{"id":5561,"date":"2022-08-04T00:51:52","date_gmt":"2022-08-04T00:51:52","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=5561"},"modified":"2023-11-24T18:28:00","modified_gmt":"2023-11-24T18:28:00","slug":"parto-de-caballeros-cap-8","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/parto-de-caballeros-cap-8\/","title":{"rendered":"Parto de caballeros"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Luis Barrera Linares<\/h4>\n<p><strong>Cap\u00edtulo 8: Paloma mensajera<\/strong><\/p>\n<p>al comienzo pocas personas hubieran sospechado que estaba hablando en serio, pero el rescate del ni\u00f1o y de su hijo extraviado se convirtieron en una verdadera obsesi\u00f3n para Paloma de Caballero.\u00a0 Fue as\u00ed desde el mismo instante en que abandon\u00f3 Cata\u00f1o y se dirigi\u00f3 hacia Venezuela.\u00a0 Lleg\u00f3 a Caracas sin rumbo preciso, pero estaba segura de que pronto lo encontrar\u00eda.\u00a0 Entonces se dej\u00f3 llevar por la intuici\u00f3n y se confi\u00f3 a los caprichos de un taxista para que la subiera desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad.\u00a0 Al comienzo se abrum\u00f3 con tanto edificio disperso por aqu\u00ed y por all\u00e1 sin orden aparente.\u00a0 La organizaci\u00f3n urbana le pareci\u00f3 un terrible laberinto y se le ocurri\u00f3 que ser\u00eda una gran desventaja para sus prop\u00f3sitos de b\u00fasqueda.<\/p>\n<p>Hileras interminables de construcciones modernas parec\u00edan desafiar la estampa de un pasado reciente, reflejado en peque\u00f1as casas construidas durante las d\u00e9cadas intermedias del siglo anterior.\u00a0 Los ventanales sucios y desconcertantes, repletos de ropa colgada, daban la impresi\u00f3n de una ciudad dejada al arbitrio de sus desordenados habitantes.\u00a0 Paloma de Caballero sinti\u00f3 por primera vez la cosquilla de la duda al proponerse una indagaci\u00f3n que a primera vista resultaba imposible.<\/p>\n<p>Sin embargo, confiaba en la buena estrella que siempre la gui\u00f3 por las rutas de la fortuna y jur\u00f3 que detalles tan est\u00fapidos como el caos urbano y la desidia oficial no ser\u00edan suficientes para hacerla desistir.\u00a0 Como no supo decir al taxista a d\u00f3nde se dirig\u00eda, este decidi\u00f3 abandonarla con sus maletas en pleno centro de la ciudad.\u00a0 La exdistribuidora de condones antisida no se amilan\u00f3 por tal cuesti\u00f3n.\u00a0 Al contrario, reflexion\u00f3 otra vez en torno a su valent\u00eda innata.\u00a0 Vacil\u00f3 apenas por unos segundos, pero finalmente un pensamiento renovador la retorn\u00f3 al camino: \u00abNo declines, a esta ciudad\u00a0 le hace falta una Paloma que la gobierne\u00bb.\u00a0 Se llen\u00f3 de coraje y dedujo que aquella amalgama de concreto y aquel torrente de personas que iban y ven\u00edan hacia ninguna parte, no pod\u00edan ser obst\u00e1culo para alguien como ella, entrenada en las corrientes turbulentas de miles de marineros que cada d\u00eda desembarcaban en las costas de Puerto Rico.\u00a0 Ve\u00eda las caras de la gente y ahora encontraba explicaci\u00f3n posible para los lamentos borincanos que su hijo expresaba en la correspondencia.\u00a0 Imagin\u00f3 que la confusi\u00f3n y el despiste del cual le hab\u00eda hablado en una de sus primeras misivas hab\u00edan sido causados por la ficci\u00f3n extra\u00f1a y abrumante de aquella ciudad cuyos habitantes simulaban fantasmas caminando siempre de prisa.\u00a0 Para orientarse, o para ver si la casualidad la ayudaba, detuvo a algunos de ellos con la intenci\u00f3n de preguntar por el paradero de Marcos Knight y no se llev\u00f3 m\u00e1s que sorpresas y decepciones.\u00a0 Lanzados y abusadores, como si la conocieran de\u00a0 toda la vida, los transe\u00fantes\u00a0 a quienes detuvo hasta\u00a0 se atrevieron a tutearla:<\/p>\n<p>\u2014Si buscas al tipo ese del carajito, ya yo me conozco la historia, debe andar en las p\u00e1ginas amarrillas-\u00a0 le respondi\u00f3 un bromista.<\/p>\n<p>Otro la inst\u00f3 a jugar a \u00abla candelita\u00bb, a \u00ablas cuarenta matas\u00bb y hasta a \u00abla gallinita ciega\u00bb, para ver si as\u00ed lo encontraba.\u00a0 No sab\u00eda ella que la f\u00e1bula del parto de los Caballero\u00a0 (\u00a1Parto de Caballeros!, \u00a1ah\u00ed est\u00e1 el t\u00edtulo!) se hab\u00eda convertido a esas alturas en un motivo permanente para actitudes de cinismo y picard\u00eda.\u00a0 La gente se hab\u00eda cansado de los ires y venires de los medios de informaci\u00f3n, una veces para ratificar que el parto s\u00ed se hab\u00eda dado, otras, para volver con que el misterio de las tres torres hab\u00eda sido una invenci\u00f3n igual a la del regreso del d\u00f3lar a tres treinta\u00a0 o a la historia inveros\u00edmil de la gallina petrolera de los huevos de oro.<\/p>\n<p>Entonces Paloma de Caballero erect\u00f3 su figura, alz\u00f3 la cabeza con orgullo y se incorpor\u00f3 al flujo de caminantes que bajaban por la avenida.\u00a0 Despu\u00e9s de vencer los empujones de una catapulta humana que en ese momento sal\u00eda de una estaci\u00f3n del metro, observ\u00f3 casi angustiada los avisos llamativos de varios hoteles que garantizaban un \u201cestricto ambiente familiar\u201d.\u00a0 Evoc\u00f3 de nuevo su recorrido por el mundo de las francachelas en su isla natal y record\u00f3 que la designaci\u00f3n \u00abambiente familiar\u00bb siempre se hab\u00eda utilizado exactamente para que las parejas de enamorados se familiarizaran suficientemente.\u00a0 De cualquier manera,\u00a0 cuando ya se sinti\u00f3 cansada de buscar el lugar adecuado, decidi\u00f3 entregarse a los designios de la casualidad y tocar\u00a0 a la puerta del pr\u00f3ximo que encontrara en su camino.\u00a0 Al poco rato, un nombre llam\u00f3 su atenci\u00f3n por lo descarado y aplic\u00f3 entonces la hip\u00f3tesis opuesta: \u00absi lo dice, es porque no es\u00bb:\u00a0 entra y ver\u00e1s.\u00a0 En efecto, entr\u00f3 y vio hacia la recepci\u00f3n, donde la esperaba un hombrecito de corbata mal amarrada, con una sonrisa de caricatura.<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Adelante, damisela! \u2013le dijo el recepcionista con una voz casi apagada, como nerviosa.\u00a0 Ella se envalenton\u00f3 y entr\u00f3 escoltada por su par de maletas y con la intenci\u00f3n de demostrar que no les tem\u00eda a los tigres por la pinta.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfViene sola, acompa\u00f1ada, o viene sola buscando compa\u00f1\u00eda? \u2013 le pregunt\u00f3 aquel insignificante hombrecito peinado a lo Elvis Presley.<\/p>\n<p>\u2014No, no, vengo sola y sola me quedo.\u00a0 Yo me resbalo en lo seco y me paro en lo mojado \u2013 respondi\u00f3 velozmente, recordando lo que alguna vez le contestara un marinero venezolano a quien ella hiciera la misma pregunta.\u00a0 Entonces el recepcionista sospech\u00f3 que pod\u00eda bromear m\u00e1s pesado y volvi\u00f3 por sus fueros:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfY ni siquiera quiere que un bomb\u00f3n como yo la acompa\u00f1e?<\/p>\n<p>Ella se percat\u00f3 de que aquel imb\u00e9cil no hab\u00eda entendido a cabalidad su frase c\u00e9lebre y fue al grano:<\/p>\n<p>\u2014\u00a1Solo quiero saber si tiene una habitaci\u00f3n para m\u00ed sola y cu\u00e1nto vale!<\/p>\n<p>\u2014Bueno, bueno, vamos por partes, eso depende de c\u00f3mo la quiera.\u00a0 Por delante es m\u00e1s caro, por detr\u00e1s es m\u00e1s barato y menos riesgoso.\u00a0 No s\u00e9, no s\u00e9, usted decide&#8230;<\/p>\n<p>En efecto, Paloma de Caballero decidi\u00f3 acabar con el juego y se impacient\u00f3.\u00a0 Cuando ya recog\u00eda sus maletas para irse, el enano se dio cuenta de la inefectividad de sus bromas y se enseri\u00f3.<\/p>\n<p>\u2014Okey, okey, teikirisi, venga ac\u00e1, no se enoje, do\u00f1a, usted parece turista, es turista \u00bfno? S\u00ed, claro que s\u00ed, tenemos habitaciones de sobra.\u00a0 Quiere una sencilla \u00bfverdad? Muy bien, vamos a ver, nombres y apellidos.<\/p>\n<p>El estado de furia en que hab\u00eda comenzado a ingresar desde que el taxista la dejara, la oblig\u00f3 a reflexionar.\u00a0 Acept\u00f3 las disculpas torpes del bromista\u00a0 y sin pre\u00e1mbulos explay\u00f3 con sonoridad muy firme su nombre casi m\u00edtico.<\/p>\n<p>\u2014Pl\u00e1cida Paloma de Caballero Augusto.<\/p>\n<p>El tipejo se rasc\u00f3 la cabeza al pensar que ahora era ella la que segu\u00eda en la onda de la chanza.\u00a0\u00a0 Sin embargo, la seriedad con que se expres\u00f3 lo hizo suponer que si era una broma, por lo menos era bien seria.\u00a0 Pregunt\u00f3 otra vez:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfN\u00famero de pasaporte y nacionalidad?<\/p>\n<p>\u2014Tres dos seis cinco cuatro veintiocho, norteamericana.<\/p>\n<p>\u2014\u00bfNorteamericana? \u00a1\u00bfCon ese colorcito y ese acento dice que es norteamericana?!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ella se impacient\u00f3 a\u00fan m\u00e1s por el rumbo que estaba tomando la conversaci\u00f3n.\u00a0 Explic\u00f3 entonces el problema de su nacionalidad, la rareza de su nombre y otras cuestiones relacionadas con lo que significaba haber nacido en un estado libre asociado que, adem\u00e1s de no ser estado, ni era libre ni estaba asociado.\u00a0 El recepcionista pareci\u00f3 conformarse y se dispuso a cerrar solemnemente su discurso burlista: le exigi\u00f3 un adelanto de quinientos d\u00f3lares, le\u00a0 \u00abley\u00f3 \u00bb sus derechos como turista, la inst\u00f3 a pagar los impuestos y le record\u00f3 que si algo le ocurr\u00eda en la calle no tendr\u00eda derecho ni a permanecer callada ni a llamar a su abogado, ni a nada que no fuera ir arrestada aunque tuviera raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Muy cansada, superada su capacidad de tolerancia, hizo caso omiso y continu\u00f3 en el juego.\u00a0 Le respondi\u00f3 que no se preocupara, que en su pa\u00eds era igual y le solicit\u00f3 un tel\u00e9fono y una gu\u00eda de subscriptores.\u00a0 Otro turista que entregaba la llave en ese momento le se\u00f1al\u00f3 hacia la derecha, a la entrada del bar, donde se pod\u00eda ver una hilera de tel\u00e9fonos.<\/p>\n<p>Superados los diversos malentendidos, pidi\u00f3 que la condujeran a la habitaci\u00f3n.\u00a0 El recepcionista le entreg\u00f3 una llave adherida a una caparaz\u00f3n de tortuga tama\u00f1o natural y despu\u00e9s de hacer se\u00f1as a un cargador de maletas que llegaba en ese momento, brome\u00f3 por \u00faltima vez:<\/p>\n<p>\u2014Es para que no se la lleven por descuido.\u00a0 Si necesita un gu\u00eda, un masajista o algo m\u00e1s, ya sabe, estamos a la orden, se\u00f1ora gringa.<\/p>\n<p>Llegaron al cuarto y, para no perder la costumbre, all\u00ed le mostraron el ba\u00f1o, le abrieron la ducha, bajaron la palanca de la poceta y le indicaron el modo de abrir las ventanas.\u00a0 El maletero finaliz\u00f3 su rutina y la mir\u00f3 con unos ojos fulminantes de lascivia.\u00a0 Estir\u00f3 la mano para recibir algunos billetes con que ella lo estaba despidiendo y sali\u00f3 con el rabo y la verg\u00fcenza entre las piernas, convencido de la poca pegada de su mirada de idiota.\u00a0 Finalmente ella se qued\u00f3 sola y comenz\u00f3 a buscar las razones para tanta insinuaci\u00f3n de parte de aquellos empleaduchos de hotel: \u00ab\u00a1Ay, bendito! Si una se descuida, se la follan por la boca, \u00a1pu\u00f1eta!\u00bb.<\/p>\n<p>No se le hab\u00eda ocurrido que su antiguo oficio de expendedora de preservativos y sus pasant\u00edas por los cabarets de la isla, no hab\u00edan sido\u00a0 actividades tan fuertes como para acabar con los encantos que le sobraron desde joven.\u00a0 Med\u00eda uno sesenta y cinco de estatura y sus formas se hab\u00edan conservado lo bastante bien como para llamar la atenci\u00f3n de cualquier hombre, a\u00fan a sus cuarenta y cinco a\u00f1os de edad.\u00a0 Manten\u00eda un atractivo aspecto de protagonista de bolero: tez morena, labios rojos, caderas amplias y retumbantes.\u00a0 Pero aparte de eso, nadie dudar\u00eda en el futuro que era una mujer de coraje, una do\u00f1a B\u00e1rbara aclimatada en el calor del tr\u00f3pico caribe\u00f1o.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 al presente para sacarse el vestido y echarse en la cama a reflexionar otra vez sobre sus planes de rescate.\u00a0 Repas\u00f3 una a una las palabras que hab\u00eda le\u00eddo en las cartas de Yoni, antes de perder por completo su pista.\u00a0 Record\u00f3 en detalle las noticias de los peri\u00f3dicos de la isla que hab\u00edan difundido el acontecimiento y comentado las incidencias legales de la situaci\u00f3n de su hijo.\u00a0 (No sab\u00eda que este \u00faltimo finalmente hab\u00eda quedado ante la opini\u00f3n p\u00fablica como un vulgar estafador que se atribu\u00eda la paternidad de un ni\u00f1o de probeta, producto de los experimentos del desaparecido doctor Carmelo Morales Cachacour).<\/p>\n<p>Por supuesto, entre la tergiversaci\u00f3n de las notas de la prensa y las palabras de su hijo, ella no ten\u00eda m\u00e1s remedio que aceptar estas \u00faltimas como v\u00e1lidas. Aunque en el fondo conoc\u00eda a Yoni mejor que nadie, y a veces llegaba a preguntarse si de verdad aquella no habr\u00eda sido una m\u00e1s de sus trampas para ganar\u00a0 la notoriedad que siempre busc\u00f3 y que jam\u00e1s le dieron sus incursiones por el mundo de los homosexuales.\u00a0 Sin embargo, pens\u00f3 que no.\u00a0 No pod\u00eda Yoni haber llegado a tanta genialidad.\u00a0 No era suficiente su talento para armar un novel\u00f3n tan espectacular como aquel.\u00a0 No estaba mintiendo su hijo.\u00a0 Ella estaba segura de ello, y se encargar\u00eda de encontrarlo, liberarlo si fuera necesario y, adem\u00e1s, reclamar ante las leyes el cuido y la educaci\u00f3n que deber\u00edan dar al peque\u00f1o. Un rasgu\u00f1o de originalidad cruz\u00f3 por su mente cuando se dijo a s\u00ed misma que si la naturaleza se opon\u00eda, luchar\u00eda contra ella y har\u00eda que le obedeciera.<\/p>\n<p>Se levant\u00f3 y ahora se desnud\u00f3 hasta sentirse completamente libre, se duch\u00f3 a toda velocidad, agit\u00f3 la toalla en el aire antes de comenzar a extinguir la humedad que la cubr\u00eda, despu\u00e9s inund\u00f3 sus senos y su pubis con talco, para vestirse de nuevo y disponerse a bajar hasta el lugar de los tel\u00e9fonos.\u00a0 All\u00ed revis\u00f3 por unos minutos el directorio telef\u00f3nico hasta que encontr\u00f3 un n\u00famero y lo marc\u00f3:<\/p>\n<p>\u2014\u00bfHola&#8230;, hola?<\/p>\n<p>\u2014\u00bf?\u00bf?\u00bf?\u00bf?\u00bf?\u00bf?\u00bf?\u00bf?\u00bf?\u00bf?\u00bf?\u00bf?\u00bf?\u00bf?&#8230;<\/p>\n<p>\u2014Yes, Mister&#8230;,Ay\u00e1m&#8230;, Ay\u00e1m, Aya\u00e1m de piyon of de Yentleman, \u00a1yiu nou, yiu nou!, Ay\u00e1m founing bic\u00f3s Ay niid som informeshon, yiu anderstan, Mister? Ar yiu de man Ayam luking for?<\/p>\n<p>Habl\u00f3 de este modo para despistar a los que pudieran estar escuch\u00e1ndola (frases memorizadas, armadas a la luz del caletre).\u00a0 Era ese el acuerdo al que hab\u00eda llegado con sus contactos insulares.<\/p>\n<p>El recepcionista y el maletero, miraron hacia donde ella estaba, pero no entendieron absolutamente nada de aquel ingl\u00e9s caribe\u00f1o mezclado con espa\u00f1ol tropical.\u00a0 Si hubieran podido escuchar tambi\u00e9n la voz que respond\u00eda al otro lado del auricular, se habr\u00eda acrecentado mucho m\u00e1s su confusi\u00f3n (\u00abS\u00ed, s\u00ed, Ay anderstan, Misis Yentleman, yiu ar rait, esta noche le tendremos la informeshon.\u00a0 Dis \u00edvining, Misis Yentleman.\u00a0 Ser\u00e1n tres lucas esterlinas por los datos, s\u00ed, s\u00ed, yes, tri tausan q\u00fcins, tri tausan \u00bfokey?\u00bb).<\/p>\n<p>Colg\u00f3 el auricular y expuls\u00f3 una inmensa bocanada de satisfacci\u00f3n por lo efectivo del contacto que le hab\u00edan recomendado.\u00a0 No sab\u00eda que en realidad parte de la informaci\u00f3n que buscaba era conocida por la mayor\u00eda de los habitantes del pa\u00eds y que sus sabuesos puertorrique\u00f1os no hab\u00edan hecho m\u00e1s que montar una falsa farsa para convencerla de la bondad del servicio que le prestaban.\u00a0 Sin embargo, no entend\u00eda la raz\u00f3n para que los datos que buscaba se cotizaran en libras esterlinas, aunque en realidad le importaba muy poco con tal\u00a0 de dar con el rumbo de sus familiares.\u00a0 Observ\u00f3 entonces la puerta del bar, volte\u00f3 hacia la recepci\u00f3n y para compartir su alegr\u00eda con alguien, decidi\u00f3 sonre\u00edrse con el recepcionista, entr\u00f3 al sal\u00f3n, se coloc\u00f3 en la barra y, como en sus buenos tiempos por los varaderos de Puerto Rico, pidi\u00f3 que le sirvieran una bebida caribe\u00f1a, algo as\u00ed como \u201cun destornillador de estr\u00edas anisadas con bastante lim\u00f3n\u201d.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/luis-barrera-linares\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis Barrera Linares Cap\u00edtulo 8: Paloma mensajera al comienzo pocas personas hubieran sospechado que estaba hablando en serio, pero el rescate del ni\u00f1o y de su hijo extraviado se convirtieron en una verdadera obsesi\u00f3n para Paloma de Caballero.\u00a0 Fue as\u00ed desde el mismo instante en que abandon\u00f3 Cata\u00f1o y se dirigi\u00f3 hacia Venezuela.\u00a0 Lleg\u00f3 a [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":5562,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[3,45],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5561"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5561"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5561\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5563,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5561\/revisions\/5563"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5562"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5561"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5561"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5561"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}