{"id":6097,"date":"2022-09-06T15:34:37","date_gmt":"2022-09-06T15:34:37","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=6097"},"modified":"2023-11-24T18:26:39","modified_gmt":"2023-11-24T18:26:39","slug":"el-diario-de-macarea","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-diario-de-macarea\/","title":{"rendered":"El diario de Macarea (selecci\u00f3n)"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Esmeralda Torres<\/h4>\n<p><em>\u00bfQui\u00e9n me llama, qui\u00e9n me enciende ojos de leopardos <\/em><\/p>\n<p><em>en la noche de los tamarindos?<\/em><\/p>\n<p><em>Vicente Gerbasi<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La desesperaci\u00f3n de los relojes<\/strong><\/p>\n<p>Madre, afuera ya no se ven los p\u00e1jaros<\/p>\n<p>me he asomado y el cielo est\u00e1 limpio de vuelo.<\/p>\n<p>El malabar se sec\u00f3 y el pan es agrio, como de esponja.<\/p>\n<p>Los huesos de la casa crujen cuando los golpea el Siroco<\/p>\n<p>solo persisten la fr\u00e1gil transparencia y las blancas paredes del olvido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero yo he venido a buscarte.<\/p>\n<p>\u00bfTe acuerdas cuando por las tardes nos mandabas recoger<\/p>\n<p>la piel de los lagartos y la culebra blanca?<\/p>\n<p>Hay en el farall\u00f3n una hoguera que solo alumbra el fr\u00edo<\/p>\n<p>y ahora ya nada es nuestro.<\/p>\n<p>Junto a tu memoria se detuvo tambi\u00e9n la desesperaci\u00f3n de los relojes.<\/p>\n<p>La quebrada no moja las piedras altas del cauce<\/p>\n<p>la tierra se abri\u00f3 y se trag\u00f3 lo que sobre ella hab\u00edas mandado amontonar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todav\u00eda, cuando quiero decir la palabra noche<\/p>\n<p>me brota un lirio.<\/p>\n<p>Cuando el sol no se oculta<\/p>\n<p>me tajo los brazos con el filo de la palabra miedo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por eso he venido a refugiarme en el cuarto de los trebejos<\/p>\n<p>donde prohib\u00edas entrar para dejarme tan bellamente sola y sin perd\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Blusa\u00a0 a rayas\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p>Entra por quinta vez a la habitaci\u00f3n de mi hermano<\/p>\n<p>que nadie habita hace m\u00e1s de una d\u00e9cada.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed el tiempo hay que nombrarlo, medirlo,\u00a0gritarlo<\/p>\n<p>para no perdernos en el laberinto<\/p>\n<p>de esta memoria fr\u00e1gil de papel de n\u00e1car.<\/p>\n<p>Tirada en la cama que antes fue de \u00e9l<\/p>\n<p>ensayo no morirme en cada arcada y una tos incesante.<\/p>\n<p>Un rugido con flema y un ahogo<\/p>\n<p>me convierten en una habitante cruel.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por quinta vez me ense\u00f1a su blusa a rayas<\/p>\n<p>colgada de una percha antigua, gastada.<\/p>\n<p>Si te gusta te la regalo, me dice,<\/p>\n<p>con sonrisa de ni\u00f1a, de t\u00eda, de abuela,<\/p>\n<p>de madrina, de vecina, de bruja<\/p>\n<p>ninguna de madre.<\/p>\n<p>Que no la quiero, repito<\/p>\n<p>que es fea, oscura, vieja y fuera de moda.<\/p>\n<p>Dura un instante su sorprendida ofensa<\/p>\n<p>y ya, no la recuerda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Deambula por la casa oscura,<\/p>\n<p>por pasillos olvidados, confundida<\/p>\n<p>y por sexta vez me encuentra<\/p>\n<p>sobre la cama, tosiendo.<\/p>\n<p>Me vuelve a ofrecer, con cara de extra\u00f1a<\/p>\n<p>si te gusta te la regalo, su blusa preferida<\/p>\n<p>ya vieja, gastada, ra\u00edda, fuera de moda.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Candela nocturna<\/strong><\/p>\n<p>Esta noche caen los tamarindos.<\/p>\n<p>Espera la fatiga de un mon\u00f3tono sol<\/p>\n<p>olvidado. Haz una hoguera en el patio.<\/p>\n<p>D\u00e9jate guiar por la escarcha o la ceniza.<\/p>\n<p>No le temas a lo igual ni a lo contrario.<\/p>\n<p>Enciende velas como m\u00e1stiles<\/p>\n<p>y de la flama, guarda<\/p>\n<p>para los d\u00edas lejanos del invierno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta noche caen los tamarindos.<\/p>\n<p>No respondas al aullido de la onza<\/p>\n<p>ni a la raposa escapada de la tiniebla.<\/p>\n<p>\u00bfEres quien so\u00f1\u00f3 con un vino de orugas?<\/p>\n<p>Espera. Esta noche caen los tamarindos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Laguna estremecida<\/strong><\/p>\n<p>Desnuda, siniestra<\/p>\n<p>como una l\u00e1grima de sangre.<\/p>\n<p>Dulce amarga, como agua de laguna.<\/p>\n<p>Mordida, como un labio estremecido.<\/p>\n<p>As\u00ed vas Macarea, m\u00e1s all\u00e1 del agua.<\/p>\n<p>Hacia el tembloroso estanque que contiene<\/p>\n<p>tu esp\u00edritu y tu deseo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Silbidos en la noche<\/strong><\/p>\n<p>En el cuarto de los trebejos no se escucha tu llanto<\/p>\n<p>Macarea, ni tus pisadas feroces.<\/p>\n<p>Es la hora en que el abandonado est\u00e1 m\u00e1s solo<\/p>\n<p>y en que el enfermo siente que va a morir.<\/p>\n<p>Ha llegado la inevitable noche de los tamarindos<\/p>\n<p>la que no se repite.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No deben temerle al silencio de lo oscuro, nos dijiste.<\/p>\n<p>Va a llegar para cada uno la noche m\u00e1s negra, sentenciaste.<\/p>\n<p>Tienen que ponerle un nombre y prepararse para transitarla.<\/p>\n<p>Estar\u00e1n solos y de esa oscurana no se vuelve.<\/p>\n<p>Si escuchan un silbido esa voy a ser yo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al fin lo que anunciaste se ha cumplido.<\/p>\n<p>Pero desde afuera solo me llega un rumor sofocado, madre<\/p>\n<p>semejante al de la soledad y al del olvido.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/esmeralda-torres\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre la autora<\/a><\/h4>\n<h6>*Fragmento del libro con el que la autora obtuvo el primer premio en el Concurso Nacional de Literatura Solar (2022). Foto: Gecza\u00edn Tovar Andueza<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esmeralda Torres \u00bfQui\u00e9n me llama, qui\u00e9n me enciende ojos de leopardos en la noche de los tamarindos? Vicente Gerbasi \u00a0\u00a0 La desesperaci\u00f3n de los relojes Madre, afuera ya no se ven los p\u00e1jaros me he asomado y el cielo est\u00e1 limpio de vuelo. El malabar se sec\u00f3 y el pan es agrio, como de esponja. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":6098,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[3,22],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6097"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=6097"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6097\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6101,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/6097\/revisions\/6101"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/6098"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=6097"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=6097"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=6097"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}