{"id":5715,"date":"2022-08-15T23:46:02","date_gmt":"2022-08-16T04:16:02","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=5715"},"modified":"2024-11-29T16:25:56","modified_gmt":"2024-11-29T20:55:56","slug":"rafael-jose-munoz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/rafael-jose-munoz\/","title":{"rendered":"Rafael Jos\u00e9 Mu\u00f1oz y sus visiones entre los lunares del vidrio"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Por: Carlos Yusti<\/h4>\n<p>\u201cVisiones a base de hongos, \/ a base de ojos de serpientes\u201d. Estos son los versos iniciales del poema \u201cVisa hacia los astros\u201d, del poeta Rafael Jos\u00e9 Mu\u00f1oz. Versos de una belleza an\u00f3mala y que proporcionan la dimensi\u00f3n de un poeta al que han tratado de meterlo, con calzador, en la legi\u00f3n de los poetas malditos. Que han pretendido convertirlo en un adalid de la lucha revolucionaria. No obstante es un poeta (en may\u00fascula) que se resiste al t\u00f3pico cultural o pol\u00edtico, que se aleja de las etiquetas sumarias y de la cr\u00edtica acartonada de la academia.<\/p>\n<p>Rafael Jos\u00e9 Mu\u00f1oz dej\u00f3 en el equipaje de sus d\u00edas la inspiraci\u00f3n y se fij\u00f3 como ocupaci\u00f3n girar sobre s\u00ed mismo como un astro, luego dobl\u00f3 en el callej\u00f3n donde el sol arde en un solo sentido y termin\u00f3 por escribir poemas salt\u00e1ndose todas las fisuras del alma, todas las ortograf\u00edas y las reglas del lenguaje escrito, tan desprovisto de \u00e1ngeles, tan desnudo de galaxias e infinitos. Fue al encuentro de f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas y estelares que algunos han confundido con met\u00e1foras, cuando en verdad escrib\u00eda desde ese escapismo del son\u00e1mbulo, desde esa inestabilidad del equilibrista nocturno que sue\u00f1a dentro del sue\u00f1o de otro y desaparece por el alambre tenso de la vigilia. No es fortuito que el escritor e investigador Diego Rojas Ajmad lo incluya en ese selecto grupo de raros: \u201cAlrededor de la llamada literatura venezolana revolotean algunos escritores perif\u00e9ricos, transgresores de la norma y cuyas propuestas de escritura resquebrajan gustos y concepciones preestablecidas. Entre ellos, podr\u00edamos incluir a Rafael Jos\u00e9 Mu\u00f1oz (1928-1981) y su desvariada poes\u00eda impregnada de esoterismo y f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas; a Ra\u00fal Chuecos Pic\u00f3n (1891-1937) y Pedro Mar\u00eda Patrizi (1900-1949), con sus inusitadas insolencias y temas escabrosos de prostitutas y enfermedades ven\u00e9reas en la pacata M\u00e9rida de principios del siglo XX; a Emira Rodr\u00edguez (1929-2017) y su experimentalismo casi al borde de la locura y a Salustio Gonz\u00e1lez Rincones (1886-1933) y sus naturalezas transfiguradas, dichas en una cadencia que se asemeja a los modernos ritmos urbanos del rap y el hip hop\u201d.<\/p>\n<p>En realidad m\u00e1s que poeta fue un gran escapista. Primero quiso escapar de las camisas de fuerza, de los electroshocks y de la locura jam\u00e1s diagnosticada. Despu\u00e9s trat\u00f3 de evadirse \u00a0de esas jaulas que designan como poemas. Quer\u00eda liberarse de un lenguaje que le apretaba en el cuerpo como si de cadenas se tratara. Luego fue jugarse la vida en la militancia pol\u00edtica, que es algo as\u00ed como un evasi\u00f3n suicida, y al final fue quedar atrapado en la botella, terminar recluido en esa espantosa estancia de vidrio con el delirio alcoh\u00f3lico empa\u00f1\u00e1ndolo todo y la escritura en la punta de los dedos como un delirio carcomido de soles.<\/p>\n<p>El mejor texto sobre este poeta sin parag\u00f3n ha sido escrito por su hijo, Boris Mu\u00f1oz. La cr\u00f3nica\u00a0<a href=\"https:\/\/prodavinci.com\/rafael-jose-munoz-un-poeta-en-el-eclipse-1\/\">\u201cRafael Jos\u00e9 Mu\u00f1oz, un poeta en el eclipse\u201d<\/a>, ofrece datos sobre el hombre alcanzado por su circunstancia y sobre el poeta combatiendo con sus demonios particulares. Una cr\u00f3nica que va m\u00e1s all\u00e1 de una evocaci\u00f3n\/devoci\u00f3n por el padre (o por el poeta) para convertirse en un sutil ejercicio de humanidad por el arte de la palabra po\u00e9tica y su tr\u00e1gico ejecutante. Es el retrato de un poeta desplazado hacia la tragedia, pero con el semblante y el pulso firme que s\u00f3lo es capaz de brindar la poes\u00eda. Cr\u00f3nica escrita desde la sensibilidad del recuerdo y que tantea aspectos de una vida, que indaga en la peripecia militante de un individuo mezclado con sus visiones \u00edntimas de la sociedad. Sobre uno de los libros emblem\u00e1ticos del poeta, Boris Mu\u00f1oz acota: \u201c<em>El c\u00edrculo de los 3 soles<\/em>\u00a0(Editorial Zona Franca, 1969), compuesto entre 1964 y 1968, un volumen de m\u00e1s de quinientas p\u00e1ginas con poemas que van de unas pocas l\u00edneas hasta trabajos de varias secciones con muchas p\u00e1ginas. Algunos est\u00e1n escritos en prosa y otros en largos bloques o en aforismos de pocas l\u00edneas. Algunos muestran un denso desarrollo y otros son r\u00e1fagas o pensamientos confusos. Hay un afluente caracterizado por ficciones matem\u00e1ticas formuladas en ecuaciones inconcebibles. Hay par\u00e1bolas que versan sobre dimensiones del tiempo y el espacio expresadas en genealog\u00edas inalcanzables para la experiencia humana de un solo hombre y que, sin embargo, son \u2018vividas\u2019 por la voz po\u00e9tica\u201d.<\/p>\n<p>La poes\u00eda de Rafael Jos\u00e9 Mu\u00f1oz ha resultado inc\u00f3moda para el canon literario est\u00e1ndar; de all\u00ed que cr\u00edticos y hagi\u00f3grafos busquen darle un contorno de similitud con la poes\u00eda de C\u00e9sar Vallejo; aunque el poeta haya postulado que sus poemas ten\u00edan una procedencia menos com\u00fan y prosaica. Eran como dictados desde esa l\u00ednea lejana del ser. Desde ese paisaje rec\u00f3ndito del alma traspapelada con el paisaje.<\/p>\n<p>El poema no se amolda a los par\u00e1metros de escritura establecida y en ocasiones es como la perspectiva delirante de un genio en las cuales n\u00fameros y operaciones matem\u00e1ticas son un lenguaje en s\u00ed mismo, una po\u00e9tica que utiliza otras formas de expresi\u00f3n cuando las palabras habituales dejan de funcionar. El poema se convierte as\u00ed en un aparato, especie de artefacto metaf\u00edsico y on\u00edrico,\u00a0 el cual adquiere movimiento con el engranaje sonoro de los n\u00fameros.<\/p>\n<p>El poeta tambi\u00e9n escribi\u00f3 algunos textos en prosa que est\u00e1n dispersos en algunas revistas literarias. Sus escritos sobre el trabajo po\u00e9tico de otros poetas se mantienen con pulso firme en la coherencia. No obstante en algunos otros textos en prosa se desentiende de la gram\u00e1tica y desata la imaginaci\u00f3n hasta sus extremos. En su texto \u201cMis contactos con Estuloca\u201d, recuperado y difundido en su blog por el escritor Richard Montenegro, fue redactado al parecer en diciembre del a\u00f1o 1971 y luego publicado en la\u00a0<em>Revista Nacional de Cultura<\/em>\u00a0(mayo-junio-julio de 1972, n\u00fameros 206-207-208). Dicho escrito puede leerse como un cuento; o en todo caso como una prosa po\u00e9tica bastante alejada del molde tradicional. Richard Montenegro lo ubica como un relato de ciencia ficci\u00f3n; lo cierto es que all\u00ed est\u00e1n todos los componentes creativos del Mu\u00f1oz poeta y en algunos fragmentos se pueden leer cuestiones como esta:<\/p>\n<p><em>Despierto a las cinco de la ma\u00f1ana. El cielo est\u00e1 gris, r\u00edmbido, mon\u00f3tono. Del norte baja la brisa como envuelta en perfumes de mos, en b\u00e1lsamos de sen. De pronto me digo: Tienes que construir una m\u00e1quina que te lleve al cielo. La construyo y voy al cielo. He aqu\u00ed la descripci\u00f3n del viaje. (\u2026) Hacia el sur, sobre un firmamento rodeado de cenizas, los rostros de dos arc\u00e1ngeles que viajan entre nubes en veh\u00edculos de potencias esplendorosas, a los arafines, que nos env\u00edan una piedra de malaquita, una piedra fina y delgada que conoce de los poderes de resurrecci\u00f3n; veo una forma de trono, un pedestal donde est\u00e1 sentado un se\u00f1or, un viejo en un umbral majestuoso; veo un le\u00f3n de lino, cubierto con criznes de trigo y adornado con ojos de esmeraldas; veo una tempestad que se acerca, como queriendo derramar cataratas sobre la nave en que viajo; pero me pierdo, me remonto en las nubes y disipo la ilusi\u00f3n de los que se creen capaces de interrumpir mi viaje.<\/em><\/p>\n<p>En el texto el poeta Mu\u00f1oz relata un singular viaje astral. En \u00e9l recurre a f\u00f3rmulas, n\u00fameros, palabras extra\u00f1as y visiones con ese tono que recuerda bastante las descritas en el Libro de Enoc, o las apariciones de las que da cuenta en la\u00a0<em>Biblia<\/em>\u00a0el profeta Ezequiel.<\/p>\n<p>Al final el poeta Rafael Jos\u00e9 Mu\u00f1oz dej\u00f3 todos sus aperos de lucha y se qued\u00f3 en el intrincado terreno de la poes\u00eda. Se qued\u00f3 a solas con la escritura, aferrado a ese \u201chilo de tinta\u201d para seguir latiendo en este mundo a trav\u00e9s de su escritura. Tambi\u00e9n sigui\u00f3 librando esa desigual batalla contra el alcohol. Boris Mu\u00f1oz escribe:<\/p>\n<p><em>Poco a poco, dej\u00f3 de ser un hombre activo, en\u00e9rgico y callejero. Renunci\u00f3 a frecuentar los bares de Sabana Grande para quedarse bebiendo, leyendo y escribiendo en casa. A la vez, adoptaba rituales y pasatiempos parad\u00f3jicos, como hacer el desayuno los domingos o jugar a las adivinanzas con las canciones de salsa y la m\u00fasica cl\u00e1sica de la radio. Hoy me parece incre\u00edble que la melancol\u00eda que se lo tragaba no fuera suficiente para derribarlo por completo y hacerlo abandonar la escritura, a la que se aferraba con celo. Consum\u00eda diariamente un litro de ron y, arropado por el vapor et\u00edlico, se sentaba frente a la m\u00e1quina. Una vez que empezaba a teclear s\u00f3lo tomaba las pausas que le dictaba la respiraci\u00f3n, como si escribir poemas y art\u00edculos lo mantuviera unido al mundo por un hilo de tinta.<\/em><\/p>\n<p>El poeta se inventa su estilo con la poes\u00eda que escribe. Es como un traje que se coloca, es algo as\u00ed como una armadura para enfrentar esa contienda que se llama vivir. El \u00fanico recurso que le queda es blandir el poema en mitad de la oscuridad para defenderse de su propia sombra, de esos demonios oscuros que se alimentan de la luz del poema. Al leer los poemas de Rafael Jos\u00e9 Mu\u00f1oz asistimos a un espect\u00e1culo donde la belleza y lo suicida se entrelazan. El lector asiste a esa ecuaci\u00f3n donde \u00e9l tambi\u00e9n es s\u00f3lo un n\u00famero, un signo, una palabra sin sentido en ese batallar de astros llamada met\u00e1fora. Quiz\u00e1s Mu\u00f1oz lleg\u00f3 a ese territorio de alejamiento, de un estar al margen para encontrarse a solas con las palabras hasta moldearlas a su antojo, y resulta clave lo escrito por Miguel \u00c1ngel Campos: \u201cEs el artista asocial en su faceta psiqui\u00e1trica, todo lo cual lo aleja de la cultura como herencia y lo arrastra hasta su dimensi\u00f3n m\u00e1s solitaria, \u00edngrimo ante el cosmos; de all\u00ed viene y ante su percepci\u00f3n estalla en mudez, suprema belleza o suprema evasi\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Cada poeta busca huir, cada hombre busca escapar cuando se acaba la \u00e9pica, cuando termina toda tentativa heroica. Convertirse en un vagabundo, en un fantasma viajero clavado en el mismo sitio y aferrado a esos objetos tan in\u00fatiles como las palabras. Su propuesta po\u00e9tica es v\u00e1lida debido a que se atreve a dotar a la palabra po\u00e9tica de nuevos poderes comunicacionales explorando otras fuentes. Miguel \u00c1ngel Campos ha escrito:<\/p>\n<p><em>Mu\u00f1oz explora las fuentes irracionales, on\u00edricas de la poes\u00eda, lo hace acopiando hacia este lado, transportando hasta la experiencia y la vida sensible los misterios de una dimensi\u00f3n fuera de toda interlocuci\u00f3n; alternativamente extrae orden y caos. Arrojado (o donado) a la literatura venezolana, escasa de arrobamiento y tal vez muy p\u00fablica y agn\u00f3stica, en una acci\u00f3n de simpat\u00eda, este autor introduce una ruptura en la valoraci\u00f3n del proceso literario. Dominado por visiones aunque no sea un visionario (y esta caracterizaci\u00f3n es un ajuste definitivo de Liscano, el mejor conocedor en su momento de cuanto Mu\u00f1oz trajo a escena), los aportes a la g\u00e9nesis de la fisiolog\u00eda del acto creador, a su din\u00e1mica estructural, no son en absoluto desde\u00f1ables.<\/em><\/p>\n<p>Uno de los grandes defectos que le asignan los comentadores de p\u00e1gina cultural a la poes\u00eda de Mu\u00f1oz es el empleo de palabras con un significado dudoso (o sin significado alguno). Esto, como es l\u00f3gico, los lleva a compararlo con C\u00e9sar Vallejo, y aunque existen buenos puntos de contactos la po\u00e9tica de Mu\u00f1oz aborda el lenguaje desde el delirio. Adem\u00e1s en los poemas de Mu\u00f1oz parece importar menos el significado que el lector pueda obtener que esa tensi\u00f3n de nervios, que ese crujir del sue\u00f1o que el poema va estructurando. El poema es a pesar de las palabras empleadas, o como lo ha escrito Josu Landa: \u201cLo que sucede es que el texto po\u00e9tico menciona accidentalmente palabras, profiere y plasma vocablos con una proyecci\u00f3n hacia algo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de lo significativo\u201d.<\/p>\n<p>A m\u00ed me gusta tener a Rafael Jos\u00e9 Mu\u00f1oz como un poeta sin proyecto. Un poeta adherido a lo et\u00e9reo. En vida estuvo fuera de foco, estuvo en el rev\u00e9s de las cosas, en un mundo alterno en donde la poes\u00eda es un extra\u00f1o espect\u00e1culo para son\u00e1mbulos. Eso escrito por Ram\u00f3n del Valle-Incl\u00e1n le va: \u201cEl verbo de los poetas, como el de los santos, no requiere descifrarse por gram\u00e1tica para mover las almas. Su esencia es el milagro musical\u201d.<\/p>\n<h6 style=\"text-align: right;\">(Tomado de: https:\/\/letralia.com)<\/h6>\n<h4>Otros datos<\/h4>\n<p>Rafael Jos\u00e9 Mu\u00f1oz (Guanape, Anzo\u00e1tegui: 1928 \u2013 1981). Su infancia transcurri\u00f3 en espacios rurales, trabajando como pe\u00f3n agr\u00edcola; luego se desempe\u00f1\u00f3 como tendero en Puerto P\u00edritu, y tambi\u00e9n fue maestro rural en San Diego de los Altos. Fue colaborador en diversas revistas y diarios, como \u00c9lite, L\u00edrica Hispana, Shell, El farol, Revista Nacional de Cultura, Zona Franca. Miembro fundador del grupo Cantaclaro. <strong>Obra<\/strong>: <em>Selecci\u00f3n po\u00e9tica<\/em> (1952), <em>Los pasos de la muerte<\/em> (1953), <em>El c\u00edrculo de los tres soles<\/em> (1968), <em>En un monte de Rubio<\/em> (1979), Do\u00f1a Piedad y las flores (1981), <em>Sonetos para Zoila Carolina<\/em> (1982).<\/p>\n<h4>Poes\u00eda<\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-de-rafael-jose-munoz\/\">Poemas seleccionados<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Carlos Yusti \u201cVisiones a base de hongos, \/ a base de ojos de serpientes\u201d. 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