{"id":5725,"date":"2022-08-16T00:18:52","date_gmt":"2022-08-16T00:18:52","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=5725"},"modified":"2023-11-24T18:27:36","modified_gmt":"2023-11-24T18:27:36","slug":"el-corazon-del-otro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-corazon-del-otro\/","title":{"rendered":"El coraz\u00f3n del otro"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Ana Teresa Torres<\/h4>\n<p>Desde el primer d\u00eda comprend\u00ed que aquella mujer ten\u00eda un poder sobre m\u00ed, el poder de leer mis pensamientos. Esperaba el pedido en una de las mesas cercanas a la entrada, al lado de la puerta decorada con vidrios de colores que a trav\u00e9s del ne\u00f3n reflejan de un modo teatral el rojo de las sillas pl\u00e1sticas. El Pretty China estaba casi vac\u00edo porque era muy temprano, quiz\u00e1 las seis y media o las siete, cuando la vi sentada en la barra. El mesonero, un chino con aire neopunketo que habla muy poco espa\u00f1ol, por no decir nada, me entreg\u00f3 la comida para llevar y Elvira Madigan se acerc\u00f3 a m\u00ed.<\/p>\n<p>\u2014Lamento mucho lo ocurrido.<\/p>\n<p>Di las gracias y me levant\u00e9 con mi paquete de pollo al jengibre y sopa Wanton.<\/p>\n<p>\u2014Yo conoc\u00ed a Andr\u00e9s y lamento que terminara as\u00ed, no se lo merec\u00eda.<\/p>\n<p>Le dije que de nuevo se lo agradec\u00eda y que nadie merece nada, si uno se pone a ver. No me sent\u00eda con ganas de establecer contacto con m\u00e1s personas. Primero, creo tener bastante completa la lista de mis amistades y conocidos, y segundo, lo ocurrido era en ese momento, y lo sigue siendo, un cambio de tuerca en mi vida y en la de todos. Algo liviano y amable se hab\u00eda enterrado para siempre con \u00e9l.<\/p>\n<p>No insisti\u00f3. Era m\u00e1s que obvia mi falta de sociabilidad, y regres\u00f3 a la barra. Yo sal\u00ed del Pretty China pensando que nunca la volver\u00eda a ver.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente mi hermana Ver\u00f3nica me pregunt\u00f3 si yo conoc\u00eda a Elvira Madigan.<\/p>\n<p>\u2014No me suena \u2014le dije.<\/p>\n<p>\u2014Fui a la farmacia a comprar las pastillas para dormir de mam\u00e1 y me la encontr\u00e9, se present\u00f3 como una amiga de Andr\u00e9s.<\/p>\n<p>\u2014Es posible, \u00bfc\u00f3mo vamos a saber los nombres de todas las personas que fueron amigas de Andr\u00e9s?<\/p>\n<p>\u2014Es una mujer mayor, no parece como una amiga. \u00bfSer\u00eda una profesora?<\/p>\n<p>Hizo una descripci\u00f3n que me hizo pensar en la mujer del Pretty China pero la descart\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014No tiene importancia \u2014le contest\u00e9 a Ver\u00f3nica\u2014. Supongo que cuando alguien muere empiezan a aparecer personas que lo conoc\u00edan.<\/p>\n<p>\u2014Me pregunt\u00f3 si pod\u00eda venir un d\u00eda a visitarnos.<\/p>\n<p>\u2014Espero que le hayas dicho que no.<\/p>\n<p>\u2014Le dije que hab\u00eda unas misas y que no recib\u00edamos visitas.<\/p>\n<p>Las misas por el alma de Andr\u00e9s terminaron y Elvira Madigan nunca apareci\u00f3. La vida comenz\u00f3 a recuperar la rutina, pap\u00e1 volvi\u00f3 a su oficina, mam\u00e1 a la suya, Ver\u00f3nica al colegio, y yo a mi tesis de doctorado. La \u00fanica novedad fue que compramos un perro. La idea hab\u00eda sido del psiquiatra que trataba a mam\u00e1. Dijo que necesitaba una presencia viva. Sin embargo estaba equivocado. Ver\u00f3nica y su novio escogieron un labrador, pap\u00e1 lo sacaba a pasear y a m\u00ed me encargaron las visitas al veterinario. Mam\u00e1 no lleg\u00f3 a aprenderse su nombre y lo regalamos a los pocos d\u00edas, no somos una familia a quien le gusten los animales. Antes de que nos desprendi\u00e9ramos de \u00e9l, lo llev\u00e9 a vacunar. Es demasiado sorprendente lo ocurrido para creer en la casualidad. Sal\u00eda del veterinario forcejeando porque la inyecci\u00f3n lo hab\u00eda dejado muy inquieto. No quer\u00eda montarse en el autom\u00f3vil y yo luchaba para que lo hiciera, molesta de verme sometida a aquella tonter\u00eda por culpa de un psiquiatra banal. De pronto una mano sostuvo la puerta que el perro empujaba con las patas.<\/p>\n<p>La mano de Elvira Madigan.<\/p>\n<p>\u2014Qu\u00e9 fuerte es \u2014dijo.<\/p>\n<p>Met\u00ed al animal casi que a patadas y me la qued\u00e9 viendo. La hab\u00eda reconocido pero no quise d\u00e1rselo a entender. Era la mujer del Pretty China.<\/p>\n<p>\u2014Andr\u00e9s adoraba los perros \u2014coment\u00f3.<\/p>\n<p>Me sent\u00e9 al volante y le di las gracias pero no respond\u00ed a su comentario.<\/p>\n<p>Arranqu\u00e9 y maldije una vez m\u00e1s al psiquiatra.<\/p>\n<p>Estaba preocupada. Se hab\u00edan producido ya tres encuentros con una persona desconocida que espiaba nuestros pasos, evidentemente me hab\u00eda seguido al restaurante y al veterinario, y a Ver\u00f3nica a la farmacia. Pens\u00e9 que de la misma manera pod\u00eda buscarme en otros sitios, y si el asunto continuaba tendr\u00eda que hablar con mis padres. Quiz\u00e1s era una mujer que pensaba reclamar algo, decir que Andr\u00e9s le deb\u00eda dinero o que hab\u00eda embarazado a su hija. Me recrimin\u00e9 a m\u00ed misma un pensamiento tan machista pero no estaba dispuesta a permitir que una intrusa viniese a complicar m\u00e1s nuestros estados de \u00e1nimo. Era suficiente con lo ocurrido. Por otra parte, a Andr\u00e9s nunca le gustaron mucho los perros. Aquel comentario me hab\u00eda sonado profundamente agresivo, como si quisiera decirme que conoc\u00eda mejor que yo el mundo privado de mi hermano. Jam\u00e1s pidi\u00f3 una mascota como hacen la mayor\u00eda de los ni\u00f1os, nunca tuvo un gesto que denotase amor por los animales y no recuerdo que en mi casa se hablara de tener uno hasta que aquel doctor lo hab\u00eda sugerido. Creo estar razonablemente segura de que Andr\u00e9s no era un fan\u00e1tico de los perros. \u00bfPor qu\u00e9 aquella mujer se sent\u00eda en el derecho de afirmarlo? \u00bfPara hacerme sentir que su relaci\u00f3n con \u00e9l hab\u00eda sido \u00edntima, muy \u00edntima, quiz\u00e1? Andr\u00e9s ten\u00eda veinte a\u00f1os, Elvira Madigan aparentaba unos cuarenta largos bien llevados. Amante o no, estaba resuelta a olvidar a Elvira Madigan y a que Elvira Madigan nos olvidase a nosotros. De modo que decid\u00ed que si se presentaba una pr\u00f3xima oportunidad no dejar\u00eda pasar las cosas.<\/p>\n<p>Tuvo lugar de nuevo en el Pretty China. Fuimos a almorzar los cinco, mis padres, Ver\u00f3nica, su novio y yo. Cuando est\u00e1bamos terminando se acerc\u00f3 a nosotros. No s\u00e9 si estaba desde antes o hab\u00eda llegado en ese momento, en todo caso no la hab\u00eda visto. Con gran naturalidad nos salud\u00f3 a todos diciendo que hab\u00eda sido una gran amiga de Andr\u00e9s. Mis padres la recibieron con mucha cordialidad.<\/p>\n<p>Supongo que les parec\u00eda recobrar algo de \u00e9l. Ver\u00f3nica y su novio correspondieron amablemente y yo intent\u00e9 simular lo mismo. Nos levantamos para irnos y ella volvi\u00f3 a su mesa. Fing\u00ed que hab\u00eda olvidado algo y volv\u00ed a entrar.<\/p>\n<p>\u2014Usted nos est\u00e1 siguiendo. Por razones que ignoro y que tampoco quiero saber. Trate de no hacerlo m\u00e1s.<\/p>\n<p>\u2014S\u00f3lo quiero ayudar.<\/p>\n<p>\u2014Se lo agradecemos mucho pero la verdad es que no hay nada en que pueda ayudarnos. Andr\u00e9s est\u00e1 muerto y eso es todo. No<\/p>\n<p>hay nada m\u00e1s que hacer.<\/p>\n<p>\u2014S\u00ed lo hay y usted lo sabe. Usted no duerme pensando en las razones por las cuales un joven feliz pudo decidir terminar su vida a los veinte a\u00f1os. Ese pensamiento no la deja en paz ni la dejar\u00e1 por el resto de sus d\u00edas.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfEs psiquiatra?<\/p>\n<p>\u2014As\u00ed es. La puedo ayudar a averiguar por qu\u00e9 Andr\u00e9s hizo lo que hizo. Esa verdad la calmar\u00e1 a usted y a todos.<\/p>\n<p>En ese momento mi padre asom\u00f3 la cabeza por la puerta y me indic\u00f3 con su gesto que me estaban esperando.<\/p>\n<p>\u2014Volver\u00e9 a entrar en contacto en un momento m\u00e1s apropiado \u2014dijo.<\/p>\n<p>Era cierto, absolutamente cierto el tormento que ella hab\u00eda descrito.<\/p>\n<p>Todav\u00eda me despertaba con su cuerpo estampado contra el pavimento, la \u00faltima imagen porque su rostro qued\u00f3 tan desfigurado que la urna permaneci\u00f3 tapada durante el velorio. Todos lo sent\u00edamos aunque no lo habl\u00e1semos. Ver\u00f3nica y yo lo hab\u00edamos intentado entre nosotras sin llegar a nada. Con pap\u00e1 y mam\u00e1 prefer\u00eda evitarlo.<\/p>\n<p>Decidimos referirnos a su muerte como \u00ablo ocurrido\u00bb, y dentro de esa palabra estaba todo comprendido. Sal\u00ed del Pretty China confundida.<\/p>\n<p>Algo en m\u00ed deseaba, a la vez que rechazaba, que Elvira Madigan reapareciera, pero pasaron varios d\u00edas sin que lo hiciese y empec\u00e9 a suponer que hab\u00eda olvidado su promesa. Decid\u00ed quitarme el luto y no seguir pensando en las razones de Andr\u00e9s. Ignorarlas era parte del sufrimiento, saberlas no lo devolver\u00eda. Mi tesis avanzaba bien, mam\u00e1 dio algunas se\u00f1ales de recuperaci\u00f3n y volvi\u00f3 a la peluquer\u00eda para hacerse el tinte y un nuevo corte, pap\u00e1 dej\u00f3 de emborracharse todas las noches y Ver\u00f3nica t\u00edmidamente se atrevi\u00f3 a decir que quer\u00eda invitar a unos amigos para celebrar su cumplea\u00f1os.<\/p>\n<p>Estuvimos de acuerdo. Cumpl\u00eda dieciocho y era una gran alegr\u00eda para todos. Quer\u00eda decir que la familia segu\u00eda viva.<\/p>\n<p>\u2014Ella va a venir tambi\u00e9n \u2014me confes\u00f3 antes de que llegasen los invitados.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQui\u00e9n es ella?<\/p>\n<p>\u2014Elvira, Elvira Madigan.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tiene que ver esa mujer con tus amigos?\u2014. Estaba furiosa con Ver\u00f3nica.<\/p>\n<p>\u2014Nos la encontramos en el automercado. Me pregunt\u00f3 qu\u00e9 hac\u00edamos y le dije que est\u00e1bamos comprando unas cosas para mi cumplea\u00f1os.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY ella dijo que le gustar\u00eda venir?<\/p>\n<p>\u2014No, no dijo nada. A m\u00ed me lo pareci\u00f3, pens\u00e9 que a pap\u00e1 y mam\u00e1 les alegrar\u00eda conversar con ella.<\/p>\n<p>\u2014Francamente, Ver\u00f3nica\u2026 \u2014 no pod\u00eda ocultar la rabia que sent\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tienes en contra de ella?<\/p>\n<p>\u2014\u00bfQu\u00e9 tienes a favor de ella?<\/p>\n<p>\u2014Creo que a mam\u00e1 y pap\u00e1 les gust\u00f3 conocerla el d\u00eda que la encontramos en el Pretty China. Por eso le dije que viniera, tampoco estoy segura de que venga, lo dije as\u00ed, casual, si quieres pasa por all\u00e1. Lo m\u00e1s probable es que no lo haga.<\/p>\n<p>\u2014Lo m\u00e1s probable es que lo haga \u2014contest\u00e9, y no me equivoqu\u00e9.<\/p>\n<p>Era domingo y la reuni\u00f3n termin\u00f3 temprano. Los amigos de Ver\u00f3nica tuvieron mucho tacto en no darle al momento un car\u00e1cter de fiesta sino de encuentro. Brindamos por Ver\u00f3nica, por su pr\u00f3xima graduaci\u00f3n de bachillerato, conversamos de temas sin importancia.<\/p>\n<p>Los invitados estaban por irse cuando Elvira Madigan toc\u00f3 el timbre y entr\u00f3 con un regalo para Ver\u00f3nica; yo me fui a mi cuarto y la dej\u00e9 con mis padres. Al d\u00eda siguiente los dos comentaron que se hab\u00edan sentido muy acompa\u00f1ados por ella, era f\u00e1cil ver que hab\u00eda tenido mucho cari\u00f1o por Andr\u00e9s y ese tipo de presencias era reconfortante, raz\u00f3n por la cual la hab\u00edan invitado el domingo siguiente a almorzar. No sal\u00eda de mi asombro ante la habilidad de aquella mujer. Esa ma\u00f1ana anunci\u00e9 que mi tutor de tesis era un loco furioso que me obligaba a reunirme con \u00e9l los fines de semana y no estar\u00eda de regreso hasta la noche.<\/p>\n<p>Cuando volv\u00ed, pasadas las diez, mam\u00e1 estaba en su cuarto leyendo. La not\u00e9 m\u00e1s animada, no la hab\u00eda vuelto a ver con un libro en la mano. El libro era un regalo de Elvira Madigan, una novela que mam\u00e1 juzg\u00f3 \u00abmuy entretenida\u00bb. Me sent\u00eda francamente celosa. Nunca hab\u00eda logrado que mi madre leyese con entusiasmo ning\u00fan libro recomendado por m\u00ed y hab\u00eda decidido no hacerlo m\u00e1s. Vi el libro, <em>Malena de cinco mundos<\/em>, probablemente con un gesto despreciativo que mam\u00e1 agarr\u00f3 al vuelo.<\/p>\n<p>\u2014No es el tipo de libro que t\u00fa lees, pero es muy entretenido. La autora fue psicoanalizada por Elvira; es una mujer muy inteligente, sabes, y lamento que no hayas estado para hablar con ella.<\/p>\n<p>Me pareci\u00f3 entender que no hab\u00eda cre\u00eddo que estaba con mi tutor.<\/p>\n<p>\u2014Otra vez ser\u00e1.<\/p>\n<p>\u2014Opina que en un caso como el nuestro la familia necesita ayuda. Le dije que yo hab\u00eda estado en tratamiento y le pareci\u00f3 muy adecuado. \u00bfNo te parece que te har\u00eda bien? Profesionalmente, quiero decir.<\/p>\n<p>\u2014No creo.<\/p>\n<p>\u2014A tu pap\u00e1 le gust\u00f3 mucho conversar con ella. Pasamos el d\u00eda muy serenos. Como si Andr\u00e9s quisiera que la conoci\u00e9ramos, que la trat\u00e1semos. Sent\u00eda la presencia de Andr\u00e9s mientras ella estaba aqu\u00ed.<\/p>\n<p>He escuchado decir que las personas que tienen una p\u00e9rdida tan brutal como la nuestra desarrollan a veces un pensamiento esot\u00e9rico buscando un consuelo en el m\u00e1s all\u00e1. Me lo explic\u00f3 alguien a quien le ocurri\u00f3 una circunstancia similar, de modo que no quise discutirle nada a mi madre y le dije que estaba cansada y que me iba a dormir. Verdaderamente estaba agotada. Hab\u00eda pasado todo el d\u00eda dando vueltas por la ciudad visitando exposiciones de arte que no me interesaban y paseando por nuevas urbanizaciones que no quer\u00eda conocer. Finalmente me hab\u00eda refugiado en un <em>lounge<\/em> de moda donde coincid\u00ed con algunos amigos que no ve\u00eda hac\u00eda tiempo y que tampoco ten\u00eda ganas de ver. Me acost\u00e9 pero no pod\u00eda dormir. El reloj me mortificaba ense\u00f1\u00e1ndome constantemente la hora y dici\u00e9ndome cu\u00e1n estropeada estar\u00eda al d\u00eda siguiente cuando verdaderamente ten\u00eda una cita con mi tutor.<br \/>\nEl viernes a mediod\u00eda estaba de nuevo en el Pretty China esperando la comida para llevar que me hab\u00eda encargado pap\u00e1, y vi a Elvira Madigan retirando su paquete.<\/p>\n<p>\u2014Usted tambi\u00e9n es cliente de los chinos \u2014dije.<\/p>\n<p>\u2014No me llames de usted, no soy tan anciana.<\/p>\n<p>La llamaba de usted para marcar distancia, era una mujer que de pronto me pareci\u00f3 con menos edad que otras veces.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfSiempre vienes aqu\u00ed? \u2014volv\u00ed sobre el est\u00fapido tema.<\/p>\n<p>\u2014Con frecuencia.<\/p>\n<p>\u2014Mis padres te han tomado mucha simpat\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Yo a ellos tambi\u00e9n, me duele mucho verlos as\u00ed. T\u00fa tambi\u00e9n est\u00e1s muy dolida.<\/p>\n<p>\u2014Estoy devastada.<\/p>\n<p>De pronto estaba confesando mi interior. No lo hab\u00eda hecho con nadie.<\/p>\n<p>\u2014Es devastador lo ocurrido \u2014corrobor\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY t\u00fa sabes por qu\u00e9?<\/p>\n<p>\u2014No, no lo s\u00e9.<\/p>\n<p>\u2014Pero eso fue lo que dijiste. Que me ibas a decir por qu\u00e9 hab\u00eda ocurrido.<\/p>\n<p>\u2014Te dije que podr\u00eda averiguarlo, no que lo supiera.<\/p>\n<p>\u2014Supongo que esto no es tema de investigaci\u00f3n. Se tir\u00f3 por la ventana una noche como cualquier otra.<\/p>\n<p>\u2014Siempre hay una raz\u00f3n para las cosas. Las personas no se suicidan casualmente, ni Andr\u00e9s sufr\u00eda trastornos mentales\u2026<\/p>\n<p>\u2014Ni estaba borracho, ni estaba drogado. Ya esas hip\u00f3tesis las hemos repasado mil veces.<\/p>\n<p>\u2014Si est\u00e1s de acuerdo, podr\u00edamos ahondar m\u00e1s en las razones.<\/p>\n<p>Entend\u00ed mal ese \u00abacuerdo\u00bb.<\/p>\n<p>\u2014No dispongo de dinero para eso ni creo conveniente ped\u00edrselo a mis padres.<\/p>\n<p>\u2014Saltas muy r\u00e1pido a las conclusiones. No he pedido ni tengo intenciones de pedir una tarifa profesional. Quiero decir si est\u00e1s de acuerdo en profundizar en lo ocurrido. Es una circunstancia que deja tantas puertas abiertas a la imaginaci\u00f3n. Tus padres est\u00e1n demasiado destruidos y Ver\u00f3nica es muy joven. \u00bfTienes a alguien? \u00bfUna pareja?<\/p>\n<p>Me sent\u00ed yo misma como objeto de la investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>\u2014Pens\u00e9 que el tema era Andr\u00e9s, no yo.<\/p>\n<p>\u2014T\u00fa eres parte de Andr\u00e9s, \u00bfno?<\/p>\n<p>S\u00ed, yo era parte de Andr\u00e9s. Yo hab\u00eda tenido con mi hermano una relaci\u00f3n sexual y aquella mujer lo hab\u00eda descubierto. En sus ojos vi que lo sab\u00eda.<\/p>\n<p>\u2014Tuve un novio con el que pensaba casarme pero el asunto termin\u00f3 y decid\u00ed dejar ese tipo de proyecto m\u00e1s o menos totalitario que es el matrimonio, la verdad es que tampoco he encontrado a nadie con ganas de propon\u00e9rmelo.<\/p>\n<p>\u2014Lo que quer\u00eda saber es si en tu vida hay alguna persona \u00edntimamente relacionada, porque en ese caso tendr\u00edamos que incluirla.<\/p>\n<p>\u2014No, no la hay.<\/p>\n<p>Estaba segura de que adivinaba mis mentiras. Conoc\u00eda mi autom\u00f3vil, me hab\u00eda seguido al Pretty China, al veterinario, y probablemente a un mont\u00f3n de sitios m\u00e1s; hab\u00eda seguido a mi hermana a la farmacia y al automercado, le regalaba libros a mi madre. Estaba demasiado adentro como para que ignorara mis relaciones.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfTengo derecho a alguna pregunta?<\/p>\n<p>\u2014Por supuesto \u2014dijo Elvira Madigan.<\/p>\n<p>\u2014Si no es por dinero, \u00bfcu\u00e1l es la raz\u00f3n que tienes para meterte en esto? Nunca he sabido de un psiquiatra que trabaje sin cobrar.<\/p>\n<p>\u2014Me gusta encontrar la verdad. La verdad merece alg\u00fan lugar en el mundo. La muerte de Andr\u00e9s, as\u00ed como est\u00e1, queda incompleta. No estuve enamorada de \u00e9l, por si acaso se te hab\u00eda ocurrido, y no me deb\u00eda nada. Ni dej\u00f3 embarazada a mi hija.<\/p>\n<p>Me qued\u00e9 mir\u00e1ndola sin decir nada. Sab\u00eda todo lo que hab\u00eda pensado de ella.<\/p>\n<p>\u2014Te extra\u00f1a, piensas que estoy loca. Lo comprendo. El mundo est\u00e1 tan dislocado que si alguien quiere llegar a la verdad es considerado loco. La cordura consiste en aceptar cualquier sinsentido.<\/p>\n<p>\u2014No pienso eso pero si me pidieras dinero a cambio me quedar\u00eda m\u00e1s tranquila.<\/p>\n<p>\u2014Haces bien en dudar de la filantrop\u00eda. Ocurre que estoy trabajando en un estudio sobre el suicidio y es muy dif\u00edcil conseguir familias que se presten a ello. La mayor\u00eda de las personas tiene muchos prejuicios al respecto. Necesito ampliar mi casu\u00edstica, de lo contrario todo el trabajo estar\u00e1 perdido. En mi pa\u00eds les gustan las investigaciones con datos, estad\u00edsticas y esas cosas. Hay una beca en juego.<\/p>\n<p>\u2014Hablas muy buen espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>\u2014He vivido en muchos pa\u00edses de Am\u00e9rica Latina y aqu\u00ed llevo ya un mont\u00f3n de a\u00f1os. Pero estoy cansada, quiero volver a Canad\u00e1. Solicit\u00e9 una beca para este proyecto de investigaci\u00f3n y poder vivir durante un cierto tiempo sin pacientes. Bueno, te estoy contando mi vida que probablemente no te interesa para nada.<\/p>\n<p>Me dio su tarjeta y se despidi\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Si decides algo, ll\u00e1mame. Te estar\u00e9 esperando.<\/p>\n<p>As\u00ed qued\u00f3 sellado mi pacto con Elvira Madigan.<br \/>\nDej\u00f3 el paquete sobre la mesa de la cocina. No hay nada que deteste m\u00e1s que la comida china. Llam\u00f3 a su gato y le ofreci\u00f3 el envase del arroz. Cheshire II lo olisque\u00f3 y, apenas lo prob\u00f3, se alej\u00f3 y volvi\u00f3 a echarse en su sof\u00e1 preferido. Pobrecito, ni siquiera a \u00e9l le gusta. Sac\u00f3 unas galletas de un frasco y el gato brinc\u00f3 y se las comi\u00f3 en segundos. Si crees que voy a comprarte galletas inglesas por mucho tiempo m\u00e1s, est\u00e1s equivocado. Se sent\u00f3 y se sirvi\u00f3 una ginebra. Quedaban restos de comida en las ollas, vasos sucios y un olor a desorden que invad\u00eda todo el lugar. Hoy tampoco tengo ganas de limpiar. Se acost\u00f3 en la cama y tom\u00f3 en sus manos una peque\u00f1a fotograf\u00eda que reposaba en la mesa de noche, la contempl\u00f3 sin emoci\u00f3n. Algo se ha endurecido dentro de m\u00ed, eso me proteger\u00e1 para siempre.<\/p>\n<p>Cerr\u00f3 los ojos. La voz de la contestadora le dijo que el paciente de las cuatro cancelaba la cita. Menos mal, no estoy para nadie. Sin embargo, le preocupaba. Constantemente cancelaba sus citas y era signo inequ\u00edvoco de que abandonar\u00eda pronto el tratamiento. Elvira Madigan ten\u00eda muy pocos casos en marcha, de continuar en aquella penuria su presupuesto sufrir\u00eda nuevos recortes. Los tiempos de la clientela rica se hab\u00edan esfumado. Debo volver, no hay otra salida. Al menos contar\u00e9 con seguridad m\u00e9dica y pensi\u00f3n de retiro. Record\u00f3 el fr\u00edo de Calgary, el asfixiante <em>family\u2014room<\/em> de sus padres que cumpl\u00edan setenta y ocho a\u00f1os, se imagin\u00f3 la cara de sorpresa de su madre tras la ventana borrosa de nieve al verla llegar despu\u00e9s de su exilio voluntario en <em>un fucking shit country<\/em>. Pero todav\u00eda no. No me ir\u00e9 de Caracas sin saber qu\u00e9 le ocurri\u00f3 a Tom. No se hab\u00eda atrevido a decirles la verdad. Les hab\u00eda ocultado su desaparici\u00f3n con la excusa de que el muchacho hab\u00eda decidido alargar su estad\u00eda para aprender espa\u00f1ol y se hab\u00eda residenciado en un pueblo sin l\u00edneas telef\u00f3nicas. \u00abEsto es incomprensible\u00bb, chillaba su padre. Eso ocurre frecuentemente en el tercer mundo, mam\u00e1. \u00abA papi le va a dar un infarto, sabes que tiene obstruidas las coronarias\u00bb, gritaba su madre a punto de que el infarto le diera a ella. Es mayor de edad, hab\u00eda contestado Elvira intentando recordar el tono as\u00e9ptico de su educaci\u00f3n. \u00abTienes que obligarlo a volver, va a perder su trabajo\u00bb. Mi hijo es mayor de edad. De aquella frase no la hab\u00edan movido.<\/p>\n<p>He conocido muchas personas, muchas familias. He vivido en dos culturas occidentales opuestas \u2014la m\u00eda, <em>Wasp<\/em>, y la latina o hisp\u00e1nica como dicen los estadounidenses para referirse a todo lo que va desde el R\u00edo Grande hasta la Patagonia\u2014 y nunca he encontrado a dos seres mejores que Thomas Evans Madigan y Emily Roberts Madigan, mis padres. Thomas y Emily cumplieron sus obligaciones todos los d\u00edas de su vida y yo fui testigo del profundo amor que desplegaron en sus modestas existencias. No eran personas divertidas, no ten\u00edan imaginaci\u00f3n. Son de inteligencia mediana. Pudiera decir que mediocre y no sobrepasaron la educaci\u00f3n b\u00e1sica. Hicieron de su vida algo sagrado. Luchar por su familia. Llenar sus deberes. Ser generosos con sus pr\u00f3jimos. Amar y respetarse el uno al otro. Dar de s\u00ed todo lo que ten\u00edan. \u00c9sa es la lecci\u00f3n que aprend\u00ed de ellos. Trato de recordar alguna circunstancia que me permita el rencor o el resentimiento y no la puedo encontrar. \u00bfPodr\u00eda reclamarle a mi padre que fuera un hombre rutinario que sal\u00eda y llegaba a casa siempre a la misma hora? \u00bfPodr\u00eda quejarme de que mi madre tuviera la cena lista todos los d\u00edas a las 5.15? \u00bfO que nos ense\u00f1ara con absoluta rigurosidad a preparar el <em>plum pudding<\/em> en Navidad y se empe\u00f1ara en que teji\u00e9ramos juntas los <em>quilt<\/em> que donaba todos los oto\u00f1os a la organizaci\u00f3n de caridad a la que pertenec\u00eda? No he vuelto a preparar un <em>plum pudding <\/em>ni a tejer un <em>quilt<\/em>, pero estoy segura de que si lo hiciera me quedar\u00edan perfectos. Es ante ellos ante quienes debo responder y me siento avergonzada. Pero al mismo tiempo orgullosa. He visto suficientes personas haciendo el mal, provocando la infelicidad de los otros, destruyendo las almas de quienes deber\u00edan proteger, para saber que fui una ni\u00f1a afortunada por haber nacido entre ellos. Quisiera ser ni\u00f1a otra vez s\u00f3lo para verlos construir la felicidad del modo en que lo hicieron. No pude duplicar sus vidas; otros tiempos, quiz\u00e1s. Pero algo es seguro. Todo lo que est\u00e9 en mi mano para devolverles la paz lo har\u00e9.<\/p>\n<p>Con o sin Tom volver\u00e9, pero no antes de saber la verdad. Elvira entend\u00eda que una desaparici\u00f3n prolongada era una muerte. Entonces, cuando regresara, enfrentar\u00eda la verdad y le dir\u00eda a sus padres que Tom estaba muerto, o quiz\u00e1s ellos mor\u00edan antes y no ser\u00eda necesario. Con frecuencia ten\u00eda la fantas\u00eda de que sus padres mor\u00edan sin que ella sufriese el dolor de decirles que en esas dos semanas de vacaciones que vino a pasar en Venezuela lo hab\u00edan matado. Mientras no haya un cad\u00e1ver, existe esperanza. No ser\u00eda de parte de los cuerpos policiales de quienes podr\u00eda obtenerla. Hab\u00eda dejado de intentar los procedimientos legales. Siempre era lo mismo, un polic\u00eda con la camisa sali\u00e9ndose de los pantalones y comiendo un s\u00e1ndwich le insinuaba que su hijo era probablemente un traficante de drogas y hab\u00eda huido a Colombia. S\u00f3lo el comisario Boris Salcedo le hab\u00eda hablado con respeto, un joven educado, un profesional. Le confi\u00f3 el n\u00famero de su port\u00e1til como un trato excepcional. \u00abSi se presenta algo me llama, aunque, le repito, doctora Madigan, no debe hacerse muchas esperanzas. Me duele hablarle as\u00ed pero los turistas son v\u00edctimas f\u00e1ciles\u00bb. Yo vivo hace mucho tiempo en este pa\u00eds, hab\u00eda insistido Elvira, le expliqu\u00e9 las condiciones de inseguridad, \u00e9l estaba al tanto y era, es, una persona sensata. Tom no hubiera tomado riesgos. \u00abEn esta ciudad no es necesario tomar riesgos \u2014hab\u00eda dicho Boris Salcedo\u2014, la ciudad los toma por nosotros\u00bb. Era un hombre bondadoso, de vez en cuando le dejaba un mensaje en la contestadora, \u00abseguimos sin noticias, doctora, hasta otro momento\u00bb.<\/p>\n<p>Boris Salcedo, sin embargo, le hab\u00eda dado una pista y se hab\u00eda aferrado a ella. \u00abInvestigue a los Saudi por su cuenta, si est\u00e1 en mis manos yo la ayudar\u00e9, pero no le puedo asignar detectives a ese caso. El caso est\u00e1 cerrado\u00bb. Pero, \u00bfc\u00f3mo cerrado si no se sabe nada? \u00abPor eso, cerrado. No es el tipo de caso que podemos seguir\u00bb. \u00bfCu\u00e1les casos puede usted seguir, comisario Salcedo? \u00abOtros, doctora Madigan, otros\u00bb. De ni\u00f1a hab\u00eda querido ser escritora de novelas de misterio pero la vida tom\u00f3 otros caminos. El suicidio de su hermana mayor la empuj\u00f3 a inscribirse en la Escuela de Medicina para especializarse despu\u00e9s en psiquiatr\u00eda. El misterio de Emma nunca se aclar\u00f3 y la vida en Calgary sigui\u00f3 igual sin ella. \u00abNo todo se puede saber \u2014dijo su madre\u2014. Se quiso ir y eso es\u00bb. Otro misterio a los setenta y ocho a\u00f1os es intolerable. La hip\u00f3tesis de que Tom se hubiese suicidado tambi\u00e9n se le hab\u00eda ocurrido al comisario Salcedo. \u00bfCree que vino a Venezuela para hacer <em>windsurf y<\/em>, de pronto, decidi\u00f3 matarse? No, esa no era la pista que pensaba seguir. Mir\u00f3 el reloj, las cuatro cincuenta. Esper\u00f3 el timbre de la puerta, era la hora de la joven m\u00e9dica, una paciente muy regular. A las cinco y uno se hizo presente. La hizo pasar y trat\u00f3 de concentrarse; generalmente sus relatos eran muy confusos y versaban sobre distintas escenas de humillaci\u00f3n que le inflig\u00edan sus jefes del hospital, mezclados con episodios de acoso sexual y los ataques de p\u00e1nico que sufr\u00eda su compa\u00f1era de guardia. Hizo un supremo esfuerzo por ponerle cuidado.<\/p>\n<p>Elvira Madigan hab\u00eda sido la mejor alumna de su promoci\u00f3n. Ninguno de sus colegas entendi\u00f3 su decisi\u00f3n de abandonar Toronto. Le hab\u00edan ofrecido una c\u00e1tedra en la universidad, su consultorio estaba lleno, ten\u00eda un apartamento propio, un marido y un hijo, y ella quer\u00eda irse al tercer mundo detr\u00e1s de un est\u00fapido con quien no aguant\u00f3 demasiado tiempo. Tom ten\u00eda nueve a\u00f1os y se neg\u00f3 a formar parte de la segunda aventura matrimonial de su mam\u00e1. Ya con una, la transcurrida con su padre, hab\u00eda sido suficiente. Pero de todos modos ella se fue. Elvira recordaba su imagen de psiquiatra perfecta, sus trabajos impecablemente presentados, el tono seguro de su voz habl\u00e1ndole a los pacientes, la admiraci\u00f3n de los colegas cuando interven\u00eda en las reuniones cl\u00ednicas, el orden y pulcritud de su conducta, la disposici\u00f3n exacta de su tiempo. La sensaci\u00f3n de que su vida era una recta ascendente. Ahora apenas si lograba ponerle atenci\u00f3n a la escasa clientela, sola, aislada, con pocos amigos, se hab\u00eda ido quedando por inercia. Cuando estaba recuperando la idea del regreso ocurri\u00f3 aquella llamada de su hijo anunciando que un grupo de amigos pensaba ir a Venezuela para hacer <em>windsurf<\/em> en la isla de Margarita y \u00e9l hab\u00eda decidido ir con ellos; no era un experto pero aprender\u00eda y ser\u00eda la ocasi\u00f3n de visitarla. No se ve\u00edan desde el \u00faltimo viaje de Elvira a Canad\u00e1, hac\u00eda ya m\u00e1s de tres a\u00f1os. Sent\u00eda verg\u00fcenza de confesar que sus honorarios, traducidos a d\u00f3lares, no le permit\u00edan el pasaje. Quiz\u00e1 Tom hab\u00eda adivinado. Y entonces la vida se le hab\u00eda roto, est\u00fapidamente, sin ninguna raz\u00f3n. Estaba habituada a pensar que las personas romp\u00edan sus vidas por causas banales, pero su hijo hab\u00eda desaparecido por nada y ahora ella intentaba descubrir por sus propios medios la verdad. Era \u00e9ste el final de la ni\u00f1a que quer\u00eda escribir novelas de misterio.<\/p>\n<p>La paciente se despidi\u00f3 cort\u00e9smente como siempre lo hac\u00eda. \u00abHasta el mi\u00e9rcoles, doctora Madigan\u00bb. Elvira la acompa\u00f1\u00f3 a la puerta y le sonri\u00f3. Al menos un gesto amable, puesto que nada \u00fatil le habia podido decir. Por fin era viernes y para celebrarlo se sirvi\u00f3 otra ginebra. Estoy harta de trabajar, supongo que en este momento debe haber m\u00e1s de un mill\u00f3n de personas en esta ciudad dici\u00e9ndose lo mismo.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/ana-teresa-torres-una-semblanza-de-su-vida\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre la autora<\/a><\/h4>\n<h6>*Tomado de: https:\/\/www.anateresatorres.com<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ana Teresa Torres Desde el primer d\u00eda comprend\u00ed que aquella mujer ten\u00eda un poder sobre m\u00ed, el poder de leer mis pensamientos. 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