{"id":6160,"date":"2022-09-10T22:54:20","date_gmt":"2022-09-10T22:54:20","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=6160"},"modified":"2023-11-24T18:26:25","modified_gmt":"2023-11-24T18:26:25","slug":"el-perro-estar-de-carolina-lozada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-perro-estar-de-carolina-lozada\/","title":{"rendered":"\u00abEl perro estar\u00bb, de Carolina Lozada"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Por: Jos\u00e9 Ygnacio Ochoa<\/h4>\n<p><em>El perro estar<\/em> de Carolina Lozada (El Taller Blanco Ediciones. Narrativa Breve. <em>Colecci\u00f3n Comarca<\/em> M\u00ednima, 2019) es una narrativa consustancial por cuanto organiza su discurso con la noci\u00f3n de todo un compendio: personajes, argumentos, secuencias y acciones para que once relatos cuenten las historias con personajes salidos de la misma vida, actantes que deambulan en el hemisferio de la cotidianidad.\u00a0 Solo que Lozada les da otro car\u00e1cter, s\u00ed la voz que narra se convierte en c\u00f3mplice de un juego en donde el lector se encanta o se asombra con lo se encuentra. Ratas, palomas mosquitos, hormigas, cerdos, gallos, polillas, ara\u00f1as, vaca, sapo, gata, luci\u00e9rnagas y perros dan cuenta de su coexistencia en los relatos con el resto de los seres, es m\u00e1s, estos cobran entidad propia para la conformaci\u00f3n de un universo. Estos seres marcan un discurso expresivo peculiar: lo narrado. Ellos protagonizan su existencia subterr\u00e1nea que se convierte en algo habitual a los ojos del lector. El andamio de la figuraci\u00f3n se edifica para que los personajes deambulen desde la creaci\u00f3n de la obra narrativa. Relatos cortos, precisos y contundentes dan para leerlos una y otra vez.<\/p>\n<p>En <em>La vieja y la rata <\/em>primer relato, en el orden de aparici\u00f3n, dialogan una se\u00f1ora y un roedor \u2014la vieja y la rata\u2014 con la mirada y en ellos se genera una atm\u00f3sfera de soledad. Conviven \u00a0con un sabor a destierro, natural para estos personajes, extra\u00f1o para otras circunstancias. El afuera se relata desde un <em>pueblo triste y fr\u00edo.<\/em> En el adentro, aquella intimidad compuesta por la pluralidad de las palabras en su conjunto que le dan cuerpo a un c\u00f3digo. Se colma un armaz\u00f3n. El asunto es as\u00ed. Primero identificamos a dos personajes: Vieja + rata, luego un intruso, para que seguidamente la rata quede sola. En ello se arma el argumento. El espacio se integra al sentir de una permanencia impredecible. Dicho de otro modo, la existencia de dos tiempos y dos escenarios, un par (espacio+tiempo) que se mantiene afuera y en consecuencia otro par (espacio+tiempo) dentro de la casa que solo lo entienden los dos moradores. Se nos da la sonoridad en su conjunto por la utilizaci\u00f3n de los vocablos que nos gu\u00edan a un mundo verbal y concreto. Se replica la existencia de dos seres antag\u00f3nicos y que a su vez se concilian en su mundo l\u00f3brego. Por su parte, en el relato <em>El ruido <\/em>persiste el roedor pero en otra dimensi\u00f3n, en este caso la narraci\u00f3n se centra en un sonido, tal sonido adquiere otra categor\u00eda, durante el desarrollo de la historia cobra fuerza. Todos sucumben ante eso que se produce como un eco \u2014\u00bfun submundo indescifrable?\u2014 como una entidad que gobierna con el atributo de la sonoridad desde una oscuridad que bien puede estar en el subconsciente de los otros personajes. Otro detalle, se narra en primera persona por medio de la cual nos acerca como lectores. Lo extra\u00f1o se convierte en habitual: <em>El ruido era algo omnipre\u00adsente y al mismo tiempo ausente. Es el ruido de dios, pens\u00e9 y me re\u00ed con amargura\u2026<\/em><\/p>\n<p>Las figuras literarias se urden con precisi\u00f3n: <em>De estas casas vac\u00edas ahora sale una voz. Una voz que hace desierto<\/em>\u2026<em>Y all\u00ed nos quedamos toditos los solos en ese r\u00edo lleno de huesos\u2026El r\u00edo, nuestro afluente m\u00e1s cercano y querido, no so\u00adport\u00f3 tanta soledad. <\/em>Contradictorio o no, lo s\u00f3rdido se emparenta con el lado po\u00e9tico, luego la <em>\u00a0desnudez diaria<\/em> que nos convierte en animales. Es la presencia de un dolor que no se dice, se \u00abvive\u00bb. En este caso es la inclinaci\u00f3n hacia lo ficcionado. Se incorporan im\u00e1genes sin melodramas y con personajes que se confiesan con la palabra. En las narraciones apreciamos una habilidad y destreza en el manejo de una forma, c\u00f3digo o t\u00e9cnicas para desarrollar las historias. Existe un riesgo, s\u00ed, con todo no se desv\u00eda en el prop\u00f3sito de configurar un mapa de roturas que fundan un enunciado creativo, como ejemplo lo vemos en los grupos de personajes configurados en cada uno de los relatos, esto sin el \u00e1nimo de crear una tipolog\u00eda de car\u00e1cter cient\u00edfico o acad\u00e9mico, entonces en el relato <em>Balance de una mala<\/em> <em>idea<\/em> vemos un posible trato de una mujer con su sombra o, tambi\u00e9n, ver en el relato <em>La vaca<\/em> una minificci\u00f3n que se doblega ante lo fortuito de un acontecimiento con un ojo que <em>ve<\/em> despu\u00e9s de ser desprendido de su habit\u00e1culo o, reitera este uso literario, en el <em>Encuentro con una mano muerta.<\/em> Historias que se crean a partir de im\u00e1genes. Es el \u00a0encuentro del lector con la totalidad sensorial con el surgimiento de una flexi\u00f3n del universo narrativo, hasta llegar a unos <em>necr\u00f3filos encuentros.<\/em><\/p>\n<p><strong>Los personajes dialogan entre s\u00ed y tambi\u00e9n con el lector<\/strong><\/p>\n<p>La narradora ejerce esta posibilidad con el vocablo. Ahora, lo interesante est\u00e1 en c\u00f3mo ese di\u00e1logo traspasa lo cotidiano, aunque la palabra es la misma, eso creemos,\u00a0 para convertirlo en lo otro, lo ficcional. Ese di\u00e1logo se emparenta con el artificio de la palabra, insisto parece cotidiano y muy real, luego la representaci\u00f3n va por otro camino, el de establecer un recorrido con las emociones y los sobresaltos para hacerlo cre\u00edble ante el lector. En los personajes suceden conexiones, separaciones y hasta encuentros amorosos que solo ellos lo entienden en su textura para adjudicarle una particular fuerza al <em>discurso creativo <\/em>de Lozada. Los personajes se encuentran, se sostienen en ese di\u00e1logo, que quiz\u00e1s es irrepetible porque no se juzgan ni se compararan, en ellos existe la correspondencia de la vida. El alcance del encuentro est\u00e1 en lo \u00edntimo, quiz\u00e1s en el reconocimiento de lo inaudito, veamos un tanto en el relato <em>G\u00f3tico americano<\/em> los personajes se descubren como lo que son o lo que pretenden ser: <em>La casa de estas dos mujeres es otra cosa, si usted piensa encontrar en ella televisi\u00f3n a color, tel\u00e9fonos inteligentes, computadoras y se\u00f1al Wifi es mejor que no entre. Dalila se ha encargado de acondicionar el espacio de modo que parezca un hogar, dulce hogar, de mediados de siglo XX<\/em>. La confesi\u00f3n est\u00e1 dispuesta en la experiencia de los personajes. El hogar de Dalia contiene otra disposici\u00f3n como el resto de los personajes de los otros relatos. Obedece entonces que, ese orden en el hogar, es otro como el otro orden con la palabra y las historias. Un personaje que se convierte en Gat\u00fabela en una situaci\u00f3n tr\u00e1gico-c\u00f3mica. Se desata en ellos una enajenaci\u00f3n en el espacio y tiempo de sus historias. Es la correspondencia entre: <em>Yo <\/em>(Dalila)<em>, t\u00fa <\/em>(Pasiflora y su doble existencia con Martha) y<em>\u00a0 \u00e9l <\/em>(Douglas). Tres en singular que se re\u00fanen en una acci\u00f3n conjunta para conjugarse en uno. La complejidad se manifiesta con la brevedad de la historias.<\/p>\n<p><strong>Personajes reflejados por la palabra<\/strong><\/p>\n<p>La sintaxis de los relatos se construye desde las ausencias y necesidades de los personajes, sin embargo se interpreta un universo de relaciones. Tanto el verbo, el sustantivo y el adjetivo adquieren otra <em>figura morfosint\u00e1ctica. <\/em>En la brevedad de los relatos se distingue un ritmo que sugiere una intimidad en el \u00abdecir\u00bb de las historias. El libro<em> El perro estar <\/em>finaliza con el relato <em>Ejercicio de la brevedad <\/em>para colmar la simetr\u00eda de la orfandad ante once historias para osar en el \u00e1rea de las manifestaciones desligadas de los par\u00e1metros establecidos por la sociedad, es decir que la realidad trasmuta y cambia para fluir en un encuentro con otras dimensiones: lo ficcional.<\/p>\n<h6>*Para descargar la obra rese\u00f1ada, haz clic en el enlace: <a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-perro-estar\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El perro estar<\/a><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Jos\u00e9 Ygnacio Ochoa El perro estar de Carolina Lozada (El Taller Blanco Ediciones. Narrativa Breve. Colecci\u00f3n Comarca M\u00ednima, 2019) es una narrativa consustancial por cuanto organiza su discurso con la noci\u00f3n de todo un compendio: personajes, argumentos, secuencias y acciones para que once relatos cuenten las historias con personajes salidos de la misma vida, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":6161,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6160"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6160"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6160\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6162,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6160\/revisions\/6162"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6161"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6160"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6160"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6160"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}