{"id":6480,"date":"2022-10-11T23:08:35","date_gmt":"2022-10-11T23:08:35","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=6480"},"modified":"2024-07-25T21:56:22","modified_gmt":"2024-07-25T21:56:22","slug":"jose-lira-sosa-andre-breton-y-aime-cesaire","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/jose-lira-sosa-andre-breton-y-aime-cesaire\/","title":{"rendered":"Jos\u00e9 Lira Sosa, Andr\u00e9 Breton y Aim\u00e9 C\u00e9saire"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\"><strong>Celso Medina<\/strong><\/h4>\n<p>Uno imagina al poeta Jos\u00e9 Lira Sosa, en 1952, recorriendo las esquinas fr\u00edas de un Par\u00eds de plenitud, por cuyos boulevares se paseaba el gran gur\u00fa del Surrealismo: Andr\u00e9 Breton. El jovenc\u00edsimo mozo ya hab\u00eda sido impactado por el genio de otro surrealista: Juan S\u00e1nchez Pel\u00e1ez, en su Matur\u00edn natal, donde este exili\u00f3 por un tiempo el poeta de <em>Elena y los Elementos<\/em>, despu\u00e9s de su aventura chilena en La Mandr\u00e1gora. Lira iba a lo que todo poeta latinoamericano persegu\u00eda: beberse los aires de una ciudad llena de azogue. Y tambi\u00e9n beber su vino, como el\u00edxir inici\u00e1tico. En los <em>batteaux mouches<\/em>, recorriendo El Sena, tal vez hizo suyo un mapa espiritual que le ayud\u00f3 a escribir posteriormente una poes\u00eda urdida de im\u00e1genes y contrastes sensuales.<\/p>\n<p>De modo que el surrealismo estuvo en \u00e9l desde sus inicios y a Par\u00eds fue a pagar una deuda de honor imaginario. Nos confesaba el poeta que su Matur\u00edn aldeano de los 50 no pod\u00eda ofrecerle m\u00e1s que los poemas de Andr\u00e9s Eloy Blanco o el Garc\u00eda Lorca cursil\u00f3n; mucho tiempo despu\u00e9s pudo entrar en contacto con los textos de <em>Poeta en Nueva York<\/em>. Por ello cuando vio aquel hombre sereno, con voz de pr\u00edncipe desamparado, hablarle de una literatura totalmente desconocida para \u00e9l, en lenguaje que iba m\u00e1s all\u00e1 de la preceptiva, se olvid\u00f3 del soneto \u00abBusto\u00bb, que le escribiera furtivamente a una de las muchachas de Liceo Sanz; es m\u00e1s, no s\u00f3lo se olvid\u00f3 de \u00e9l: se avergonz\u00f3 cuando un antologista de la poes\u00eda monaguense lo integr\u00f3 a una publicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la intensa presencia en Par\u00eds, el poeta regresar\u00eda a Venezuela y participar\u00eda a plenitud en el convulso proceso revolucionario de los 60. Ejerci\u00f3 la docencia; hizo periodismo, profesi\u00f3n que ejerc\u00eda en el momento en que un infarto seg\u00f3 su vida, el 9 de diciembre de 1995.<\/p>\n<p>En 1964, en su ejercicio de clandestinidad, logr\u00f3 encontrarse con dos amigos poetas: Gustavo Pereira y Jes\u00fas Enrique Barrios. Y en la aldeana y petrolera Puerto La Cruz deciden publicar \u00abTr\u00f3pico Uno\u00bb. \u00bfEl nombre? El poeta siempre mam\u00f3 gallo con \u00e9l. A veces suger\u00eda que era un homenaje al poeta Aim\u00e9e de C\u00e9saire, de quien fue traductor y fervoroso seguidor. A veces hac\u00eda humor: lo de \u00abuno\u00bb tiene que ver con que toda revista literaria est\u00e1 condenada a salir una sola vez; pero la publicaci\u00f3n logr\u00f3 ir m\u00e1s all\u00e1 del n\u00famero inicial, trunc\u00e1ndose en el n\u00famero cuatro. Esta empresa tuvo en el poeta Lira a uno de sus m\u00e1s s\u00f3lidos ide\u00f3logos. All\u00ed public\u00f3 poemas, traducciones y textos cargados de una iron\u00eda y un cinismo sazonados con el surrealismo y la irreverencia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Ese es el escritor de la \u00abOda a Andr\u00e9 Breton\u00bb, texto revelador de una po\u00e9tica surrealista muy genuina. Hab\u00edamos dicho anteriormente que con este poema Lira salda una deuda con el principal ide\u00f3logo de este movimiento1. Pero yo agregar\u00eda ahora que m\u00e1s que una deuda, este texto es una contrastaci\u00f3n, que enrumba el surrealismo lirasosiano por una est\u00e9tica de otras resonancias. Y no en vano se cuenta dentro de sus preferencias la obra del poeta martinique\u00f1o Aim\u00e9e de C\u00e9saire, con quien uno puede conseguir afinidades.<\/p>\n<p>Tanto Lira como el autor de <em>Regreso al pa\u00ecs natal<\/em> comparten sus afectos por Breton. Pero sus obras optan por abandonar el automatismo surrealista, para encaminarse hacia sus memorias natales. La negritud de C\u00e9saire es equivalente al tropicalismo lirasosiano. Y aqu\u00ed reside la esencia de los contrastes: nuestros poetas no quieren poetizar como ni\u00f1os balbuceantes, ni salir a la azarosa calle en b\u00fasqueda de aventuras imagin\u00edsticas, por cuanto la geograf\u00eda vital de estos pueblos caribe\u00f1os ha sabido destilarse en ellos como la miel en el paladar.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 resuena en el surrealismo de Jos\u00e9 Lira Sosa? El paisaje, los olores minerales y vegetales de la geograf\u00eda de infancia y de adopci\u00f3n del poeta. Una geograf\u00eda que ser\u00e1 su tel\u00f3n de fondo, por donde el azogue aprendido de Par\u00eds se transmutar\u00e1 en los Ca\u00f1os de Monagas, en el mar de Margarita y la \u00abcueva de los p\u00e1jaros\u00bb de Caripe. Tambi\u00e9n hay en nuestro autor, como en el poeta martinique\u00f1o, un regreso al pa\u00eds natal. Sobre todo en los poemarios <em>Contrase\u00f1a<\/em> (1981) y <em>Enseres y Atav\u00edos<\/em> (1989) y <em>Con la palabra en la boca<\/em> (1994), donde su obra se desprende del \u00abfe\u00edsmo\u00bb que obligatoriamente tuvo que asumir en la anterior etapa de su obra literaria. En estos poemarios el surrealismo se vuelve memorioso y presta toda su artiller\u00eda metaf\u00f3rica, para cantar a la gran madre natal.<\/p>\n<p>La oda dedicada al m\u00e1s importante exponente del surrealismo, pareciera una requisitoria contra una est\u00e9tica que el poeta consideraba insuficiente para nombrar la realidad caribe\u00f1a. Ante un \u00abastro ajado\u00bb, Lira antepon\u00eda su \u00ab\u00f3rbita rizada de quinina y de curare\u00bb. Apostaba por una poes\u00eda poco po\u00e9tica y m\u00e1s vital. Por ello hace esta invitaci\u00f3n:<\/p>\n<p><em>Abandona las comarcas heladas<br \/>\nAbandona el c\u00edrculo celeste donde enmudece<br \/>\nTu flauta de Pan<br \/>\nY derriba el muro que nos separa <\/em><\/p>\n<p>As\u00ed como C\u00e9saire aboga por una negritud, plena de la vitalidad caribe\u00f1a, nuestro poeta quiere dejar constancia de su entereza mestiza. Y no es este poema una imprecaci\u00f3n contra Breton. Es un gesto de amor; un adem\u00e1n amistoso, para que el surrealismo abandone el territorio donde muchas cosas han muerto. Y dir\u00edamos que esas \u00abcomarcas heladas\u00bb son el emblema de un Occidente repiti\u00e9ndose, envenen\u00e1ndose con su propia cola. Por ello este saludo:<\/p>\n<p><em>Escucha Andr\u00e9s Bret\u00f3n te saludo hoy<br \/>\nTocando madera de cedros dulces<br \/>\n<\/em><em>Trazando cuadril\u00e1teros ef\u00edmeros en el aire<br \/>\nDe los tucanes<br \/>\nTe saludo en torrente selv\u00e1tico de los hormigueros<br \/>\nGerminando en tu entusiasmo de chispas fosforescentes <\/em><\/p>\n<p>No fueron estas palabras s\u00f3lo gestos program\u00e1ticos. Pocos poetas han trazado un cuerpo meta po\u00e9tico que tuviese tanta correspondencia con su pr\u00e1ctica escritural, sin caer en los lugares comunes de los manifiestos rimbombantes, donde s\u00f3lo resuenan los sarampiones epocales.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/celso-medina\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p>1 V\u00e9ase \u00abSeis notas aproximativas a la poes\u00eda de Jos\u00e9 Lira Sosa\u00bb. Introducci\u00f3n a Poes\u00eda, de Jose Lira Sosa. Matur\u00edn: Centro de Actividades Literarias \u00abJos\u00e9 Lira Sosa\u00bb, 1998.<\/p>\n<h6>*Fuente de la imagen: http:\/\/www.antoniomiranda.com.br<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Celso Medina Uno imagina al poeta Jos\u00e9 Lira Sosa, en 1952, recorriendo las esquinas fr\u00edas de un Par\u00eds de plenitud, por cuyos boulevares se paseaba el gran gur\u00fa del Surrealismo: Andr\u00e9 Breton. 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