{"id":6574,"date":"2022-10-23T21:25:05","date_gmt":"2022-10-23T21:25:05","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=6574"},"modified":"2023-11-24T18:25:10","modified_gmt":"2023-11-24T18:25:10","slug":"guliverio-de-humboldt-viaje-al-centro-de-la-galaxia-fragmentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/guliverio-de-humboldt-viaje-al-centro-de-la-galaxia-fragmentos\/","title":{"rendered":"Guliverio de Humboldt. Viaje al centro de la Galaxia (fragmentos)"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Leonardo Garc\u00eda<\/h4>\n<p>BIT\u00c1CORA <strong>&#8211; D\u00cdA 02 &#8211; 07 horas<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Me preparo para salir al exterior del <em>Mar\u00eda Celeste <\/em>y comenzar la trabajosa tarea de desplegar manualmente los m\u00e1stiles de donde cuelgan las velas solares. Los tres m\u00e1stiles de la nave son telesc\u00f3picos y durante el viaje <em>warp <\/em>se guardan replegados en el interior del casco para su protecci\u00f3n, pero sin energ\u00eda tendr\u00e9 que usar las manivelas mec\u00e1nicas para extenderlos.<\/p>\n<p>Salir al exterior me recuerda un peligro m\u00e1s al que estoy expuesto; la radiaci\u00f3n. Cada segundo que pase en el exterior y con las turbinas <em>warp <\/em>apagadas, mi cuerpo es bombardeado por cincuenta veces m\u00e1s radiaci\u00f3n de lo sanamente recomendable. El casco de la nave y sobre todo el campo magn\u00e9tico que generan las turbinas son lo que me escudan y a\u00edslan de la radiaci\u00f3n solar y c\u00f3smica. Pero no tengo de otra, es eso o morir de fr\u00edo o de inanici\u00f3n, tendr\u00e9 que arriesgarme a quedar est\u00e9ril o algo peor.<\/p>\n<p>Para salir, debo anclarme o podr\u00eda flotar, alej\u00e1ndome de la nave y estar\u00eda perdido para siempre, preparo un mecate de seguridad con un mosquet\u00f3n para tal efecto.<\/p>\n<p>El primer m\u00e1stil que debo atacar es el m\u00e1stil principal, justo encima del castillo del puente, es el m\u00e1s grande de los tres y el que me tomar\u00e1 m\u00e1s tiempo, por esto debo enfrentarlo con mis fuerzas enteritas.<\/p>\n<p>Estoy ya en el nivel m\u00e1s alto del castillo frente a la escalerilla que conduce al compartimiento de regulaci\u00f3n de presi\u00f3n y la escotilla para salir al exterior; pero como la presi\u00f3n interior y exterior est\u00e1n igualadas, no necesito adherirme a ninguno de los protocolos de seguridad para abrir la escotilla.<\/p>\n<p>Subiendo la escalerilla\u2026 Abriendo manualmente escotilla.<\/p>\n<p><em>&#8230;se escucha respiraci\u00f3n entrecortada&#8230;\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Ya estoy afuera. Anclado firmemente al castillo por mi cabuya de seguridad, comienzo a avanzar muy lentamente por la barandilla aferr\u00e1ndome a los pasamanos aqu\u00ed colocados.<\/p>\n<p><em>&#8230;Guliverio jadea lentamente&#8230;\u00a0<\/em><\/p>\n<p>La luz de Pr\u00f3xima es tenue y anaranjada pero me encandila si la veo de frente, voy a aumentar el filtro solar en el visor de mi casco para proteger mi vista.<\/p>\n<p>As\u00ed, mejor.<\/p>\n<p>Solo unos pocos pasos separan la salida de la escotilla del parapeto del m\u00e1stil principal. Ya estoy en la base del m\u00e1stil principal en el medio de la cubierta superior. Me dispongo a liberar las manivelas manuales que me permitir\u00e1n izar el m\u00e1stil lentamente.<\/p>\n<p>Listo, juego de manivelas liberado, ahora comienza el lento, penoso y duro proceso de girar la pesada manivela para ir izando cent\u00edmetro a cent\u00edmetro los veinte metros de m\u00e1stil y sus aparejos, proceso que me tomar\u00e1 alrededor de tres horas.<\/p>\n<p>BIT\u00c1CORA <strong>&#8211; D\u00cdA 02 &#8211; 11 horas<\/strong><\/p>\n<p><em>&#8230;Guliverio jadea lentamente&#8230;<\/em><\/p>\n<p>\u2014Me pel\u00e9, \u00a1Santo Ni\u00f1o de la Cuchilla! fueron cuatro fuertes horas de trabajo.<\/p>\n<p>Ya el m\u00e1stil principal se yergue en toda su plenitud frente a m\u00ed.<\/p>\n<p><em>&#8230;jadea un poco m\u00e1s&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Molleja, mi est\u00f3mago gru\u00f1e salvajemente pidi\u00e9ndome a gritos alimento y casi no siento los brazos; pero no puedo descansar ahora, a\u00fan queda mucho por hacer.<\/p>\n<p><em>&#8230;Guliverio hace una pausa&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Ahora debo subir por la escalerilla del m\u00e1stil hasta llegar a la verga si- tuada en lo alto, y desplegar con mucho cuidado los cientos de metros de nanofibra fotovoltaica de la vela principal con los ejes hidr\u00e1ulicos<\/p>\n<p>accionados a mano. Eso me deber\u00e1 tomar no menos de dos horas adicionales. Y mientras, rogar a la Chinita para que a Pr\u00f3xima no se le ocurra vomitar una de sus famosas llamaradas mientras est\u00e9 yo guindado all\u00e1 arriba como un mono c\u00f3smico.<\/p>\n<p>BIT\u00c1CORA <strong>&#8211; D\u00cdA 02 &#8211; 13 horas<\/strong><\/p>\n<p><em>&#8230;Guliverio jadea lentamente&#8230;\u00a0<\/em><\/p>\n<p>\u2014La vista desde aqu\u00ed es simplemente magn\u00edfica. Estoy en lo alto del m\u00e1stil principal, sentado casualmente sobre la verga. Aun en gravedad cero tener la cubierta del <em>Mar\u00eda Celeste <\/em>veinte metros bajo mis pies, me da una falsa sensaci\u00f3n de v\u00e9rtigo, como si me pudiera \u201dcaer\u00bb al m\u00e1s peque\u00f1o desliz.<\/p>\n<p>Desde aqu\u00ed puedo ver frente a m\u00ed el sistema de Pr\u00f3xima y a sus estre- llas hermanas; Alpha Centauri A y B en todo su esplendor. Pr\u00f3xima es parte del sistema estelar triple Alpha Centauri. Las dos estrellas primarias A y B son estrellas blancas que entre s\u00ed forman un sistema binario y son mucho m\u00e1s brillantes que Pr\u00f3xima. Su resplandor, a pesar de la distancia que las separa, compite con el d\u00e9bil brillo de la enana roja. Pr\u00f3xima Centauri resplandece con un tenue brillo cobrizo que fluct\u00faa levemente, da la sensaci\u00f3n de \u201dparpadear\u00bb y me parece que me gui\u00f1a el ojo solo a m\u00ed.<\/p>\n<p>Ya desplegu\u00e9 por completo la vela solar principal, es fascinante ver c\u00f3mo trabaja el sistema de ejes hidr\u00e1ulicos que laboriosamente y como por arte de magia, desdobla cientos de metros de una telilla m\u00e1s fina que el cabello humano, como si se tratara de una compli- cada obra de origami japon\u00e9s. \u00a1El trabajo de nuestros ingenieros es impecable!<\/p>\n<p>Cuando dise\u00f1amos este sistema de hecho nos basamos en t\u00e9cnicas de dobleces del origami, para maximizar el espacio, y poder doblar y esconder la mayor cantidad de material en el menor espacio posible. Pero ver estas imponentes velas doradas, casi transparentes, flotando a la tenue luz de Pr\u00f3xima, me deja sin aliento.<\/p>\n<p><em>\u2026pausa\u2026\u00a0<\/em><\/p>\n<p>A pesar de la magnificencia de la vista, estar guindado aqu\u00ed en lo alto del m\u00e1stil me causa una sensaci\u00f3n de agobio abrumadora. Tener el desnudo vac\u00edo del espacio en todas direcciones a m\u00ed alrededor es m\u00e1s de lo que mi cordura puede soportar. Es una sensaci\u00f3n similar a la que causa ver hacia el oscuro abismo de una fosa submarina, pero multiplicada por un mill\u00f3n.<\/p>\n<p>En preparaci\u00f3n a mi viaje pas\u00e9 dos semanas enconchado en una base submarina en el fondo de la fosa de las Marianas a casi diez kil\u00f3metros de profundidad, para aclimatar mi mente y mi cuerpo al aislamiento. En mi estad\u00eda me sucedi\u00f3 algo muy peculiar. En las instalaciones donde me encontraba, una vieja base de exploraci\u00f3n rusa, hab\u00eda una zona de descanso muy amplia con varias mesas de juego y un gran ventanal circular. Siendo yo el \u00fanico ocupante pasaba largas horas en esta sala, leyendo, estudiando o solo pasando el tiempo. Siempre que estuve en esa sala, sentado a un lado del ventanal circular, sent\u00eda que algo me observaba.<\/p>\n<p>Ver a trav\u00e9s de ese ventanal era como ver el vac\u00edo del espacio ahora mismo; oscuridad casi absoluta m\u00e1s all\u00e1 de las d\u00e9biles luces exteriores del complejo submarino. Y yo estaba seguro de que m\u00e1s all\u00e1 de ese halo de luz, un ser me observaba. Un ser antiguo y gigantes- co, habitante del abismo oce\u00e1nico viviendo en oscuridad perpetua. Esta sensaci\u00f3n helaba mi sangre. A pesar de que nunca vi m\u00e1s que oscuridad, s\u00e9 que mis sentidos no me enga\u00f1aban, como no lo hacen ahora.<\/p>\n<p>Justo ahora siento de nuevo esa sensaci\u00f3n de fr\u00edo que recorre mi espalda.<\/p>\n<p>El vac\u00edo del espacio se siente como algo vivo, algo muy antiguo que respira y me observa. Es familiar pero ajeno al mismo tiempo. Cada cierto tiempo mis sentidos me enga\u00f1an y creo ver algo por el rabillo del ojo, al voltear y ver nada m\u00e1s que vac\u00edo, me recorre ese escalofr\u00edo glacial la espalda y le pido a mi patrona la Chinita que me proteja&#8230;<\/p>\n<p><em>&#8230;larga pausa&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Zape, aj\u00e1, mejor regreso al interior del <em>Mar\u00eda Celeste<\/em>, ya las bater\u00edas deben estar recibiendo los primeros fotones captados por la vela solar principal y debo minimizar mi exposici\u00f3n a las nocivas radiaciones del espacio. Ahora que ya est\u00e1 desplegada una de las tres velas solares y antes de trabajar en las dos restantes, debo ocuparme de resolver el misterio de las bater\u00edas descargadas, no puedo darme el lujo de perder la poca carga que estoy empezando a acumular. Tengo que encontrar el problema y solucionarlo definitivamente o todo este es- fuerzo habr\u00e1 valido mierda.<\/p>\n<p>Voy a comenzar el descenso por el m\u00e1stil. Para ahuyentar los demo- nios de mi cabeza voy a cantarles una canci\u00f3n que me vino a la mente mientras contemplaba a Pr\u00f3xima en la distancia. No me pregunten por qu\u00e9, pero mientras observaba mi estrella anfitriona, me vinieron a la mente los acordes y versos de este viejo tema de un maracucho excepcional, Felipe Pirela.<\/p>\n<p><em>\u2026Guliverio canta\u2026<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfPor qu\u00e9 miras as\u00ed<\/em><br \/>\n<em>haci\u00e9ndome sufrir<\/em><br \/>\n<em>y castigas mi alma?<\/em><\/p>\n<p><em>Entre tu amor y mi amor<\/em><br \/>\n<em>Debe existir la verdad<\/em><br \/>\n<em>Ya no podemos jugar<\/em><br \/>\n<em>Con nuestras almas los dos.<\/em><\/p>\n<p><em>Entre tu amor y mi amor<\/em><br \/>\n<em>Hay cosas para pensar<\/em><br \/>\n<em>Y una promesa ante Dios<\/em><br \/>\n<em>Que es imposible olvidar<\/em><\/p>\n<p><em>Y mal podr\u00e9 curarme, curarme tanta herida<\/em><br \/>\n<em>Salv\u00e1ndome la vida con s\u00f3lo amarme m\u00e1s&#8230;<\/em><\/p>\n<p>Originalmente es una canci\u00f3n de amor y despecho, uno de los gran- des boleros de Latinoam\u00e9rica, pero a m\u00ed en esta situaci\u00f3n me suena m\u00e1s a una plegaria desesperada que a otra cosa.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/leonardo-garcia-por-si-mismo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n<h6>* Ilustraci\u00f3n: Kharem Paredes<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Leonardo Garc\u00eda BIT\u00c1CORA &#8211; D\u00cdA 02 &#8211; 07 horas\u00a0 \u2014Me preparo para salir al exterior del Mar\u00eda Celeste y comenzar la trabajosa tarea de desplegar manualmente los m\u00e1stiles de donde cuelgan las velas solares. 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