{"id":6182,"date":"2022-09-12T21:31:59","date_gmt":"2022-09-12T21:31:59","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=6182"},"modified":"2023-11-24T18:26:25","modified_gmt":"2023-11-24T18:26:25","slug":"identidad-y-literatura-venezolana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/identidad-y-literatura-venezolana\/","title":{"rendered":"Identidad y literatura venezolana"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Lilia Bosc\u00e1n de Lombardi<\/h4>\n<p>Sobre este tema de la identidad se ha hablado y discutidomucho a lo largo del tiempo y es indudable, que sigue teniendo gran importancia e indiscutible actualidad. Habr\u00eda que intentar definir el t\u00e9rmino identidad, que aunque comprendido en su significaci\u00f3n global, es dif\u00edcil precisar un concepto si se toma en cuenta la complejidad cultural de nuestro pa\u00eds y de los otros pa\u00edses latinoamericanos. El t\u00e9rmino identidad es esencialmente te\u00f3rico y tiene m\u00faltiples significaciones, de all\u00ed la necesidad de definirlo y delimitarlo. Claude Levy Strauss ha dicho que la identidad es una especie de recurso necesario para explicar un mont\u00f3n de cosas pero que en si mismo carece de existencia real.<\/p>\n<p>Lo real son las colectividades y agrupamientos concretos: sus problemas, su historicidad, sus expectativas, sus manifestaciones art\u00edsticas y culturales. El concepto de identidad es un recurso te\u00f3rico que ha hecho posible reducir colectividades hist\u00f3ricas diversas, identificadas por algunos rasgos comunes, de all\u00ed su utilidad pero igualmente sus l\u00edmites. En un sentido general, se puede decir, que todo individuo y toda sociedad tienen necesidad de auto- conocerse y de saberse pertenecientes a un territorio en el que se comparten, una lengua, una cultura y unas tradiciones.<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino identidad se confunde con lo real hist\u00f3rico, es decir, est\u00e1 \u00edntimamente ligado al proceso hist\u00f3rico total de una colectividad determinada. Nuestra identidad no es otra cosa que nuestra historia y del conocimiento profundo de ella deriva el conocimiento de lo que somos y el esclarecimiento de nuestra identidad, entendiendo por historia, no s\u00f3lo los hechos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales, sino el proceso cultural en su totalidad. Los primeros que van a preocuparse por definirnos son los conquistadores y cronistas que han dejado una pintura idealizada y mitificada del indio y de nuestra realidad americana, ya fuera porque en verdad se entusiasmaron con la exuberancia de nuestra naturaleza o porque les interesara valorizar ante Europa su descubrimiento.<\/p>\n<p>Luego fueron los viajeros y naturalistas los que nos redescubrieron y una vez lograda la Independencia, la necesidad de definirnos en nuestra especificidad, se convirti\u00f3, en necesidad hist\u00f3rica y prioridad nacional y americana, surgiendo interpretaciones tan diversas como la de Domingo F. Sarmiento, Jos\u00e9 Mart\u00ed, Eugenio Mar\u00eda de Hostos, Juan Montalvo, Juan Bautista Albertdi, Manuel Gonz\u00e1lez Prada, Jos\u00e9 Enrique Rod\u00f3, A. Arguedas, G. Freire, Ezequiel Mart\u00ednez Estrada, H\u00e9ctor A. Guillermo Sucre y Octavio Paz, a las que hay que agregar los aportes del pensamiento marxista y las teor\u00edas de la Dependencia y la Dualidad que han permitido avanzar de manera decisiva en ese largo proceso de auto- comprensi\u00f3n y auto-conciencia de nuestra identidad que no es unitaria sino plural y producto de relaciones interculturales diversas.<\/p>\n<p>Ahora bien, si la identidad hay que buscarla en nuestra historia, es evidente que las manifestaciones culturales son los mejores exponentes de nuestra individualidad y de nuestra personalidad como pueblo, manifestaciones culturales que son expresi\u00f3n de creencias populares, de tradiciones, que se conservan en el tiempo como lo m\u00e1s genuino del alma de los pueblos y es fundamento indiscutible de nuestra cultura. Son tradiciones que se vinculan a la religi\u00f3n y que se materializan en festividades populares en todos los conglomerados sociales y alimentan el contenido de obras literarias y art\u00edsticas en general (&#8230;).<\/p>\n<p>Si nos referimos al estado Zulia, es justo afirmar que ha existido un movimiento cultural intenso en el que destacan escritores y artistas que han sabido expresar lo m\u00e1s genuino de la cultura zuliana. \u00a0Este Estado, por su situaci\u00f3n geogr\u00e1fica tan especial, estuvo en \u00e9pocas pasadas un tanto separado del resto del pa\u00eds y m\u00e1s vinculado a las Antillas Holandesas, de donde ven\u00edan, en sus bosques legendarios, cargamentos de libros que contribuyeron a estimular un movimiento literario y cultural en el siglo XIX que no tiene parang\u00f3n con el resto del pa\u00eds y que ha sido determinante en la formaci\u00f3n de una conciencia popular y una creencia de diferenciaci\u00f3n y singularidad que ha desarrollado un marcado regionalismo y la conformaci\u00f3n de un ser muy particular, con un habla inconfundible, una psicolog\u00eda y una actitud vital que lo diferencia del andino, del llanero, del oriental o del caraque\u00f1o, cada uno tambi\u00e9n, con sus caracter\u00edsticas propias, pero el maracucho, por el aislamiento geogr\u00e1fico en el pasado, ha desarrollado una personalidad muy especial y un intenso amor y orgullo regional que se refleja en sus manifestaciones art\u00edsticas y literarias.<\/p>\n<p>En esos lejanos a\u00f1os del siglo XIX, la vida intelectual se manifiesta en la existencia de centros literarios, semanarios literarios y otras publicaciones de este g\u00e9nero, tertulias, actividades culturales diversas y en la labor de un nutrido grupo de intelectuales que se dedican a la poes\u00eda, al ensayo, al cuento, a la cr\u00edtica literaria, al periodismo, poseedores de densa cultura cimentada en las m\u00e1s diversas disciplinas, configurando un verdadero movimiento de ilustrados \u00e1vidos de conocimiento y erudici\u00f3n. Se le\u00eda y se traduc\u00eda a los rom\u00e1nticos ingleses, a los parnasianos franceses, a los cl\u00e1sicos espa\u00f1oles. Se cantaba a la mujer, a la noche y al Lago bajo la influencia de los modelos europeos y de Dar\u00edo y el modernismo. Entre estos ilustrados hay que citar aManuel Dagnino, quien adem\u00e1s de m\u00e9dico, fue literato fil\u00f3sofo, historiador, bi\u00f3grafo, cr\u00edtico y ensayista. Se escrib\u00eda profusamente poes\u00eda y ensayo mientras que la narrativa no despert\u00f3 mucho inter\u00e9s, con excepci\u00f3n de Yepes, quien con <strong>Anaida <\/strong>e <strong>Iguaraya, <\/strong>consigue dos esbozos bien logrados de novela rom\u00e1ntica y Marcial Hern\u00e1ndez, El\u00edas S\u00e1nchez Rubio y posteriormente, Jes\u00fas Enrique Lossada, quienes escribieron cuentos.<\/p>\n<p>En poes\u00eda cabe se\u00f1alar el predominio de un canto nativista de exaltaci\u00f3n de la naturaleza, del paisaje lacustre, sobre todo en Yepes y otros poetas de su generaci\u00f3n, as\u00ed como tambi\u00e9n, se escribi\u00f3 mucho sobre temas religiosos y patri\u00f3ticos donde se exaltaban y cantaban las glorias de nuestros h\u00e9roes de Independencia. Imbuidos del esp\u00edritu de la Ilustraci\u00f3n que floreci\u00f3 en Francia en el siglo XVIII, los escritores zulianos son rom\u00e1nticos cuando expresan en im\u00e1genes, emociones profundas y sentimientos diversos, cuando cantan a lo propio o se inspiran en una realidad que los afecta individualmente, convirtiendo el poema, en un impetuoso desbordamiento emocional. Son cl\u00e1sicos cuando predomina el orden y el equilibrio, la contenci\u00f3n y el apego a los modelos formales que se trataban de imitar. Mientras Baralt, mejor historiador que poeta, escribe en el m\u00e1s depurado estilo cl\u00e1sico, Jos\u00e9 Ram\u00f3nYepes, es un representativo exponente del romanticismo venezolano que canta a la naturaleza y la expresa con im\u00e1genes marinas, visiones de luna y sombra, cantos nocturnos sugerentes de \u00edntimo misterio. No s\u00f3lo es el poeta del paisaje lacustre, sino tambi\u00e9n, el hombre angustiado frente a los problemas del Ser.<\/p>\n<p>Al lado de Yepes hay una larga lista de nombres que pertenecen a esta primera generaci\u00f3n de poetas que participaron activamente en la vida cultural del momento y dieron impulso a las ciencias y a las artes. Se publicaron numerosos peri\u00f3dicos. Uno fue <strong>El Eco de la Juventud <\/strong>y Y\u00e9pez fund\u00f3 el <strong>Rayo de Luz <\/strong>en 1862 y hubo otros como <strong>El Occidental <\/strong>y <strong>El Iris <\/strong>para citar algunos, que recogen en sus columnas los aportes literarios y las inquietudes de aquellos intelectuales. En 1886 fue fundada la Sociedad de Letras, <strong>Las Brisas del Lago <\/strong>y en 1878 circularon <strong>El Libro<\/strong>, <strong>El Crep\u00fasculo<\/strong>, <strong>La Atm\u00f3sfera <\/strong>y <strong>La Industria <\/strong>en la Villa de Altagracia del Distrito Miranda y en Maracaibo, el famoso peri\u00f3dico-revista <strong>El Mentor <\/strong>al que siguieron dos peri\u00f3dicos muy importantes y de larga duraci\u00f3n, <strong>El Fon\u00f3grafo <\/strong>y <strong>Ecos del Zulia; <\/strong>Octavio Hern\u00e1ndez redacta <strong>La Revista Literaria del Zulia <\/strong>y aparecen diversas publicaciones netamente literarias como <strong>El \u00c1lbum <\/strong>y <strong>Sonrisas <\/strong>y <strong>Flores<\/strong>.<\/p>\n<p>Otra figura consagrada en las letras zulianas es el poeta Ud\u00f3n P\u00e9rez con el que podr\u00eda hablarse de una segunda generaci\u00f3n de poetas, a la que pertenecen Guillermo Quintero Luzardo, Armando Troconis Montiel, Marcial Hern\u00e1ndez, Jes\u00fas Carruyo y muchos m\u00e1s, aunque esta generaci\u00f3n no conoci\u00f3 el brillo de la anterior. M\u00e1s adelante fueron El\u00edas S\u00e1nchez Rubio, Ismael Urdaneta, Alejandro Fuenmayor, Rafael Yepes Trujillo, Jorge Schmidke, Jes\u00fas Enrique Losada, Jes\u00fas Sempr\u00fan, Aniceto Ram\u00edrez Astier, Emiliano Hern\u00e1ndez, H\u00e9ctor Cuenca, Graciela Rinc\u00f3n Calca\u00f1o, Tarcila Reyes, Rosa Virginia Mart\u00ednez, Mar\u00eda Calca\u00f1o, etc.<\/p>\n<p>Estos poetas sin abandonar el canto rom\u00e1ntico acusan la presencia de nuevas voces, de otras lecturas, conocen los parnasianos y simbolistas franceses y la influencia de Rub\u00e9n Dar\u00edo se manifiesta en algunos poetas asomados al modernismo; El\u00edas S\u00e1nchez Rubio es uno de los mejores poetas de su generaci\u00f3n, calidad cimentada, no s\u00f3lo en sus coloreados cuadros de tierra zuliana, sino en aquella poes\u00eda de tormentos interiores, de b\u00fasquedas ansiosas, de desaz\u00f3n interior que transmite con el dominio de un arte po\u00e9tico flexible, musical, rico en sugerencias y en un lenguaje ajeno al retoricismo acad\u00e9mico y al estilo ampuloso y declamatorio que empobreci\u00f3 a mucho poetas de este periodo literario. El\u00edas S\u00e1nchez Rubio fue fundador de <strong>La Sociedad V\u00e1squez<\/strong>, espacio de encuentro de escritores y poetas y luego fueron creados los centros literarios <strong>Principios<\/strong>, <strong>Ariel<\/strong>, <strong>Seremos<\/strong>, donde se analizaban las nuevas tendencias literarias y se compart\u00edan inquietudes y nuevos modos de escribir poes\u00eda y de aproximarse al hecho literario.<\/p>\n<p>El af\u00e1n de conocer, de aprender, convierte a estos grupos en la vanguardia del momento y fueron ellos quienes le dieron nueva vida y renovado vigor a la literatura zuliana. Se fundaron <strong>El C\u00edrculo Art\u00edstico del Zulia <\/strong>y <strong>El Ateneo deMaracaibo<\/strong>. En 1888, L\u00f3pez Ribas fund\u00f3 <strong>El Zulia Ilustrado<\/strong>, prestigiosa revista a la que se agrega <strong>Alondra <\/strong>de Ana Yepes Serrano, hija de Jos\u00e9 Ram\u00f3n Yepes, y otras publicaciones como <strong>Ariel<\/strong>, <strong>Luz <\/strong>y <strong>Sombra <\/strong>de Jos\u00e9 Agust\u00edn L\u00f3pez, <strong>Proshelios <\/strong>de Butr\u00f3n Olivares, <strong>Prosa y Verso<\/strong>, <strong>Revista del Centro Literario del Zulia <\/strong>en 1908. <strong>La Guitarra <\/strong>de Ud\u00f3n P\u00e9rez y V\u00edctor Ra\u00fal Sandoval, que tiene la particularidad de estar toda redactada en verso, hasta los anuncios comerciales. <strong>Alma Latina<\/strong>, tambi\u00e9n de Ud\u00f3n P\u00e9rez y Yepes Trujillo, la revista literaria <strong>Psiquis <\/strong>de Jes\u00fas Enrique Lossada, <strong>La Hora Literaria <\/strong>de H\u00e9ctor Cuenca y muchos m\u00e1s diarios, revistas, semanarios, testimonios de la fecundidad literaria de aquel movimiento cultural zuliano.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la aparici\u00f3n del petr\u00f3leo en 1914, se producen cambios fundamentales en el estado Zulia, que van a reflejarse en el hecho cultural. Aparecen los grupos literarios <strong>Seremos<\/strong>, <strong>Tierra<\/strong>, <strong>Cauce <\/strong>y en 1935, Mar\u00eda Calca\u00f1o, publica su primer libro de poes\u00eda <strong>Alas Fatales <\/strong>al que sigui\u00f3 <strong>Canciones que oyeron mis mu\u00f1ecas <\/strong>(1956) y posteriormente <strong>Entre la Luna y los hombres <\/strong>(1961). La lectura de la poes\u00eda de Mar\u00eda Calca\u00f1o es asombro y gozo creciente. Se va penetrando en un c\u00edrculo de intimidad que nos descubre a una mujer que am\u00f3 y vivi\u00f3 intensamente. Fue una vida corta, apenas cincuenta a\u00f1os, ya que naci\u00f3 en Maracaibo el 12 de diciembre de 1906 y muri\u00f3 en la misma ciudad el 23 de diciembre de 1956.<\/p>\n<p>Hay muchos m\u00e9ritos en la vida y en la poes\u00eda de Mar\u00eda Calca\u00f1o, pero la mayor grandeza radica en la clara conciencia de mujer libre, con derecho a vivir, a amar, a ser feliz y a decir sin cobard\u00eda lo que siente, lo que piensa, lo que espera. Su poes\u00eda es campo de cielo abierto con brisa de amanecer. Se descorren los velos y brota fresco como un manantial, el chorro de luz de su interior. Son versos de amor y de pasi\u00f3n de la amante que siente la fuerza de la vida, son versos de ternura iluminada por el brillo de ser madre, son versos de tormentosa lucidez por el paso del tiempo y la conciencia de la finitud, son versos de la angustia del vivir. Pero son, ante todo, versos de rebeld\u00eda, que reivindican a la mujer siempre callada, v\u00edctima sumisa en una sociedad machista, que protestar\u00eda escandalizada el atrevimiento de ser libre.<\/p>\n<p>En los dif\u00edciles a\u00f1os 60, cuando en Caracas aparec\u00edan grupos como <strong>Sardio <\/strong>y <strong>El Techo de la Ballena<\/strong>, en Maracaibo surge el grupo <strong>Apocalipsis <\/strong>con propuestas de poes\u00eda surrealista y de vanguardia, del que formaban parte H\u00e9snor Rivera, C\u00e9sar David Rinc\u00f3n, Miy\u00f3 Vestrini, Atilio Storey Richardson, Laurencio S\u00e1nchez Palomares, Ignacio de la Cruz, N\u00e9stor Leal, Francisco Hung, R\u00e9gulo Villegas, Homero Montes, Alfredo \u00c1\u00f1ez Medina. Es poes\u00eda renovadora y atrevida que irrumpe para estremecer los cimientos de la literatura tradicional con el planteamiento de libertad de asociaciones ins\u00f3litas y la valoraci\u00f3n del inconsciente que propugnaba el surrealismo.<\/p>\n<p>H\u00e9snor Rivera uno de sus m\u00e1s apasionados abanderados, es autor de numerosos libros de poes\u00eda, producto de una profunda vocaci\u00f3n po\u00e9tica, tales como <strong>Puerto de Escala<\/strong>, <strong>Superficie del Enigma<\/strong>. <strong>No siempre el tiempo es siempre<\/strong>, <strong>Las ciudades nativas<\/strong>, etc. Llama la atenci\u00f3n el hecho de la profunda identificaci\u00f3n de H\u00e9snor con su ciudad natal y su entorno geogr\u00e1fico a pesar de ser tan cosmopolita y admirador del arte y la vida parisina. Los a\u00f1os de bohemia y de ausencia temporal intensifican la nostalgia y el sentimiento amoroso del poeta por esta ciudad del Lago a la que dedica los hermosos poemas de <strong>Las ciudades nativas<\/strong>, que en la edici\u00f3n del a\u00f1o 2006, tiene una segunda parte titulada Contradanzas, con poemas vinculados a la presencia del petr\u00f3leo en el Zulia y a algunas de las poblaciones como Cabimas, T\u00eda Juana, Lagunillas, etc., espacios desarrollados por efecto de la explotaci\u00f3n petrolera. Tambi\u00e9n aparece el poema <strong>El Lago de las diez mil torres<\/strong>, dedicado al poeta Ismael Urdaneta quien hab\u00eda denunciado en los versos de sus <strong>Poemas de la musa libre<\/strong>, el inicio y la expansi\u00f3n creciente de la contaminaci\u00f3n del lago de Maracaibo. En ese poema, <strong>El Lago de las diez mil torres<\/strong>, H\u00e9snor expresa el sentimiento un\u00e1nime de impotencia y dolor por el deterioro y abandono de que es v\u00edctima nuestro lago. As\u00ed queda expreso cuando dice:<\/p>\n<p><em>\u201cDe los jardines sembrados<\/em><\/p>\n<p><em>Por los pescadores en las ruinas<\/em><\/p>\n<p><em>De las piraguas ya hab\u00edan<\/em><\/p>\n<p><em>Ca\u00eddo los p\u00e9talos finales<\/em><\/p>\n<p><em>De las cayenas y las siemprevivas<\/em><\/p>\n<p><em>\u00daltimo alimento de los peces<\/em><\/p>\n<p><em>Que se marcharon<\/em><\/p>\n<p><em>Porque el Lago<\/em><\/p>\n<p><em>Alrededor se mor\u00eda\u201d<\/em><\/p>\n<p>Posteriormente, aparecieron otros grupos como el grupo <strong>Guillo<\/strong>, con fuerte compromiso ideol\u00f3gico y pol\u00edtico que lo marca profundamente, integrado por artistas que buscaban expresar, unos en la poes\u00eda, otros en la cr\u00edtica, en la narraci\u00f3n y en la pintura, la realidad m\u00e1s pr\u00f3xima, la de Maracaibo, la de los barrios, la de otros pueblos zulianos, la del Lago y los maleconeros. Son artistas comprometidos que expresan con autenticidad, la entra\u00f1a m\u00e1s \u00edntima y lo m\u00e1s genuino y v\u00e1lido del alma popular. <strong>Guillo <\/strong>dio paso a <strong>El Taller de Tel\u00e9maco <\/strong>y en \u00e9l continuaron las mismas inquietudes y los mismos sue\u00f1os po\u00e9ticos. Escritores como Jos\u00e9 Quintero Weir, Alexis Fern\u00e1ndez, C\u00e9sar Chirinos, formaron parte de esos grupos literarios y promovieron un grupo que se llam\u00f3 <strong>Los poderes creadores del pueblo Aquiles Nazoa<\/strong>; <strong>La Sociedad Gram\u00e1tica de Maracaibo <\/strong>liderizada por Enrique Le\u00f3n, tuvo especial significaci\u00f3n en la vida cultural zuliana.<\/p>\n<p>Luego, en 1973, aparece una propuesta literaria diferente, la del <strong>Maracuchismo <\/strong>\u2013 <strong>Leninismo <\/strong>cuyos promotores son los poetas Blas Perozo, Alberto \u00c1\u00f1ez Medina, Douglas Guti\u00e9rrez Ludovic y Enrique Le\u00f3n que se rebelaron, por impulsos pol\u00edtico-ideol\u00f3gicos, contra la escritura po\u00e9tica tradicional y se expresaron con absoluta libertad, reivindicando el habla del marabino, la oralidad y espacios poco convencionales como bares y calles. Abordaron temas de la cotidianidad y con un lenguaje prosaico, provocaron reacciones diversas, mereciendo censuras y alabanzas y el calificativo de creadores de la anti-literatura. Lo importante es que sacudieron el ambiente literario regional aunque no tuvieron ni disc\u00edpulos ni seguidores; la caracter\u00edstica fundamental es la escritura directa en la que los temas corresponden a vivencias personales, biogr\u00e1ficas y el lenguaje es el propio del habla del ciudadano com\u00fan; es en la irreverencia, en la provocaci\u00f3n y en la iron\u00eda donde radica la singularidad de una poes\u00eda que, en definitiva, es diferente.<\/p>\n<p>Estos grupos han sido dinamizados, en su mayor\u00eda, por la Escuela de Letras de la Universidad del Zulia, abierta a todas las tendencias y modas de la \u00e9poca, escuela en la que hicimos vida activa como docentes, escritores y promotores culturales, numerosos intelectuales y poetas como Agust\u00edn Millares Carlo, Jos\u00e9 Pascual Bux\u00f3, Jos\u00e9 Antonio Castro, Esther Mar\u00eda Osses, C\u00e9sar David Rinc\u00f3n, Douglas Guti\u00e9rrez Ludovic, H\u00e9snor Rivera, Juan Gregorio Rodr\u00edguez S\u00e1nchez, Lida Franco, V\u00edctor Fuenmayor, Em\u00e9rita Fuenmayor, Enrique Arenas, mi persona, y otros m\u00e1s que participamos en la vida intelectual y escribimos y publicamos muchos de nuestros trabajos en la Revista de Literatura Hispanoamericana del Instituto de Investigaciones Literarias.<\/p>\n<p>En los dif\u00edciles a\u00f1os 70, a\u00f1os de renovaci\u00f3n y de protestas estudiantiles, que evocan las turbulencias del Mayo franc\u00e9s, la influencia desestabilizadora de la revoluci\u00f3n cubana y la derrota de la guerrilla de la Izquierda Venezolana, grupos literarios y escritores conforman un movimiento literario vigoroso, de gran intensidad, al mismo tiempo que hay la presencia de numerosos artistas pl\u00e1sticos renovadores y de gran creatividad, que constituyen, lo que se ha llamado \u201c<strong>La Escuela Zuliana<\/strong>\u201d, de la que forman parte artistas como Edison Parra, Carmelo Ni\u00f1o, \u00c1ngel Pe\u00f1a, Edgar Queipo, Henry Berm\u00fadez, Irma Parra, Ender Cepeda, Juan Mendoza en cuyas obras se exalta el color local, lo popular, y todo un mundo de im\u00e1genes de sue\u00f1o y poes\u00eda que brotan de la m\u00e1s profunda identificaci\u00f3n con el entorno y el espacio geogr\u00e1fico de nuestra regi\u00f3n. La literatura y el arte abordan los mismos temas que reflejan, no s\u00f3lo el paisaje zuliano, la explosi\u00f3n de luz y color de las casas y las calles, los mitos y leyendas ind\u00edgenas, sino que expresan al ser zuliano y a su cultura \u00fanica y diversa, en una manifestaci\u00f3n de afirmaci\u00f3n de identidad regional que se muestra con la satisfacci\u00f3n y el orgullo de ser zulianos.<\/p>\n<p>La obra de Jos\u00e9 Quintero es la expresi\u00f3n de su compromiso con el pueblo. Es autor de varias obras: <strong>Maleconeros<\/strong>, <strong>Los Andantes<\/strong>, <strong>El Viejo Conde <\/strong>y <strong>El Barco Anclado<\/strong>, <strong>Axuduara<\/strong>, y <strong>Arostomba<\/strong>. En el libro <strong>Maleconeros <\/strong>es significativa la dedicatoria: \u201cA los cargadores de sacos, carretilleros, ropavejeros, pescadores, boburite\u00f1os todos, maleconeros de nacimiento\u201d. Jos\u00e9 Quintero es el escritor solidario con los m\u00e1s humildes, con los marginadas sociales, de all\u00ed su dedicaci\u00f3n al estudio de la cultura de nuestro pueblo ind\u00edgena. Preocupado por la problem\u00e1tica social, vive y escribe fiel a su ideolog\u00eda y a su compromiso. La conciencia de pertenencia y de sus or\u00edgenes zulianos inciden en la manera de percibir al mundo y propician una identificaci\u00f3n profunda con la cultura zuliana, de ah\u00ed el empe\u00f1o en destacar lo propio, las tradiciones, lo popular, en un af\u00e1n de valorizaci\u00f3n y reivindicaci\u00f3n de lo aut\u00e9nticamente zuliano, con una intenci\u00f3n consciente de afirmaci\u00f3n de nuestro propio yo, de nuestra individualidad, de nuestra identidad.<\/p>\n<p>C\u00e9sar Chirinos es un escritor que se destaca en el \u00e1mbito de la literatura regional y nacional por la novedad de su propuesta est\u00e9tica y por la diversidad tem\u00e1tica que aborda en sus numerosas obras. En efecto, es autor de obras de teatro y novelas como <strong>Buchiplumas<\/strong>, <strong>Diccionario de los hijos de pap\u00e1<\/strong>, <strong>El quirimindu\u00f1a del \u00f1ere\u00f1eres<\/strong>, <strong>Si muero en la carretera no me pongan flores<\/strong>, <strong>Mezclaje <\/strong>y <strong>Sombrasnadamas<\/strong>, en las que se expresa con lenguaje popular y humor\u00edstico aunque haciendo planteamientos de alcance universal. <strong>Buchiplumas <\/strong>ha sido una de las novelas m\u00e1s elogiadas, libro en el que, a trav\u00e9s de impresiones reiterativas, obsesivas, an\u00e1rquicas, nerviosas, descubre una realidad ca\u00f3tica, bulliciosa que busca una definici\u00f3n socio-hist\u00f3rica, una identidad, que existe y no existe, pero que vive y est\u00e1 presente en la calle , en el barrio. En Buchiplumas, apretadamente, pasa de una evocaci\u00f3n a otra, en una serie acumulativa de peque\u00f1as oraciones atropelladas como en un largo y desarticulado mon\u00f3logo interior donde se revela el humor y la iron\u00eda.<\/p>\n<p>Hay otros narradores zulianos de significativa importancia como Laura Antillano, autora de la novela <strong>Solitaria solidaria <\/strong>(1990) y de libros de cuentos como <strong>La bella \u00e9poca <\/strong>(1960), <strong>Un carro largo se llama tren <\/strong>(1975), <strong>La luna no es pan de horno y otras historias <\/strong>(1983), <strong>Cuentos de pel\u00edcula <\/strong>(1985), <strong>Tuna de mar <\/strong>(1991), etc. En sus libros predomina la nostalgia y la evocaci\u00f3n de tiempos pasados. Enrique Romero, escritor culto y sensible, apoyo fundamental del teatro y de la cultura en el Zulia, es el autor de un importante libro de cuentos, <strong>Mujeres de Maracaibo <\/strong>(1990). F\u00e1tima Celis se destaca como escritora de cuentos y ha publicado varios libros como Tierra <strong>azul sembrada de cenizas<\/strong>, <strong>\u00daltimo potro de mimbre<\/strong>, <strong>Todas las formas del descenso<\/strong>, <strong>Por el peque\u00f1o cielo de la puerta<\/strong>, Los ni\u00f1os del Fr\u00edo etc. Milagros Socorro, Destacada periodista Zuliana, Public\u00f3 en 1991 un libro de cuentos, Una atm\u00f3sfera de viaje.<\/p>\n<p>Entre los narradores m\u00e1s recientes se destaca Norberto Olivar, historiador y narrador, que ha investigado sobre \u00e9pocas y personajes zulianos que se convierten en temas de sus libros. Ha publicado <strong>El misterioso caso de Agust\u00edn Baralt <\/strong>(2000) libro de relatos que se public\u00f3 en 1999 con el t\u00edtulo <strong>Los Guerreros<\/strong>. Luego public\u00f3 <strong>El hombre de la Atl\u00e1ntida <\/strong>(2003), novela en la que escribe una pol\u00e9mica versi\u00f3n de la vida de Jes\u00fas Enrique Lossada. Otros libros publicados son: <strong>La ciudad y los herejes<\/strong>, <strong>La conserva negra<\/strong>, <strong>Morirse es una fiesta <\/strong>y la novela m\u00e1s reciente, <strong>El fantasma de la Caballero<\/strong>, historia real del asesinato de Josefa Caballero a manos de un juez.<\/p>\n<p>Milton Quero es otro de los m\u00e1s recientes escritores, muy vinculado al teatro, de hecho es actor, no solo de teatro sino de cine, actuando como actor principal en la pel\u00edcula <strong>Borrador <\/strong>que dirigi\u00f3 Jacobo Penzo. Es poeta y narrador y ha publicado, en poes\u00eda, <strong>Actos ling\u00fc\u00edsticos <\/strong>(2004) y <strong>Geograf\u00eda Urbana <\/strong>(2005); en este mismo a\u00f1o fue publicada la novela <strong>Corrector de estilo <\/strong>que mereci\u00f3 el Premio Adriano Gonz\u00e1lez Le\u00f3n y luego, la Editorial Monte \u00c1vila, publica, en el a\u00f1o 2006, el libro de cuentos <strong>Hechos de habla<\/strong>. En las obras de Milton Quero, Maracaibo es el personaje central, se siente a la ciudad en toda su dimensi\u00f3n de ciudad especial y \u00fanica, no solo por el calor extremo sino por la singularidad de sus tradiciones, por la particularidad geogr\u00e1fica de haber nacido y crecido a orillas de un lago y por la idiosincrasia de sus habitantes.<\/p>\n<p>Maracaibo es la fiesta popular permanente, es el bullicio de las calles y el color estridente de las casas del viejo Saladillo, que a\u00fan se conserva en el barrio t\u00edpico de Santa Luc\u00eda; Maracaibo es la memoria de los numerosos cines que forman parte de la vida y de la nostalgia de muchos marabinos. Maracaibo es la Chinita, es la gaita, es la fiesta de San Benito, es la ciudad puerto, abierta a todas las influencias y a todas las novedades. Muchos la han considerado una ciudad surrealista por las cosas ins\u00f3litas que hay en ella, por los contraste y el singular imaginario de una ciudad que puede ser una y m\u00faltiple. Maracaibo y el Zulia est\u00e1n presentes en todos estos escritores que se definen a s\u00ed mismos a trav\u00e9s de una ciudad y de paisajes que hablan de infancia y de sue\u00f1os, memoria de los or\u00edgenes, se\u00f1as de identidad.<\/p>\n<p>El Zulia es tierra de poetas. Son muchas las generaciones de escritores que se han sucedido en el tiempo y actualmente son muchos los poetas que continuamos escribiendo y publicando obras diversas.<\/p>\n<p>Un escritor muy importante es Jos\u00e9 Francisco Ortiz (1944), autor de libros como <strong>El amanuense <\/strong>(1979) en el que se destaca la escritura cuidada, la prosa densa, clara y sobria; <strong>El resplandor <\/strong>(1996); un libro de ensayo, <strong>El hacedor y la fragua <\/strong>(1976); <strong>Di\u00e1logos <\/strong>(1996); <strong>La realidad Tangencial de la comunicaci\u00f3n <\/strong>(1995). Ha publicado varios libros de poes\u00eda: <strong>Bajo esta soledad <\/strong>(1979), <strong>L\u00e9gamos <\/strong>(1985), <strong>Cantares <\/strong>(1986), <strong>Poemas del mediod\u00eda <\/strong>(1990), <strong>Musgos de nuestras aldeas <\/strong>(2002) y el m\u00e1s reciente, <strong>Vo- cales de Ceniza <\/strong>(2005). Jos\u00e9 Francisco Ortiz escucha los llamados incesantes de la memoria y transmite sentimientos, angustias y nostalgias con la eficiencia del lenguaje po\u00e9tico.<\/p>\n<p>Otro destacado escritor es Camilo Balza Donatti, autor de numerosas obras de distintos g\u00e9neros: narrativa, poes\u00eda y ensayo. En uno de sus libros de poes\u00eda, Tr\u00f3picos, el poeta descubre el mundo y lo recrea; penetra en las profundidades del ser entabla un di\u00e1logo consigo mismo y con la naturaleza que lo rodea. Alexis Fern\u00e1ndez (1951) es narrador y poeta de fecunda imaginaci\u00f3n y voz caudalosa y apasionada que se ha propuesto rastrear los or\u00edgenes, llegar al punto m\u00e1s lejano para encontrar el rostro desdibujado del pasado; se ha propuesto reunir fragmentos de leyendas y mitos para construir un universo de imaginaci\u00f3n y poes\u00eda y explicar el misterio de la creaci\u00f3n. Como un cronista, quiere recuperar las ra\u00edces de los pueblos del origen, para reconocerse y afirmar la propia identidad. Alexis es el cantor del imaginario popular y de la naturaleza paradis\u00edaca del sur del Lago de Maracaibo, con sus aguas maternales y la vegetaci\u00f3n lujuriosa, ilimitada, ancestral. Ha publicado libros de relatos como <strong>Estrafalarios <\/strong>(1975), <strong>D\u00edas de gracia <\/strong>(1985), la novela <strong>Turbio fontanero <\/strong>(1992), y los libros de poes\u00eda <strong>Linaje del sur <\/strong>(1997), <strong>Costa lejana <\/strong>(2000), <strong>\u00c1rbol de sombra <\/strong>(2003) y <strong>Caligraf\u00edas de agua <\/strong>(2005) que contiene los tres libros de poes\u00eda ya mencionados. Alexis Fern\u00e1ndez es el art\u00edfice de un universo po\u00e9tico de naturaleza vibrante, poderosa, envolvente, espacio m\u00e1gico, donde los hombres crecen con la luz de amaneceres, pueblan la tierra y construyen casas de madera, casas de eternidad, para vencer el tiempo y el olvido.<\/p>\n<p>Hay otros escritores zulianos que participamos activamente en el quehacer literario actual, como Jacqueline Goldberg, Carlos P\u00e9rez, C\u00f3simo Mandrillo, Camilo Balza Donatti, Solange Rinc\u00f3n, Jorge Luis Mena, Alberto Quero, Carlos de la Cruz y mi persona, entre otros. La vida intelectual zuliana contin\u00faa siendo intensa y productiva. Desde las universidades se promueven eventos, foros, seminarios, que son espacio para el encuentro y el di\u00e1logo y para el intercambio fecundo de experiencias y conocimientos. No se podr\u00eda hablar de una tendencia o de alg\u00fan estilo dominante. Cada escritor expresa de manera \u00fanica y personal su mundo interior y los temas que le obsesionan, as\u00ed como su particular visi\u00f3n del mundo desde su espacio geogr\u00e1fico, desde su enclave socio-pol\u00edtico y desde su ideolog\u00eda y sensibilidad muy particular.<\/p>\n<p>El escritor es un ser social inmerso en los problemas de su \u00e9poca y aunque formamos parte de una humanidad asustada por el deterioro ambiental, por la amenaza de una guerra nuclear, por los desastres naturales, la cultura sigue siendo la \u00fanica alternativa para la vida y la civilizaci\u00f3n. Lo que verdaderamente identifica a los pueblos es su cultura. Abiertos al mundo y a todas las vanguardias, no se puede, sin embargo, dejar de o\u00edr el llamado de la memoria, no se puede prescindir de los aportes culturales de una larga tradici\u00f3n hist\u00f3rica que nos identifica como pueblo, o de una naci\u00f3n; es una manera de Ser, de pensar, y de actuar y se expresa a diversos niveles antropol\u00f3gicos, psicol\u00f3gicos y culturales. En t\u00e9rminos hist\u00f3ricos es la din\u00e1mica de la evoluci\u00f3n de un pueblo, que va \u201csiendo\u201d; un pueblo se hace \u201chaci\u00e9ndose\u201d y al final lo que queda es la cultura, que aunque es particular y expresa la realidad y las caracter\u00edsticas de una regi\u00f3n, sin embargo, tambi\u00e9n es universal. La necesidad de expresarse, el impulso creativo, el arte y la poes\u00eda, existir\u00e1n siempre como expresi\u00f3n segura y cierto de que los seres humanos somos fundamentalmente cultura.<\/p>\n<h6>*Fragmento del ensayo publicado en Revista de Artes y Humanidades UNICA A\u00f1o 9 N\u00ba 21 \/ Enero-Abril 2008, pp. 141 &#8211; 157. Fuente de la imagen: http:\/\/fotourbana.org\/fondovisual\/alciro-ferrebus<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lilia Bosc\u00e1n de Lombardi Sobre este tema de la identidad se ha hablado y discutidomucho a lo largo del tiempo y es indudable, que sigue teniendo gran importancia e indiscutible actualidad. 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