{"id":5843,"date":"2022-08-23T00:12:23","date_gmt":"2022-08-23T04:42:23","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=5843"},"modified":"2025-04-08T15:19:33","modified_gmt":"2025-04-08T19:49:33","slug":"mariano-picon-salas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/mariano-picon-salas\/","title":{"rendered":"Mariano Pic\u00f3n Salas"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Por: Pedro Grases<\/h4>\n\n\n\n<p>Mariano Pic\u00f3n Salas naci\u00f3 en M\u00e9rida, de Venezuela, el 26 de enero de 1901. Falleci\u00f3 en Caracas el 1.\u00ba de enero de 1965. Sirvi\u00f3 su vocaci\u00f3n para las letras desde edad realmente precoz: a los 16 a\u00f1os publicaba su primer trabajo, \u00abLas nuevas corrientes del arte\u00bb; y a los 20, su primer libro, Buscando el camino, de t\u00edtulo y contenido muy significativos. En Chile (1923-1936) perteneci\u00f3 al grupo literario de la revista \u00cdndice y colabor\u00f3 en revistas y peri\u00f3dicos. Public\u00f3 varios libros. Novelas: Mundo imaginario (1926), Odisea de Tierra Firme (1931), Registro de hu\u00e9spedes (1934); ensayos: Hispanoam\u00e9rica, posici\u00f3n cr\u00edtica (1931), Problemas y m\u00e9todos de Historia del arte (1934), Intuici\u00f3n de Chile y otros ensayos en busca de una conciencia hist\u00f3rica (1935); e historia: Im\u00e1genes de Chile (vida y costumbres chilenas en los siglos XVIII y XIX) (1933), en colaboraci\u00f3n con Guillermo Feli\u00fa Cruz. Al explicar su propia labor de escritor, Pic\u00f3n Salas la define as\u00ed: \u00abhistoria, ensayo y creaci\u00f3n son las tres vertientes de mi obra\u00bb. Est\u00e1 ya pues definida la futura senda de sus meditaciones y de su tarea literaria.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1936, a su regreso a Caracas lleno de esperanza en el porvenir del pa\u00eds al morir el dictador G\u00f3mez, cobra nuevo signo su trabajo. Intenta incluso intervenir en la vida pol\u00edtica, como \u00e9l mismo lo confiesa: \u00abDespu\u00e9s de la muerte de G\u00f3mez figur\u00e9 transitoria, pero ardientemente, en la acci\u00f3n pol\u00edtica, pude medir de modo m\u00e1s concreto la distancia entre los esquemas l\u00f3gicos y la muy singularizada realidad\u00bb. M\u00e1s tarde vuelve a recordar este episodio circunstancial de su paso en los asuntos pol\u00edticos del pa\u00eds:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNo dej\u00e9 de vivir a mi regreso a Venezuela -cuando la vejez se llev\u00f3, por fin, a Juan Vicente G\u00f3mez- el drama de los emigrados que retornan. Microsc\u00f3picamente era el que sufri\u00f3 Francisco de Miranda, especie de tatarabuelo tr\u00e1gico de los venezolanos errantes, quienes buscaron fuera del suelo nativo las luces y libertades que faltaban e inventaron una patria ut\u00f3pica, del tama\u00f1o de sus sue\u00f1os y su nostalgia\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Superada la tentaci\u00f3n pol\u00edtica, que fue un breve parpadeo en su vida, vuelve a su actividad de escritor, en Caracas o donde le lleve el destino: Europa, Estados Unidos, M\u00e9xico, Sur Am\u00e9rica. \u00abTodas estas tierras, paisajes y sugestiones de la cultura pasaron por una inquieta -a veces difusa- mente suramericana que, entre todos los contrastes de la \u00e9poca, ansiaba ordenar l\u00f3gica, est\u00e9tica y emocionalmente sus peculiares categor\u00edas de valores\u00bb. Va a vivir una continua aventura de argonauta, como \u00e9l mismo la apellida, en la afanosa persecuci\u00f3n del esclarecimiento de las m\u00e1s leg\u00edtimas realidades del mundo criollo. Va a sufrir una existencia trajinada, con intervalos demasiado breves de residencia transitoria en alg\u00fan lugar. Ello le hace pedir en alg\u00fan momento tregua para so\u00f1ar o meditar. Y se queja de que \u00abno hay mucho tiempo para estar completamente a solas con un libro, y seguir con \u00e9l, despu\u00e9s de le\u00eddo, esa melod\u00eda silenciosa de sugestiones, asociaciones y sue\u00f1os que parece completarlo y multiplicarlo\u00bb. Las exigencias de los tiempos actuales lo atosigan y se lamenta de que \u00abel hombre no tiene tiempo para un poco de soledad meditadora, para el libre solaz y hasta para el examen de conciencia a que nos acostumbran las grandes obras\u00bb. \u00abSi todav\u00eda es necesario leer para tener una carrera, merecer un t\u00edtulo y recibir un salario, disminuyen por las horas de alboroto aquellas otras horas placenteras de la lectura por s\u00ed misma, para incorporar secretamente a nosotros -en secreto tan fecundo como el del amor &#8211; el mensaje confidencial de poetas y pensadores\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, desvelado escolar de todas las horas, como \u00e9l llam\u00f3 al paradigma del humanismo americano, Andr\u00e9s Bello, prosigui\u00f3 su empresa de escritor en las tres vertientes se\u00f1aladas en su propia definici\u00f3n. En 1936, editaba en Praga una hermosa semblanza de Alberto Adriani, hermano mayor de la generaci\u00f3n de Pic\u00f3n Salas. En 1938, entrega a las prensas sus Preguntas a Europa, angustiado interrogante a la Esfinge de la cultura, como aman decir los hombres de su tiempo. Funda en Caracas, la Revista Nacional de Cultura (noviembre de 1938) en cuyo p\u00f3rtico formula su profesi\u00f3n de fe en la nueva Venezuela, que es para \u00e9l \u00abllamado, mandato, fascinaci\u00f3n\u00bb. Promueve ediciones y marca rumbos a la colaboraci\u00f3n oficial de todas las empresas intelectuales. En 1940, publica Un viaje y seis retratos; Formaci\u00f3n y proceso de la literatura venezolana; y 1941, cinco discursos sobre pasado y presente de la naci\u00f3n venezolana. En 1944, como resultado de los cursos dados en centros universitarios norteamericanos, edita una obra fundamental, De la conquista a la independencia; tres siglos de historia cultural hispanoamericana, libro de obligada consulta para orientarse en el dif\u00edcil tema de la formaci\u00f3n del continente hispanohablante. En 1943, ha sido impreso en M\u00e9xico un libro delicioso, Viaje al amanecer, evocaci\u00f3n fresca y agil\u00edsima de sus d\u00edas de infancia y mocedad en la M\u00e9rida andina, su terru\u00f1o inolvidable, del que re cuerda sus mitos, cosas y seres, p\u00e1ginas escritas en que sale \u00aba explorar -para que otros la gocen como yo la goc\u00e9- la distante flor azul de los d\u00edas infantiles\u00bb, recreaci\u00f3n de esa ciudad, \u00abuno de los lugares en que val\u00eda la pena vivir\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Su biograf\u00eda de Miranda aparece en 1946, y en 1947, edita otro libro b\u00e1sico en su bibliograf\u00eda, Europa-Am\u00e9rica, preguntas a la Esfinge de la cultura, en el que realiza la magistral simbiosis de sus Preguntas a Europa, ya mencionado, con su nuevo acopio de observaciones en el mundo americano. Este a\u00f1o de 1947, se incorpora como Acad\u00e9mico de N\u00famero en la de la Historia, en Caracas, y traza en su discurso una revisi\u00f3n de la historiograf\u00eda nacional. Las reflexiones sobre su pa\u00eds natal las agrupa en un volumen importante, Comprensi\u00f3n de Venezuela (1949), que ha de reeditar, muy ampliado, en 1955. Ha dejado a su fallecimiento una nueva ordenaci\u00f3n de este libro con el t\u00edtulo de Suma de Venezuela. &nbsp; Poco despu\u00e9s, en 1950, las prensas mexicanas entregan una nueva obra, Pedro Claver, el santo de los esclavos (1950), aut\u00e9ntico alarde de estilista, que juega a elaborar una perfecta prosa, intencionalmente barroca y preciosista hasta el l\u00edmite de un cincel maestro. Nuevos t\u00edtulos se a\u00f1aden a su copiosa obra impresa: Dependencia o independencia en la Historia hispanoamericana (1953); Sim\u00f3n Rodr\u00edguez (1953); Suram\u00e9rica, per\u00edodo colonial (1953); Los tratos de la noche (1955); Las nieves de anta\u00f1o; peque\u00f1a a\u00f1oranza de M\u00e9rida (1958); Crisis, cambio, tradici\u00f3n (1955), volumen \u00e9ste, de ensayos, en los que aparece la madura plenitud del meditador.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1959, edita el libro autobiogr\u00e1fico, que ven\u00eda anunciando en varios de sus ensayos y, particularmente, en las explicaciones prefaciales a sus obras: Regreso de tres mundos; un hombre en su generaci\u00f3n, lectura deliciosa por la gracia del estilo y la vibraci\u00f3n emotiva e intelectual de todas sus p\u00e1ginas. La revisi\u00f3n de una existencia tan valiosa como la de Mariano Pic\u00f3n Salas ser\u00e1 siempre aleccionadora para una persona de nuestro tiempo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">En Biblioteca<\/h4>\n\n\n\n<p><a rel=\"noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/comprension-de-venezuela\/\" target=\"_blank\">Comprensi\u00f3n de Venezuela<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/suma-de-venezuela\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Suma de Venezuela<\/a><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Cr\u00f3nica<\/h4>\n\n\n\n<p><a rel=\"noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/litografia-del-septenio\/\" target=\"_blank\">Litograf\u00eda del Septenio<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cronicas-de-mariano-picon-salas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Leyenda y color de Margarita\/Cardones y hombres<\/a><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Cuento<\/h4>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cuentos-mariano-picon-salas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Historia de una nochebuena triste y Los batracios<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Pedro Grases Mariano Pic\u00f3n Salas naci\u00f3 en M\u00e9rida, de Venezuela, el 26 de enero de 1901. 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