{"id":6318,"date":"2022-09-20T01:30:19","date_gmt":"2022-09-20T01:30:19","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=6318"},"modified":"2023-11-24T18:26:09","modified_gmt":"2023-11-24T18:26:09","slug":"simon-rodriguez-pinceladas-para-un-retrato","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/simon-rodriguez-pinceladas-para-un-retrato\/","title":{"rendered":"Sim\u00f3n Rodr\u00edguez: pinceladas para un retrato"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Juan Medina Figueredo<\/h4>\n<p>En uno de los patios interiores del Instituto Universitario de Tecnolog\u00eda de Valencia existe un busto de un personaje con calva, larga cabellera y bigotes curvados en sus puntas. En el pedestal desapareci\u00f3 la placa identificatoria. En ese lugar yo impart\u00eda unas horas de clases correspondientes a la asignatura \u201cEducaci\u00f3n Ciudadana\u201d. A Jos\u00e9 P\u00e9rez, uno de mis alumnos, se le ocurri\u00f3 realizar una encuesta para identificar la imagen de la citada escultura.<\/p>\n<p>Nadie, ni profesores, ni estudiantes, ni trabajadores, sab\u00edan de qui\u00e9n se trataba. Siempre he pensado que el ilustre desconocido no es otro que Don Sim\u00f3n Rodr\u00edguez. Por conversaciones informales con egresados de la Escuela Normal \u201cSim\u00f3n Rodr\u00edguez\u201d, he sabido que all\u00ed funcion\u00f3 tal centro educativo. Ello coincide con mi aseveraci\u00f3n. Pero surgen algunas preguntas: \u00bfpor qu\u00e9 tanta dificultad para identificar el rostro de alguien tan nombrado en nuestras escuelas y gremios educativos? \u00bfpor qu\u00e9 no percibir con certeza uno de los iconos, junto a Bol\u00edvar y Ezequiel Zamora, de un r\u00e9gimen que impuls\u00f3 una Asamblea Constituyente en 1999 y la promulgaci\u00f3n de la nueva Constituci\u00f3n de la Rep\u00fablica Bolivariana de Venezuela?<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1ndo comenz\u00f3 todo? parece ser la pregunta que gu\u00eda toda <em>La Isla de R\u00f3binson<\/em>, novela de Arturo Uslar Pietri (1983), con tanta referencia hist\u00f3rica alrededor de Samuel R\u00f3binson, identificaci\u00f3n ap\u00f3crifa utilizada por Sim\u00f3n Rodr\u00edguez a su arribo a Francia, que\u00a0 muchos profesionales universitarios confunden dicha narraci\u00f3n con una biograf\u00eda. Sim\u00f3n Rodr\u00edguez es una <em>isla<\/em>, para nuestro narrador, en la aldea caraque\u00f1a, en el destierro y en la puna andina. <em>Isla <\/em>por su presunta participaci\u00f3n en la conspiraci\u00f3n de Gual y Espa\u00f1a, en una sociedad colonial que a\u00fan no despertaba con ideas y sentimientos de independencia y libertad. <em>Insular <\/em>en su proscripci\u00f3n perpetua por antimon\u00e1rquico, anticlerical, antiesclavista y anticolonialista. <em>Islote <\/em>su vida como exp\u00f3sito en la casa del sacerdote Alejandro Carre\u00f1o, su escuela, su discurso, su\u00a0\u00a0 pedagog\u00eda,\u00a0 su\u00a0\u00a0 insobornable conducta, su rebeld\u00eda irreductible, la fidelidad a su oficio docente, su <em>Defensa de Bol\u00edvar<\/em>, sus <em>Sociedades Americanas<\/em>, su utop\u00eda con geograf\u00eda de rigurosa cartograf\u00eda, su arc\u00f3n de manuscritos, su escritura de pizarr\u00f3n.<\/p>\n<p>Por su parte, el nombre de <em>Samuel <\/em>tiene genealog\u00eda b\u00edblica. En nuestro libro sagrado es un vidente (as\u00ed se designaba antiguamente a los profetas y como tal lo busca Sa\u00fal, primer rey de los israelitas). Fue cedido a Dios tras su destete y bajo guarda y custodia del sacerdote El\u00ed. <em>Samuel <\/em>oye detr\u00e1s de s\u00ed el salmo cantado por su madre <em>Anna <\/em>(\u00bfo Am\u00e9rica?):<\/p>\n<p><em>Levanta del polvo al humilde, Alza del muladar al indigente<\/em><\/p>\n<p><em>Para hacerle sentar junto a los\u00a0 nobles<\/em><\/p>\n<p><em>(Biblia de Jerusalem, \u201cSamuel\u201d, 1976, p. 162)<\/em><\/p>\n<p><em>Samuel<\/em>, hijo de mujer est\u00e9ril que lo cede a Yahv\u00e9, bajo custodia del sacerdote El\u00ed, renace con madre desconocida que lo abandona como exp\u00f3sito en el umbral de la casa del cura Carre\u00f1o (\u00bfsu padre?), tendr\u00e1\u00a0 la cabellera larga (por promesa\u00a0 a Yahv\u00e9, no usar\u00e1 navaja para cortarse el pelo). Esa pelambre ser\u00e1 tambi\u00e9n la de <em>R\u00f3binson<\/em>, n\u00e1ufrago, pero capaz de atender a sus necesidades (\u201cno me den, oc\u00fapenme\u201d, repetir\u00e1 muchas veces el viejo Sim\u00f3n). Ese naufragio lo aventar\u00e1 en una balsa hasta un refugio de indios (con los de abajo me entiendo,\u00a0 escribir\u00e1 tras una de sus in\u00fatiles solicitudes de ayuda) y desde all\u00ed a una casucha en las afueras de Amotape, un peque\u00f1o poblado del Per\u00fa, donde el cura no le permiti\u00f3 entrar, por hereje. Esa covacha, de cama de poyo y apenas una silla, ser\u00e1 su barca de Caronte. All\u00ed sostendr\u00e1 su \u00faltima entrevista y discusi\u00f3n con el cura de Amotape. Los restos del naufragio \u2013dos cajones de libros y de cartas, su retrato\u2013 ser\u00e1n aventados hasta Paita, un peque\u00f1o puerto del Per\u00fa, y las manos temblorosas de Manuela S\u00e1enz, de la cual se hab\u00eda despedido lapidariamente: \u201cdos soledades no pueden permanecer juntas\u201d.<\/p>\n<p>Qued\u00f3 un par de retratos suyos. Las sombras de los calificativos, peyorativos la mayor\u00eda de las veces, acompa\u00f1an su nombre por toda la Am\u00e9rica espa\u00f1ola. \u201cS\u00f3crates de Caracas\u201d \u201cfil\u00f3sofo cosmopolita\u201d, \u201cel hombre m\u00e1s extraordinario del mundo\u201d, \u201cgenio, portento\u00a0 de gracia y talento\u201d, lo llam\u00f3 El Libertador. Para confirmarlo, Juan\u00a0 David Garc\u00eda Bacca (1990) establece un paralelo con S\u00f3crates\u00a0 y Di\u00f3genes Laercio. Muestra un sentenciario antol\u00f3gico de Don Sim\u00f3n y traza tres\u00a0\u00a0 direcciones de su car\u00e1cter cosmopolita (geogr\u00e1fico, pol\u00edgloto y social). Ratifica s u condici\u00f3n humana extraordinaria con citas ejemplarizantes por su dignidad\u00a0 escult\u00f3rica. Garc\u00eda Bacca culmina su discurso llamando a Don Sim\u00f3n \u201cmi maestro\u201d y excitando al lector a invocarlo como \u201cnuestro maestro\u201d.<\/p>\n<p>El Mariscal Sucre, en carta a Bol\u00edvar, califica al maestro como \u201cmuy\u00a0 instruido,\u00a0 ben\u00e9fico cual nadie, desinteresado hasta lo sumo y bueno por car\u00e1cter y por sistema; pero lo considero tambi\u00e9n con una cabeza alborotada, con ideas extravagantes y con incapacidad para desempe\u00f1ar el puesto que tiene\u201d (Fabio Lozano y Lozano, 1933, p. 98-107). Otros ep\u00edtetos de quienes lo conocieron, lo trataron y lo maltrataron fueron los de loco, jud\u00edo, hereje, derrochador de los dineros p\u00fablicos y protector de ladrones y prostitutas. Siguiendo las huellas de Francisco Herrera Luque (1979), un\u00a0 psiquiatra, Arturo Guevara (1977) ha realiza- do un estudio para demostrar la dromoman\u00eda\u00a0 de Don Sim\u00f3n, por qu\u00edtame estas pajas. Quienes han tratado de descifrar e identificar la personalidad y la escritura de este \u00faltimo han girado alrededor de calificativos como\u00a0 extravagante, exc\u00e9ntrico, sant\u00f3n, rebelde, pensador criollo, andariego, invencionero, reiterativo, profeta, rebelde, original y sabio. El mismo prefiri\u00f3 calificarse como educador y amigo de la causa social.<\/p>\n<p>Se ha tratado de fijar su cuerpo y su indumentaria, observando el par de retratos que se salv\u00f3 del extrav\u00edo y del olvido y leyendo algunas cr\u00f3nicas. De \u201ccorpach\u00f3n \u00e1spero\u201d y \u201cmanazas de alfarero\u201d, vestido a la diabla, con un viejo y ra\u00eddo chaquet\u00f3n, sombrero pringoso con zapatones de eternidad, con lentes o sin lentes, con lentes turbios sobre la frente, con un bast\u00f3n (de alguna madera tallada por el viejo, seguramente) lo describe Uslar Pietri en su novela. \u201cEra un viejo enjuto, transparente, de cara angulosa\u00a0 y venerable, mirada\u00a0 osada e inteligente, cabeza calva y de ancha\u00a0 frente\u201d: as\u00ed lo pinta Jos\u00e9 Victorino Lastarria (1885. p. 48).<\/p>\n<p>En <em>El cuaderno de Blas Coll<\/em>, Eugenio Montejo (1983), acentuar\u00e1 los rasgos de tip\u00f3grafo, maestro de escuela, tertuliante, humorista (m\u00e1s bien sarc\u00e1stico) e inquisidor verbal (hasta los extremos del delirio y la mudez) para recrear a nuestro personaje, cruzando la alambrada de la ficci\u00f3n con el nombre de Blas Coll (\u00bfoculta sugerencia de un refr\u00e1n popular \u2013 \u201ccomo Blas, ya comiste, ya te vas\u201d- para aludir a la condici\u00f3n de andariego\u00a0 y hasta drom\u00f3mano de este maestro?). Su descripci\u00f3n f\u00edsica, producto de averiguaciones entre vecinos de Puerto Malo y de testimonios de un pulpero, un barbero y una posadera, es la siguiente: \u201cmenudo, de mediana\u00a0 estatura y rostro ovalado. Llevaba siempre unas gafas doradas y un sombrero de fieltro, al parecer su prenda m\u00e1s definitoria, junto con un l\u00e1piz achatado sobre la oreja derecha. Sol\u00eda vestir un delantal de dril oscuro, manchado por la tinta de imprenta\u201d (Montejo, 1983, p. 12). Como se habr\u00e1 notado las \u201cgafas doradas\u201d no se asemejan a los \u201clentes turbios\u201d que refiere Uslar Pietri. Quiz\u00e1 son doradas\u00a0 por la luz, una imagen constante\u00a0 en las sentencias de nuestro maestro, metaforizada a trav\u00e9s de su aspiraci\u00f3n a fabricante de velas para iluminar Am\u00e9rica. El l\u00e1piz sobre la oreja se distancia de la pluma, la tinta y el papel que alg\u00fan cronista observa sobre el bufete del maestro, \u00fatiles escolares por los que\u00a0 Don Sim\u00f3n clamar\u00e1, en medio de sus penurias, en las cartas de sus \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Blas Coll, \u201cSeg\u00fan la suposici\u00f3n m\u00e1s aceptable, era originario de las Islas Canarias, pero debi\u00f3 de haber viajado mucho antes de asentarse en esta bah\u00eda calurosa\u201d (Ib. p. 12). A Puerto Malo, esta bah\u00eda y pueblo de pescadores donde se radic\u00f3 este personaje, desde hace alg\u00fan tiempo se nos ha ocurrido identificarlo con Puerto Cabello, por relaciones intratextuales del propio Montejo y por cr\u00f3nicas de Enrique Bernardo N\u00fa\u00f1ez (1969) publicadas en el diario El Universal, y compiladas por Luis Felipe Herrera Vial. Este arribo a Puerto Malo ser\u00e1 el retorno nunca cumplido por Don Sim\u00f3n, el cual hizo caso omiso de una invitaci\u00f3n del Presidente Soublette para que volviese a Venezuela (en carta posterior Sim\u00f3n Rodr\u00edguez afirm\u00f3 que no era \u201cvaca para tener comedero\u201d). El origen canario est\u00e1 asociado con la nacionalidad del padre de la presunta madre de nuestro maestro, Rosal\u00eda Rodr\u00edguez. Y viajero es una condici\u00f3n irredimible del destino de este pensador criollo.<\/p>\n<p>\u00bfD\u00f3nde comenz\u00f3 todo con este retrato esfuminado? Quiz\u00e1s con un ni\u00f1o abandonado en una cesta, a la puerta de la casa del cura Alejandro Carre\u00f1o (\u00bfpadre de Don Sim\u00f3n?). \u201cExp\u00f3sito\u201d, dice su presunta partida de nacimiento (que ni apellido tiene) y \u201cexp\u00f3sito\u201d repite la partida de su matrimonio con Mar\u00eda de los Santos Ronco. Carece de padre reconocido. Cualquiera puede ser su padre en esa ciudad aldeana que es Caracas, dice Uslar Pietri en su novela. Su primer nombre, Sim\u00f3n, lo asociar\u00e1 para siempre al Libertador, hu\u00e9rfano aunque no exp\u00f3sito. Su segundo nombre, Narciso encierra el estigma de qui\u00e9n persigue su propia imagen y muere ahogado entre las ondas expansivas de su rostro reflejado en el agua. Su tercer nombre, Jes\u00fas, lo signa con la cruz de la redenci\u00f3n de los pobres y el sacrificio de s\u00ed mismo. El cambio de apellido aumenta la confusi\u00f3n: primero us\u00f3 Carre\u00f1o y luego Rodr\u00edguez.<\/p>\n<p>\u201c(&#8230;) no tiene patria ni hogares ni familia ni nada\u201d escribe Bol\u00edvar en carta del 27 de junio de 1825 a Cayetano Carre\u00f1o. \u201cMi patria es el mundo\u201d escribi\u00f3 el maestro en una carta. Como Bol\u00edvar, derrotado, quiso retirarse a Europa, sin lograrlo, en b\u00fasqueda de la felicidad que dec\u00eda haber\u00a0 disfrutado all\u00e1. En su infancia carece de hogar, propiamente: en un censo aparece en casa del cura Alejandro Carre\u00f1o y en otro, en casa de Rosal\u00eda Rodr\u00edguez. Su hogar tambi\u00e9n es el mundo que recorre hasta morir. De su familia dice bastante su temprano abandono de Caracas, sin la compa\u00f1\u00eda de su esposa y tambi\u00e9n su muerte, acompa\u00f1ado s\u00f3lo de uno de los j\u00f3venes que adopta (Camilo G\u00f3mez). Semejante hombre (sin \u00e1rbol geneal\u00f3gico establecido), por grandeza,\u00a0 desamparo\u00a0 y errancia, nos deja con el escozor de la incertidumbre sobre su rostro, que se nos acerca en lo hondo de nosotros, se nos pierde en la inmensidad de s\u00ed mismo y del naufragio que le impide todo retorno.<\/p>\n<p><strong>Una historia cruzada con la gloria y la frustraci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En 1769 \u00f3 en 1771, afirman, puede haber nacido Sim\u00f3n Rodr\u00edguez. Se anticipa por una generaci\u00f3n a quien ser\u00e1 su m\u00e1s famoso disc\u00edpulo: Sim\u00f3n Bol\u00edvar. En el censo de 1790 figura, junto\u00a0 a su\u00a0\u00a0 hermano\u00a0 Cayetano Carre\u00f1o (qui\u00e9n har\u00e1 historia en la m\u00fasica venezolana), como residente en la casa del cl\u00e9rigo Alejandro Carre\u00f1o, contigua a la del pintor Juan Pedro L\u00f3pez, abuelo de Andr\u00e9s Bello. En 1791 es designado maestro de primeras letras en la escuela dirigida por Guillermo Pelgr\u00f3n. En 1794 presenta al Cabildo de Caracas sus <em>Reflexiones sobre los defectos que vician la escuela de primeras letras de Caracas, y medio de lograr su reforma por un nuevo establecimiento <\/em>, inspiradas, seg\u00fan la opini\u00f3n tradicional, en la lectura clandestina de Rousseau y para Antonio P\u00e9rez Esclar\u00edn (1994), producto \u00a0del movimiento espa\u00f1ol de reforma\u00a0\u00a0 de la escuela (liderizado, entre otros, por Juan Bautista Picornell, Sebasti\u00e1n Andr\u00e9s y Manuel Cort\u00e9s Campomanes, los mismos que influir\u00e1n en la conspiraci\u00f3n de Gual y Espa\u00f1a), por iron\u00eda de la historia, apoyada por la monarqu\u00eda. En 1797, despu\u00e9s de ser debelada\u00a0 la conspiraci\u00f3n de Gual y Espa\u00f1a, sale por el puerto de La Guaira, hacia Jamaica y posteriormente hacia Baltimore y Filadelfia, trayecto en el cual aprender\u00e1 un nuevo idioma, el ingl\u00e9s, y sobre todo el oficio de tip\u00f3grafo, que ser\u00e1 fundamental para su labor escritural y pedag\u00f3gica. En Baltimore y Filadelfia vivir\u00e1 la experiencia de la rep\u00fablica y la libertad.<\/p>\n<p>En 1804 desembarca en Francia y se identifica como Samuel R\u00f3binson. En Par\u00eds acompa\u00f1ar\u00e1 a Bol\u00edvar y ambos ser\u00e1n all\u00ed testigos reticentes de la coronaci\u00f3n de Bonaparte como emperador. En 1805, el paso de Bol\u00edvar y Rodr\u00edguez por Mil\u00e1n coincide con la coronaci\u00f3n de Napole\u00f3n como Rey de Italia. Y ese mismo a\u00f1o Bol\u00edvar pronuncia frente a su maestro su c\u00e9lebre juramento del Monte Sacro, en Roma, por la independencia y la libertad de su patria.<\/p>\n<p>Tras la separaci\u00f3n de maestro y disc\u00edpulo, en 1806, arranca este \u00faltimo hacia el camino de la gloria y contin\u00faa el primero su errancia por Europa y su aprendizaje de otros idiomas. En 1823 regresa Don Sim\u00f3n Rodr\u00edguez a Am\u00e9rica. Bol\u00edvar est\u00e1 en Per\u00fa. En 1825 ambos se encuentran en Lima. El Libertador vibra en la cima y plenitud de su misi\u00f3n y siendo el Mariscal Sucre Presidente de la Rep\u00fablica de Bol\u00edvar (as\u00ed se llamaba inicialmente Bolivia), inicia Sim\u00f3n Rodr\u00edguez su m\u00e1s importante ensayo educativo en Chuquisaca, en 1826. Bol\u00edvar desde Bolivia se dirige a Lima. Rodr\u00edguez y Bol\u00edvar no volver\u00e1n a encontrarse. Derrotado el maestro, se inicia su retirada y peregrinaje, buscando ocupaci\u00f3n como\u00a0 educador.\u00a0 Hacia 1839 se entrevista varias veces con Andr\u00e9s\u00a0 Bello. Su peregrinaje por Am\u00e9rica meridional, con el frustrado deseo de regresar a Europa, cesa con su muerte en 1854, en Amotape, un peque\u00f1o pueblo de Per\u00fa.<\/p>\n<p>Desde Guayaquil, Rodr\u00edguez escribe al Libertador: \u201c(&#8230;) Tengo muchas cosas escritas para nuestro pa\u00eds, y ser\u00eda l\u00e1stima que se perdiesen\u201d. Esas cosas ser\u00e1n parte de los libros que ir\u00e1 reescribiendo e intentando publicar hasta su muerte.<\/p>\n<p>En Arequipa, Per\u00fa, 1828, publica su \u201cPr\u00f3dromo\u201d de <em>SO- CIEDADES AMERICANAS EN 1828, C\u00d3MO SER\u00c1N Y C\u00d3MO PODR\u00cdAN SER EN LOS SIGLOS VENIDEROS. <\/em>La segunda parte de esta obra la publica en Valpara\u00edso Chile, en 1829. En 1830, publica la obra <em>EL LIBERTADOR DEL MEDIODIA DE AMERICA Y SUS COMPA\u00d1EROS DE ARMAS, DEFENDIDOS POR UN AMIGO DE LA CAUSA SOCIAL. <\/em><\/p>\n<p>En Concepci\u00f3n, Chile, 1834, publica LUCES Y VIRTUDES SOCIALES, que contiene un pr\u00f3logo denominado \u201cGaleato\u201d (r\u00e9plica contra las impugnaciones de su anterior \u201cPr\u00f3dromo\u201d), el plan general de <em>SOCIEDADES AMERICANAS<\/em>, anteriormente publicado en Lima, 1831, y la introducci\u00f3n a la cuarta parte de esta obra, que versa sobre \u201cmedios y m\u00e9todos de la reforma\u201d educacional. En 1851 escribe <em>CONSEJOS DE AMIGO DADOS AL COLEGIO DE LATACUNGA<\/em>. Este esfuerzo editorial condenado a la falta de recursos y de suscritores lo llevaron a una\u00a0 odisea bibliogr\u00e1fica de publicaciones parciales sin ninguna \u00a0rentabilidad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p><strong>El logos desde distintas perspectivas <\/strong>(gnoseolog\u00eda, m\u00e9todo, axiolog\u00eda y est\u00e9tica)<\/p>\n<p>Para Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, el origen del conocimiento est\u00e1 en la curiosidad, no se trata por ende, de la reminiscencia plat\u00f3nica. Esta curiosidad es la fuerza impulsora del saber, que se enhebra dial\u00e9cticamente en un juego de oposiciones entre el conocimiento y la ignorancia, el acierto y el error, el parecer o la opini\u00f3n y la verdad, en movimiento o desarrollo continuo, para adelantar o atrasarse. En <strong><em>Luces y Virtudes Sociales <\/em><\/strong>(1840) dice:<\/p>\n<p>\u201cLa CURIOSIDAD es una fuerza mental que se opone a la ignorancia (&#8230;) La curiosidad es el motor del <em>saber<\/em>, y cada conocimiento un m\u00f3vil para llevar a otro conocimiento. De unos errores pueden\u00a0 nacer otros errores, y conducir en direcciones opuestas&#8230; al <em>sublime <\/em>saber o a la <em>crasa <\/em>ignorancia. <em>Adelanta <\/em>el que yerra buscando la verdad&#8230; se <em>atrasa <\/em>el que gusta de a\u00f1adir errores a errores (&#8230;) OPONERSE , fundado en razones <em>err\u00f3neas <\/em>es laudable por la <em>intenci\u00f3n<\/em>: FUNDAR OPOSICIONES en <em>pareceres<\/em>, es impertinencia, si los pareceres son propios, y ridiculez, si son ajenos (&#8230;) los <em>pareceres <\/em>convertidos en OPINIONES, han consagrado las mayores absurdos\u201d (RODR\u00cdGUEZ, Sim\u00f3n. 1982. pp. 84 -85).<\/p>\n<p>Para este maestro el supremo instrumento de la curiosidad es la raz\u00f3n. Qui\u00e9n juzga es la raz\u00f3n, de all\u00ed la importancia de la l\u00f3gica y de las matem\u00e1ticas, pero tambi\u00e9n de la experiencia. Por ello, \u00e9l es racionalista pero tambi\u00e9n, en cierta forma, fenomenol\u00f3gico.<\/p>\n<p>La luz de la EXPERIENCIA disipa las Tinieblas del r\u00e9gimen feudal- y la<\/p>\n<p>RAZ\u00d3N establece su imperio\u00a0 sobre<\/p>\n<p>los restos de la ignorancia (Ob. Cit. p. 107)<\/p>\n<p>Podemos pensar que su M\u00c9TODO es l\u00f3gico-deductivo, pero tambi\u00e9n no menos inductivo (no pod\u00eda ser de otra manera en quien ense\u00f1a f\u00edsica y qu\u00edmica) y dial\u00e9ctico (como arriba vimos) y no menos fenomenol\u00f3gico. A\u00fan ello ser\u00eda muy\u00a0 parcial sino consideramos los aspectos filol\u00f3gicos, sociol\u00f3gicos y antropol\u00f3gicos empleados en la b\u00fasqueda del conocimiento. No otra cosa podemos pensar de su manera\u00a0 de sentenciar e ironizar a trav\u00e9s del juego de palabras, de su ubicaci\u00f3n social e ideo- l\u00f3gica al lado de los de abajo, de los pobres y de su ataque a las costumbres coloniales.<\/p>\n<p>En su programa de estudios la jerarqu\u00eda suprema corresponde a la l\u00f3gica, la lengua y las matem\u00e1ticas, con may\u00fasculas:<\/p>\n<p>La L\u00f3gica, el Idioma y las Matem\u00e1ticas son los Estudios de obligaci\u00f3n en el <em>d\u00eda<\/em><\/p>\n<p>como lo fueron en otro <em>tiempo<\/em><\/p>\n<p>la Metaf\u00edsica, la Historia y la Poes\u00eda.<\/p>\n<p>Pensando<\/p>\n<p>Hablando y\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 se <em>adquieren <\/em>TODOS los <em>conocimientos<\/em><\/p>\n<p>Calculando<\/p>\n<p>(RODR\u00cdGUEZ, Sim\u00f3n. Ob. Cit. p. 95)<\/p>\n<p>Entre l\u00f3gica, lengua y sociedad existe una relaci\u00f3n insoslayable y la situaci\u00f3n de la sociedad, arrastra el uso de la lengua. Por eso no bastan los calificativos de \u201cfil\u00f3sofo naturalista y fil\u00f3sofo idealista\u201d que le endilga Dardo C\u00faneo (en RODR\u00cdGUEZ, Sim\u00f3n. 1982. p. 11) a nuestro pensador.<\/p>\n<p>El sentido recto de las palabras est\u00e1 bajo la protecci\u00f3n de la<\/p>\n<p>L\u00d3JICA- porque las palabras son sus instrumentos (&#8230;) Sucede con el <em>valor <\/em>de los t\u00e9rminos lo que con los <em>derechos <\/em>del hombre en sociedad y lo que con los <em>miramientos<\/em><\/p>\n<p>debidos al labrador.<\/p>\n<p>(&#8230;)<\/p>\n<p>hay pocos que no se crean autorizados para hacer\u00a0\u00a0 <strong><em>sinonimias<\/em><\/strong><\/p>\n<p>para poner\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>coartaciones <\/em>y para atropellar\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>respetos<\/em><\/p>\n<p>(RODR\u00cdGUEZ, Sim\u00f3n. Ob. Cit. p. 94)<\/p>\n<p>Muy radical es al afirmar, sin dejar lugar a dudas, acerca de las relaciones l\u00f3gica, lengua y sociedad:<\/p>\n<p>todo ha de ser LOGOS {<em>demoloj\u00eda y lexicolog\u00eda)<\/em><\/p>\n<p>(RODR\u00cdGUEZ, Sim\u00f3n. Ob. Cit. p. 110)<\/p>\n<p>Por eso, resulta inevitable fundar la pol\u00edtica en la relaci\u00f3n con el estado de la sociedad, la lengua y la experiencia concreta:<\/p>\n<p>Verdadera POL\u00cdTICA y verdadera GRAM\u00c1TICA (Idem) El que no aprende Pol\u00edtica en la COCINA<\/p>\n<p>No la sabe en el&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230;&#8230; GABINETE (Ob. Cit. p. 113)<\/p>\n<p>Don Sim\u00f3n es un precursor de la EPISTEMOLOG\u00cdA. Para \u00e9l existe una\u00a0 asociaci\u00f3n entre las facultades del hombre, entre las cosas y entre \u00e9stas y el hombre. En \u00e9l hallamos huellas de empirismo, de materialismo y de un adelantado de la econom\u00eda pol\u00edtica:<\/p>\n<p>NO\u00a0 HAI <em>facultades <\/em>INDEPENDIENTES<\/p>\n<p><em>siendo as\u00ed<\/em><\/p>\n<p>no hai facultad propia que pueda ejercerse sin el concurso<\/p>\n<p>de facultades ajenas<\/p>\n<p>(&#8230;)\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 d\u00edgase<\/p>\n<p>cosas &#8211;<em>en lugar de<\/em>&#8211; facultades (Ob. Cit. p. 82)<\/p>\n<p>TRATAR CON LAS COSAS<\/p>\n<p>es la primera parte de la <em>Educaci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p>i TRATAR CON QUIEN LAS TIENE<\/p>\n<p><em>es la segunda<\/em><\/p>\n<p>Esta asociaci\u00f3n se expresa AXIOLOGICAMENTE en una integraci\u00f3n (que recuerda a Plat\u00f3n) entre verdad (supremo objetivo de la curiosidad humana), bien y belleza, que supere la distancia entre la libertad y la igualdad y permita una democracia con justicia. Ello conforma lo que \u00e9l llama \u201carte de vivir\u201d.<\/p>\n<p>Sim\u00f3n Rodr\u00edguez se propone una filosof\u00eda pr\u00e1ctica. La especulaci\u00f3n filos\u00f3fica se inscribe dentro del empe\u00f1o de formar hombres libres y virtuosos, capaces de conocer, superando la ignorancia, para actuar con conocimiento de causa en el presente y en el porvenir. Su TELEOLOG\u00cdA es parte de su ensayo pedag\u00f3gico, social, econ\u00f3mico y pol\u00edtico dirigido a educar al CIUDADANO para fundar las rep\u00fablicas nacientes, realizar la segunda revoluci\u00f3n, la ECON\u00d3MICA Y SOCIAL (puesto que se hab\u00eda cumplido la primera revoluci\u00f3n, pol\u00edtica, de independencia) que permita un estado\u00a0 de BIENESTAR SOCIAL (satisfacci\u00f3n de deseos y necesidades populares). Ello significar\u00eda alcanzar el \u201carte de vivir\u201d (entenderse, cooperar, lograr la\u00a0 paz).<\/p>\n<p>Estas perspectivas (gnoseol\u00f3gica, met\u00f3dica, axiol\u00f3gica y teleol\u00f3gica, en fin, epistemol\u00f3gica) permiten conformar un PARADIGMA que se conjuga alrededor de la REP\u00daBLICA. El fil\u00f3sofo, en forma an\u00e1loga a Plat\u00f3n, es quien puede alcanzar la cima de la virtud ciudadana.<\/p>\n<p>Lo peculiar de Don Sim\u00f3n es su empe\u00f1o de convertir en modelos de ciudadanos a los indios, a los hu\u00e9rfanos, a los labriegos y artesanos e indigentes. El estado debe ser padre de todos ellos, a trav\u00e9s de la educaci\u00f3n popular. Su plan de Rep\u00fablica \u201creal\u201d se opone a la Rep\u00fablica aristocr\u00e1tica y colonial que subsiste despu\u00e9s de alcanzada la independencia pol\u00edtica en Hispanoam\u00e9rica. Persigue una utop\u00eda\u00a0 americana\u00a0 que expresamente se distingue de la utop\u00eda de Tom\u00e1s Moro, porque est\u00e1 definida geogr\u00e1fica y temporalmente. Su sello debe ser la originalidad (lo nuevo), la invenci\u00f3n (la creaci\u00f3n) para superar los vicios de la vieja Europa (cundida de saber especulativo e injusticia social), en todo caso, m\u00e1s\u00a0 que\u00a0 adoptar, \u201cadaptar\u201d, si fuere necesario.<\/p>\n<p>Conforme a su episteme y\u00a0\u00a0 paradigma\u00a0 (palabras ajenas a su momento y l\u00e9xico) Don Sim\u00f3n Rodr\u00edguez\u00a0 publica su <em>PLAN DE EDUCACI\u00d3N POPULAR<\/em>, general y p\u00fablica. Como\u00a0\u00a0 bien lo ha esclarecido P\u00e9rez Esclar\u00edn (1994) esta\u00a0\u00a0 \u201ceducaci\u00f3n\u00a0\u00a0 popular\u201d no se propone simplemente la expansi\u00f3n\u00a0 del aparato escolar o de formas desescolarizadas de educaci\u00f3n, o la\u00a0\u00a0 preparaci\u00f3n\u00a0\u00a0 para el trabajo de los sectores populares, sino un \u00a0m\u00e9todo y una forma de organizaci\u00f3n que\u00a0 permita\u00a0 a los sectores populares una real posibilidad de liberaci\u00f3n pol\u00edtica, verdaderamente democr\u00e1tica. En efecto, del plan de educaci\u00f3n popular propuesto por nuestro maestro y su fundamentaci\u00f3n, se desprende\u00a0 una\u00a0 visi\u00f3n de las limitaciones de la revoluci\u00f3n de independencia liderizada por Bol\u00edvar y sus compa\u00f1eros de armas y la necesidad de una nueva revoluci\u00f3n, la cual exige una \u201ceconom\u00eda social\u201d.<\/p>\n<p>En esa direcci\u00f3n requiere del Estado\u00a0 que se asuma como\u00a0 \u201cpadre\u201d\u00a0 de los necesitados de alimento, de vestido,\u00a0 de trabajo y recreaci\u00f3n, de justicia y libertad, destinando planes y recursos para la \u201ces- cuela social\u201d. Y dise\u00f1a un m\u00e9todo que coloca \u00e9nfasis en las ideas primero que en las letras y, aunque parad\u00f3jico, en la experiencia concreta m\u00e1s que en la abstracci\u00f3n. Deriva de las luces la sensibilidad y la virtud. Suma los oficios mec\u00e1nicos a las letras y los n\u00fameros (con su dise\u00f1o de escuela taller y de escuela granja) y establece un r\u00e9gimen de seguridad social con una caja de pr\u00e9stamos para inversiones de alumnos y sus\u00a0 padres\u00a0 desempleados. Y conceptualmente traza para la educaci\u00f3n\u00a0 una\u00a0 MET\u00d3DICA, que distingue entre \u201cinstruir\u201d, \u201cense\u00f1ar\u201d y \u201ceducar\u201d. Seg\u00fan su concepci\u00f3n, instruir es dar a conocer y comprende tres aspectos: social, corporal, t\u00e9cnica y cient\u00edfica, necesarios para construir una naci\u00f3n prudente, fuerte, experta y pensadora. Ense\u00f1ar es ayudar a entender, a comprender el porqu\u00e9 de las cosas, no a inculcar sin explicaciones ni a memorizar sino a juzgar cr\u00edticamente, con criterio de raz\u00f3n y experiencia .Educar es crear voluntades para actuar en el tiempo, para que el \u201cpueblo soberano\u201d defienda sus derechos, su libertad y su dignidad, contrarios a la explotaci\u00f3n del amo que dejar\u00eda de existir al carecer de esclavos) y del tirano (que no encontrar\u00eda ciegos seguidores ni v\u00edctimas pasivas). Educar implica el aprendizaje\u00a0 del trato con las cosas y con quien las tiene o posee. La educaci\u00f3n es mental, moral, f\u00edsica y social y exige filosof\u00eda y conocimiento.<\/p>\n<p><strong>Lenguaje y Est\u00e9tica<\/strong><\/p>\n<p>La originalidad del plan educativo, econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico de nuestro maestro no s\u00f3lo se plasma en sus ideas, tambi\u00e9n en su lenguaje y en su ortograf\u00eda. Es com\u00fan la observaci\u00f3n sobre su peculiar\u00edsimo uso de los tipos de imprenta que aprendiera con su oficio de tip\u00f3grafo: llaves, corchetes, versalitas, negritas, cursivas, may\u00fasculas, suspensivos, etc.<\/p>\n<p>Persigue una logograf\u00eda, \u201cpintar ideas\u201d. Como un\u00a0 maestro frente a su pizarr\u00f3n va enuncian do frases cortas, con sentido silog\u00edstico, clasificatorio, de m\u00e1xima o sentencia. El humor recorre los giros de la iron\u00eda, tambi\u00e9n de la mordacidad y el sarcasmo. Dardo C\u00faneo (1982) caracteriza su lenguaje en t\u00e9rminos militares, de ataque y contraataque, de querella y r\u00e9plica, con un peculiar ritmo nervioso.<\/p>\n<p>Eugenio Montejo (1996) define el uso, por nuestro utopista, de los caracteres tipogr\u00e1ficos en contrapunto con los blancos de la p\u00e1gina, como la\u00a0 arquitectura de un moderno espacio literario. Arista de su escritura que lo convierte en un\u00a0 precursor de la vanguardia, pues su graf\u00eda precede a los caligramas del poeta Guillaume Apollinaire. Pero Montejo no le atribuye a Sim\u00f3n Rodr\u00edguez pretensiones literarias, guiado como estaba, fundamentalmente, por prop\u00f3sitos de renovaci\u00f3n pedag\u00f3gica y pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Creo que, m\u00e1s all\u00e1 de las intenciones de nuestro maestro, es posible observar en muchos de sus textos un peculiar estilo ensay\u00edstico, literario, no s\u00f3lo por el particular uso del lenguaje y su graf\u00eda, que venimos comentando, sino tambi\u00e9n por el empleo de recursos escriturales como la narraci\u00f3n, el soliloquio y el mon\u00f3logo. Logograf\u00eda y recursos literarios proyectan una EST\u00c9TICA de vanguardia que, a mi entender, resulta muy visible en varios pasajes de su DEFENSA DE BOLIVAR.<\/p>\n<p>Su ortograf\u00eda presenta los signos de la \u00e9poca. Aun cuando su tendencia de ajustar la escritura a la fon\u00e9tica, en lo cual coincid\u00eda con su contempor\u00e1neo y compatriota Andr\u00e9s Bello, no ha terminado por imponerse, no deja de seguir provocando pol\u00e9micas y esc\u00e1ndalos. Bello y Rodr\u00edguez son el precedente y fundamento de la c\u00e9lebre expresi\u00f3n del novelista Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez pidiendo la jubilaci\u00f3n de la gram\u00e1tica, en el Congreso Internacional de la Lengua, celebrado en Cuernavaca, M\u00e9jico.<\/p>\n<p>En sus d\u00edas finales Sim\u00f3n Rodr\u00edguez reclamaba que se le juzgara por su obra y no por su controvertida vida personal y se lamentaba de que sus libros no eran le\u00eddos ni eran objeto de consideraci\u00f3n actual, a pesar de su modernidad.\u00a0 Qui\u00e9n\u00a0 hoy se topa con su obra no deja de advertir la vigencia de su pensamiento y su inconfundible y original estilo escritural.<\/p>\n<p>\u00bfSer\u00e1n los maestros sus curiosos y cr\u00edticos lectores del fu- turo? \u00bfSer\u00e1 alg\u00fan d\u00eda su obra objeto de lectura cotidiana en nuestras aulas?<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS\u00a0 BIBLIOGR\u00c1FICAS<\/strong><\/p>\n<p>BERNARDO N\u00da\u00d1EZ, Enrique. <em>Signos en el tiempo, alusi\u00f3n a Carabobo 1939- 1950. <\/em>Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo. 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En Sociedades Americanas. Biblioteca Ayacucho. Caracas. 1990.<\/p>\n<p>LOZANO Y LOZANO, Fabio. <em>El maestro del Libertador. <\/em>Librer\u00eda Ollendorf. Par\u00eds. 1933. Ob. Cit. En RODR\u00cdGUEZ SIM\u00d3N. <em>Sociedades Americanas. <\/em>Biblioteca Ayacucho. Caracas. 1990.<\/p>\n<p>MONTEJO, Eugenio. <em>El cuaderno de Blas Coll. <\/em>Alfadil Ediciones, S.A. Caracas. 1983.<\/p>\n<p>MO NTEJO, Eu genio. <em>El Taller Blanco. <\/em>Universidad Aut\u00f3noma Metropolitana. M\u00e9xico.1996.<\/p>\n<p>P\u00c9REZ, Esclar\u00edn. <em>Sim\u00f3n Rodr\u00edguez, Maestro de Am\u00e9rica. <\/em>Ediciones San Pablo. Caracas. 1994.<\/p>\n<p>RODR\u00cdGUEZ, Sim\u00f3n. <em>Inventamos o erramos. <\/em>Monte Avila Editores. Caracas. 1982<\/p>\n<p>RODR\u00cdGUEZ, Sim\u00f3n. <em>Sociedades Americanas<\/em>. Biblioteca Ayacucho. Caracas. 1990.<\/p>\n<p>\u00daSLAR PIETRI, Arturo. <em>La isla de R\u00f3binson. <\/em>Editorial Seix Barral, S.A., Barcelona, Espa\u00f1a. 1983.<\/p>\n<h6>*Publicado en: <em>Ma\u00f1ongo<\/em>, N\u00ba 17, 2001, pp. 357 &#8211; 372. Fuente de la imagen:<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Medina Figueredo En uno de los patios interiores del Instituto Universitario de Tecnolog\u00eda de Valencia existe un busto de un personaje con calva, larga cabellera y bigotes curvados en sus puntas. En el pedestal desapareci\u00f3 la placa identificatoria. En ese lugar yo impart\u00eda unas horas de clases correspondientes a la asignatura \u201cEducaci\u00f3n Ciudadana\u201d. 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