una sencilla frase todo un programa pol\u00edtico, que bien pudo haber sido el programa de acci\u00f3n para un eventual liberalismo venezolano: \u201csembrar el petr\u00f3leo\u201d.\u00a0 No lo dijo el economista Alberto Adriani, como muchos pretendieron y el mismo Uslar se vio obligado a desmentir, pero pudo haberlo dicho. Pues la consigna articulaba el pensamiento liberal de una muy importante \u00e9lite ilustrada que, reconociendo la pertinencia del gradualismo post gomecista, pretend\u00eda afincarse en los logros de la dictadura \u2013 nada m\u00e1s y nada menos que \u201cel estado m\u00e1gico\u201d de que nos habla Fernando Coronil<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> \u2013 para avanzar hacia la construcci\u00f3n de una aut\u00e9ntica modernidad. Ya Adriani anticipa la concepci\u00f3n que esos primeros embriones de liberalismo venezolano ten\u00edan del rol de ese Estado \u201clos pueblos latinos de Am\u00e9rica\u00a0 tienen necesidad para su formaci\u00f3n y en vista de su pol\u00edtica exterior, de crear Estados fuertes\u2026(lo que) no significa gobierno tir\u00e1nico o arbitrario que nunca asegur\u00f3 la continuidad de ning\u00fan esfuerzo social ni de concordia, y no justifica a caudillos voraces e independientes.\u201d<\/p>\n<p>Uslar, en consonancia con dichas ideas, asumi\u00f3 el esfuerzo por retomar el pensamiento modernizador de Cecilio Acosta y darle cabida en una naci\u00f3n profundamente desencajada por la acci\u00f3n del caudillismo autocr\u00e1tico y convaleciente de una aut\u00e9ntica catalepsia pol\u00edtica. Perdida, para mayor desgracia, en el laberinto de esa maldici\u00f3n ancestral que el propio Uslar bautizara como \u201cel Minotauro del petr\u00f3leo\u201d.<\/p>\n<p>De all\u00ed la inmensa dificultad para dar con el sujeto social capaz de empujar y soportar el esfuerzo modernizador. Venezuela no contaba con una clase emprendedora de comerciantes e industriales, ni siquiera con una \u00e9lite capaz de autonom\u00eda pol\u00edtica. Much\u00edsimo menos con una burgues\u00eda culta y hacendosa, capaz de asumir el protagonismo pol\u00edtico como la que estructuraba gobiernos fuertes y eficaces en otras naciones de la regi\u00f3n. La sociedad civil hegeliana. Aquella que pudo haber nacido bajo el esfuerzo moderador del general P\u00e1ez, reconocido en sus virtudes humanas y pol\u00edticas por tirios y troyanos: \u201cde poco sirve y no llega a la imagen hist\u00f3rica com\u00fan que, entre 1830 y 1847, Venezuela haya tenido el gobierno m\u00e1s ilustrado, legalista y liberal de toda la Am\u00e9rica espa\u00f1ola\u201d -, pero que terminara hecha a\u00f1icos por el delirio de la guerra larga.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> Era, muy por el contrario, una gigantesca hacienda arruinada, despoblada y paup\u00e9rrima, a la que un azar de la naturaleza hab\u00eda convertido en depositaria de una monstruosa y aparentemente inagotable fuente de riqueza El instrumento para cualquier transformaci\u00f3n, arrastrado a la superficie por el chorro de La Rosa, fue su peor habilitado: el Estado. Pues la sociedad venezolana fue y seguir\u00eda siendo hasta nuestros d\u00edas una gelatinosa articulaci\u00f3n de intereses salvajes, generados en una suerte de partenog\u00e9nesis desde la c\u00fapula de gobiernos incompetentes, devorados o despedazados por un aparato estatal macrocef\u00e1lico y corruptor. Jam\u00e1s la obra interior de un esfuerzo colectivo auto sustentado. Fue y sigue siendo un cuerpo carente de armadura org\u00e1nica, estructural. End\u00f3gena, para usar una muletilla al uso. E incluso ese Estado macrocef\u00e1lico y desalmado no alcanzar\u00eda jam\u00e1s a internalizarse en la conciencia de sus ciudadanos como para llevar una vida aut\u00f3noma e independiente de los caprichos de los caudillismos de turno y asumir las tareas impulsoras de un desarrollo nacional, como lo planteara ese pensamiento liberal. De all\u00ed la indiferenciada cohabitaci\u00f3n entre Estado y Gobierno y la cong\u00e9nita carencia de continuidad hist\u00f3rica, como lo se\u00f1alara Uslar en uno de sus l\u00facidos escritos: \u201cLa fatalidad de ese \u201cEstado Blando\u201d , que el economista sueco Gunna Myrdal ha se\u00f1alado como una caracter\u00edstica de los pueblos subdesarrollados, se dio entre nosotros en una proporci\u00f3n gigantesca. Un adiposo Estado, sin esqueletos ni m\u00fasculos, que crece como los protozoarios por adici\u00f3n y segmentaci\u00f3n cubriendo un espacio inerte\u201d.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Una situaci\u00f3n objetiva de una sociedad a la que cabr\u00eda aplicarle el adjetivo con que Ortega y Gasset, posiblemente el m\u00e1s grande pensador en lengua espa\u00f1ola, calificara a su propia circunstancia: la Espa\u00f1a invertebrada.<\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed: entre la muerte de G\u00f3mez y la revoluci\u00f3n de octubre el post gomecismo pudo articular una suerte de continuismo modernizador y democr\u00e1tico tras las figuras de L\u00f3pez Contreras y Medina Angarita. Para muchos, el feliz reinicio de la Venezuela de la modernidad y un esfuerzo de reenganche con la fundacional de Paez, Soublette, Ferm\u00edn Toro, Fortique, Jos\u00e9 Mar\u00eda Vargas, Santos Michelena y tantos otros. Uslar fue el gran intelectual org\u00e1nico de ese esfuerzo. Ocupando los m\u00e1s importantes cargos de la administraci\u00f3n p\u00fablica, desde los ministerios de educaci\u00f3n y el de hacienda hasta la secretar\u00eda de la presidencia y el ministerio del interior. Pero no alcanz\u00f3 a montar al pr\u00edncipe moderno indispensable para un procedimiento de tanta envergadura como la estabilizaci\u00f3n de un bloque de poder sist\u00e9mico: el partido.<\/p>\n<p><strong>El gran enfrentamiento<\/strong><\/p>\n<p>De modo que en lugar de encuentro y entendimiento entre los l\u00edderes de esos fragmentos de la Venezuela fracturada por el petr\u00f3leo y reci\u00e9n recuperada de una dictadura implacable de 27 a\u00f1os, se produjo la profunda enemistad y el combate a muerte, declarada luego del 18 de Octubre en el horrendo y est\u00fapido juicio de residencia a Uslar y la indignada y sobrecogedora carta de \u00e9ste a R\u00f3mulo, de mayo del 46. Combate del que Betancourt obtendr\u00eda por cierto una victoria p\u00edrrica. Dejando a la Venezuela socialdem\u00f3crata nacida de la fragua betancourista hu\u00e9rfana de una aut\u00e9ntica interlocuci\u00f3n. Ni Caldera ni el COPEI dar\u00edan jam\u00e1s la talla: fueron tanto o m\u00e1s populistas, demag\u00f3gicos y estat\u00f3latras que la propia Acci\u00f3n Democr\u00e1tica. Sufriendo bajo la errada conducci\u00f3n de su desp\u00f3tico y rencoroso l\u00edder m\u00e1ximo de una cong\u00e9nita miop\u00eda para la grandeza de una Venezuela liberal y moderna, como la so\u00f1ada por Cecilio Acosta y construida por Bello, a la diestra de Portales, en el modesto Chile de la primera mitad del siglo XIX, convertido gracias a ese fortuito encuentro en la primera potencia econ\u00f3mica del continente.<\/p>\n<p>Quien relea esa carta a sesenta a\u00f1os de haber sido escrita no puede menos que estremecerse por su aterradora actualidad. \u201cEl balance de su gobierno \u2013 le escribe a Betancourt a seis meses de su asalto al Poder <strong><em>manu militari<\/em><\/strong>, en una carta publicada en La Esfera el 5 de mayo de 1946 \u2013 ser\u00eda de humo y palabras vac\u00edas, si no tuviera un saldo tan tr\u00e1gico para el progreso, para las libertades y para la evoluci\u00f3n institucional del pa\u00eds\u201d. Al criticar el r\u00e9gimen c\u00edvico-militar octubrista parece estar criticando al r\u00e9gimen hoy imperante, que reproduce los rasgos sustanciales del gomecismo: \u201cun r\u00e9gimen de derechos tolerados que pueden suprimirse en cualquier momento\u201d. Pero es en referencia a la naturaleza de ese Jurado de Responsabilidad Civil y Administrativa encargado de esgrimir el arma de la justicia como instrumento de persecuci\u00f3n pol\u00edtica en donde destaca de manera m\u00e1s flagrante el anticipo siniestro de la que sesenta a\u00f1os despu\u00e9s llegar\u00eda a ser la justicia bolivariana: ese tribunal \u201cni es tribunal, ni sabe de responsabilidades, ni conoce de justicia. Es la grotesca guillotina de su revoluci\u00f3n\u201d. Para terminar prefigurando en Betancourt \u2013 sin duda injustamente &#8211; la figura de quien asumir\u00eda a medio siglo de distancia el legado de ese terrible equ\u00edvoco hist\u00f3rico que fue la revoluci\u00f3n de Octubre: \u201cUsted no ha podido ser otra cosa que un demagogo y en ejercicio del poder contin\u00faa si\u00e9ndolo irremediablemente\u2026Con el despliegue permanente de esa quincalla verbal y con la audacia inconsciente de quien no sabe lo que hace y nada tiene que perder, ha logrado apoderarse usted del comando efectivo del gobierno y enrumbarlo por un camino de errores hacia la satisfacci\u00f3n mezquina de sus oscuras pasiones de hombre tarado de complejos\u201d.<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a> Sin siquiera imaginarlo equivocaba el sujeto pero atinaba con sesenta a\u00f1os de distancia en el diagn\u00f3stico: era la anticipada radiograf\u00eda de un teniente coronel al que en uno de sus m\u00e1s confusos momentos terminara respaldando, creyendo que ser\u00eda el arma de la rectificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pero en la cr\u00edtica, azuzada m\u00e1s por el rencor que por la racionalidad,\u00a0 subyac\u00eda un doloroso momento de verdad. Pues el lenguaje bravuc\u00f3n y autocr\u00e1tico de Betancourt tampoco dejaba lugar a dudas: \u201cIngenuo es quien imagine que un gobierno como el nuestro, asistido de la fe colectiva y apoyado en un ej\u00e9rcito unificado e inmune a la maniobra disolvente, vaya a admitir que se discuta la legalidad de sus actos en estrados judiciales. Aventura riesgosa para ellos ser\u00eda la de quienes se lanzaran por ese camino de provocaci\u00f3n insolente.\u201d<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> Suena, cuando menos, extraordinariamente cercano al estilo del teniente coronel. Tanto como para que los se\u00f1alamientos de Eleazar L\u00f3pez Contreras escritos en 1949 contra la revoluci\u00f3n de Octubre parezcan destinados al r\u00e9gimen de Hugo Ch\u00e1vez: \u201clo fundamental para la revoluci\u00f3n de Octubre fue la conquista del poder, a expensas de la moral del Ej\u00e9rcito, para imponer una dictadura totalitaria\u2026Pero m\u00e1s que el abuso de mando y de poder, que el desequilibrio econ\u00f3mico y la calculada demagogia empleada para establecer rivalidad entre trabajadores y capitalistas\u2026los autores de la revoluci\u00f3n de octubre tienen sobre s\u00ed la responsabilidad, el cargo de conciencia, el crimen de lesa patria, de inculcar, fomentar e imponer en centros universitarios, en escuelas, en los organismos de trabajadores, entre blancos y negros, ricos y pobres, civiles y militares, el sentimiento de prevenci\u00f3n, de la envidia y el odio. Ya lo dijo Gonzalo Carnevali en 1932: \u2018Hay que encauzar las reservas de odio de las masas, pues el odio es el motor de todas las transformaciones profundas y duraderas del orden social.\u2019\u201d<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> Resuena en Carnevali la influencia del marxismo fundacional del Manifiesto Comunista en los albores de nuestra socialdemocracia: \u201cla lucha de clases es el motor de la historia\u201d.<\/p>\n<p>La herida que le causar\u00eda ese juicio y el destierro al que se ver\u00eda compelido por la voluntad de Betancourt lo marcar\u00edan para siempre. Quien quiera ahondar en ella no tiene m\u00e1s que leer las conmovedoras p\u00e1ginas que escribir\u00eda en Nueva York en memoria de Don Andr\u00e9s Bello, hundido en la miseria y olvidado de los suyos en Londres, febrilmente aferrado a la interpretaci\u00f3n del texto del Cid Campeador como a una \u00fanica posible tabla de salvaci\u00f3n cristiana: cargar sobre los hombros con el mal de todos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>De los sos ojos tan fuertemientre llorando<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>tornaba la cabeza e est\u00e1ualos catando,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>vio puertas abiertas e uzos sin estrados,<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>alc\u00e1ndaras vac\u00edas sin pielles e sin mantos<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>\u00a0Fablo Myo \u00c7id bien e tan mesurado: <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>Grado a ti Sennor Padre que estas en alto, <\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>Esto me an buelto myos enemigos malos.<\/em><\/p>\n<p><strong>El profeta desarmado<\/strong><\/p>\n<p>Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de esa feroz diatriba, le enviaba Uslar Pietri a sus viejos enemigos y futuros aliados un mensaje de entendimiento y concordia: \u201cEn la tormentosa y atribulada Espa\u00f1a del siglo XIX \u2013 le recordaba a la \u00e9lite pol\u00edtica desgarrada por esa patol\u00f3gica, larvada e ininterrumpida guerra civil que ha asolado a Venezuela desde la Guerra Larga \u2013 surgi\u00f3 despu\u00e9s de la restauraci\u00f3n un largo per\u00edodo de paz, de estabilidad, de bienestar, que los m\u00e1s de los espa\u00f1oles de hoy a\u00f1oran. No fue un milagro. Fue el resultado buscado del entendimiento de conservadores y liberales, de C\u00e1novas y Sagasti, sobre las reglas del juego pol\u00edtico. Ese fue el famoso Pacto de El Pardo. No fue perfecto, pero represent\u00f3 uno de los mayores bienes que Espa\u00f1a haya recibido en su historia. Entendimientos de esa clase es lo que los venezolanos necesitamos y lo que Venezuela pide de nosotros. No cultivo artificial de divergencias y de pugnas\u2026 El verdadero amor de Venezuela es lo que debe acercarnos a todos los que lo sentimos y empeque\u00f1ecer nuestras divergencias.\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> Era el primer atisbo de lo que luego y al margen de su representaci\u00f3n ser\u00eda acordado por AD, COPEI y URD en Nueva York y el 31 de Octubre de 1958 firmado por Betancourt, J\u00f3vito y Caldera en la quinta Punto Fijo, de la Avda. Solano L\u00f3pez, de Caracas, residencia del l\u00edder socialcristiano. Es la concertaci\u00f3n nacional de las fuerzas democr\u00e1ticas por la que a\u00fan hoy, m\u00e1s de medio siglo despu\u00e9s, seguimos esperando.<\/p>\n<p>Los intentos por regresar al primer plano de la pol\u00edtica nacional, alcanzando una senadur\u00eda, postul\u00e1ndose a la presidencia de la rep\u00fablica en liza con Ra\u00fal Leoni y Rafael Caldera, en 1963, y construyendo el Frente Nacional Democr\u00e1tico (FND) en 1964, &#8211; con el que participar\u00eda en el gobierno de Amplia Base hasta 1966, incorpor\u00e1ndose brevemente al redil del Pacto de Punto Fijo &#8211; no fueron m\u00e1s que un frustrado interludio en una carrera que, enrumbada sin m\u00e1s remedio por los carriles de la divulgaci\u00f3n, la escritura y el periodismo se hab\u00eda separado para siempre de los esquivos meandros de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica inmediata. De una u otra forma, Venezuela le hab\u00eda negado sus brazos. La justificaci\u00f3n de ese desencuentro amoroso, de ese hiato nunca resuelto entre cr\u00edtica y acci\u00f3n, entre teor\u00eda y praxis resuena hoy como gr\u00e1vido consuelo: \u201cno he tenido una chaqueta de intelectual, una chaqueta de pol\u00edtico y una chaqueta de hombre privado. Mi vida es la misma: hacer algo para ayudar a la tribu a salir\u201d. Imposible esquivar el mesianismo prof\u00e9tico de tales palabras. Resuena en ellas la visi\u00f3n orteguiana de la funci\u00f3n may\u00e9utica de los profetas b\u00edblicos: no adormecer a los suyos con c\u00e1nticos y alabanzas, sino despertar y estremecer a la tribu de Israel con sus admoniciones. \u201cPorque\u00a0 no lo dudo he escrito las palabras que est\u00e1n en este libro \u2013 escribe desde su exilio en Nueva York en 1949 &#8211; , y en \u00e9l las recojo para lanzarlas como un pedrusco a la campana que ha de despertar al pueblo venezolano, mi pueblo.\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/p>\n<p><strong>Hacia la muerte<\/strong><\/p>\n<p>A\u00fan as\u00ed: la Venezuela de esa tormentosa d\u00e9cada de los sesenta salvar\u00eda los graves escollos del golpismo, las guerrillas, el castrismo y la disoluci\u00f3n, pero hab\u00eda perdido la esencia de su singladura betancouriana. En manos de Caldera primero, y de Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez, despu\u00e9s, se ir\u00eda sin rumbo fijo hacia su definitivo naufragio. No es consuelo ver a Uslar y a Betancourt desterrados por igual del f\u00e1rrago, la corrupci\u00f3n y la grandilocuencia que consumaran la gangrena final de un proyecto que naci\u00f3 de un mal parto. Viv\u00edan ambos a pocas puertas de distancia, sus hijos compartiendo patios y juegos y ellos, hier\u00e1ticos y distantes, defendiendo en silencio lo que pudo haber sido y no fue.<\/p>\n<p>Betancourt muere lejos, minusv\u00e1lido y solo, posiblemente asqueado de la postraci\u00f3n en que se ha hundido el sue\u00f1o de su Venezuela moderna, popular y democr\u00e1tica luego de extraviarse en brazos del delirio del que fuera su joven secretario. Pero el destino le ahorr\u00f3 la celada que le tender\u00eda a Uslar, el profeta desarmado: convertirlo en el instrumento de la ca\u00edda de P\u00e9rez, cuando para mayor desgracia intentaba hacer realidad algunos de los sue\u00f1os uslarianos: construir una Venezuela emancipada econ\u00f3micamente, liberal pol\u00edticamente, descentralizada institucionalmente, moderna y progresista socialmente. El desider\u00e1tum de un liberalismo de nuevo cu\u00f1o \u2013 de \u201cneoliberalismo\u201d lo calificaron quienes no pueden evitar el atajo intelectual de las etiquetas &#8211; para un pa\u00eds al\u00e9rgico al emprendimiento y mendicante hasta la m\u00e9dula. Pavimentando a cambio \u2013 nadie sabe para qui\u00e9n trabaja &#8211; en su m\u00e1s desafortunada jugada pol\u00edtica el sendero al teniente coronel golpista a quien tanto llegara a aborrecer en sus momentos postreros, cuando ya lo viera encumbrado al Poder, desplegando sin m\u00e1scara ni maquillajes los \u00fanicos atributos con que lo distinguiera en la \u00faltima entrevista que diera en vida, cuando reconociera en Ch\u00e1vez a \u201cun delirante, un ignorante, un pobre hombre\u201d. La misma entrevista en que reconoce haber sido el factotum del defenestramiento de Carlos Andr\u00e9s P\u00e9rez. Por fortuna los hados le ahorraron sufrir en vida la m\u00e1s dantesca de sus visiones, convertida en realidad por el instrumento de su shakesperiana venganza: \u201cun pa\u00eds improductivo y ocioso, un inmenso par\u00e1sito del petr\u00f3leo, nadando en una abundancia moment\u00e1nea y corruptora y abocado a una cat\u00e1strofe inminente e inevitable\u201d. Poco tiempo despu\u00e9s de su desaparici\u00f3n f\u00edsica su terror\u00edfica profec\u00eda se cumplir\u00eda al pie de la letra. La cat\u00e1strofe, siempre paciente y tenaz,\u00a0 como la muerte, esperaba por nosotros.<\/p>\n<p><strong>El outsider<\/strong><\/p>\n<p>No quiso considerarse miembro de la llamada \u201cgeneraci\u00f3n del 28\u201d, una realidad que rebaj\u00f3 a mistificaci\u00f3n.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a> Ni siquiera la valor\u00f3 conceptualmente como lo que, en la terminolog\u00eda orteguiana ser\u00eda propiamente una generaci\u00f3n: un grupo de coet\u00e1neos marcados por una impronta indeleble y un prop\u00f3sito hist\u00f3rico com\u00fan. Para \u00e9l, la generaci\u00f3n de R\u00f3mulo, Otero Silva, J\u00f3vito Villalba y tantos otros no fue m\u00e1s que \u201cun grupo de estudiantes opuestos a G\u00f3mez\u201d. Y no, como en efecto, el selecto grupo de personalidades llamado a construir la rep\u00fablica liberal democr\u00e1tica. Al marginarse, se convirti\u00f3 autom\u00e1ticamente en lo que el mismo Ortega considera \u201cuna figura extravagante\u201d: un outsider.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a><\/p>\n<p>Ese fue su primer paso hacia el destierro interior: no se enfrent\u00f3 a G\u00f3mez, si bien despreci\u00f3 profundamente el mundo de doctorcitos, tinterillos y poetastros que colmaban el laberinto intelectual de su polvorienta corte maracayera. Tampoco fue una ficha con plenitud de derechos del gomecismo sin G\u00f3mez, ese decenio crucial de nuestro ingreso al siglo XX. Pudo y debi\u00f3 haber sido el heredero natural del general Medina. Era incomparablemente superior a Di\u00f3genes Escalante, propuesto bajo su propia iniciativa. Y desde luego a \u00c1ngel Biaggini, con quien el medinismo esperaba suplir la vacancia causada por la tr\u00e1gica locura de aquel. L\u00f3pez Contreras ya no era m\u00e1s que un incordio.<\/p>\n<p>Cabe la gran interrogante acerca del destino de Venezuela y del suyo propio si hubiera cumplido el papel para el que parec\u00eda predestinado: ser presidente de la rep\u00fablica a los 39 a\u00f1os. Culto, excelente orador, discreto y sagaz, conoc\u00eda los meandros de la administraci\u00f3n p\u00fablica, hab\u00eda ocupado las carteras de educaci\u00f3n, hacienda, interior y la propia secretar\u00eda de la presidencia, todo lo cual lo hab\u00eda preparado casi como si se hubiera tratado del delf\u00edn natural de Medina Angarita.<\/p>\n<p>Fue el propio Medina quien se sinti\u00f3 obligado a explicarle las razones que le obstru\u00edan inexorablemente el paso a la presidencia de la rep\u00fablica: ser un intelectual, civilista y caraque\u00f1o. O, para mejor entendimiento, no pertenecer al ej\u00e9rcito ni haber nacido en el T\u00e1chira, condiciones del \u201cgendarme necesario\u201d entonces imprescindibles para ascender hasta el m\u00e1ximo escalaf\u00f3n del poder pol\u00edtico, como fuera el caso del mismo Medina, de L\u00f3pez Contreras, de G\u00f3mez y Cipriano Castro. Una cadena sucesoria que parec\u00eda la \u00fanica capaz de dome\u00f1ar a un pa\u00eds que reci\u00e9n despertaba de una catalepsia pol\u00edtica provocada por ella misma.<\/p>\n<p>Un guatire\u00f1o \u2013 R\u00f3mulo Betancourt &#8211; interrumpir\u00eda a medias la secuencia gracias a un golpe de estado, compartiendo el poder con otro militar tachirense \u2013 el coronel P\u00e9rez Jim\u00e9nez -, abriendo con los fastos de la revoluci\u00f3n del 18 de Octubre de 1945 los portones al gran despertar de Venezuela. No sab\u00eda que hab\u00eda destapado la caja de Pandora. En cuanto a Uslar, si bien vivi\u00f3 la era perezjimenista refugiado en la actividad privada, tampoco se opuso de manera militante a su dictadura sino en los momentos postreros, cuando fuera preso por firmar un manifiesto en su contra. Sigui\u00f3 luego, hasta su muerte, una ruta en solitario, desafiando a tirios y troyanos. Confirm\u00f3 luego en 1963 con su avasallador triunfo electoral en el centro desarrollado del pa\u00eds y su derrota en el retrasado interior de la rep\u00fablica anclado en nuestro b\u00e1rbaro y turbulento pasado el sino que les espera a los fondistas solitarios en la Venezuela fracturada: derrumbarse a las puertas de Miraflores.<\/p>\n<p>Pasar\u00e1 a la historia venezolana como el m\u00e1s grande intelectual y el gran outsider del siglo XX.<\/p>\n<p><strong>NOTAS<\/strong><\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Las divergencias entre ambos l\u00edderes respecto de su inserci\u00f3n generacional son absolutas. Mientras R\u00f3mulo la exhibe no sin un dejo de orgullo en el primer escrito de que se tenga conocimiento, Uslar la considera en su \u00faltima entrevista concedida al borde de su muerte una patra\u00f1a pol\u00edtica. En carta a Salvador de la Plaza del 29 de junio de 1928 escribe desde Curazao el joven desterrado refiri\u00e9ndose a J\u00f3vito Villalba, una de las v\u00edctimas de la persecuci\u00f3n gomecista provocada por los sucesos universitarios de febrero: \u201cV\u00edctima de la \u00faltima de ellas fue mi entra\u00f1able amigo y compa\u00f1ero J. Villalba Guti\u00e9rrez, uno de los valores m\u00e1s definidos de mi generaci\u00f3n\u201d. Uslar refuta absolutamente la existencia de tal generaci\u00f3n: \u201cLa generaci\u00f3n del 28 es un mito que hay que revisar. La generaci\u00f3n literaria fue muy peque\u00f1a y en ella yo s\u00ed tuve una participaci\u00f3n muy grande, por el famoso editorial de la revista <strong><em>V\u00e1lvula<\/em><\/strong>, pero lo que despu\u00e9s se llam\u00f3, por intereses pol\u00edticos, la generaci\u00f3n del 28, fueron aquellos estudiantes que protestaron contra G\u00f3mez en Caracas.\u201d Arturo Uslar Pietri, Ajuste de cuentas. Rafael Arr\u00e1iz Lucca. Caracas, 2001.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Sim\u00f3n Alberto Consalvi establece expl\u00edcitamente el lazo de uni\u00f3n entre uno y otro evento: \u201cLa reforma agraria comenz\u00f3 a otorgarles a los campesinos lo que hab\u00edan estado demandando in\u00fatilmente por m\u00e1s de cien a\u00f1os, desde los d\u00edas de la Revoluci\u00f3n Federal o Guerra Larga de mediados del siglo XIX.\u201d Introduc-ci\u00f3n a R\u00f3mulo Betancourt, <strong>El 18 de Octubre de 1945<\/strong>, Barcelona, 1979.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Fernando Coronil, El Estado M\u00e1gico, Consejo de Desarrollo Cient\u00edfico y Human\u00edstico de la UCV &#8211; Nueva Sociedad \/ Venezuela, 2002.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> La visi\u00f3n de Uslar respecto de esos 17 a\u00f1os iniciales de la rep\u00fablica ha sido la dominante en la historiograf\u00eda sobre el per\u00edodo. \u201cEntre 1830 y 1847, P\u00e1ez logr\u00f3 mantener la regularidad del gobierno, ahogar las conspiraciones y sofocar las revueltas.\u201d Francisco A. Encina, Bol\u00edvar, Tomo VII.\u00a0 Tambi\u00e9n es la visi\u00f3n de Gil Fortoul, para quien P\u00e1ez\u00a0 \u201clibr\u00f3 de manejos deshonestos\u00a0 la administraci\u00f3n de rentas, con lo que inspir\u00f3 ciega confianza a la poblaci\u00f3n trabajadora, al comercio y a las industrias. Y gracias a su trato expansivo, llano, cort\u00e9s sin amaneramientos, encaden\u00f3 a su persona la simpat\u00eda de todas las clases sociales, a\u00fan de la m\u00e1s alta\u201d. Tambi\u00e9n la de Antonio Leocadio Guzm\u00e1n: \u201cP\u00e1ez, a quien en materia de probidad fiscal\u00a0 tenemos por intachable, era un hombre de gran sagacidad y de una ductilidad singular para adaptarse a las circunstancias, siempre en provecho de su autoridad, hasta donde ellas la hac\u00edan posible; y sin romper nunca con sus c\u00f3mplices de 1826 y 1829, conoc\u00eda la necesidad de respetar el elemento colombiano y boliviano en que figuraban todas las autoridades reconocidas por nuestros pueblos y gran parte del poder militar\u201d. A Encina, uno de los m\u00e1s perspicaces historiadores chilenos, no se le escapa el paralelismo entre la labor de P\u00e1ez en Venezuela y la de Portales en Chile: \u201cinstintivamente, lo mismo que Portales, altern\u00f3 la firmeza y la energ\u00eda con la blandura y la indulgencia, y aunque, como el mago creador del orden chileno de 1830-1920, se eclips\u00f3 pasajeramente y procur\u00f3 que la evoluci\u00f3n pol\u00edtica se independizara de su prestigio, no lo logr\u00f3, y al desaparecer \u00e9ste, como en el resto de Am\u00e9rica, se produjo la sucesi\u00f3n de anarqu\u00eda y dictaduras criollas\u201d . Encina,\u00a0 Op. Cit.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> El 8 de marzo de 1936, en el discurso de inauguraci\u00f3n de la agrupaci\u00f3n ORVE, Martiano Pic\u00f3n Salas se\u00f1alaba: \u201cQueremos que por primera vez\u00a0 exista en Venezuela el Estado, es decir, el \u00f3rgano que concilie y armonice la discordia colectiva y ofrezca justicia y eficiencia a todos los hijos del pa\u00eds. Para el Estado que nosotros propiciamos no deben existir castas ni grupos, sino venezolanos\u201d. El Universal, 9 de marzo de 1936.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> El estado de ineficacia e incuria en que naufragamos al presente vale asimismo para establecer un paralelo con la dictadura gomecista. A comienzos de los 30 le escribe Alberto Adriani desde Ginebra a Mariano Pic\u00f3n Salas: \u201cSi se pudiera vencer la incuria y la ignorancia de estos hombres imprevisores que en estos a\u00f1os de despilfarro y servidumbre, pretenden dirigirnos. Venezuela es un estado fuera del mundo; una factor\u00eda de petr\u00f3leo extra\u00eddo por brazos esclavos. Gobiernan los m\u00e1s incapaces y los peores.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Citado en E. L\u00f3pez Contreras,<strong><em> El triunfo de la verdad, M\u00e9xico<\/em><\/strong>, 1949.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Ibidem, p\u00e1g. 45.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> AUP, <strong><em>De una a otra Venezuela<\/em><\/strong>, Caracas, 1950.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> AUP, <strong><em>De una a otra Venezuela<\/em><\/strong>, New York, 1949.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> \u201cUna generaci\u00f3n no es un pu\u00f1ado de hombres egregios, ni simplemente una masa; es como un nuevo cuerpo social \u00edntegro, con su minor\u00eda selecta y su muchedumbre, que ha sido lanzado sobre el \u00e1mbito de la existencia con una trayectoria vital determinada. La generaci\u00f3n, compromiso din\u00e1mico entre masa e individuo, es el concepto m\u00e1s importante de la historia, y, por decirlo as\u00ed, el gozne sobre que \u00e9sta ejecuta sus movimientos\u2026Si cada generaci\u00f3n consiste en una peculiar sensibilidad, en un repertorio org\u00e1nico de \u00edntimas propensiones, quiere decirse que cada generaci\u00f3n tiene su vocaci\u00f3n propia, su hist\u00f3rica misi\u00f3n.\u201d Jos\u00e9 Ortega y Gasset, <strong><em>El Tema de Nuestro Tiempo<\/em><\/strong> (1923), Obras Completas, Tomo III, P\u00e1gs. 147 y siguientes. Madrid, 1947.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Ib\u00eddem.<\/p>\n<h6>*Tomado del libro: <strong>El ajo y la hostia: <\/strong><strong>Conjuros de la moral<\/strong><strong> (<\/strong><strong>Ensayos de literatura pol\u00edtica). Foto: http:\/\/casauslarpietri.org<br \/>\n<\/strong><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antonio S\u00e1nchez Garc\u00eda A Federico Uslar \u201cLo que se necesita es que todo el pa\u00eds se limpie los ojos de telara\u00f1as pol\u00edticas y de mentiras convencionales y se movilice en su propia defensa. Hay que salvar a Venezuela\u201d Arturo Uslar Pietri Jano fracturado Los mejores esp\u00edritus de la generaci\u00f3n del 28, sobre cuya fr\u00e1gil trabaz\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":7032,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[44,3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7031"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7031"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7031\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":7033,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7031\/revisions\/7033"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/7032"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7031"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7031"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7031"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}