{"id":6421,"date":"2022-10-02T19:29:52","date_gmt":"2022-10-02T19:29:52","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=6421"},"modified":"2023-11-24T18:25:30","modified_gmt":"2023-11-24T18:25:30","slug":"el-mundo-de-beatriz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-mundo-de-beatriz\/","title":{"rendered":"El Mundo de Beatriz"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\" align=\"JUSTIFY\">Carmen Mannarino<\/h4>\n<p align=\"JUSTIFY\">Aquella idea feliz de Octavio Paz: <i>los poetas no tienen biograf\u00eda, su obra es su biograf\u00eda<\/i> es aplicable con justeza a<strong> Beatriz Mendoza Sagarzazu<\/strong>, escritora discreta e indesprendida de la palabra, de su incansable cancelaci\u00f3n. Ella lo ha dicho en dos breves versos: <i>Me tientan las palabras \/ todo lo que ocultan.<\/i> Y en un calmo moldear ha permanecido sin prescindir de engarzar aconteceres, sentimientos y emociones personales en el tejido de su obra po\u00e9tica. Y, como en todo verdadero poeta, al transmutar las referencias individuales en poes\u00eda, adquieren la dimensi\u00f3n que \u00e9sta demanda. Adem\u00e1s, la belleza que siempre fluye de su obra, emana de la persona de manera visible e invisible. Y como todo en Beatriz es poes\u00eda, cuando debut\u00f3, sin propon\u00e9rselo, en el ensayo, con el introductorio a <i>La infancia en la poes\u00eda venezolana, <\/i>en vez de un mero antecedente explicativo de la selecci\u00f3n antol\u00f3gica, se detiene en lo indefinible de la poes\u00eda, y en especial de la escrita para ni\u00f1os y j\u00f3venes, como ven\u00eda al caso. Y, con madurado criterio, amplio y certero, moderno y permanente, sobre el mundo de la infancia y la adolescencia, en una prosa que delata a la poeta que nunca ha dejado de ser.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">El mundo de sus creaciones literarias es uno solo, totalizante, sintetizable en la fijaci\u00f3n en la existencia humana en medio de satisfacciones y vicisitudes y ante el acoso del tiempo y la irremediable finitud. Ella, sabiamente, lo ha transmitido en alta poes\u00eda, la de todos y para siempre, y en la otra para ni\u00f1os y adolescentes, ambas con indeclinable calidad art\u00edstica. Consciente la poeta de que esta \u00faltima ser\u00eda lectura de quienes transitan hacia la adultez, les ofrece su mundo en progresivas dosis de sugerencias por medio de im\u00e1genes y met\u00e1foras al alcance de la aprehensi\u00f3n de las distintas edades, sin lacerar esos espiritus en evoluci\u00f3n. Porque si algo distingue a BMS es este don, que no todos los humanos conservan durante su trayecto vital, de saber comunicar a edades lejanas el descubrimiento y la experiencia de la vida, sin que sus expresiones dejen de revelar una delicada sensibilidad en el tratamiento del detalle de lo inmediato, detenida en cosas del entorno (la casa, los \u00e1rboles, la lluvia) y en peque\u00f1os y cotidianos seres (la rosa, la hormiga) y los engrandece al construir con ellos im\u00e1genes y met\u00e1foras que sugieren reflexiones sobre la existencia; pues ella, tras el logro de una dif\u00edcil sencillez siempre va a la hondura<i><\/i><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><a name=\"_GoBack\"><\/a>De su entrega a la palabra de su obra han emanado tres vertientes diferenciables. La m\u00e1s extensa de la poes\u00eda como cultivo durante casi medio siglo, desde los poemas de la juventud, casi secretos, luego, en parte reunidos en <i>Cielo elemental<\/i>, la primera publicaci\u00f3n hecha en 1948 por el esposo- poeta Luis Pastori, en esmerada edici\u00f3n diminuta y de ejemplares numerados, portada de Ram\u00f3n Mart\u00edn Durb\u00e1n y vi\u00f1etas desprendibles de Marius Sznajdermans; hasta los poemas contenidos en la plaquette <i>Eleg\u00eda de febrero<\/i>, de 1994, conjunto de poemas con sustancia de comienzos y declinaciones, de lo permanente y lo perecedero. Y entre los dos: <i>Al sexto d\u00eda <\/i>(1957 ), el libro de la plenitud del amor, la espera y el milagro de la maternidad, conducidos en un cantar de versos breves y brev\u00edsimos entrelazados tem\u00e1ticamente y en sucesi\u00f3n de situaciones y momentos insustituibles en cada historia de vida de mujer. <i>Concierto sin m\u00fasica <\/i>(1965), reuni\u00f3n de sensaciones personales suscitadas por obras de los grandes m\u00fasicos de preferencia de la autora, en sensible transmutaci\u00f3n de los sonidos en palabras. Y <i>Esta sombra creciente <\/i>(1992), libro de la vida afectada por la oscuridad progresiva en el transcurrir vital y la certeza del final.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">Otra vertiente, muy suya, identificable de individualidad, la de los dos libros desprendidos del surtidor de la vida dejada atr\u00e1s iluminando recuerdos de origen y formaci\u00f3n y despertando evocaciones y nostalgias. Libros integrados por fragmentos o estampas, como la vida, en prosa po\u00e9tica permeada de recuerdos, sorpresas y sentimientos aposentados en el reservorio de los individuales haberes que el tiempo va cubriendo con la magia de los primeros a\u00f1os y el asomo confuso a la ventana de la adultez. En la visi\u00f3n de personas, lugares, objetos, naturaleza, de una pret\u00e9rita realidad est\u00e1n recogidas la frescura de los primeros a\u00f1os y la experiencia adulta en mirada retrospectiva que, en conjunto, ofrecen parte de una biograf\u00eda espiritual poetizada. <i>En Viaje en un barco de papel <\/i>(1956, 1996 y 2007) cada p\u00e1gina, finamente ilustrada por Mar\u00eda Tallian, dice de la vida retenida en cada motivo, de las preguntas formuladas por el ser humano de siempre sin posibles respuestas; de las ausencias y su siembra de vac\u00edos y soledades; de la valoraci\u00f3n trascendente de momentos vividos con la sola sensaci\u00f3n de cotidianidad o de natural costumbre. En <i>La muerte ni\u00f1a <\/i>(1974) una visi\u00f3n a\u00fan m\u00e1s madura recubre iguales lugares, personas, cosas y naturaleza, m\u00e1s otros a\u00f1adidos a manera de completaci\u00f3n del microcosmos del <i>sitio de origen<\/i>, menci\u00f3n escogida por la poeta en las palabras le\u00eddas en el 408\u00ba Aniversario de la fundaci\u00f3n de la ciudad de Valencia, su ciudad natal, en semejante expresi\u00f3n po\u00e9tica. Los veintid\u00f3s a\u00f1os transcurridos entre uno y otro libro dicen de la sostenida inquietud motivacional y tem\u00e1tica, requerida de una adecuada expresi\u00f3n de ese callado reservorio para ser compartido con sensibles receptores.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">La tercera y no menos importante vertiente de los libros para ni\u00f1os y para j\u00f3venes de BMS se presentan demarcados por la curiosidad y la sorpresa del descubrimiento del mundo y de la vida en<i>Tarea de vacaciones <\/i>(1977), y por el alborear del sentimiento amoroso con sus satisfacciones, desenga\u00f1os y a\u00f1oranzas en <i>Casi abecedario <\/i>(1996), motivo casi in\u00e9dito en la poes\u00eda escrita para j\u00f3venes y que la voz del hablante l\u00edrico lo hace desde la interioridad de ese ser desconcertado y cambiante del adolescente, al que poco han tomado en cuenta nuestros poetas. La brevedad de los dos libros implica concentraci\u00f3n cualitativa, solidez de visi\u00f3n, distintivos de los que poco dicen los t\u00edtulos, por el halo pedag\u00f3gico que tanto y por largo tiempo ha cercado la poes\u00eda para ni\u00f1os y j\u00f3venes y que Beatriz rechaza sin desprenderse de los altos valores percibibles en los poemas.<\/p>\n<h6 align=\"JUSTIFY\">*Publicado en: http:\/\/circulodescritoresvenezuela.org\/<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carmen Mannarino Aquella idea feliz de Octavio Paz: los poetas no tienen biograf\u00eda, su obra es su biograf\u00eda es aplicable con justeza a Beatriz Mendoza Sagarzazu, escritora discreta e indesprendida de la palabra, de su incansable cancelaci\u00f3n. Ella lo ha dicho en dos breves versos: Me tientan las palabras \/ todo lo que ocultan. 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