{"id":6468,"date":"2022-10-11T01:42:21","date_gmt":"2022-10-11T06:12:21","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=6468"},"modified":"2024-11-29T16:25:01","modified_gmt":"2024-11-29T20:55:01","slug":"enza-garcia-arreaza-una-semblanza-de-su-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/enza-garcia-arreaza-una-semblanza-de-su-vida\/","title":{"rendered":"Enza Garc\u00eda Arreaza: Una semblanza de su vida"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Por: Alirio Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez<\/h4>\n<p><strong>Enza Garc\u00eda Arreaza (Barcelona, Venezuela, 1987)<\/strong> es una narradora, poeta y fot\u00f3grafa aficionada venezolana. Naci\u00f3 en Barcelona, pero creci\u00f3 en Puerto La Cruz, ambas ciudades del oriente venezolano. Emigr\u00f3 a Estados Unidos, donde vive y se cas\u00f3. En el a\u00f1o 2017 particip\u00f3 en el International Writing Program de la Universidad de Iowa. Tambi\u00e9n, durante 2018-2020 fue residente del International Writers Project de la Universidad de Brown. Esta escritora cree, sin dramas, en la ecuaci\u00f3n que incluye al lector; su voz po\u00e9tica quiere dar algo honesto a tiempo \u2014a todo riesgo\u2014 sobre todo para s\u00ed misma. A menudo, la fuerza de la imagen la conquista y la sumerge en varios oficios: hacer fotograf\u00edas, dibujar (zorros, en especial) o picar papel. Mantiene vivo el pendiente de robarle al futuro un espacio de luz tropical para volver y encontrarse de nuevo con los suyos, consigo misma.<\/p>\n<p><strong>Para m\u00ed Puerto la Cruz tiene que ser el centro del universo, de alg\u00fan modo \u2014<\/strong>dice Enza Garc\u00eda Arreaza sobre su lugar de origen\u2014, porque fue el lugar desde donde descubr\u00ed las cosas que suced\u00edan all\u00e1 afuera, y ese all\u00e1 afuera siempre era un lugar demasiado grande, m\u00e1s all\u00e1 de las paredes de la vida segura y protegida que mis padres intentaron darnos, a pesar de todo\u2026 de ellos mismos y de cualquier cantidad de carencias.<\/p>\n<p>La escritora venezolana Enza Garc\u00eda Arreaza intenta recordar, desde el exilio, \u00bfo el destierro?, ese lugar del que proviene, ahora lejano, pero que la contiene. Se queda pensando, est\u00e1 buscando en esa azotea oscura que es su memoria, entonces, de pronto tropieza con algunos recuerdos, s\u00f3lidos como el silencio.<\/p>\n<p>\u00abRecuerdo estar en brazos de mi mam\u00e1 \u2014ahora piensa en voz alta Enza\u2014; recuerdo a la gente salir a la calle porque hubo una explosi\u00f3n, ese es el primer recuerdo que tengo de estar viva: el terror; recuerdo estar en brazos de mi pap\u00e1 cuando el golpe de Estado del 92; recuerdo estar en medio de la sala de la casa el 11 de abril; y luego recuerdo otra vez estar en medio de la sala con mi pap\u00e1 cuando anunciaron que Ch\u00e1vez se muri\u00f3\u00bb.<\/p>\n<p>Todo eso, o el recuerdo de su hermana despert\u00e1ndola una ma\u00f1ana porque un avi\u00f3n se estrella contra edificios gemelos en Nueva York, permanece en Enza Garc\u00eda Arreaza con epicentro en Puerto La Cruz. Esa ciudad, \u00abel lugar del nacimiento de la mirada\u2026 como persona, como artista\u00bb, donde creci\u00f3 la ni\u00f1a oriental, hoy mujer, que ya no puede pisar el suelo caliente de esas tierras venezolanas, salvo cuando escribe y lo transgrede todo.<em>\u00a0<\/em><\/p>\n<blockquote><p>Creo que somos criaturas de memoria porque contamos y volvemos a contar, y a partir de lo que contamos, quiz\u00e1 porque recordamos, tambi\u00e9n lo inventamos; luego, llega un punto en que se difumina la frontera entre recordar e inventar<strong><br \/>\n<\/strong><\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Me obsesiona la memoria, mi propia memoria y la de los otros, <\/strong>dice Enza al revisar recuerdos que no nombra, que le pertenecen a la adolescente que fue. \u00abCreo que somos criaturas de memoria porque contamos y volvemos a contar, y a partir de lo que contamos, quiz\u00e1 porque recordamos, tambi\u00e9n lo inventamos; luego, llega un punto en que se difumina la frontera entre recordar e inventar. Ese af\u00e1n por guardar un registro, de todo, sigue en m\u00ed\u00bb, cuenta Enza.<\/p>\n<p>Para ella, recordar es un inevitable ejercicio de rabia, un viejo ejercicio que viene de la ni\u00f1a que fue y que se renueva en la mujer de ahora. S\u00ed, la mujer, ese lugar donde habita la artista.<\/p>\n<p>Precisamente, es la artista la que cree \u00aben el poder de la rabia como un espacio conductor para mirarse a s\u00ed misma\u00bb. Enza Garc\u00eda Arreaza conserva ese espacio l\u00edquido que es la rabia; all\u00ed convive, pues considera como \u00abun acto hip\u00f3crita suprimir ese sentimiento\u00bb. Para ella, contrario a la violencia, la rabia permite, o es, un di\u00e1logo con el pasado y el presente, un di\u00e1logo que parece siempre dejarle algo.<\/p>\n<p><strong>Todo el ingenio, toda la belleza en un libro de Kovadloff. Mi pap\u00e1, la librer\u00eda <em>Folio<\/em>; S\u00e1bato, Borges, Cort\u00e1zar, Pessoa&#8230; <\/strong>Fueron los elementos que se conjugaron cuando Enza estudiaba segundo a\u00f1o de bachillerato. Su padre, a qui\u00e9n recuerda como un buen interlocutor para la ni\u00f1a que era, un hombre modesto que no pudo terminar bachillerato y que se hizo a s\u00ed mismo como pudo. En \u00e9l, la mano inexperta, pero genuina, que tomar\u00eda la de la ni\u00f1a Enza para llevarla al universo de la perplejidad, el de la lectura.<\/p>\n<p>\u00abA mi pap\u00e1 le gustaba leer, leer hasta donde pod\u00eda \u2014cuenta Enza\u2014 y visit\u00e1bamos la librer\u00eda Folio. Una vez vimos un libro de ensayos de Santiago Kovadloff y \u00e9l me dijo: mira me gustaron partes del libro, pero hay cosas que no entiendo, esto est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de mi nivel. Yo tom\u00e9 el libro y hab\u00eda un cap\u00edtulo que s\u00ed ten\u00eda que ver con literatura, aquel ensayo estaba lleno de citas de otros autores, me fascin\u00f3, recuerdo haber le\u00eddo ese ensayo tantas veces\u2026 Borges era un reto, Cort\u00e1zar una emoci\u00f3n genuina\u2026 y recuerdo pensar: yo quisiera hacer esto\u00bb.<\/p>\n<p>Para Enza Garc\u00eda Arreaza, ser lectora signific\u00f3 querer ser escritora. Se trat\u00f3 de una rara cosmogon\u00eda simult\u00e1nea en ella, pero tambi\u00e9n lo sinti\u00f3 \u00abtan natural, fue como tener lo mejor de los mundos posibles, m\u00e1s para una persona a la que tantas cosas se le negaron\u00bb. Enza Garc\u00eda Arreaza no representa el caso de la ni\u00f1a cautivada por la lectura y la escritura, sino que ella tom\u00f3 esos espacios para s\u00ed, por encima de todo y de todos, recuerda que \u00abcuando me asom\u00e9 a la literatura ten\u00eda que tomarlo para m\u00ed, sin mirar para los lados\u00bb.<\/p>\n<p><strong>La literatura existe porque existen los otros y nos alimentamos mutuamente, <\/strong>s\u00ed creo que existe esa ecuaci\u00f3n en la que los lectores son un extremo importante; pero eso tambi\u00e9n es lo que creo como persona, me cuenta Enza. Ella reconoce sentirse en paz consigo misma con respecto a lo que escribe, pues, no hay otra intenci\u00f3n en su literatura que la de ofrecer un gesto genuino en el que el lector pueda participar, de alg\u00fan modo. \u00abLo que quiero darle al lector es la verdad que pueda decirme a m\u00ed misma\u00bb, me confiesa la escritora.<\/p>\n<blockquote><p>La literatura existe porque existen los otros y nos alimentamos mutuamente, s\u00ed creo que existe esa ecuaci\u00f3n en la que los lectores son un extremo importante<\/p><\/blockquote>\n<p>A la Enza de hoy no le interesa parecer escritora; a la de antes, la m\u00e1s joven, eso le preocupaba. \u00abYo le dec\u00eda a un amigo \u2014cuenta Enza\u2014 que hoy estoy en paz con la idea de no escribir m\u00e1s, aunque quiz\u00e1 eso no me conviene; pero tambi\u00e9n me interesan otras formas narrativas, como tomar fotos o dibujar, \u00bfsabes?\u00bb La escritora siente alivio al haber superado a la Enza de 23 a\u00f1os, porque \u00abqu\u00e9 fastidio la impostura, qu\u00e9 fastidio ser tan pretensioso\u00bb. Ahora puede decir que empieza a ganar cierta paz como creadora, cierto mejor lugar desde el que habitar.<\/p>\n<p><strong>Mi literatura es\u2026 \u00bfqu\u00e9 podemos hacer antes de morirnos? <\/strong>\u00a0\u2014dice Enza\u2014 s\u00ed, creo que mi escritura quiere decir: <em>no hay tiempo<\/em>; qu\u00e9 bueno es encontrarse con el otro, sean tus pap\u00e1s, tus hijos, tus gatos\u2026 siempre es el otro; ese salvavidas y esa tormenta. La escritora reconoce que <em>Cosmonauta<\/em> (Fundaci\u00f3n La Poeteca, 2020) es un libro importante, porque le mostr\u00f3, a trav\u00e9s de s\u00ed, pero sobre todo a trav\u00e9s de los lectores de ese libro, la importancia de las relaciones y en el tiempo real que tienen, o pueden tener. Ese libro significa ese ofrecimiento que Enza Garc\u00eda Arreaza propone y materializa con su escritura.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de un tiempo, el que pas\u00f3 entre la ni\u00f1a y la mujer que ahora es, Enza acepta ser una totalidad que se resume en sus dos apellidos: Garc\u00eda Arreaza. Parece que el consejo de Eugenio Montejo \u2014cuando Enza lo conoci\u00f3\u2014 de que usara sus dos apellidos fue, m\u00e1s que azar, se\u00f1al de tregua necesaria y temprana con aquello que inevitablemente es Enza Garc\u00eda Arreaza.<\/p>\n<p><strong>La literatura venezolana siempre me mantiene a la expectativa, <\/strong>y es que, por ejemplo, la poes\u00eda nuestra, y la hecha por mujeres, es incre\u00edble, me dice Enza Garc\u00eda Arreaza. \u00abClaro, nunca faltaba esa gente que renegaba de la tradici\u00f3n; nunca faltaba gente diciendo que no le gustaba nada de la literatura venezolana y yo pensaba: ponte a leer, anda a leer, chico\u00bb, me cuenta Enza Garc\u00eda Arreaza.<\/p>\n<p>En cuanto a la literatura venezolana me dice que ella la ve con optimismo, que siempre habr\u00e1 cosas para criticar o que se producen que no interesan tanto, pero es normal que as\u00ed sea. \u00abSiempre me ha molestado \u2014me dice Enza\u2014 esa actitud inquisidora, del cr\u00edtico barato, aunque el trabajo del cr\u00edtico es fundamental; pero uno conoce personajes que se aprovechan de espacios para lastimar personas o ventilar viejas rencillas, pero bueno no hay que perder el tiempo en ello\u00bb, agrega Enza.<\/p>\n<p><strong>Entender lo blanco, el desconcierto de la inmensidad de estos maizales, <\/strong>es como Enza describe su presente, lejos del lugar propio, aquel oriente venezolano donde naci\u00f3 en ella el primer mar y el \u00fanico azul verdadero. \u00abTrato de entender esta cultura, la familia de mi esposo, su historia, con encuentros y desencuentros; pero supongo que hacemos lo mejor posible para encontrar equilibrios\u00bb, cuenta acerca de su nueva familia en Estados Unidos.<\/p>\n<p>En lo literario, la escritora est\u00e1 trabajando en una obsesi\u00f3n, el personaje Stanley \u00darsula pr\u00e1cticamente la ha obligado a escribir una novela de Ciencia Ficci\u00f3n, le pide que cuente a los dem\u00e1s su vida y Enza quiere que la gente sepa qu\u00e9 fue lo que le pas\u00f3 a ese personaje. \u00abMe gusta \u2014cuenta Enza\u2014 tomar fotos con mis c\u00e1maras polaroid y rolleiflex, aunque no tengo un laboratorio; entonces no siempre lo hago, pero la fotograf\u00eda anal\u00f3gica me ha abierto un mundo de sensaciones y de proyectos que me reconforta mucho en las horas menos claras, me ha ayudado a encontrarme con esta ciudad donde vivo (en Estados Unidos)\u00bb.<\/p>\n<p>El tiempo todav\u00eda le permite creer a Enza que es posible volver, porque no est\u00e1 mal regresar, cuando piensa que se trata de ver a sus padres, de ver a sus gatos\u2026 \u00abc\u00f3mo me gustar\u00eda \u2014agrega la escritora\u2014 volver para decirle a mi pap\u00e1 que ahora s\u00ed me siento fot\u00f3grafa, que ahora s\u00ed tengo con qu\u00e9\u2026 me imagino encontrarme a mi pap\u00e1 en la luz de ese tr\u00f3pico y retratarlo, eso\u00bb.<\/p>\n<p><strong>En la mochila<\/strong> Enza Garc\u00eda Arreaza tiene para sus lectores:\u00a0<em>El bosque de los abedules <\/em>(2010), <em>Plegarias para un zorro<\/em> (2011), El animal intacto (2020) y <em>Cosmonauta<\/em> (2021).<\/p>\n<h4>Cuentos<\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cuentos-de-enza-garcia-arreaza\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">De ese lado no\/La parte que le toc\u00f3 a Caleb<\/a><\/p>\n<h4>Poes\u00eda<\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/cosmonauta\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cosmonauta<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Alirio Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez Enza Garc\u00eda Arreaza (Barcelona, Venezuela, 1987) es una narradora, poeta y fot\u00f3grafa aficionada venezolana. 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